Recetas de galletas de mantequilla hay muchas pero solo esta es la clásica y original, esa que sale siempre bien y que se considera infalible. Es un bocado delicioso y muy fácil de preparar. Esto último hace que también sea perfecta para tener a los más pequeños de la casa entretenidos un buen rato.

No hay elaboración pastelera más básica que una rica galleta de mantequilla. Las galletas caseras de mantequilla, tan simples como las shortbread o las famosas galletas danesas, triunfan en todo el mundo precisamente por su simpleza. Una sencillez que descarga toda la responsabilidad en el ingrediente principal: la mantequilla.
Si queremos hacer nuestras propias galletas sin perder su esencia tradicional, hemos de conseguir elaborar una masa quebrada, seca, que se deshaga con facilidad, y que resulte sabrosa y crujientita.
Ingredientes y Preparación
Las galletas de mantequilla que vamos a hacer con esta receta quedan muy ricas y se hacen con pocos ingredientes y muy básicos, de forma que predomina el delicioso sabor a mantequilla. Para hacer estas galletas con mantequilla, hemos optado por la receta más básica y tradicional al más puro estilo de las galletas danesas de mantequilla, ya que estos sabrosos bocados no necesitan mucho más para brillar. Aunque como siempre, podéis personalizarlas al gusto o según vuestras necesidades.
Por ejemplo, se les puede dar un toque diferente y muy rico añadiendo una pizca de canela o ralladura de limón a la masa. El toque de vainilla es opcional y, de hecho, recomendamos prescindir de ningún aroma si preferimos que la mantequilla, si es de calidad, luzca en todo su esplendor. Es una gozada abrir la lata donde las guardemos y dejar que ese aroma inconfundible nos invada.
A continuación vamos a explicar cómo hacer estas facilísimas galletas de mantequilla sin ningún utensilio, aunque si preferís darles forma con un cortador de galletas, la elaboración sería la misma solo que, en lugar de formar unos rulos para cortar las galletas con un cuchillo, según indicamos en el siguiente paso a paso, tendríamos que estirar la masa y sacar formas con el cortador.
A continuación, volveríamos a estirar los restos de masa y así hasta terminarla. Una vez frías tras el horneado, estas galletas caseras ya estarían listas para servir.
Pasos para la Elaboración
- En primer lugar, y con ayuda de unas varillas eléctricas, batimos la mantequilla junto con el azúcar. La mantequilla tiene que estar pomada (es decir, de textura blanda) o de lo contrario resultará imposible mezclar.
- Después, añadimos la esencia de vainilla y el huevo.
- Por último, añadimos la harina poco a poco. Usamos la batidora hasta que la masa nos lo permita.
- Con ayuda de un rodillo, estiramos la masa sobre una lámina de papel sulfurizado o de horno procurando que quede del mismo grosor (medio centímetro aproximadamente) por toda la superficie.
- Transcurrido este tiempo, sacamos la masa de la nevera y cortamos con un cortapastas.
- Colocamos las galletas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y las refrigeramos otros 30 minutos.
- Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo, y preparar un par de bandejas con papel sulfurizado.
- Incorporar el huevo, batir un poco más, y echar la harina. Batir a velocidad baja hasta incorporarla y tener una masa sin grumos.
- Llenar una manga pastelera con boquilla rizada con la masa, o estirar para dejar un grosor de 4 mm. También se pueden coger pelotitas de masa y formar bolitas aplastadas, discos o lo que nos apetezca.
- Distribuir en las bandejas ligeramente separadas -no mucho- y hornear, una bandeja cada vez, hasta que empiecen a dorarse los bordes, unos 6-9 minutos, según tamaño.
- Una vez listas, retiramos la bandeja del horno y transferimos las galletas a una rejilla metálica para dejar que se enfríen antes de consumir o decorar. Si las guardamos en una lata metálica, nos aguantarán perfectamente durante días.
- Si queremos que queden bien redonditos, los introducimos en un rollo vacío de papel de cocina cortado por un lado a lo largo. Así evitaremos que, con el peso y al estar la masa todavía blanda, quede un lado plano en la nevera. Envolvemos los rollos en film transparentes para darles bien la forma redonda.
- Los reservamos en la nevera como mínimo 1 hora para que la masa se endurezca.
- Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Disponemos las galletitas separadas unos 2 cm en una bandeja de horno forrada con papel de horno o con un tapete específico. Si no nos caben todas las galletas en el horno a la vez, reservamos las que nos sobren en la nevera para que así, la masa esté bien fría al hornearlas.
- Horneamos las galletas a 180 ºC durante 10 minutos, con calor arriba y abajo, hasta que los bordes empiecen a coger color. Retiramos la bandeja del horno y las dejamos enfriar completamente encima de una rejilla.
- Una vez frías, ya estarían listas para servir.
Podemos darles forma con una manga pastelera, o simplemente estirarla y cortar formas, cuadrados o círculos con un vaso. El número total de unidades que salen con esta receta es orientativo, pues dependerá de la forma, grosor y tamaño que tengan según las queramos hacer, o la maña que tengamos con la manga pastelera o el molde.
Estas deliciosas galletas de mantequilla caseras se devoran solas, aunque como mejor se disfrutan es con un café, té, vaso de leche, bebida vegetal o copita de vino o licor dulce. Son perfectas para sacar en la sobremesa o tomar un pequeño bocado dulce a media tarde, siempre sin abusar. Su profundo sabor y aroma a mantequilla las hacen irresistibles nada más abrir la caja de galletas, especialmente si hemos usado ingredientes de primera calidad.
Errores Comunes al Preparar Galletas de Mantequilla
Si queremos que nuestra galleta de mantequilla nos quede crujiente y con una textura harinosa, hemos de tener muy en cuenta las proporciones de los elementos básicos: mantequilla, azúcar y harina. En cuanto a las harinas, lo habitual es que sea de trigo, pero se puede hacer con otras harinas de cereales o incluso con féculas (almidones extraídos del arroz, maíz, trigo…). El huevo -o la yema de huevo- puede usarse como ingrediente o no. Funciona como emulsionante, humidifica y da sabor. Si queremos que se nos desmenuce, no son demasiado recomendables, pero todo depende de la receta.
Cuanto más fino sea el azúcar, mejor nos irá para que la galleta quede crujiente. Lo ideal es utilizar un azúcar tipo glas, en polvo.
Aunque en muchas preparaciones pasteleras se prescribe la mantequilla a temperatura ambiente, en este caso ha de estar bien fría, a 4 °C, para que el resultado sea suficientemente arenoso. De esta manera conseguimos que se desmenuce en boca. “Cuando la mezclas con los ingredientes sólidos va deshaciéndose, integrándose en ellos poco a poco. Hemos de trabajar la masa con cuidado, añadiendo la mantequilla en el resto de elementos “hasta que adopte la textura de arenilla de playa”. Podemos batirla mecánica o manualmente durante unos 8-15 minutos.
Una vez hemos enfriado la masa, deberemos cortarla con la forma de galleta deseada antes de que se caliente. Es importante quitarle el papel donde la hemos envuelto. Si hemos hecho la forma de una salchicha, cortaremos con un cortador específico o con un cuchillo bien afilado las galletas, no demasiado gruesas. “Si la masa está congelada se puede cortar sin problemas si hacemos un grosor menor a 5 mm”.
Hornearemos las galletas una vez cortadas, preferiblemente recién salidas del frigorífico o del congelador para que nos queden mejor. Las colocaremos en la parte central del horno y si miden menos de 5mm estarán hechas en unos 10 minutos. La temperatura de cocción variará la textura de la galleta. Si la ponemos muy alta (180-200) se cocerá muy rápido y nos quedará crocante por dentro y por fuera.
“El material que escogemos es muy importante para que se realice una buena transmisión de calor, de manera homogénea y tranquila, y también su color: cuanto más oscuro, más calienta y puede acabar quemando el bajo de la galleta”.
Las galletas de mantequilla pueden aromatizarse con multitud de ingredientes. “Son muy neutras y les va todo, se entienden con el primero que pasa”, ríe Betina, que nos aconseja dejarnos guiar por nuestro paladar. Ahora bien, es importante saber que no es lo mismo aromatizar el azúcar que la grasa.

Otras Recetas de Galletas Caseras
Aquí tienes una selección de otras recetas de galletas caseras para disfrutar de estos bocados dulces:
- Galletas de jengibre y canela
- Galletas de arándanos y naranja
- Galletas de avena
- Galletas de chocolate crujientes
- Galletas de avellana y nuez de macadamia
Tabla Comparativa de Ingredientes y Calorías
| Tipo de Galleta | Ingrediente Principal | Calorías (por 100g) | Precio Estimado (por porción) |
|---|---|---|---|
| Galletas de Mantequilla (Receta 1) | Mantequilla | 425 kcal | 0.5€ |
| Galletas de Mantequilla (Receta 2) | Nata | 290 kcal | 0.35€ |
| Galletas de Chocolate | Chocolate | A determinar | A determinar |
| Galletas de Avena | Avena | A determinar | A determinar |
Es importante recordar que estas cifras son aproximadas y pueden variar según los ingredientes específicos y las cantidades utilizadas.
¡A la hora de decorar, dejar volar vuestra imaginación!
Si queremos decorarlas, es importante respetar los tiempos de enfriado antes de hornear para que no se deformen. También se pueden guardar las galletas que hemos congelado antes de hornearlas.