La apropiada colocación de la lengua en el paladar es una habilidad esencial y muchas veces pasada por alto en nuestro día a día. La aptitud de colocar la lengua correctamente en el paladar es un aspecto fundamental y muchas veces subestimado de nuestra salud y bienestar. Formar el hábito de posicionar correctamente la lengua en el paladar puede ser una práctica sencilla pero poderosa que conlleva numerosos beneficios para nuestra salud y calidad de vida en general.
Una correcta posición de la lengua en el paladar contribuye a una mejor alineación dental y mandibular, evitando problemas como el apiñamiento de los dientes y las maloclusiones dentales. Igualmente, el posicionamiento adecuado de la lengua es esencial para una respiración óptima. En el contorno del lenguaje y la comunicación, la lengua tiene un papel importante en la articulación y pronunciación del habla.
En una posición correcta, la punta de la lengua se coloca en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Esto favorece una alineación dental adecuada, evitando problemas como el apiñamiento y las maloclusiones dentales.
4️⃣EJERCICIOS para la LENGUA que PREVIENEN problemas de MANDÍBULA 😛
Causas de una Mala Colocación de la Lengua
En nuestra infancia, los hábitos de succión y deglución pueden afectar la posición de la lengua en el paladar. Si el niño desarrolla hábitos orales poco saludables, como chuparse el dedo o usar el chupete de manera prolongada, esto puede alterar el posicionamiento natural de la lengua. Existen anomalías en la anatomía oral, como el frenillo lingual corto o ancho, pueden dificultar la correcta colocación de la lengua en el paladar.
La posición de la cabeza y el cuello también influye en la posición de la lengua. La manera en que masticamos los alimentos y tragamos la saliva también afecta la colocación de la lengua. Los hábitos inadecuados pueden llevar a una posición incorrecta de la lengua en reposo. En momentos de estrés o ansiedad, existen personas que pueden tener la tendencia a colocar la lengua en una posición tensa o forzada, lo que puede llevar a problemas en la articulación del habla.
Y, por último. La lengua juega un papel clave en la articulación del habla. Una mala colocación puede afectar la pronunciación de ciertos sonidos y palabras, lo que puede dificultar la comunicación y llevar a problemas de dicción, puede generar tensiones y dolores en los músculos del cuello, la mandíbula y la cara, lo que puede derivar en molestias crónicas y trastornos temporomandibulares (TMJ). Asimismo, la posición de la lengua puede influir en la forma de la mandíbula y la cara.
Una mala colocación de la lengua durante la deglución puede interferir en el proceso de tragar adecuadamente los alimentos, lo que puede generar problemas de alimentación y digestión, en niños, una incorrecta posición de la lengua puede afectar el desarrollo de los huesos faciales y la cavidad oral, lo que puede tener consecuencias a largo plazo en su crecimiento.
Una posición incorrecta de la lengua puede presentar diversas consecuencias negativas. Si la lengua se coloca entre los dientes o en la parte baja de la boca, puede generar presión indebida en los dientes, lo que puede llevar a problemas dentales y maloclusiones. Igualmente puede interferir en una respiración adecuada, causando ronquidos y problemas respiratorios.
Hay que ser consciente de la posición de nuestra lengua y, si notamos alguna rareza, considerar consultar a un odontólogo o un terapeuta del habla, para recibir orientación y corregir cualquier hábito perjudicial. Si notas que tu lengua se desvía de su posición correcta, corrígela suavemente. Pocas veces se menciona algo tan importante y es que mantener una postural oral correcta beneficia nuestra boca.
Como se suele decir, la naturaleza es sabia y fuimos diseñados para mantener una buena postura oral. Sin embargo, el paso de los años y la vida actual nos ha alejado de estas posturas que son las ideales para mantener un buen estado de salud. A lo largo de los próximos meses te iremos descubriendo distintos ejercicios con el objetivo de que mejores la postura, ya que todo ello afecta a nuestra boca.
Ejercicios para Corregir la Posición de la Lengua
Si buscamos corregir la deglución disfuncional debemos realizar un tratamiento logopédico. Para realizar los ejercicios que nos paute el logopeda debemos encontrar un sitio sin distracciones y donde nos podamos mirar al espejo para que la persona que vaya a hacer los ejercicios pueda ver cómo lo realiza. Hay que tener en cuenta que siempre que hagamos los ejercicios debemos hacerlos a una velocidad relajada que permita apreciar el trabajo de los músculos involucrados.

Coloca la punta de tu lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Hay que prestar atención a la postura corporal, mantener la cabeza y el cuello en una posición erguida y alineada, lo que te ayudará a mantener la lengua en su lugar correcto, practica la respiración diafragmática para fortalecer los músculos respiratorios y mejorar la oxigenación.
Evita hábitos como morder los labios o chuparse el dedo, ya que pueden afectar la posición de la lengua y los músculos orales, realiza ejercicios de fortalecimiento de la lengua y los músculos faciales para mejorar su tono y mantener una posición óptima, sé consciente de la posición de tu lengua a lo largo del día. Colocar la punta de la lengua en el paladar y deslízala hacia atrás hasta donde sea cómodo. Mantener esta posición durante unos segundos y luego relaja la lengua, repetir el ejercicio varias veces.
Luego, ubica la punta de la lengua hacia el paladar y aplica una leve presión. Sostén esta firmeza durante unos segundos y luego relaja la lengua. Posteriormente, pon la lengua contra un lado del paladar y sostén esta posición durante unos segundos, luego cambia de lado y repite el ejercicio. Asimismo, coloca la lengua en el paladar y trata de elevarla tanto como sea posible sin forzar. Mantén la posición durante unos segundos y luego relaja la lengua.
Continuando con los ejercicios, utiliza la punta de la lengua para masajear suavemente el paladar y los músculos circundantes. Esto te ayuda a mejorar la conciencia lingual y a relajar los músculos tensos. Y, para ir finalizando, mueve la lengua de lado a lado en el paladar, manteniendo la punta en contacto con la superficie. Y, por último. La posición correcta de la lengua en el paladar es fundamental para nuestra salud y bienestar., simplemente coloca la punta de la lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores.
Mantén la boca cerrada en reposo y asegúrate de tener una postura corporal erguida. Este pequeño hábito puede mejorar la alineación dental, la respiración y la articulación del habla, beneficiando nuestra salud general. En primer lugar, con los labios sellados, todos los dientes en contacto ligero y la lengua llenando toda la boca. A continuación, coloca la punta de la lengua detrás de la parte superior de los incisivos inferiores. Mantén la punta de la lengua en su lugar.
Sigue presionando la lengua suavemente sobre el paladar hasta que lo cubras todo con tu lengua, como si fuera un sello o una calcomanía. Acto seguido, presiona la lengua en toda la superficie que compone la boca, haciendo fuerza con la lengua. Recuerda la importancia de practicar este ejercicio. Si necesitas ayuda para valorar tu boca, llevar a cabo una revisión o asesoramiento, nos encontrarás en Cuenca.
Ejercicios Adicionales:
- Observar la acción de la lengua cuando pronuncia la /t/. 5 veces.
- Observar la acción de la lengua al pronunciar la /t/ y la /k/.
- Tsk, tsk… Realizarlos murmurando, haciendo un sonido explosivo cuando la lengua baja.
- Practicar un sonido similar al del estornudo.
- Decir /cha/, /cha/, /cha/ y tragar.
- Poner las manos por delante de los oídos para sentir los músculos de la masticación. Morder fuertemente con los molares. Deberá sentir los movimientos.
- Colocar un pedazo de barquillo o miga de pan (tamaño “lenteja”) sobre la punta de la lengua, llevarlo hacia arriba (posición /n/) y mantenerlo en el mismo sitio mientras abre y cierra la boca.
- Tomar un pequeño sorbo de agua. Colocar un trozo de barquillo, o miga de pan… llevarlo a “su sitio”. En el momento de tragar, tirar suavemente hacia abajo del labio inferior.
- Colocar una pastilla “Juanola” o similar (en cuanto a tamaño), llevarla a “su sitio” y hacer presión. Tragar mientras la pastilla permanece en el mismo sitio.
- Con un trozo de oblea colocado en la punta de la lengua, llévalo a los alvéolos. Los labios estarán separados y los bordes de la lengua apoyados en los molares superiores. Parecido al anterior, cambiar por una miga de pan, del tamaño de una lenteja. La posición de la lengua y la miga es la misma, (como para decir el fonema /n/). Mantenerlo en el mismo sitio mientras abres y cierras la boca.
- Mastica un trozo de galleta (tipo María) con la lengua pegada a los alvéolos y mordiendo ahora con la boca cerrada y abierta.
- Mientras estudias, lees o ves la tele, coloca una caramelo en la boca, masticable mejor para dejarlo pegado en posición de /n/, tragar mientras el caramelo sigue en el mismo sitio.
- Hacer el chasquido con la parte de atrás de la lengua. Observar lo que hace al pronunciar /k/, la lengua no debe tocar los incisivos superiores.

Ejercicios para la Articulación Temporomandibular (ATM)
Existe una gran cantidad de ejercicios de fisioterapia para la articulación temporomandibular (ATM) que son indicados para paliar el dolor y mejorar la sintomatología en los trastornos temporomandibulares. Los ejercicios de fisioterapia están incluidos dentro del tratamiento multidisciplinar de esta patología y pueden realizarse tanto en pacientes sometidos a cirugía de la ATM como pacientes en los que se ha indicado tratamiento conservador.
Con estos ejercicios se pretende mantener la movilidad de la mandíbula en algún grado. Estos ejercicios se realizarán durante los primeros 3-4 días de la intervención, colocándose hielo después de cada ejercicio. Se realizarán despacio y cómodamente y aunque hay que forzar un poco la articulación, se hará siempre de forma controlada y sin forzar excesivamente.
Se realizarán 5 veces cada uno y se repetirán 10 veces en el día, durante 1 mes. El objetivo de estos ejercicios es mejorar la función, conseguir un movimiento de apertura suave y simétrico y fortalecer la musculatura que interviene en la masticación. Los ejercicios de este grupo se comenzarán a hacer cuadro se haya conseguido una apertura oral que deje entrar en la boca al menos los dedos índice y medio de la mano.
Los ejercicios se realizarán 5 veces y se repetirán 3 veces al día, durante un mes o mes y medio.
Tipos de Ejercicios para la ATM:
- Ejercicios de apertura y cierre de boca con la lengua en el paladar: con la boca cerrada, colocar la punta de la lengua en el paladar, y sin despegar la lengua abrir y cerrar la boca.
- Ejercicios de movilidad lateral: con la boca cerrada en reposo, hacer resbalar los dientes moviendo la mandíbula hacia el lado izquierdo lo que se pueda sin que dejen de tocarse los dientes.
- Ejercicios de apertura forzada de la boca: con la boca abierta, se irá aumentando la apertura mediante la ayuda de los dedos.
- Continuar con el ejercicio de apertura forzada de la boca.
- Ejercicios de apertura contrarresistencia.
- Ejercicios de lateralidad contrarresistencia: con la boca un poco abierta se colocará el puño en el lado derecho de la mandíbula y se hará fuerza presionando la mandíbula contra el puño (no al revés).