¿Alguna vez has notado una pequeña protuberancia o hinchazón en tus encías que parece un granito y no desaparece? Si te preguntas qué es una fístula dental y cómo se trata, has llegado al lugar indicado. Sin embargo, como muchas otras dolencias bucodentales, la fístula tiene origen, causa y, por supuesto, solución. Es importante reconocer los síntomas de una fístula dental para realizar tratamiento lo antes posible. Si sospechas que tienes una fístula dental, es crucial que acudas a visitarnos lo antes posible. Una fístula dental no debe ignorarse. Si no se trata, la infección puede extenderse a otras áreas de la boca y del cuerpo, causando complicaciones graves. En González y Casado, estamos comprometidos con tu bienestar y te ofrecemos tratamientos especializados para fístulas dentales y otras infecciones orales, que devolverán la salud a tu boca. Contáctanos para programar una consulta y descubre cómo podemos ayudarte a recuperar tu salud oral.

¿Qué es una Fístula Dental?
Llamamos fístula dental al canal que se origina desde la zona infectada de un diente hasta la superficie exterior de la encía. En ese canal se acaba depositando pus y, conforme se llena, se crea una protuberancia o grano próximo a las encías. Es el propio organismo quien crea esta fístula, y lo hace tras detectar una infección dental. En dicha fístula se alberga el pus que se genera y que no somos capaces de drenar. Por lo tanto, aunque es una dolencia bucodental y una infección, también es un mecanismo que sirve de alerta.
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Definición: ¿Qué es una fístula dental?
Una fístula dental es un conducto en forma de tubo que transporta fluidos como el pus desde un centro de inflamación al exterior. El principio de funcionamiento es similar al de un canal de drenaje. Las fístulas dentales suelen desarrollarse debido a una inflamación bacteriana en un diente o en la raíz de un diente, más concretamente en la punta de la raíz del diente. La fístula dental tiene el aspecto de una ampolla llena de pus en la boca, similar a un grano de pus.

¿Qué es un Absceso?
Cuando se habla de fístulas, hay personas que tienden a utilizarlo como sinónimo de otro término popular en medicina: el absceso. Por definición, un absceso es la cavidad en la que se acumula pus y aparece cuando un área o zona del cuerpo se infecta. El sistema inmunitario, para combatir dicha infección produce y envía glóbulos blancos, los cuales se acumulan en el tejido dañado y provocan la inflamación de este.
Diferencia entre Fístula y Absceso Dental
La principal diferencia entre un absceso y una fístula es que el absceso es una cavidad, mientras que la fístula es un túnel o canal.

Causas de las Fístulas Dentales
Precisamente esa aclaración que hacíamos sobre la diferencia entre fístula y absceso nos sirve también para hablar de las causas. Como indicábamos, el origen de la fístula dental es habitualmente un absceso que presiona.
- La salida de los cordales o muelas del juicio, los cuales suelen erupcionar en la edad adulta.
- La periodontitis, que es una patología por la que se producen infecciones en las encías y que pueden llegar al hueso del diente.
- Una endodoncia mal tratada o con mala curación.
- Caries profunda: es la causa principal de la mayoría de fístulas dentales. La caries se va extendiendo hasta atravesar el nervio y llegar a la raíz del diente. Cuando el pus se acumula, busca un canal de salida hacia los tejidos blandos de la encía.
- Traumatismo: por último, recibir un golpe en la cara podría llegar a causar una infección y necrosis del nervio y una fístula.
- En estos casos, las fístulas pueden formarse en la boca debido a la inflamación crónica y a las úlceras que caracterizan la enfermedad de Crohn.
- Los traumatismos o golpes directos en la mandíbula pueden causar daños en la pulpa del diente y exponerla, pueden lesionar el tejido gingival, causar necrosis o darle movilidad al diente. En todos estos casos, es posible que se produzca una infección de los tejidos blandos de la cavidad bucal, específicamente de la pulpa o de las encías. Es la causa menos común de las fístulas.
- El segundo procedimiento más frecuente capaz de ocasionar una fístula es una extracción dental.
Otras Causas
- Infecciones bacterianas: Las bacterias pueden entrar a través de pequeñas aberturas en las encías o alrededor de los dientes y causar una infección.
- Traumatismos: Un accidente que afecte a la boca o los dientes, como una caída o un golpe en la cara, puede dañar las encías o las estructuras subyacentes y provocar una fístula.
- Defectos de desarrollo: Las anomalías que afectan al desarrollo del esmalte dental pueden dejar pequeñas aberturas por las que pueden entrar las bacterias, lo que acaba provocando una infección y formando una fístula.
- Enfermedades de las encías: Las enfermedades de las encías se deben a la acumulación de placa en los dientes, que irrita el tejido gingival y provoca inflamación y otros problemas, como el sangrado de las encías.
Factores de Riesgo
- Mala higiene bucal.
- Estrés y tensión mental.
- Tabaquismo.
- Dieta rica en azúcar.
- Sistema inmunitario debilitado (diabetes, asma, etc.).
Síntomas de una Fístula Dental
- Cabe señalar que puedes padecer una fístula dental sin dolor. Son protuberancias que salen en la zona de las encías y que, aunque se inflaman, no siempre duelen.
- Al principio, las encías se inflaman ligeramente y enrojecen. Con el tiempo, la fístula dental se llena de pus y aparece un dolor punzante. Si se aplica mucha presión, el pus drena hacia la cavidad oral.
- Cuando se forma la fístula dental, aún no causa dolor. Al principio, la zona afectada se hincha. Las encías se enrojecen y hay una sensación de tensión en el diente. A continuación, se forma una ampolla en la encía, encima o debajo del diente afectado, que se llena de pus a medida que avanza. La fístula dental empieza a palpitar y doler. Puede que incluso se te hinche la cara del lado afectado y te duela la cabeza. Esto puede tardar varias semanas en desarrollarse.
- La aparición de una pequeña protuberancia en las encías (también conocida como ebullición de las encías).
- Descarga de pus en la boca, a veces con un sabor desagradable.
Diagnóstico de una Fístula Dental
- En el examen físico, se revisan la boca, dientes y encías del paciente, en busca de signos que indiquen la presencia de infección, inflamación o daño. Para identificar correctamente la presencia de pus o dolor, el dentista aplica presión en las áreas de mayor riesgo de infección, como las encías.
- A través de la radiografía se examinan los dientes, las raíces de los dientes y el hueso alveolar subyacente a cada uno. En presencia de una fístula, la imagen de rayos X evidencia la extensión y profundidad de esta.
- El dentista examina las encías, realiza una prueba de frío y toma una radiografía.
- Durante el examen, el dentista examinará detenidamente su boca y buscará hinchazón, enrojecimiento, lesiones y otras anomalías en las encías. A continuación, realiza una prueba de frío para comprobar si la raíz o el nervio del diente siguen siendo plenamente funcionales o ya han muerto. Si el diente está sano, al paciente le resultará desagradable el frío y reaccionará en consecuencia. A continuación, se realiza una radiografía de la mandíbula para que el dentista pueda reconocer si los huesos maxilares ya están afectados por la inflamación y dónde se encuentra exactamente el foco inflamatorio.
Tratamiento de una Fístula Dental
El tratamiento de una fístula dental se centra en eliminar la infección y restaurar la salud del diente afectado. En algunos casos, puede ser necesario drenar el absceso para aliviar el dolor y la presión. En la mayoría de las fístulas, es imprescindible la toma de medicación antibiótica.
- 1# Realizar una incisión en el absceso. El objetivo será drenar el pus que se ha ido generando y que no se expulsa.
- 2# Aplicar un tratamiento de conducto. El dentista perfora el diente infectado, lo drena y lo sella.
- 3# Extraer el diente infectado.
- Durante la intervención quirúrgica, se realiza una incisión en la zona inflamada donde se concentra el absceso y se drena el pus que este contiene, para detener la expansión de la infección.
- El tratamiento de un fístula incluirá resolver la causa subyacente del absceso y la infección.
- El dentista tratará la infección dental subyacente mediante la eliminación de la caries, el drenaje del absceso o la realización de un tratamiento de conducto en caso de infección en la raíz del diente.
- En algunos casos, si el diente afectado está gravemente dañado o no se puede salvar, puede ser necesario extraerlo.
- En situaciones más complejas, puede ser necesario realizar una cirugía bucal para eliminar la infección y reparar los tejidos dañados.
Opciones de tratamiento
- Endodoncia: Se extrae la pulpa infectada del diente, así como cualquier tejido dañado que lo rodee. Si es necesario, también puede colocarse una corona sobre el diente.
- Antibióticos: Pueden recetarse para ayudar a combatir cualquier resto bacteriano que pueda seguir presente en la zona.
- Enjuague bucal antibacteriano: Se puede utilizar para eliminar cualquier bacteria adicional que se haya acumulado en la zona afectada o a su alrededor.
Prevención de Fístulas Dentales
La prevención es clave para evitar la formación de fístulas dentales y mantener una buena salud oral. Mantener una buena higiene oral es fundamental para prevenir la aparición de fístulas dentales y otras enfermedades orales. Las fístulas son, en todos los casos, el resultado de un mal cuidado dental y de la falta de tratamiento cuando este es necesario. La frecuencia adecuada para visitar el dentista es, mínimo, una vez cada seis meses. La alimentación juega un papel crucial en la salud dental. Los alimentos y bebidas azucarados y ácidos promueven la formación de caries. El esmalte dental es la capa protectora de los dientes, y esta se va debilitando progresivamente con el paso de los años. Consumir alimentos ricos en calcio y fósforo desde temprana edad aumentan las probabilidades de desarrollar dientes fuertes y un esmalte resistente.
Medidas preventivas
- Trata las caries y otros problemas dentales a tiempo: no ignores las caries u otros problemas dentales.
- Visitas regulares al dentista: Acudir al dentista de manera regular es fundamental para detectar y tratar cualquier problema dental a tiempo.
- Tratamiento oportuno: Ante cualquier signo de dolor, inflamación o sensibilidad dental, es importante buscar atención dental de inmediato.
- Evitar el consumo excesivo de azúcares: El consumo excesivo de alimentos y bebidas azucaradas puede aumentar el riesgo de caries y, en consecuencia, de fístulas dentales.
- Cepillarse los dientes dos veces al día.
- Usar hilo dental al menos una vez al día.
- Enjuagarse con un colutorio con flúor.
- Dejar de fumar.
Alimentación Saludable
- Evitar alimentos azucarados: Los alimentos y bebidas azucaradas aumentan el riesgo de caries y pueden contribuir al desarrollo de fístulas dentales.
- Consumir alimentos ricos en calcio y fósforo.

Complicaciones de una Fístula Dental no Tratada
Cuando primero se forma una infección, luego un absceso y por último este escala a una fístula, la atención médica dental debe ser inmediata, ya que se corre un alto riesgo de que la infección se propague a los tejidos adyacentes. Dependiendo del lugar donde apareció la fístula, los tejidos cercanos afectados podrían ser las mejillas, el cuello o la mandíbula. La sepsis es la propagación de una infección no controlada hacia el torrente sanguíneo.
¿Cuándo buscar atención dental?
Ante cualquier signo de dolor, inflamación o sensibilidad dental, es importante buscar atención dental de inmediato. Si presentas alguno de estos síntomas durante más de unos días, es importante concertar una cita con el dentista para determinar su causa y elaborar un plan de tratamiento.