El esmalte dental es la coraza protectora de nuestros dientes, cubriendo la corona y siendo el tejido más duro del cuerpo humano, incluso más que los huesos. Está formado principalmente por hidroxiapatita.

Causas de los Dientes Porosos
Las causas de los dientes porosos son diversas y pueden tener distintos orígenes:
- Ácidos en la boca: Producidos por alimentos como café, té y zumos cítricos.
- Fricción constante: En personas con bruxismo o que realizan un cepillado dental demasiado agresivo.
- Desgaste natural: El lógico e inevitable desgaste de los dientes provocado por la edad.
- Malnutrición: Derivada de una dieta inadecuada o trastornos como la anorexia o la bulimia.
- Consumo excesivo de cítricos: Ya sea limón, naranja o similares y su zumo.
- Bebidas carbonatadas o vino: Por lo general, están cargadas de edulcorantes y endulzantes.
- Alimentos con alto contenido en azúcar: Aunque no es un ácido, favorece la erosión.
- Medicamentos y enfermedades: Algunos medicamentos pueden causar sequedad bucal, lo que reduce la producción de saliva que protege el esmalte.
Tipos de Erosión Dental
Existen dos tipos diferentes de erosión dental:
- Intrínseca: Producida por sustancias de nuestro propio cuerpo como son los ácidos gástricos. Puede estar relacionada con algún trastorno de la conducta alimentaria, la adicción al alcohol o problemas estomacales.
- Extrínseca: Originada por factores externos como los hábitos alimenticios (exceso de consumo de cítricos, vinagre…), suplementos (hierro o vitamina C) o medicación con ácido clorhídrico o acetilsalicílico, entre otros.
Erosión vs. Abrasión Dental
Es preciso diferenciar entre erosión y abrasión. La erosión se debe a los ácidos no naturalmente presentes en la placa bacteriana, mientras que la abrasión se debe al uso de una técnica de cepillado inadecuada por un exceso de presión.

Hipoplasia Dental
La hipoplasia dental es una patología oral que se produce cuando el esmalte no se ha desarrollado correctamente, generando menos esmalte dental de lo común. Puede presentarse como manchas blancas o marrones, o en forma de pequeños surcos, dando un aspecto dañado y poroso.
Síntomas de la Hipoplasia Dental
- Manchas en los dientes: Pueden variar en color e intensidad.
- Erosiones en el esmalte: La hipoplasia debilita y reduce el esmalte de los dientes.
- Sensibilidad dental: Dolor y sensibilidad ante comidas y estímulos fríos, calientes o ácidos.
Causas de la Hipoplasia Dental
La hipoplasia dental se origina durante el proceso de formación del diente, a menudo debido a factores como la malnutrición, una infección, la fiebre o una enfermedad durante la infancia.
Sensibilidad Dental: Un Síntoma Común
La sensibilidad dental es uno de los síntomas más evidentes de pérdida del esmalte. Alimentos fríos o calientes provocan una sensación molesta y, a veces, dolorosa.
¿Cómo puedo saber si sufro sensibilidad dental? Si presentas molestia en la boca y quieres saber si tus síntomas se corresponden con sensibilidad dental presta atención a los siguientes signos de alerta:
- El dolor o molestia siempre sucede como consecuencia de una reacción o estímulo externo, y desaparece cuando este deja de estar en contacto con el diente o la zona sensible.
- Los estímulos que se asocian a la sensibilidad dental pueden ser de 3 tipos:
- Estímulos térmicos: Como bebidas y alimentos fríos o calientes.
- Estímulos químicos: Como pueden ser Bebidas o alimentos dulces o ácidos.
- Estímulos táctiles: Cepillado dental, presión con los dedos, instrumentos odontológicos…etc.
Si la sensibilidad dental persiste una vez que ha cesado el estímulo, el problema dentario no será la sensibiliad dental. Para conocer la causa deberás acudir a tu odontólogo para que haga un diagnóstico adecuado, en el que seguramente necesitará realizar una radiografía para ver si está afectado el nervio dentario por alguna causa como puede ser la caries.
Las causas que producen que la dentina quede expuesta a los estímulos externos son:
- Caries: Cuando la caries avanza y destruye el esmalte llegando a dentina, se produce una sensibilidad ante los productos fríos, calientes o ácidos.
- Obturaciones o empastes desgastados: Los composites y adhesivos empleados para realizar la obturación son lo suficientemente rígidos pero a veces pueden verse desgastados si realizamos fuerzas excesivas durante el cepillado, o erosiones de determinados productos.
- Pérdida de esmalte dentario: Al perderse la capa del esmalte, quedan expuestos los túbulos de la dentina produciéndose una mayor sensibilidad. El esmalte puede perderse debido a varios factores: por un cepillado dental agresivo en el que se ejerce demasiada fuerza o se utiliza una pasta abrasiva; por una erosión producida por ácidos presentes en bebidas como la coca cola o zumos, e incluso los ácidos que se producen en personas que vomitan fácilmente; por un hábito de bruxismo, se produce una pérdida de esmalte por una excesiva fuerza; por un traumatismo dentario que rompa el esmalte dentario o astille el diente.
- Enfermedades de las encías: Cuando se produce una inflamación de las encías o gingivitis, los dientes pueden mostrarse más sensibles. Si esta gingivitis no se cura, puede evolucionar a una periodontitis, en la que tiene lugar una pérdida de hueso y de encía, quedando zonas dentarias expuestas las cuales deberían estar recubiertas por encía y hueso (retracciones gingivales).
- Tras una limpieza dental: Ante la presencia de sarro, las encías tienden a retraerse y su lugar es ocupado por el sarro. Cuando se realiza una limpieza bucodental y se elimina ese sarro, queda expuesto diente que debería de estar cubierto por encía. Esta sensibilidad tenderá a desaparecer cuando la encía vuelva a su lugar y se desinflame.
- Tras un blanqueamiento dental: El producto blanqueador abre los poros del esmalte y los limpia en profundidad. Estos poros se van cerrando poco a poco, pero es normal que puedas experimentar sensibilidad mientras se encuentran abiertos.
6 sencillos consejos para evitar la erosión dental
Tratamientos para Dientes Porosos
Aunque no se pueda recuperar el esmalte dental que se ha perdido, existen tratamientos que ayudan a evitar que vaya a más o que mejoran el aspecto de los dientes:
- Carillas de composite: Material que se aplica sobre el diente y se pule hasta darle la forma deseada.
- Carillas Lumineers: Se diseñan digitalmente, se fabrican en laboratorio y se colocan sobre la pieza dental.
- Coronas dentales: Se suelen colocar cuando los daños provocados por el deterioro del esmalte son ya muy serios.
- Sellado dental: Tratamiento al que se recurre cuando los daños causados por la hipoplasia son leves. Este procedimiento sirve para tapar las fisuras de los dientes, lo que crea una barrera que evita la entrada de bacterias.
- Pulido dental: Se utiliza en los casos de hipoplasia dental severa.
- Blanqueamiento dental: Solución adecuada cuando el paciente presenta manchas de color blanco en el esmalte.
- Microabrasión Dental: Frente a un caso de manchas severas aplicaremos microabrasión dental. Puliremos la capa del esmalte dañado hasta eliminar la mancha.
Tratamientos para casos avanzados de hipoplasia dental
En los casos de hipoplasia dental muy severa suele ser necesario recurrir a carillas o coronas. Ambos tratamientos, además de proporcionar a la sonrisa un aspecto más estético, aportan mayor resistencia a las piezas dentales.
Tratamientos para la sensibilidad dental
- Si tienes retracciones de encías deberás de usar un cepillo de dureza suave. Es muy recomendable el uso de cepillo eléctrico con sensor de presión. Esta tecnología te permite darte cuenta de si la fuerza que estas ejerciendo es excesiva.
- Utiliza seda dental o irrigadores bucales: ambos sirven para remover la placa bacteriana en los espacios interdentarios.
- Utiliza una pasta dental de farmacia específica para dientes sensibles (debe contener flúor). En caso de que la sensibilidad sea localizada en una zona, puedes utilizar también un gel bioadhesivo que contenga nitrato de potasio para sellar los túbulos dentinarios y disminuir la sensibilidad.
Cómo Evitar la Erosión Dental
La clave para evitar la pérdida del esmalte dental radica en la prevención:
- Cepillado adecuado: No uses un cepillo de cerdas duras ni cepilles con demasiada fuerza.
- Alimentación saludable: Evita el consumo excesivo de comidas y bebidas ácidas (zumos de cítricos, vino, coca cola, vinagre…).
- Usa hilo dental o cepillos interproximales: Para una higiene óptima.
- Cepíllate diariamente: Tras las comidas durante al menos 4 minutos.
- Si ingieres algo ácido: No te cepilles hasta pasados los 20-30 minutos.
- Evita los refrescos: O consúmelos de forma esporádica y responsable.
- Si puede ser, bebe con pajita.
- Lávate los dientes 10 minutos después de consumir azúcar
- Consume caramelos con xilitol si no puedes lavarte los dientes al momento
- Acude a una revisión dental al menos una vez al año
- Pide cita para una limpieza cada ciertos meses en función de tu caso
- Corrige tus malos hábitos: Evita el uso de palillos de madera, cortar el hilo con los dientes, acude al dentista para solucionar tu problema de bruxismo e intenta evitar apretar los dientes durante el día o masticar con excesiva fuerza en las comidas.
- No realices un cepillado de forma agresiva ya que puedes erosionar el esmalte y retraer las encías. Los dientes deben cepillarse despacio y sin ejercer fuerza. Debemos cambiar el concepto mayor fuerza por el de mayor tiempo de cepillado.
Otros consejos para proteger el esmalte
Además, se deberán usar otra serie de elementos que ayudan a conservar la buena salud de la boca: pasta con flúor, enjuague y seda dental. Todo ello ayudará a prevenir las enfermedades bucodentales que hemos mencionado a lo largo de este artículo: caries, gingivitis y periodontitis.
Recuerda, la detección precoz de la hipoplasia dental es fundamental para tratarla y proteger así el esmalte remanente.
Si tienes síntomas de pérdida del esmalte dental, es importante pedir cita en una clínica dental.