El dolor de mandíbula es una dolencia común que puede manifestarse de diversas formas, desde una leve molestia hasta un dolor agudo e intenso. Puede afectar a cualquier persona en cualquier momento de su vida. En este artículo, exploraremos las causas del dolor maxilar derecho, sus síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.

¿Qué es el Dolor de Mandíbula?
El dolor de mandíbula es una dolencia o fuerte molestia que puede afectar los huesos de la mandíbula o la articulación temporomandibular (ATM). Puede extenderse hacia la cara, cabeza o cuello y puede estar relacionado con bruxismo, traumas u otras condiciones.
Causas Comunes del Dolor Maxilar Derecho
El dolor facial en un solo lado puede aparecer por diferentes causas. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes del dolor maxilar derecho:
1. Trastornos de la Articulación Temporomandibular (ATM)
La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo y es clave para la masticación y la salud oral. Los problemas en la articulación temporomandibular pueden ser los responsables de diversos dolores en la parte superior del cuerpo (mandíbula, cuello, cabeza, oídos…). El hecho de que la ATM no funcione correctamente puede causar dolor en la mandíbula, el cuello, la cabeza o los oídos. Además, las alteraciones en la articulación temporomandibular tienden a provocar chasquidos o sensación de bloqueo de la mandíbula.

2. Bruxismo
El bruxismo es un hábito involuntario que padecen algunas personas y que ocasiona el rechinamiento o apretamiento excesivo de los dientes, especialmente durante las horas de sueño. El dolor de mandíbula también puede estar causado por maloclusiones de origen esquelético, es decir, relacionadas con los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula). Cuando uno de los dos huesos maxilares no presenta la posición y/o el tamaño adecuados se pueden ver afectadas las funciones habituales de masticación, deglución, habla o respiración.
3. Neuralgia del Trigémino
El dolor facial en un solo lado puede aparecer por diferentes causas, entre ellas, la neuralgia del trigémino. En estos casos, se trata de un dolor punzante e intenso que puede desencadenarse muy fácilmente por gestos como masticar o al roce de la piel. Todo ello hace que pueda llegar a ser muy invalidante. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de sufrir neuralgia del trigémino. Estos episodios pueden durar desde poco segundos hasta unos minutos. El dolor suele estar focalizado en un lado de la cara, habitualmente en la región del maxilar o la mandíbula. Entre ellas, la barbilla, la nariz y las mejillas.
Estos episodios de dolor por nervio del trigémino suelen desencadenarse con acciones naturales del día a día. Por ejemplo, hablar, reír, masticar, tragar, tocarse o lavarse la cara, cepillarse los dientes, afeitarse y maquillarse. Al tratarse de un dolor tan intenso y que puede desencadenarse fácilmente, suele afectar muy negativamente la calidad de vida de quienes lo sufren. Sobre todo, cuando este dolor en la mandíbula aparece varias veces al día. También, cuando estos episodios se prolongan por días, semanas o incluso meses. Además, hay que tener en cuenta que estos suelen hacerse más frecuentes e intensos con el tiempo. Tanto es así, que algunas personas llegan a temer el momento de comer o beber por miedo a sufrir más episodios. En la neuralgia del trigémino, lo habitual es que haya dolor de mandíbula en un lado. Así pues, puede haber dolor en la mandíbula derecha o dolor en la mandíbula izquierda.
4. Neuralgia Post-Herpética
Tras la reactivación del virus de la varicela, puede aparecer lo que se conoce como neuralgia post-herpética. Esta afecta hasta al 15% de los pacientes. En caso de afectación del nervio trigémino, esta no suele ser bilateral. Es decir, tiende a producir dolor de mandíbula en un solo lado.
5. Esclerosis Múltiple
La neuralgia del trigémino puede presentarse cuando la esclerosis múltiple causa lesiones en la sustancia blanca cerebral aledaña a los nucleos sensitivos del nervio trigémino, en el troncoencefalo (parte más rudimentria e importante de las funciones vitales del cerebro).
6. Tumores Cerebrales
En raras ocasiones, la neuralgia del trigémino se debe a la compresión por parte de un tumor cerebral en algún lugar entre la emergencia del nervio desde el cerebro hasta su salida de la bóveda craneal.
7. Problemas Dentales
Los problemas dentales pueden ser muy variados y a menudo provocan dolor de mandíbula. Algunos de los problemas dentales que causan dolor de mandíbula son:
- Dolor de muelas, normalmente debido a una caries o un absceso
- Enfermedad de las encías (periodontitis), que puede afectar gravemente al hueso de la mandíbula si no se trata
- Maloclusión (mordida desigual), cuando los dientes superiores e inferiores no están uniformemente en contacto.
8. Sinusitis/Dolores de Cabeza
Los senos paranasales pueden infectarse y congestionarse, lo que impide el drenaje de la mucosidad. Esta afección se denomina sinusitis, que provoca dolor en la mandíbula superior.
9. Las muelas del juicio
Si las muelas del juicio quedan retenidas, pueden crecer en un ángulo incorrecto y presionar contra el hueso de la mandíbula y los dientes adyacentes. Esto puede causar dolor en la mandíbula, así como infección, hinchazón y enrojecimiento alrededor de la encía.
10. Enfermedades - Paperas y tétanos
Las paperas es una infección vírica contagiosa que provoca la hinchazón de un lado de la boca, causa dolor y dificulta el movimiento de la mandíbula. El tétanos es una infección bacteriana que puede desarrollarse a través de un corte o arañazo en la piel. Uno de los primeros signos del tétanos es la rigidez y bloqueo de la mandíbula, acompañado de espasmos musculares.
11. Otras Causas
- Dolor miofascial: el dolor se produce en los músculos que controlan la mandíbula y suele originar ciertas anomalías en los movimientos mandibulares.
- Asimetría interna: se debe al desplazamiento de un disco (cartílago que sirve de amortiguador entre los huesos de la articulación), traumatismos de cóndilo, una mandíbula dislocada o una mala alineación.
Síntomas del Dolor de Mandíbula
El dolor en sí es un síntoma del dolor de mandíbula, pero este puede venir acompañado de otros síntomas, dependiendo de la causa, entre ellas:
- Dolor en la cara que empeora si usas la mandíbula.
- Sensibilidad en las articulaciones y los músculos.
- Rango de movimiento limitado.
- Problemas para alinear la mandíbula.
- Sonido de clic cuando abres y cierras la mandíbula.
- Zumbido en las orejas.
- Dolor de orejas.
- Dolores de cabeza con o sin dolor en las orejas, y presión detrás de los ojos.
- Mareos.
- Bloqueo de la mandíbula.
- Vértigo.
- Dolor de dientes.
FISIOCONSEJO. Tensión en mandíbula | 5 Ejercicios para relajar la mandíbula [7']
Diagnóstico del Dolor Maxilar Derecho
Para diagnosticar la causa del dolor de mandíbula, el médico o dentista realizará un examen físico y preguntará acerca de los síntomas. También puede ser necesario realizar pruebas adicionales, tales como:
- Radiografías
- Tomografía
- Resonancia magnética
- Análisis de sangre
Tratamientos para el Dolor Maxilar Derecho
Una vez se determina por qué aparece dolor de mandíbula en un solo lado, el tratamiento variará en función de la causa.
Tratamientos Conservadores
- Férulas de descarga: Si el dolor de mandíbula tiene su origen en una patología de la ATM, lo más habitual es prescribir el uso de una férula de descarga por las noches. Ante el dolor de mandíbula causado por el bruxismo, el tratamiento también suele pasar por prescribir una férula de descarga. Y es que, además de reposicionar y relajar los músculos, la férula actúa como un tope físico, que evita que los dientes superiores e inferiores choquen entre ellos.
- Fisioterapia facial: En casos de patología de la ATM, conviene combinar la férula de descarga con la fisioterapia facial.
- Medicación: Cuando el dolor es severo y tarda en desaparecer, también se suelen recetar antiinflamatorios, analgésicos o relajantes musculares. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estetratamientodebe ser temporal y solo usarse ante episodios puntuales de dolor de mandíbula. Pueden ser analgésicos, que siempre son un buen complemento en cualquier terapia porque reducen rápidamente el dolor, e incluso antidepresivos si sufres dolor crónico.
- Infiltraciones, lavados o artrocentesis: Dicho todo lo anterior, es posible que, en casos severos, haya que realizar infiltraciones, lavados o artrocentesis.
- Aplicación de frío o calor: El frío contribuye a disminuir la inflamación y el dolor, mientras que el calor ayuda a relajar los músculos. Prueba a combinar compresas frías y calientes en la zona de la mandíbula, en función de qué temperatura sea la que más te alivia las molestias.
- Alimentación: Mientras dura el episodio de dolor, restringe el consumo de alimentos duros, crujientes o que exigen más esfuerzo de masticación.
Tratamientos para la Neuralgia del Trigémino
El primer tratamiento de elección para la neuralgia del trigémino suele ser la terapia farmacológica. Si este fármaco no es eficiente o resulta insuficiente para calmar el dolor facial, existen otras opciones terapéuticas.
- Cirugía de microdescompresión vascular: En estos casos la cirugía de microdescompresión vascular, realizada por neurocirujanos expertos, tiene excelentes resultados, con una tasa muy alta de éxito en la resolución completa del dolor y ausencia de requerimientos farmacológicos posterior a la intervención. La intervención consiste en realizar una pequeña abertura del cráneo e interponer un material protésico o una técnica de desplazamiento entre la arteria y el nervio.
- Punción en la base del cráneo: Estas se reservan a personas que en las que la microdescompresión vascular no está indicada. Ambas técnicas se realizan mediante una punción en la base del cráneo.
Tratamientos para Maloclusiones Esqueléticas
Para el tratamiento de las maloclusiones esqueléticas suele ser necesario recurrir a un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática. En estos casos, además de solucionar las discrepancias entre el maxilar superior y la mandíbula, habrá que llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia, ya sea con brackets o con alineadores transparentes.
Consejos para Disminuir el Dolor de Mandíbula
Experimentar dolor de mandíbula es bastante común y en la mayoría de los casos no es nada grave. Si quieres prevenir o aliviar las molestias en la zona mandibular, estos consejos te ayudarán:
- Compresas con hielo: Son excelentes para disminuir la inflamación de los nervios de la zona que causan dolor. No debes aplicar hielo directamente sobre la piel, envuélvelos en una toalla primero.
- Aplicación de calor: Colócate una compresa tibia sobre el área de la mandíbula en donde sientes dolor. También puedes usar un paño húmedo con agua caliente. Esto hace que los músculos tensos se relajen y mejora la circulación de la sangre.
- Masajea el área: Los masajes son ideales para disminuir la tensión en la zona. Hazlos usando aceite de oliva o crema humectante y con los dedos índice y medio. Los movimientos deben ser sutiles y circulares. Te recomendamos abrir y cerrar la boca un par de veces cuando hayas terminado los masajes.
- Controla el estrés: El estrés puede hacer que desarrolles malos hábitos que afecten directamente a tu mandíbula. Por eso es importante que lo mantengas controlado. Descansa lo suficiente, practica deportes y actividades que te relajen como la meditación o el yoga.

Prevención del Dolor de Mandíbula
Hay dolores de mandíbula que podemos evitar si tomamos algunas acciones e incorporamos en nuestra vida diaria algunos hábitos como los que te diremos a continuación.
- Cerrar la boca de manera correcta, sobre todo si está en reposo sin hablar o comer, se debe tratar de no apretar los dientes.
- Masticar los alimentos lentamente y con cuidado, utilizando ambos lados de la boca para no ejercer más presión sobre un lado u otro.
- Evita morder o masticar alimentos y objetos duros, como hielo, lápices, caramelos duros, entre otros.
- Cuando sientas la mandíbula cansada intenta relajarte, no hablar demasiado ni masticar con mucha fuerza.
Ejercicios y Técnicas de Relajación
Ejercitar los músculos de la mandíbula permite reducir los efectos del estrés, la tensión y el dolor en esta zona. Algunos ejercicios que pueden ayudarte, son:
- Abrir lo más que puedas la boca y luego cerrar con suavidad, repetir varias veces.
- Mover de un lado a otro la mandíbula, simulando que estás masticando algo.
- Mover la mandíbula hacia delante y hacia atrás varias veces.
- Técnicas de respiración, como respirar profundamente por la nariz, aguantar el aire unos segundos y luego exhalar por la boca, repitiendo varias veces te ayudará a disminuir la tensión que puede provocar el dolor en la mandíbula.
- La meditación y el yoga también son forma de relajación efectiva en pacientes con dolor mandibular.