La idea de someterse a un procedimiento dental quirúrgico como la colocación de implantes dentales puede generar cierta aprensión en muchas personas. Lo cierto es que está ampliamente extendida la creencia de que la colocación de implantes dentales es un proceso largo y doloroso. Por eso, hoy vamos a desterrar ciertos mitos en torno a la colocación de implantes dentales. Desde ahora te adelantamos que vamos a desmentir esta idea.

¿Duele la Colocación del Implante Dental?
Vamos a ser completamente claros: durante el procedimiento de colocación del implante dental no deberías sentir dolor. Este procedimiento quirúrgico se realiza bajo anestesia local. Esto se debe a que el proceso se realiza bajo anestesia local, igual que cuando te hacen un empaste u otro tratamiento dental rutinario. Asimismo, las técnicas quirúrgicas utilizadas hoy en día reducen la incisión que se realiza en la encía para colocar el implante y fijarlo al hueso.
En algunos casos, el implantólogo podría recomendar el uso de anestesia o sedación consciente. Sin embargo, si alguna de estas sensaciones preocupa al paciente, cabe la posibilidad de realizar la colocación de implantes dentales con sedación consciente. Se da el caso de personas que sufren estrés o ansiedad con este tipo de intervenciones. Esta técnica induce a la persona a un estado de máxima relajación, lo que hace que se quede dormida durante el procedimiento. La experiencia de una cirugía de implantes dentales con anestesia y sedación consciente es muy positiva.
Durante todo este proceso, lo máximo que podrías sentir es cierta presión o movimiento, pero nunca dolor agudo. A la hora de aplicar la anestesia local, el paciente percibe el pinchazo y puede notar algunas molestias. Sin embargo, durante el procedimiento la zona permanece adormecida.

¿Qué esperar después de la colocación del implante?
Una vez que pasa el efecto de la anestesia (generalmente 2-4 horas después del procedimiento), es normal experimentar algunas molestias en la zona tratada. A medida que desaparecen los efectos de la anestesia, es frecuente que el paciente pueda sentir dolor y otras molestias como hinchazón, sensibilidad o sangrado leve. Para que te hagas una idea, los pacientes suelen afirmar que estas molestias son comparables a las que se sienten tras una extracción dental. Aunque parezca lo contrario, muchos pacientes afirman que poner un implante es menos desagradable y doloroso que extraer una pieza dental.
Normalmente, el pico máximo de molestias se alcanza en las primeras 24 horas posteriores a la cirugía. El dolor tras colocar el implante es leve y suele durar entre 24 y 48 horas. Es habitual que el dolor dure uno o dos días después de la operación y que tenga una intensidad leve o moderada. Aunque el dolor es una percepción difícil de medir, de manera general se habla de una intensidad leve o moderada en las 24 o 48 horas posteriores a la intervención. De hecho, lo habitual es que cualquier tipo de dolor sea manejable con el uso de los medicamentos analgésicos recetados por el cirujano.
En el caso en el que existan, suelen ocurrir en las 24 horas siguientes a la cirugía. Los implantes dentales una vez pasado el postoperatorio tras la cirugía 24h o 48h después, no deben doler.
Estos síntomas son poco frecuentes pero si aparecen, debes contactar inmediatamente con tu dentista. Si consideras que es un dolor intenso o bien que se agrava después de las primeras 24 o 48 horas, contacta con tu dentista. Si hay dolor, significa que hay causas que lo provocan.
Factores que influyen en el dolor postoperatorio
Adicionalmente, para evitar que los implantes dentales duelan es fundamental seguir las instrucciones postoperatorias pautadas por el cirujano. Dicho esto, es fundamental destacar que la percepción de las molestias es diferente en cada paciente. Por eso, la intensidad y la duración de las molestias postoperatorias pueden variar de una persona a otra. Además, hay que tener en cuenta que las sensaciones están muy determinadas por la complejidad del procedimiento, la técnica quirúrgica empleada y la experiencia del cirujano.
- Técnica quirúrgica: Existen determinadas técnicas quirúrgicas, como la cirugía guiada o la carga inmediata, que disminuyen las molestias postoperatorias.
- Planificación de la cirugía: Una buena planificación también reduce, considerablemente, cualquier dolor asociado a los implantes dentales. Para esto, se requiere un estudio inicial completo, que determine correctamente la calidad y cantidad de hueso, así como la posición, inclinación o tamaño que debe tener el implante dental.
- Sedación consciente: La sedación consciente es una técnica que no evita directamente el dolor asociado a los implantes dentales.
- Medicación analgésica: Los medicamentos analgésicos recetados por el implantólogo son fundamentales para controlar el dolor después de la cirugía. Tu dentista te recetará analgésicos adecuados para controlar el dolor.
- Aplicación de frío: Colocar compresas o geles fríos en el exterior de la cara, sobre la zona intervenida, ayuda a reducir el dolor. Aplicación de frío: poner una compresa o bolsa de gel fría encima de la mejilla del implante para reducir la inflamación y calmar las molestias.
- Higiene oral: Tras la colocación de implantes dentales es fundamental mantener la zona limpia para prevenir infecciones, lo que podría incrementar el dolor. Durante el postoperatorio, se debe usar un cepillo de dientes quirúrgico, que cuenta con cerdas muy blandas. Higiene bucodental suave pero exhaustiva: durante las primeras 24 horas no se puede escupir ni hacer enjuagues.
- Dieta blanda y fría: Durante las 48-72 horas posteriores a la cirugía es conveniente restringir las comidas y bebidas calientes o picantes, ya que irritan la zona intervenida y aumentan el dolor. Los primeros días consume alimentos blandos y fríos (yogur, purés fríos, gelatina) evitando masticar en la zona operada.
- Comunicación con el cirujano: En el caso de que el dolor no resulte manejable con medicación analgésica o de que no disminuya con el paso de los días, es necesario contactar con el implantólogo.
Además de los beneficios de la anestesia y la sedación consciente, los avances en las técnicas quirúrgicas para implantes dentales han contribuido significativamente a minimizar cualquier sensación de dolor durante la operación. Estas técnicas se caracterizan por su precisión y planificación, que incluye el uso de imágenes digitales de la boca del paciente.

Cuidados Postoperatorios para Minimizar las Molestias
Sigue las instrucciones de cuidado postoperatorio: Tu odontólogo te proporcionará instrucciones específicas para el cuidado de tus implantes dentales después de la cirugía. Es importante seguir estas recomendaciones al pie de la letra.
- Toma los medicamentos según lo indicado: Si tu odontólogo te ha recetado analgésicos u otros medicamentos, asegúrate de tomarlos según las indicaciones. Fármacos prescritos por el implantólogo: los antiinflamatorios y analgésicos son medicamentos habituales en esta fase.
- Controla la inflamación: Aplica hielo en el área tratada durante las primeras 24 horas después de la cirugía para reducir la inflamación.
- Mantén una dieta blanda: Opta por una dieta suave y fácil de masticar durante los primeros días.
- No toques el área: Evita tocar el área tratada con las manos sucias o objetos contaminados para prevenir infecciones.
- Descansa y relájate: El descanso adecuado es esencial para la recuperación. Evita actividades extenuantes y permite que tu cuerpo se recupere. Evita actividades físicas intensas durante al menos 48 horas después de la cirugía. Retomar la actividad antes de tiempo: es imprescindible cumplir con el plazo de reposo indicado por el profesional.
- Realiza enjuagues suaves: Enjuaga suavemente tu boca con soluciones salinas tibias o enjuagues bucales recomendados por tu odontólogo, siguiendo sus instrucciones. Mantén la boca limpia pero con cuidado. Usa un cepillo suave y evita el enjuague vigoroso los primeros días.
Alimentos a evitar durante la recuperación
- Alimentos duros: Evita los alimentos que requieran una masticación vigorosa o que puedan ejercer presión sobre los implantes o las áreas circundantes.
- Alimentos pegajosos: Los alimentos pegajosos, como caramelos masticables o chicles, pueden quedar atrapados alrededor de los implantes y ser difíciles de eliminar con facilidad.
- Alimentos muy calientes: Evita los alimentos y bebidas muy calientes durante los primeros días después de la cirugía, ya que pueden aumentar la sensibilidad y causar molestias.
- Alimentos picantes y condimentados: Los alimentos picantes y condimentados pueden irritar las encías y las áreas tratadas, lo que puede ser incómodo durante la fase de cicatrización.
- Alimentos ácidos: Los alimentos y bebidas altamente ácidos, como los cítricos y las bebidas gaseosas, pueden irritar las encías y las áreas tratadas.
- Semillas y frutos secos: Alimentos que contienen semillas pequeñas, así como frutos secos enteros, pueden quedar atrapados en los implantes o causar irritación.
En su lugar, opta por una dieta suave y fácil de masticar durante la fase de recuperación. Esto incluye alimentos como purés, yogur, sopas suaves, huevos revueltos, pescado cocido y verduras cocidas al vapor.
Otros consejos importantes
- Si puedes, olvídate del tabaco o, al menos, reduce el consumo. Fumar retrasa la cicatrización y puede aumentar el dolor.
- Presión excesiva sobre el implante: por ejemplo, por el hábito de rechinar y/o apretar los dientes.

Testimonio Jose Luis | Implantes dentales para solucionar la pérdida de dientes🦷
Conclusión
Colocarse implantes dentales no tiene por qué ser una experiencia dolorosa. Con las técnicas actuales, la anestesia adecuada y los cuidados postoperatorios correctos, las molestias son perfectamente manejables y temporales. Recuerda que los implantes dentales son la solución más parecida a tener dientes naturales nuevamente, y las molestias temporales valen la pena por los años de función y estética que obtendrás. No dejes que el miedo al dolor te impida sonreír con confianza.