Solomillo Wellington: Receta Tradicional Directo al Paladar

Todo el mundo ha escuchado alguna vez hablar sobre el Solomillo Wellington, no obstante, son pocos los que conocen verdaderamente de qué se trata, y menos aún, cómo hacerlo. El solomillo Wellington es un clásico de las mesas de celebración al que muchas guarniciones le sientan de maravilla. No podía faltar en nuestro repertorio la receta del solomillo Wellington tradicional, perfecta para nuestros menús de Navidad. Una tierna pieza de solomillo, rodeada de una farsa de chalotas, champiñón y foie, envuelta en una capa de masa crujiente y dorada. Imaginadlo en la mesa y rodeado de otras viandas con las que acompañarlo. ¿No se os hace la boca agua?

Solomillo Wellington, un plato elegante y delicioso.

Se trata de un plato de carne, normalmente solomillo de ternera, que junto con una duxelle, se cocina al horno envuelto en una lámina de hojaldre. El plato recibe su nombre del militar británico Arthur Wellesley, primer duque de Wellington. Su gran hazaña fue la victoria sobre Napoleón Bonaparte en la batalla de Waterloo. Era tal su fascinación por esta preparación que exigía a los cocineros que se cocinase en todas las comidas o banquetes donde él fuera el anfitrión.

Ingredientes para el Solomillo Wellington

Para preparar este plato exquisito, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 1.2 -1.3 kg de solomillo de ternera (aproximadamente)
  • 2 cebolletas
  • 4 cucharaditas de mostaza Dijon
  • 500 g de champiñones
  • 200 g de jamón serrano
  • 100 g de foie gras de pato
  • 1 lámina de hojaldre rectangular
  • 1 huevo M
  • 5 g de sal

Es importante que escojamos un trozo de carne que se adapte a las dimensiones de la lámina de hojaldre que tenemos.

Preparación Paso a Paso

Al contrario de lo que muchos puedan pensar, el solomillo Wellington es fácil y sencillo, aunque laborioso, pues hay que preparar la duxelle (la farsa de chalotas y champiñón), sellar el solomillo y esperar que ambos enfríen para proceder. Aunque es más entretenido que un chateaubriand de ternera, merece la pena. Una vez conocidos todos y cada uno de los ingredientes, llega la hora de la verdad, preparar este delicioso plato.

1. Preparación de la Duxelle

Comenzamos preparando la duxelle con la que envolver el solomillo. Picamos las chalotas y limpiamos los champiñones de posibles restos de tierra y picamos. Calentamos el aceite en una sartén y pochamos la chalota. Cuando esté tierna añadimos los champiñones, salpimentamos y rehogamos hasta que no que quede nada de jugo.

La duxelle es la base de sabor del Solomillo Wellington.

Para este paso necesitaremos los champiñones, cebollas, nata, vino blanco y un poco de aceite de oliva. Procederemos a calentar un chorro de aceite en una sartén, a la vez que limpiamos y partimos tanto los champiñones como la cebolla, todo bien picadito para que una vez caliente la sartén, doremos las cebollas en ella. Posteriormente añadimos los champiñones y esperamos a que el jugo desaparezca, momento en el que añadiremos el vino blanco, y posteriormente la nata. Lo dejaremos tapado a fuego medio-suave durante unos 5 minutos.

Una vez realizado este paso, cogeremos el resultado y lo trituraremos con la batidora hasta conseguir un aspecto de masa espesa. Pasamos la cebolleta con champiñones, o duxelle, al vaso de la batidora y trituramos la mezcla.

2. Sellado del Solomillo

Empezamos a elaborar la carne, para lo que utilizaremos la misma sartén en la que preparamos el relleno. Quitaremos los posibles restos que hayan quedado, y calentaremos otro poco de aceite. Salpimentamos el solomillo. Calentamos una plancha o sartén grande, añadimos un poco de aceite y sellamos el solomillo a fuego fuerte por todos sus lados. Retiramos y dejamos enfriar.

Con respecto al solomillo Wellington, lo salpimentamos al gusto de cada uno y simplemente lo sellamos por todos los lados, que se haga por fuera y quede dorado.

3. Montaje del Solomillo Wellington

Llegados a este punto tenemos por un lado sellado el solomillo, y por otro la duxelle, ambos ya fríos y listos para crear una fusión de sabor. Extendemos una o dos láminas de masa filo en la mesa de trabajo y, sobre ella, extendemos la duxelle, el paté de foie en trocitos y espolvoreamos con tomillo. Untamos el solomillo con una capa fina de mostaza y lo colocamos en un lado.

Entra en acción el jamón ibérico, que colocaremos sobre papel de horno, o en su defecto film transparente. Cada loncha irá solapada ligeramente con la siguiente e intentaremos que tenga como mínimo la misma longitud que el trozo de solomillo, creando así la base de trabajo. Una vez listo, untamos el jamón con la mostaza, y encima hacemos lo mismo con la duxelle. Por su parte, untaremos el foie por toda la pieza de solomillo.

Colocamos el solomillo Wellington sobre la base de jamón, y con la ayuda del papel de horno o el film, empezamos a enrollar todo sobre la carne, teniendo que obtener una forma cilíndrica. Extendemos la masa de hojaldre sobre un papel de horno y colocamos encima el rollo de carne. Como si de un paquete se tratara, envolvemos el rollo de solomillo con el hojaldre.

El montaje cuidadoso asegura un resultado perfecto.

En un papel de horno colocaremos la masa de hojaldre de esta receta de solomillo Wellington, donde pondremos la preparación anterior y lo envolveremos completamente, tratando de dejar la unión de la masa hacia abajo. Colocamos el cierre en la parte inferior dándole la vuelta al paquete de masa. Batimos el huevo y con un pincel pintamos la masa de hojaldre. Nos ayudamos de huevo batidos. Batiremos un huevo y untaremos todo el hojaldre, además de ayudarnos también para cerrar los lados.

Si vemos que nos sobra hojaldre por los lados, lo podemos cortar y usarlo para la decoración. Cerramos el hojaldre por ambos costados y dejamos la parte lisa en la parte superior.

4. Horneado

Transferimos el solomillo a una bandeja de horno. Con el horno ya precalentado, hornearemos nuestra creación durante 35 minutos a 200ºC. Cocemos durante 30-40 minutos (dependiendo del punto que queramos dar a la carne) en el horno, pre calentado a 210ºC, colocando la bandeja en la parte inferior del mismo. De esta manera la unión del hojaldre se sellará rápidamente.

Horneamos el solomillo Wellington durante 30 o 35 minutos a 200º C con calor por arriba y por abajo sin la opción de ventilador. Como sabéis cada horno es un mundo y “apura” de manera distinta, por eso el rango de 5 minutos. El objetivo es que el hojaldre quede bien tostadito por fuera y la carne tierna y jugosa.

Este tiempo y temperatura lleva asociado un buen resultado de cocinado de la carne, y un nivel de dorado óptimo para el hojaldre, sin embargo, si se quiere la carne más hecha, se puede dejar más tiempo en el horno.

Batimos 1 huevo y pintamos todo el hojaldre con este para que a la hora de hornearlo nos quedé bien dorado. Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo y una vez caliente, introduce el solomillo Wellington durante 20 minutos a 200ºC.

Pincela todo con el huevo batido para que quede doradito y apetecible :D

5. Presentación y Acompañamiento

A la hora de servirlo, debemos utilizar un cuchillo de sierra para cortarlo sin que se desmonte. El resultado debe ser un solomillo bien cocinado, un hojaldre dorado y un sabor espectacular.

El solomillo Wellington es un plato de fiesta con el que podemos impresionar a nuestros invitados y a un coste económico. Ésta es una receta para triunfar, muy aparente, exquisita con sus texturas crujientes que resultan deliciosas en el bocado.

Como acompañamiento unas verduras salteadas, unos espárragos trigueros o unos pimientos le van de lujo. O quizás unas patatas asadas o fritas, ensalada de tomate o como lo toman los ingleses, con salsa de frutos rojos o mermelada de arándanos. Acómpañalo de una Salsa de frutos rojos como esta.

Podemos tomar estos hojaldres individuales de solomillo Wellington tanto como entrante como para plato principal, acompañándolos de una salsa de frutos rojos o una cucharada de mermelada de arándanos.

Servimos un paquetito de solomillo por comensal, salsa de setas, tomates cherry y ponemos en salsera y ensaladera en la mesa para que se sirvan los invitados si quieren más.

Un plato que deslumbra tanto por su sabor como por su presentación.

Solomillo Wellington Individual

Si hay una receta que deslumbra tanto por su apariencia como por su sabor, es sin duda el Solomillo Wellington individual con foie y salsa de setas. Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con un relleno que combina la untuosidad del foie con el aroma y la textura de las setas. Esta es una opción infalible para cualquier celebración, capaz de conquistar a los paladares más exigentes.

Tabla de Tiempos y Temperaturas

Paso Tiempo Temperatura
Horneado 35 minutos 200ºC
Horneado (convección) 25 minutos 200ºC
Sellado del solomillo Unos minutos por cada lado Fuego alto
Sofrito de champiñones y cebolla 8-10 minutos Fuego medio

Consejos Adicionales

  • Poner siempre los ingredientes en frío sobre el hojaldre para que no quede blando y se cocina mejor.
  • Es conveniente acompañar salsera y no poner mucha salsa en el emplatado para no humedecer las masas.
  • Para saber si la carne está hecha te recomiendo siempre tener un termómetro digital específico, así podrás medir la temperatura del interior de la pieza que para estar en su punto -con zonas rosadas interiores- tiene que llegar a los 60-65ºC.
  • Si ponéis velas en la mesa, aseguraros que no tienen perfume o se mezclarían con los aromas de los platos provocando una catástrofe para nuestro olfato y paladar.
  • Si tus invitados prefieren pescado, puedes rellenar el hojaldre con lomo de lubina o dorada y sin duda también será un éxito.
  • Cuidad los detalles en la mesa, todo cocinero sabe que la cocina entra por los ojos y con una buena presentación se tiene andado la mitad del camino para que los platos vuelvan vacíos de la mesa.

Solomillo Wellington, la receta definitiva | Operación Navidad

Como hemos visto, se trata de una receta muy fácil y rápida de preparar, y de manera resumida, solomillo con hojaldre. Un plato ideal para sorprender a tus comensales un día cualquiera, o incluso en ocasiones más especiales, no dejarás indiferente a nadie. Pero de poco vale conocer la receta si no sabes dónde comprar solomillo Wellington, no obstante, estás en el sitio adecuado.

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