Es común que los pacientes se pregunten: "¿Por qué tengo dolor después de un empaste dental?" Esta inquietud surge cuando el tratamiento no parece resolver completamente el problema inicial. En este artículo, exploraremos las posibles causas del dolor post-empaste, los síntomas a los que debes prestar atención y cuándo es necesario buscar atención odontológica.

¿Qué es un Empaste Dental?
El empaste, también conocido como obturación dental, es el tratamiento más común para tratar las caries dentales. Este procedimiento consiste en limpiar la cavidad resultante de una caries para luego rellenarla con un material, normalmente composite. Así, podemos devolver al diente su anatomía y funcionalidad deteniendo el proceso corrosivo de la caries. El procedimiento es muy sencillo y rápido. Consiste en eliminar la caries, limpiar la cavidad y posteriormente rellenarla con composite o material de empaste.
Aunque la colocación de empaste dental es muy sencilla, sentir dolor en la zona tratada al morder no es normal. En algunos casos el paciente puede sentir una leve incomodidad los primeros días posteriores al tratamiento.
Materiales Utilizados en los Empastes Dentales
Entre los materiales de obturación más usados se encuentran los diferentes tipos de resinas o composite. Estas, además de ser bastante resistentes y de fácil colocación, no afectan la estética de la boca, ya que su coloración es muy similar a la de los dientes y es un excelente sellador de cavidades. El cemento de obturación definitivo también se usa en múltiples ocasiones, aunque es menos común que la resina. Las amalgamas, a pesar de su gran dureza y resistencia, se dejaron de usar hace algunos años debido a su color gris oscuro que afecta la estética de la boca.
¿Por qué Duele Después del Empaste?
Lo más común es que después de un empaste no tengamos molestias, pero en algunos casos se puede sentir sensibilidad o dolor. Dependiendo del origen e intensidad de las molestias puede ser necesaria una nueva visita al dentista e incluso realizar otro tipo de tratamiento.
Aquí hay algunas razones comunes por las cuales podrías experimentar dolor después de un empaste dental:
- Obturación muy profunda: Cuando el empaste es profundo o muy cercano al nervio, el procedimiento puede irritarlo. Esto provoca molestias leves o moderadas que desaparecen en unos días. Cuando la obturación dental es muy grande, es común que el paciente sienta un poco de dolor después de un empaste profundo y sensibilidad en la pieza tratada.
- Empaste alto: Un empaste que ha quedado alto y choca de más al morder puede provocar dolor. Si durante unos días estamos mordiendo con esa pieza, antes que con las demás, estaremos cargándola en exceso y se producirá una inflamación del diente/muela porque recibe una presión excesiva.
- Inflamación del nervio dental: Durante el trabajo para eliminar la caries y colocar el empaste dental, es posible que la obturación quede muy cerca del nervio dental, lo que puede provocar irritación o inflamación del nervio.
- Sensibilidad dental: Después de la colocación de un empaste dental puedes experimentar una serie de molestias, dolor y sensibilidad, que deben desaparecer en pocos días.
- Reacciones alérgicas: Aunque no es común, es posible que el paciente sea alérgico a los metales o las resinas que se utilizan para los empastes dentales, y que esto les produzca irritación en la zona tratada, reacciones en la piel o dolor en el área que rodea al empaste.
- Caries no eliminada completamente: Antes de colocar el material de empastado, se debe eliminar por completo la caries. Cuando la caries no se elimina por completo en un tratamiento de empaste dental, o el material no se ajusta correctamente a la cavidad, la infección puede extenderse hasta afectar el nervio dental.
Una de las consultas habituales que tenemos y que por desgracia provoca desconfianza en los pacientes es que, tras el tratamiento de una caries, dicha pieza puede comenzar a dar molestias o sensibilidad. Es entonces cuando el paciente realiza la pregunta esperada: ¿por qué antes no me dolía y ahora si? Pues bien, existen varios motivos por los que esto puede suceder:
- Con la anestesia es complicado morder bien cuando el profesional te indica que cierres y abras para morder el papel de ajuste oclusal.
- El primero y mas común consiste en que, a veces, el empaste toca primero que el resto de dientes al cerrar la boca. Si durante unos días estamos mordiendo con esa pieza antes que con las demás estaremos cargándola en exceso y se producirá una inflamación del diente/muela porque recibe una presión excesiva. Para solucionarlo tendrás que acudir de nuevo a la clínica para que limen el exceso de empaste que tropieza antes. La sensibilidad o dolor no se irá de forma repentina sino que podrá tardar días en desaparecer por completo.
- El segundo caso que puede darse, es que durante el proceso en el que se realiza la obturación se emplea instrumental rotatorio para limpiar la caries que producen calor (a pesar de que se refrigeran con agua). Este calor en ocasiones puede hacer que el nervio del diente se irrite e inflame dando sensibilidad en las semanas posteriores. Para eliminarlo deberemos de tener sobre todo, paciencia. Nuestro dentista nos recomendará tomar antiinflamatorio en el caso de que lo considere pertinente.
- Otra posibilidad se puede dar ante grandes reconstrucciones del diente o lesiones cariosas que se encuentran cerca del nervio. En estos casos diremos que consideramos BUEN SÍNTOMA que el diente note el frío y el calor, lo que nos quiere decir que: ESTÁ VIVO y que el nervio no se ha visto afectado irreversiblemente. Pero, si lo que notamos fuera DOLOR INTENSO que perdura durante días tras haber hecho la reparación de la caries, puede darse el caso de que el nervio se haya visto afectado. Deberás consultar con tu profesional que valorará si es necesario realizar un tratamiento endodóntico para eliminar el nervio de la pieza y así eliminar la molestia.
Síntomas de un Empaste Mal Hecho
Un empaste dental mal hecho puede generar múltiples complicaciones y consecuencias. Si tienes sospechas de que te han colocado mal un empaste dental, estos son algunos síntomas a los que debes prestar atención:
- Sentir que no puedes morder como lo hacías antes.
- Dolores al comer o masticar, generalmente causado porque el empaste quedó muy alto.
- Sentir algunas molestias en las encías, sobre todo cercano al diente al que se le realizó el tratamiento.
- La caída del empaste.
Tipos de Dolor Tras un Empaste
Es importante diferenciar entre el dolor pasajero y el dolor persistente. Es normal sentir dolor los primeros días, y se trata de algo leve que desaparece por sí solo. En cambio, si notas que el dolor es constante o que en lugar de mejorar empeora, es posible que el empaste esté mal ajustado o que haya una infección, para lo cual se requiere atención médica.
¿Qué Indica un Dolor Punzante o Agudo?
Un dolor punzante y agudo que empeora con el paso de los días puede indicar que hay alguna complicación, que puede ser leve, como que el empaste sobresale demasiado y causa molestias al comer, o por causas más complejas, como una reacción alérgica, una infección o algún daño en el nervio dental.
Cómo Identificar una Posible Infección Tras el Empaste
Algunos signos de infección son:
- Dolor intenso, punzante y persistente.
- Inflamación en el tejido blando de las encías, o en la parte exterior del rostro.
- Mal aliento o sabor desagradable en la boca.
- Fiebre.
- Presencia de pus en la zona del empaste.
¿Qué hacer ante el dolor?
Si sientes molestias después de una obturación, desde Clínica Dental Urbina te explicamos las posibles causas de por qué hay dolor después del empaste dental. Sigue leyendo para conocer sobre los síntomas, a qué estar atento y cuándo acudir nuevamente a tu odontólogo.
Si el dolor es leve y tolerable, puedes probar los siguientes remedios caseros:
- Evitar estímulos: Evitar estímulos muy fríos o muy calientes.
- Analgésicos: Tomar algún antinflamatorio que nos recete el odontólogo.
- Higiene bucal suave: Cepillarte los dientes con un cepillo de cerdas suaves.
¿Cómo Aliviar el Dolor Después del Empaste Dental?
Una de las mejores formas para aliviar la hipersensibilidad o el dolor después de un empaste dental es tomando analgésicos. Lo mejor es que consultes con tu dentista sobre cuál medicamento tomar y la dosis recomendada. Es importante que la primera hora después del tratamiento no mastiques ningún tipo de alimento, ingieras bebidas carbonatadas o que puedan irritar los tejidos de la boca. Los días posteriores no ingieras alimentos demasiado duros o pegajosos. Escoge los que sean fáciles de masticar y asegúrate de que estén a una temperatura adecuada para ti. Las temperaturas extremas pueden incrementar las molestias en la pieza. Otro consejo muy útil para aliviar el dolor es cepillarte los dientes con un cepillo de cerdas suaves.
Algunos de los alimentos que te recomendamos consumir los primeros días después del tratamiento son huevos revueltos, avena, sopa, carnes suaves como la de pollo o pescado y los licuados de frutas y verduras. Para que el dolor no se prolongue evita el consumo de cigarrillo. Recuerda que sus gases y las altas temperaturas irritan la mucosa bucal. Si el diente empastado sigue generándote molestias después de dos semanas, debes acudir al dentista. Este detectará la causa exacta del dolor, ya que puede ser que el empaste afecte la oclusión o que necesitas una endodoncia para sanar por completo la zona.
¿Un Empaste Sin Anestesia Duele?
Hola, soy Lucía Tejada, odontóloga en Clínicas Cleardent, y sé por experiencia que muchos pacientes sienten inquietud ante la pregunta: ¿un empaste sin anestesia duele? Es completamente natural tener miedo al dolor dental o al famoso pinchazo de la anestesia. Como dentista, mi prioridad es que cada tratamiento sea lo más cómodo y sin dolor posible para ti.
La respuesta corta es NO, generalmente no duele. Si un dentista decide hacer un empaste dental sin anestesia es precisamente porque la caries a tratar es pequeña o superficial, limitada al esmalte (la capa más externa del diente) o apenas entrando en dentina. En esos casos no hay terminaciones nerviosas expuestas que provoquen dolor intenso.
¿Cuándo se Puede Evitar la Anestesia?
- Ausencia de sensibilidad previa: Si el diente no presentaba dolor ni sensibilidad al frío o calor antes del tratamiento, suele indicar que la lesión es poco profunda.
- Procedimiento rápido y localizado: Para obturaciones sencillas que se realizan en pocos minutos, a veces el pinchazo de la anestesia local resulta más molesto que el propio empaste.
- Preferencia del paciente: Hay personas que prefieren evitar cualquier medicación innecesaria o la sensación desagradable de boca dormida.
- Embarazo u otras condiciones médicas: En pacientes donde conviene minimizar fármacos (por ejemplo, durante el embarazo o en ciertos problemas de salud), podemos optar por no anestesiar si la caries es pequeña.
- Alergia o intolerancia a la anestesia local: Es extremadamente raro, pero si un paciente no puede recibir anestésicos locales convencionales por alergia u otra contraindicación, intentaremos realizar el empaste sin anestesia siempre que la profundidad de la caries lo permita.
¿Cuándo es Necesaria la Anestesia?
- Caries profundas o cercanas al nervio: Si la lesión de caries ha avanzado mucho dentro de la dentina o está cerca de la pulpa (nervio dental), el procedimiento sin anestesia sería doloroso.
- Cuando ya hay dolor o sensibilidad: Si llegas a la consulta con dolor de muela, inflamación o mucha sensibilidad al comer, indica que la caries ya afecta capas internas.
- Empastes grandes o múltiples: Si vamos a tratar una caries extensa que requiere más tiempo de instrumental, o varios empastes en una misma sesión, es preferible anestesiar.
- Pacientes muy sensibles o ansiosos: Aquí prima la comodidad psicológica. Si alguien está muy nervioso o tiene miedo al dolor, en ocasiones es mejor poner anestesia incluso para una caries superficial, para que el paciente esté tranquilo sabiendo que no sentirá nada.
Alternativas para Minimizar el Dolor y la Ansiedad
La odontología moderna dispone de opciones para minimizar el uso de la aguja y hacer los tratamientos de caries más llevaderos para quienes tienen miedo.
- Sedación consciente: Consiste en administrar medicamentos que te relajan durante el tratamiento. La más común en clínica dental es el óxido nitroso (el «gas de la risa»), que se inhala por una mascarilla nasal. Te hace sentir tranquilo/a y disminuye la percepción del dolor y la ansiedad, aunque sigues consciente. En casos de fobia intensa, también se puede recurrir a sedación más profunda con medicamentos vía oral o intravenosa (siempre con personal especializado).
- Anestesia computarizada sin dolor: Hoy existen dispositivos como The Wand u otros sistemas controlados por ordenador que inyectan el anestésico de forma tan lenta y precisa que prácticamente no sientes el pinchazo. Además, aplicamos gel anestésico previo que adormece la encía. Así, incluso si necesitas anestesia, la experiencia puede ser «sin dolor» en el momento de administrarla.
- Tecnología láser para caries: Algunos gabinetes dentales cuentan con láser dental (por ejemplo, láser de erbio) que puede eliminar el tejido cariado de forma selectiva sin necesidad de taladro. La gran ventaja es que suele ser indoloro o casi indoloro, por lo que en muchos casos no hace falta anestesia. El láser vaporiza la caries sin dañar tejido sano, de manera muy precisa. Esta técnica revolucionaria permite tratar caries pequeñas y medianas sin ruido, sin vibración y sin pinchazo, mejorando mucho la experiencia del paciente.
¿Cuándo Reemplazar el Empaste Dental?
Los empastes dentales pueden durar entre 5 y 10 años. Pero hay situaciones en las que debes reemplazarlo sin tomar en cuenta su antigüedad. Estas son:
- Desgaste: si un empaste dental está desgastado o fisurado al momento de ingerir alimentos o al cepillarte sentirás dolor o molestias agudas. Esto se llama hipersensibilidad.
- Dolor muy agudo o palpitante: En ocasiones un empaste puede generarte dolor agudo sin necesidad de masticar ningún elemento o ejercerse presión sobre el.
- Se cae o rompe el empaste: en algunos casos sucede que el empaste dental se cae o se rompe. Es importante que si esto pasa sea reemplazado por uno nuevo rápidamente, ya que al caerse o fisurarse permite la entrada de bacterias y estas pueden alcanzar el diente.
Conclusión
Conocer por qué hay dolor después del empaste dental profundo te ayudará a tomar las medidas necesarias para aliviarlo y a no preocuparte demasiado. En caso de necesitar ayuda, puedes pedir cita con nuestros especialistas.