El dolor de dientes y encías es una de las principales razones por las que los pacientes visitan a su dentista. Conocer a qué se debe este dolor es fundamental para poder proporcionar el mejor tratamiento dental. A menudo, este dolor puede estar relacionado con otras áreas del cuerpo, como la cabeza y el cuello.

¿Qué es el Síndrome Temporo-Mandibular (STM)?
No es inusual despertarnos una mañana con dolor intenso de muelas o en ambos lados de la mandíbula, que empeora con cualquier gesto que nos haga abrir la boca, como bostezar o especialmente masticar, y que rara vez mejora espontáneamente. Estas molestias son debidas a alteraciones de las articulaciones de la mandíbula o de los músculos que la rodean, lo que en medicina es conocido como Síndrome Temporo-Mandibular (STM) o Síndrome de Costen.
Usos de la Articulación Temporo-Mandibular
La articulación temporo-mandibular (ATM) recibe ese nombre por ser la articulación donde la mandíbula se acopla con el cráneo en los huesos temporales, situados a ambos lados de la cabeza. Su función básica es permitirnos abrir y cerrar la boca, siendo una de las articulaciones más usadas de nuestro organismo. La utilizamos constantemente a la hora de masticar, hablar, tragar, bostezar, etc. Para localizarla y explorar su funcionamiento, debemos presionar con los dedos por delante de cada oído, mientras abrimos y cerramos la boca.
Síntomas del Síndrome de Tensión Temporo-Mandibular
El STM lo padece un elevado porcentaje de la población, alrededor del 80 por ciento, y el paciente tipo sería una mujer de edad media (entre 30 y 50 años). Este síndrome se caracteriza por cursar un variado abanico de manifestaciones:
- Otalgia: dolor en uno o en ambos oídos, en una o en las dos articulaciones temporomandibulares, que puede irradiar hacia la mandíbula, la cara, la garganta o la nuca, el cuello o los hombros y que puede empeorar al masticar, bostezar o abrir la boca.
- Chasquidos: crujidos, sonidos rechinantes con el movimiento de la mandíbula.
- Acúfenos: percepción de ruidos en los oídos (pitidos o zumbidos).
- Rigidez: dificultad al abrir completamente la boca, con sensación de bloqueo o enganche de la mandíbula mientras se intenta abrir o cerrar la boca o al masticar.
- Espasmo muscular en la zona mandibular y sus proximidades.
- Dificultad para masticar, tragar y abrir la boca.
- Sensación de congestión en el oído.
- Ruidos en la cabeza.
- Dolores en la región de la cabeza y cuello.
- Hinchazón en la zona de la articulación y adormecimiento de la piel de la cara, picor en el conducto auditivo, picor en la garganta o sequedad de la boca.
Causas del Dolor
En muchas ocasiones se desconoce el origen exacto del STM. Son diversas las causas que pueden dar lugar a lesiones de la articulación temporo-mandibular, entre ellas:
- El estrés provoca una tensión excesiva en los músculos mandibulares, que se traduce en dolor y desazón en ambos lados de la cara.
- Relacionado con trastornos dentales, como el alineamiento defectuoso entre los dientes inferiores y superiores o el bruxismo, que consiste en el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes inconscientemente y que también puede producir dolor de cabeza, mandíbula, cuello y oído.
- La artritis y la artrosis son dos procesos que afectan a la articulación temporo-mandibular y que provocan una limitación de movimiento de la articulación.
- Traumatismos directos sobre cabeza, cuello y mandíbula, así como las lesiones producidas por movimientos bruscos en ausencia de impacto directo, tipo latigazo, que son propias de los accidentes de tráfico, pueden ocasionar STM.
Bruxismo y su relación con el dolor de cabeza
Muchos pacientes llegan a la consulta diciendo: “creo que tengo dolor de cabeza por bruxismo”. Si este es tu caso, es importante saber que el bruxismo (hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes) puede ser el culpable de esas cefaleas persistentes. La tensión mandibular por bruxismo puede desencadenar cefaleas tensionales muy molestas.
Cuando aprietas o rechinas los dientes constantemente (lo que llamamos bruxismo), sometes a tus músculos mandibulares a un esfuerzo excesivo y prolongado. Al apretar la mandíbula, los músculos temporales (en las sienes) y los músculos maseteros (en las mejillas) permanecen en tensión. Esta sobrecarga muscular puede irradiar dolor hacia otras áreas de la cabeza.
La conexión mandíbula-cabeza es potente: la articulación temporomandibular (ATM), que une la mandíbula con el cráneo, comparte nervios y músculos con regiones de la cabeza y el cuello. Cuando la mandíbula está bajo tensión constante, es habitual que esa tensión se extienda al cuello y la nuca, provocando rigidez en la zona cervical. A su vez, la rigidez cervical y la tensión de los músculos de la masticación amplifican la sensación de dolor de cabeza.
El bruxismo provoca dolor de cabeza porque mantiene contraídos músculos cercanos al cráneo durante demasiado tiempo. Esto puede desencadenar desde un leve malestar hasta fuertes jaquecas diarias. Muchos pacientes describen el dolor como un pesadez en las sienes o la frente al despertar, que a veces viene acompañada de dolor en la mandíbula o incluso en el oído.
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Causas del Bruxismo
El bruxismo no tiene una única causa, sino que suele ser multifactorial:
- Estrés y ansiedad: Las tensiones emocionales del día a día hacen que descarguemos esa tensión por la noche apretando la mandíbula.
- Maloclusión o problemas dentales: Una mala alineación de los dientes o mordida incorrecta puede predisponer al bruxismo.
- Tipo de personalidad y hábitos diurnos: Personas muy perfeccionistas, competitivas o con tendencia a la irritabilidad a veces son más propensas a rechinar los dientes.
- Trastornos del sueño: Problemas para dormir, como la apnea del sueño o el insomnio, se han asociado al bruxismo nocturno.
- Estilo de vida y estimulantes: El tabaco, el alcohol, el exceso de cafeína e incluso ciertas drogas recreativas pueden agravar este hábito.
- Factores genéticos y otros: El bruxismo a veces aparece en miembros de una misma familia.
¿Cómo saber si el dolor de cabeza se debe al bruxismo?
Hay ciertas señales características que se buscan en los pacientes para confirmar esta relación. Algunos síntomas ocurren durante la noche o al despertar, otros a lo largo del día:
- Dolor de cabeza opresivo, especialmente matutino: El dolor suele sentirse como una presión sorda en las sienes, la frente o la parte posterior de la cabeza.
- Mandíbula rígida o adolorida: Un indicio claro es sentir dolor en la mandíbula o en los músculos faciales al despertar.
- Desgaste o daño dental: ¿Tienes los dientes planos o con bordes desgastados? ¿Alguna fisura o diente astillado sin causa aparente? ¿Más sensibilidad dental de la habitual al tomar cosas frías o calientes?
- Dolor referido en oído o cuello: Algunas personas con bruxismo experimentan dolor de oídos (otalgia) o sensación de oído tapado, a pesar de no tener problemas otológicos.
- Alteraciones del sueño y cansancio: El bruxismo va de la mano con un descanso deficiente.
Diagnóstico del Dolor de Cabeza por Bruxismo
El diagnóstico del dolor de cabeza por bruxismo es principalmente clínico, es decir, basado en los síntomas y en un buen examen realizado por el dentista (y a veces en conjunto con otros especialistas):
- Historia clínica y conversación: Preguntar sobre los síntomas específicos, cuándo duelen más la cabeza y la mandíbula, la frecuencia, la intensidad y el momento del dolor de cabeza.
- Examen dental y de la mandíbula: Buscar signos claros de bruxismo como el desgaste del esmalte dental o las marcas de mordida en la mejilla. Examinar la articulación temporomandibular (ATM) para detectar chasquidos, desviaciones o limitaciones de movimiento.
- Descartar otras causas: Asegurarse de que el dolor de cabeza no proviene de otra condición independiente.
- Estudios del sueño (solo en casos necesarios): Si los síntomas son confusos o muy severos, a veces se indica una polisomnografía o estudio del sueño.
Consecuencias del Bruxismo a Largo Plazo
El bruxismo no es solo una manía nocturna sin importancia; al contrario, puede tener consecuencias serias a largo plazo tanto en tu boca como en tu bienestar general:
- Desgaste dental avanzado: Los dientes de quien aprieta años y años suelen verse planos, cortos y gastados.
- Problemas en la articulación temporomandibular (ATM): La articulación de la mandíbula sufre un sobreuso constante.
- Dolor crónico y disminución de la calidad de vida: Vivir con dolor de cabeza frecuente o con molestia mandibular continua merma tu calidad de vida.
- Alteraciones del sueño y fatiga: El bruxismo suele ir acompañado de despertares nocturnos o sueño de mala calidad.
- Estética dental y facial: Las personas con bruxismo pueden desarrollar una musculatura masetera muy marcada, dando un aspecto de mandíbula más cuadrada.
Tratamientos para el Bruxismo y el Dolor de Cabeza Asociado
El dolor de cabeza por bruxismo sí tiene tratamiento. Se aborda el problema en dos frentes: por un lado, proteger los dientes y relajar la musculatura (para que dejen de doler la cabeza y la mandíbula) y, por otro, eliminar o reducir el hábito de apretar atacando sus causas (estrés, mala mordida, etc.).

Férula de Descarga
La herramienta estrella contra el bruxismo es la férula de descarga, también conocida como placa o protector bucal nocturno. Se trata de un dispositivo de resina acrílica que se fabrica a medida de tus dientes y se usa típicamente al dormir.
¿Qué hace exactamente?
- Protege tus dientes: Al interponerse entre los dientes superiores e inferiores, evita que sigan desgastándose o que se fisuren.
- Redistribuye y reduce la tensión: Las férulas están diseñadas para lograr que la mandíbula repose en una posición más relajada, disminuyendo la actividad de los músculos masticatorios.
Otros Tratamientos y Recomendaciones
- Terapia física: Un fisioterapeuta puede aplicar técnicas de masaje y estiramientos para relajar los músculos de la mandíbula, el cuello y los hombros.
- Manejo del estrés: Aprender técnicas de relajación (como la respiración diafragmática, la meditación o el yoga) puede reducir la tensión muscular.
- Corrección de la mordida: Si una mala alineación dental contribuye al bruxismo, la ortodoncia puede ser una solución a largo plazo.
- Medicamentos: En algunos casos, el dentista o el médico pueden recetar relajantes musculares o analgésicos para aliviar el dolor y la tensión.
- Cambios en el estilo de vida: Reducir el consumo de cafeína y alcohol, dejar de fumar y mejorar la higiene del sueño pueden ayudar a disminuir el bruxismo.
Dolor Orofacial
El dolor orofacial (DOF) es una molestia que aparece en diferentes zonas del rostro, como la boca, la mandíbula, los oídos, el cuello o incluso la frente. Está directamente relacionado con estructuras faciales como dientes, encías, músculos, articulaciones o nervios. Para aliviar el dolor orofacial, primero necesitas identificar su origen.
Tipos de Dolor Orofacial
- Dolor Mucoso: Afecta directamente a la mucosa oral, surge por el roce continuo de una prótesis mal adaptada, efectos secundarios de medicamentos o por fumar y beber alcohol con frecuencia.
- Dolor Dental: Es uno de los más frecuentes y su origen está en dientes o encías.
- Dolor Articular: Está vinculado a trastornos en la articulación temporomandibular (ATM).
- Dolor Irradiado: A diferencia de otros tipos de dolor, la incomodidad no siempre coincide con el lugar de la lesión o el origen del problema.
- Dolor Neuropático: Surge por irritación o daño en los nervios faciales, especialmente en el trigémino.
- Dolor Muscular: Originado por problemas musculares como el bruxismo, estrés o síndrome miofascial.
- Dolor Idiopático: Estas molestias son reales, aunque los análisis médicos no encuentren lesión física.
Existen diversas soluciones según cuál sea la causa de tus molestias. La odontología tiene un papel clave, sobre todo cuando el origen está en problemas dentales, maloclusión o trastornos de la articulación temporomandibular (ATM). La fisioterapia es fundamental para reducir molestias musculares o articulares.
Tratamientos para el Dolor Orofacial
- Reconstrucciones Dentales: Forman parte de la odontología conservadora.
- Férulas de Descarga: Son dispositivos hechos a medida que evitan que aprietes o rechines los dientes (bruxismo). Es importante destacar que la férula controla los síntomas, pero no resuelve la causa.
- Ortodoncia: Corrige problemas de maloclusión dental. Cuando los dientes no encajan bien, generan tensión muscular continua en mandíbula, cuello y cabeza.
- Cirugía: Si el origen del problema está en una lesión grave, traumatismo facial o una disfunción severa de la ATM, la cirugía puede ser necesaria.
Dolor de Dientes por Nervios
El estrés o la ansiedad repercute directamente en nuestro organismo a diferentes niveles, y uno de ellos es la salud oral. Y es que aunque a simple vista el nerviosismo parece que se traduce solo en dolor de cabeza o en la dificultad para conciliar el sueño, los dientes y encías también se ven perjudicados. Que los dientes pueden doler aunque no haya caries es una realidad. Es una tensión que aparece especialmente en periodos de alta carga de trabajo o si hemos pasado por una situación complicada a nivel personal.
Causas del Dolor de Dientes por Nervios
- Bruxismo: El bruxismo es el acto involuntario de rechinar los dientes. O dicho de otra forma, de apretar en exceso la mandíbula e incluso moverla ligeramente hacia los lados. En caso de que el rechinamiento sea consecuencia de altos niveles de ansiedad, es posible tratarlo mediante el uso de una férula de descarga.
- Alteraciones en la Articulación Temporomandibular (ATM): Al ser una articulación, se resiente con facilidad cuando un paciente bruxista ejerce mucha tensión en su dentadura. Como consecuencia, se produce dolor en la zona que puede extenderse incluso hasta el oído, cabeza y cuello.
- Dolor de Encías por Nervios: El desequilibrio hormonal afecta directamente a los microorganismos que habitan en nuestra boca. Si se da esta situación, necesitamos fortalecer las encías para evitar que las bacterias dañen el tejido gingival y se desarrolle la periodontitis.
- Malos Hábitos Involuntarios: Los actos que realizamos de manera involuntaria por puro nerviosismo no son inocuos por norma general. Morder constantemente el labio puede provocar la aparición de un mucocele.
Si experimentas dolor de dientes al mover la cabeza, es crucial buscar una evaluación profesional para identificar la causa subyacente y recibir el tratamiento adecuado. No dudes en contactar a tu dentista para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.