El dolor de estómago y las encías inflamadas son dos problemas de salud que, aunque aparentemente no relacionados, pueden tener causas comunes y afectar significativamente la calidad de vida. Es crucial entender las posibles conexiones entre estos síntomas para abordar eficazmente las causas subyacentes y mejorar la salud general.

Helicobacter Pylori: Un Vínculo Común
La infección por Helicobacter pylori (H. pylori) es uno de los cuadros infecciosos más comunes en todo el mundo. Esta bacteria gramnegativa de forma helicoidal coloniza la mucosa del estómago y puede provocar afecciones gástricas como la úlcera péptica, la gastritis crónica o incluso ciertos tipos de cáncer. Se estima que la infección por H. pylori afecta a más de la mitad de la población mundial, aunque la prevalencia es mayor en países en vías de desarrollo.
Helicobacter pylori es una bacteria de forma helicoidal que infecta el estómago humano y es capaz de sobrevivir en ambientes extremadamente ácidos gracias a la producción de ureasa, una enzima que neutraliza el ácido gástrico. La mayoría de las personas infectadas por H. pylori no presentan manifestaciones clínicas. Cuando aparecen signos o síntomas, suelen estar relacionados con la gastritis o la úlcera péptica e incluyen dolor o ardor de estómago, náuseas, vómitos, eructos frecuentes, indigestión, pérdida del apetito y pérdida de peso no intencionada.
Generalmente, H. pylori se transmite por contacto directo con saliva, vómitos o heces de personas infectadas, o bien a través aguas contaminadas.

¿Cómo Influye H. Pylori en la Salud Dental?
Helicobacter pylori no solo afecta el sistema gastrointestinal, sino que también puede tener implicaciones en la salud dental:
- Enfermedades periodontales: Estudios sugieren que podría estar asociada con un mayor riesgo de enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis.
- Caries y mal aliento: Si bien no es una causa directa de caries, su presencia en la boca podría contribuir a desequilibrios en la microbiota oral, favoreciendo la proliferación de otras bacterias que sí son responsables de las caries. Además, la infección por H. pylori puede causar halitosis persistente.
- Efectos secundarios del tratamiento de úlceras: Como H. pylori está involucrado en la formación de úlceras gástricas y duodenales, algunas personas con úlceras podrían experimentar un mayor riesgo de infecciones orales o problemas dentales debido a los efectos secundarios de los antibióticos usados en su tratamiento.
Síntomas de la Infección por Helicobacter Pylori
En el siguiente listado, te mostramos 7 síntomas de la infección por Helicobacter pylori:
- H. pylori coloniza el revestimiento mucoso del estómago, donde causa una respuesta inflamatoria crónica. Además, la infección por H. pylori en sí misma puede alterar los mecanismos que regulan la producción de ácido en el estómago, lo cual desemboca en una hipersecreción o hiposecreción de ácido. En algunos casos, la bacteria estimula la producción de más ácido gástrico (hipersecreción), lo que puede causar irritación en el esófago y provocar reflujo ácido o ardor de estómago.
- En los escenarios en los que la infección se asocia con una hipersecreción de ácido, el estómago puede producir un exceso de ácido en diversos momentos del día, incluso cuando no hay comida que digerir. En este contexto, comer puede aliviar temporalmente el dolor porque los alimentos neutraliza el ácido gástrico o, al menos, lo diluyen, reduciendo la irritación del entorno.
- La grelina es un péptido de 28 aminoácidos que estimula el apetito y se secreta principalmente en el estómago. Diversas investigaciones han demostrado que la infección por H. pylori provoca una marcada reducción de la grelina gástrica y plasmática, desregulando así la homeostasis nutricional.
- Como consecuencia de la inflamación del estómago y/o el esófago, las náuseas representan unos de los síntomas principales de la infección por Helicobacter pylori. En este punto, también es importante destacar que este cuadro infeccioso prolongado puede asociarse a la aparición de úlceras pépticas, que son llagas abiertas o áreas en carne viva en el revestimiento del estómago o el intestino. Tal y como indican fuentes científicas, hasta el 80 % de las personas con úlceras estomacales están infectadas por H. Más allá de los mecanismos infecciosos del microorganismo, las úlceras pépticas pueden causar náuseas debido a varios factores relacionados con la inflamación, el daño tisular y los cambios en la motilidad digestiva asociados a su aparición.
- La infección por H. pylori provoca una inflamación crónica en el revestimiento del estómago que interfiere con la digestión normal de los alimentos. Esto puede provocar un aumento de la producción de gases en el entorno estomacal como subproducto de la digestión incompleta.
- La infección por H. pylori puede provocar una desregulación en los niveles de grelina plasmática, una hormona gástrica clave en la regulación del apetito y la homeostasis nutricional. Al estar disminuida, es posible que los pacientes con infecciones prolongadas pierdan el apetito y tengan menos urgencia ante la ingesta de alimentos, lo que se puede traducir en una pérdida de peso involuntaria.
- Como último de los síntomas de infección por Helicobacter pylori, es necesario destacar la presencia de sangre en las heces. Este signo clínico es una señal de complicación que requiere atención médica inmediata. Aunque las probabilidades de que la infección se traduzca en un cáncer gástrico no superan el 1 % de los casos, hay que tener en cuenta que el sangrado gástrico también puede ser señal de un cáncer de estómago derivado de los daños causados por H. pylori.
Estos son 7 síntomas asociados a la infección por H. pylori, pero este cuadro puede manifestarse de otras formas.
Los síntomas orales asociados con H. pylori generalmente son el resultado de su impacto en la salud en general, como efectos secundarios de la infección o de su tratamiento. Si experimentas algunos de estos síntomas consulta a un médico o dentista. Estos síntomas pueden estar relacionados con una infección por Helicobacter pylori o con su tratamiento.
El tratamiento de H. pylori se realiza principalmente a través de antibióticos prescritos por médicos, como una combinación de claritromicina, amoxicilina o metronidazol, junto con inhibidores de la bomba de protones (IBP) para reducir la acidez gástrica.
4 Formas de Diagnosticar el Helicobacter pylori - Enfermedades #38
Periodontitis y Riesgo de Infección por H. Pylori
Aparte de su localización gástrica, H. pylori puede encontrarse en la cavidad bucal. A este respecto, algunos autores han descrito que la cavidad bucal podría actuar como un posible reservorio de este microorganismo y constituir una fuente de reinfección a nivel gástrico. Otros estudios han hallado una potencial correlación entre la periodontitis y la presencia de H. pylori en la cavidad bucal, siendo este último un posible factor de periodontitis. Sin embargo, no está del todo claro si la presencia de periodontitis puede favorecer la infección gástrica por H. pylori.
Un estudio a gran escala evaluó si la periodontitis podía aumentar el riesgo de infección gástrica por H. pylori. El estudio incluyó 134 474 participantes en cada cohorte, de los cuales 69 606 eran varones y 64 868, mujeres. En el grupo periodontitis, el porcentaje de pacientes con hipertensión, hiperlipidemia, EPOC y EHC fue mayor que en el grupo control. La incidencia acumulada de infección gástrica por H. pylori también fue mayor en los pacientes con periodontitis que en los controles. Además, el riesgo de desarrollar infección gástrica por H. pylori fue un 40% mayor en el grupo periodontitis que en el control. El riesgo fue superior en pacientes con periodontitis incluso cuando se estratificaron los pacientes por edad, género y presencia de hipertensión, hiperlipemia, EPOC, EHC o ERC.
En resumen, los resultados del estudio mostraron que los individuos con periodontitis tienen una mayor probabilidad de desarrollar infección gástrica por H. pylori que los individuos sin periodontitis. Los autores del trabajo recomendaban que los profesionales sanitarios insistieran en la higiene bucal regular además de llevar a cabo nuevos tratamientos para los pacientes con periodontitis, especialmente en aquellos con mayor riesgo de infección por H. pylori.
En relación con la higiene bucal y el tratamiento de los pacientes con periodontitis, cabe destacar que los enjuagues con clorhexidina y cloruro de cetilpiridinio son una excelente medida adyuvante en el tratamiento y mantenimiento de las enfermedades periodontales.

Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y Periodontitis
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un término que agrupa distintos trastornos que provocan la inflamación crónica del tracto gastrointestinal, entre los cuales destacan la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. La colitis ulcerosa se caracteriza por la inflamación y ulceración del colon y el recto. En cambio, la enfermedad de Crohn suele provocar la inflamación del intestino delgado y la parte superior del intestino grueso, si bien puede afectar a cualquier zona del tracto gastrointestinal.
Las manifestaciones clínicas de la EII pueden variar en función del grado de inflamación y su localización. Algunos de los signos y síntomas más comunes de la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn incluyen diarrea, fatiga, dolor abdominal, pérdida del apetito, pérdida de peso involuntaria y presencia de sangre en las heces. Por otra parte, la EII puede derivar en complicaciones como cáncer de colon, fístula anal, anemia, malnutrición o deshidratación grave.
Hasta un 37% de los adultos y un 23% de los niños con EII presentan manifestaciones bucales, entre las cuales se encuentra la periodontitis. Al igual que sucede en la EII, en la patogénesis de la periodontitis también juegan un papel importante la respuesta del sistema inmunitario del huésped frente a los patógenos bucales.
Un estudio mostró que los pacientes con EII tenían mayor probabilidad de desarrollar periodontitis que los individuos sin EII. Los autores del trabajo apuntaban a la respuesta inmunitaria anómala que ocurre en la EII como causa de la inflamación de la cavidad bucal y a una posible relación bidireccional entre ambas patologías.
En este sentido, la revisión de Cai et al. propone que determinadas bacterias (Porphyromonas gingivalis, Klebsiella spp., Fusobacterium nucleatum o Campylobacter spp.) pueden facilitar la presencia concomitante de periodontitis y EII. Tras provocar una disbiosis local (p.ej., a nivel bucal o intestinal), estas bacterias, junto con citocinas inflamatorias y otros metabolitos tóxicos, pueden diseminarse a través de la sangre y llegar a otras partes del organismo (p.ej., tracto gastrointestinal o cavidad bucal), donde podrían desencadenar o agravar enfermedades inflamatorias (p.ej., EII o periodontitis).
SIBO y su Impacto en la Salud Bucal
En un sistema digestivo sano, podemos encontrar trillones de bacterias, pero la mayoría están en el intestino grueso o el colon. Esta proliferación bacteriana en el intestino provoca síntomas como hinchazón abdominal, exceso de gases, dolor o molestias abdominales, diarrea, estreñimiento, fatiga o deficiencia de vitaminas como la B12 como consecuencia de la mala absorción de nutrientes.
Cuando la microbiota intestinal se ve comprometida, algunas bacterias orales pueden llegar al tracto digestivo y contribuir al desequilibrio bacteriano característico del SIBO. Un intestino comprometido por dicho trastorno de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado puede influir en la salud bucal. De hecho, la evidencia - y el sentido común - apunta a que la malabsorción de nutrientes consecuencia del SIBO puede conllevar deficiencias vitamínicas que pueden acabar afectando la salud de las encías y los tejidos de la cavidad bucal.
Aunque la evidencia es preliminar, la relación entre SIBO y las enfermedades de las encías subraya la importancia de abordar la salud digestiva y bucal de manera integrada.
Al igual que la propia enfermedad, el tratamiento de SIBO todavía requiere mayor estudio y apoyo de evidencia científica. Aún así, se suele proceder con tratamiento antibiótico de amplio espectro durante 2 semanas (amoxicilina, rifaximina, ciprofloxacina, etc.). Tras la remisión, están ampliamente aceptados los fármacos promotores de la motilidad intestinal y una dieta baja en FODMAP (carbohidratos de cadena corta y alcoholes relacionados que son mal absorbidos en el intestino delgado.
Encías Inflamadas: Causas y Tratamiento
Las encías inflamadas son una inflamación del tejido de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana en la línea de las encías. Habitualmente se creía que las encías inflamadas eran causa de una mala higiene dental por mala limpieza o cepillos dentales con las cerdas muy duras, es cierto que es una de las causas pero no la única.
La principal causa de las encías inflamadas es la acumulación de placa bacteriana en los dientes y las encías. El tratamiento se centra en reducir la inflamación, eliminar la placa bacteriana y prevenir su acumulación futura.
Tratamientos y Remedios
- Cepillado dental: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de dientes suave y pasta dental fluorada.
- Limpieza dental profesional: Programa citas regulares para una limpieza dental profesional.
- Raspado y alisado radicular: En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento llamado raspado y alisado radicular.
- Uno de los más conocidos y efectivos es realizar enjuagues bucales con agua tibia y sal.
- Otro de los remedios que podemos utilizar es la utilización del limón.
- El té también nos va a ayudar para las encías inflamadas, ya que tiene una solución antiséptica natural que es capaz de desinfectar y mejorar la curación.
- Alimentación equilibrada: en algunos casos por ciertas deficiencias de nutricionales puede parecer inflamación de las encías, por tanto, una dieta equilibrada puede solucionar el problema.
Por tanto, hemos visto que el problema de las encías inflamadas es una patología bastante frecuente y que puede ser debida a muchos factores, algunos leves y otras más graves.
El Abordaje Odontológico de Helicobacter Pylori
El abordaje odontológico de Helicobacter pylori se centra en prevenir su propagación en la boca y tratar sus efectos indirectos, como halitosis, problemas periodontales y alteraciones por antibióticos. El tratamiento de Helicobacter pylori en odontología no busca erradicar la bacteria directamente desde la boca, sino prevenir sus efectos colaterales y apoyar la salud bucal durante el tratamiento médico.
Si un paciente está recibiendo tratamiento para H. pylori, es crucial tratar condiciones como gingivitis o periodontitis para reducir la carga bacteriana. La prevención en odontología frente a los efectos de Helicobacter pylori se basa en la educación del paciente, la detección temprana y el control de la transmisión.
Es fundamental educar a los pacientes sobre la importancia de mantener una higiene bucal adecuada. Esto no solo previene enfermedades orales comunes, sino que también ayuda a evitar la proliferación de bacterias como H. pylori. Los dentistas deben estar atentos a signos como gingivitis, úlceras bucales, halitosis persistente. Estos pueden estar relacionados con la infección por Helicobacter pylori.
Si te han diagnosticado con H. pylori, es crucial mantener una comunicación abierta con tu dentista y médico para coordinar un enfoque integral que aborde tanto la salud gástrica como la bucal.
Tabla Resumen: Conexiones entre Problemas Gástricos y Bucales
| Problema Gástrico | Posibles Efectos en la Salud Bucal | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Infección por H. pylori | Mayor riesgo de enfermedades periodontales, halitosis, alteraciones en la microbiota oral. | Higiene bucal rigurosa, detección temprana de infecciones orales, tratamiento periodontal si es necesario. |
| Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) | Mayor riesgo de periodontitis. | Control de la inflamación bucal, higiene oral exhaustiva, comunicación con el médico tratante. |
| Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado (SIBO) | Posibles deficiencias vitamínicas que afectan la salud de las encías. | Dieta equilibrada, tratamiento del SIBO, seguimiento odontológico para detectar y tratar problemas en las encías. |