El trismus dental, también conocido como trismus mandibular, es una afección provocada por la contracción de los músculos de la boca. Esta alteración impide la apertura total de la boca, afectando funciones básicas como hablar, masticar y mantener una higiene oral adecuada. Si te resulta difícil abrir la boca, o directamente no puedes, puedes estar ante una señal de que padeces trismus. En este caso, te recomendamos visitar a los dentistas de nuestras clínicas lo antes posible.

¿Qué es el Trismus Dental?
El trismus dental o trismo es una afección bucodental que se manifiesta por la incapacidad de abrir la boca de forma normal. De media, las personas podemos abrir la boca entre 40 y 50 mm. Prueba a abrir tu boca a una altura de tres dedos entre los incisivos inferiores y superiores. Si no eres capaz de hacerlo, es probable que sufras trismus.
También conocido como «mandíbula trabada», el trismus se caracteriza por la limitación en la apertura de la mandíbula y la incomodidad asociada. En esta guía completa proporcionada por Clínica Dental Martín Riva, exploraremos a fondo el trismus dental, una condición que puede impactar significativamente la calidad de vida de quienes la experimentan. En nuestro esfuerzo por brindar información precisa y útil, abordaremos las causas, síntomas y estrategias más efectivas para aliviar y gestionar el trismus dental.
FISIOCONSEJO. Tensión en mandíbula | 5 Ejercicios para relajar la mandíbula [7']
Tipos de Trismus Dental
- Trismus leves
- Trismus moderados
- Trismus severos
Trismus Agudo
Trismus agudo: es el tipo de trismus más grave de todos y, afortunadamente, el menos común.
¿Cómo Saber si Padeces de Trismus Dental?
¿Te cuesta abrir la boca? ¿Sientes molestias al masticar?
Causas del Trismus Dental
Las causas del trismus son variadas. Comprender las causas subyacentes del trismus dental es fundamental para abordar adecuadamente la condición y desarrollar un plan de tratamiento efectivo.
- Cirugías: Cirugías largas que requieren que el paciente pase mucho tiempo con la boca abierta.
- Traumatismos: Traumatismos faciales o mandibulares, que pueden provocar inflamación y tensión en los músculos de la mandíbula, limitando su movilidad. Un golpe en la mandíbula, una caída o una lesión directa en la cara puede afectar los músculos o la articulación temporomandibular, provocando inflamación, rigidez o limitación del movimiento mandibular.
- Infecciones: Infecciones en la región bucal, como abscesos dentales o gingivitis avanzada, también pueden causar trismus debido a la inflamación de los tejidos circundantes. Cuando una infección se extiende a los tejidos blandos cercanos a la mandíbula, como ocurre en algunos abscesos dentales o infecciones pericoronarias, puede causar inflamación muscular, dolor y dificultad para abrir la boca. Infecciones como el tétanos y la osteomielitis pueden causar trismus. Las infecciones dentales más graves como las que afectan a la mandíbula o los tejidos circundantes, también pueden provocar su aparición.
- Trismus dental por anestesia
- Trismus por bruxismo: Cuando el trismus tiene su origen en el bruxismo, el enfoque será odontológico. Bruxismo crónico, que mantiene los músculos masticatorios en tensión constante.
- Trismus dental tras intervenciones prolongadas
- Estrés: El estrés es un motivo común que provoca trismo dental. Solemos depositar mucha tensión en la mandíbula, ya que es una reacción común ante el estrés apretar fuerte los dientes. Según Erika Bloom, experta en Pilates, la tensión mandibular es signo de un gran estrés o ansiedad. Es común que apretemos los dientes durante una conversación que nos moviliza emocionalmente o incluso mientras dormimos.
- Daños en los nervios
- Tumores: En casos más graves, los tumores o lesiones en la mandíbula pueden ejercer presión sobre los nervios y músculos, lo que resulta en trismus dental. Presencia de tumores en zonas cercanas a la mandíbula.
- Efectos secundarios de otros tratamientos: Tratamientos de radioterapia en cabeza o cuello. Trismo postoperatorio tras cirugías orales o maxilofaciales.
Además, las cirugías orales o maxilofaciales, especialmente aquellas que implican la manipulación de tejidos blandos o la colocación de implantes, pueden desencadenar trismus dental debido a la respuesta inflamatoria del cuerpo y la cicatrización de los tejidos.

¿Cuánto Tiempo Puede Durar el Trismus?
El trismus puede ser un problema pasajero, o, por el contrario, una afección duradera. Todo dependerá de la causa que lo provoque.
Consecuencias del Trismus Dental
El hecho de no poder abrir bien la boca ocasiona, irremediablemente, que la persona no pueda cepillarse los dientes de manera adecuada. La falta de higiene oral provoca que el paciente sea más propenso a padecer enfermedades bucodentales, como la caries, la gingivitis o la periodontitis.
Las dificultades para comer o masticar son una de las consecuencias más habituales entre las personas que padecen trismus. Las personas que sufren esta afección no pueden abrir la boca con normalidad. La higiene bucodental se resiente al no poder realizarla correctamente por la dificultad de acceso.
Síntomas del Trismus Dental
El trismus dental se caracteriza principalmente por una limitación en la apertura de la mandíbula, pero también puede presentar una variedad de síntomas adicionales que pueden indicar su presencia. Reconocer los signos del trismus permite actuar con rapidez y evitar que la limitación mandibular se agrave.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Dificultad o dolor al abrir la boca, que puede manifestarse como una sensación de tirantez o rigidez en la mandíbula.
- Los pacientes también pueden experimentar problemas para masticar alimentos adecuadamente debido a la restricción en la movilidad mandibular.
- Dificultad para abrir la boca completamente, especialmente si la apertura es inferior a 35-40 mm entre los incisivos.
- Dolor en la mandíbula, en la zona de la ATM o en los músculos masticatorios, especialmente al intentar hablar, comer o bostezar.
- Rigidez, espasmos o sensación de tensión en un lado de la mandíbula o en ambos.
- Dificultades para hablar, masticar o realizar una correcta higiene bucal, lo que puede derivar en otros problemas si se prolonga.
- De hecho, un síntoma muy claro del trismus es que el intento de abrir la boca provoca un dolor agudo e intenso en toda la zona. Además, este dolor suele extenderse rápidamente a otras actividades cotidianas como masticar y hablar, lo que provoca que el día a día de las personas que sufren el problema sea muy desagradable.

Tratamientos para el Trismus Dental
El tratamientopara curar el trismus también dependerá de su causa y gravedad. El tratamiento del trismus dental puede variar según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. El tratamiento depende de la causa, la duración y la intensidad de los síntomas. En la mayoría de los casos, con un abordaje temprano y personalizado, la recuperación es completa y sin secuelas.
Así, el equipo de dentistas de Vitaldent podrá valorarte y determinar si el abordaje de tu problema es odontológico. En caso de que lo sea, te pautarán un tratamiento.
Tratamientos Convencionales
En algunos casos, los enfoques convencionales como la terapia con calor o frío pueden ser efectivos para reducir la inflamación y aliviar la tensión en los músculos de la mandíbula. Además, la fisioterapia y los ejercicios de estiramiento pueden ser útiles para mejorar la fuerza y flexibilidad de los músculos de la mandíbula, lo que puede facilitar la apertura y cierre de la boca.
Tratamientos Alternativos
Por otro lado, existen opciones de tratamiento alternativas que pueden complementar los enfoques convencionales para el trismus dental. El uso de dispositivos de apertura mandibular, como las férulas o los expansores, puede ayudar a mantener la movilidad de la mandíbula y prevenir la rigidez.
- Analgésicos y antiinflamatorios: Son un tratamiento sintomático del trismus. Es decir, sirven para reducir sus síntomas más molestos (dolor e inflamación). Sin embargo, no abordan directamente la causa que lo ha originado.
- Férula de descarga: Cuando el trismus tiene su origen en el bruxismo, el enfoque será odontológico.
- Aplicación de calor y fisioterapia mandibular: El primer paso suele ser la aplicación de calor local en la zona afectada para reducir la rigidez muscular. A esto se suma la fisioterapia mandibular, que incluye estiramientos progresivos, masajes faciales y ejercicios para recuperar la movilidad de la mandíbula.
- Medicación antiinflamatoria o relajantes musculares: En casos con dolor o inflamación, el profesional puede recetar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) o relajantes musculares para aliviar los espasmos. En situaciones más severas, puede recurrirse a infiltraciones locales de corticoides o toxina botulínica.
- Cirugía en casos complejos: Cuando el trismus está asociado a lesiones articulares, tumores o fibrosis postradioterapia, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para liberar estructuras afectadas a extirpar tejido comprometido.
- Rehabilitación funcional y ejercicios guiados: Una vez controlado el dolor, es clave realizar una rehabilitación funcional con ejercicios dirigidos por un profesional. Estos movimientos suaves y progresivos ayudan a mejorar la apertura bucal, restaurar la simetría y prevenir recaídas.
Ejercicios para el Trismus Dental
La incorporación de ejercicios y terapias específicas puede ser fundamental para mejorar la movilidad mandibular y aliviar los síntomas del trismus dental. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a restaurar la función normal de los músculos de la mandíbula, permitiendo una mayor apertura y cierre de la boca. En nuestra clínica, ofrecemos una variedad de opciones de ejercicio y terapia para ayudar a nuestros pacientes a recuperar la movilidad mandibular y mejorar su calidad de vida.
Existe una gran cantidad de ejercicios de fisioterapia para la articulación temporomandibular (ATM) que son indicados para paliar el dolor y mejorar la sintomatología en los trastornos temporomandibulares. Los ejercicios de fisioterapia están incluidos dentro del tratamiento multidisciplinar de esta patología y pueden realizarse tanto en pacientes sometidos a cirugía de la ATM como pacientes en los que se ha indicado tratamiento conservador. Con estos ejercicios se pretende mantener la movilidad de la mandíbula en algún grado.
Con estos ejercicios se intenta restablecer la movilidad funcional de la mandíbula. Se realizarán despacio y cómodamente y aunque hay que forzar un poco la articulación, se hará siempre de forma controlada y sin forzar excesivamente. Se realizarán 5 veces cada uno y se repetirán 10 veces en el día, durante 1 mes.
El objetivo de estos ejercicios es mejorar la función, conseguir un movimiento de apertura suave y simétrico y fortalecer la musculatura que interviene en la masticación. Los ejercicios de este grupo se comenzarán a hacer cuadro se haya conseguido una apertura oral que deje entrar en la boca al menos los dedos índice y medio de la mano.
Algunos de los ejercicios recomendados son:
- Ejercicios de apertura y cierre de boca con la lengua en el paladar: con la boca cerrada, colocar la punta de la lengua en el paladar, y sin despegar la lengua abrir y cerrar la boca.
- Ejercicios de movilidad lateral: con la boca cerrada en reposo, hacer resbalar los dientes moviendo la mandíbula hacia el lado izquierdo lo que se pueda sin que dejen de tocarse los dientes.

Si estás sufriendo una gran tensión o estrés, y lo estás depositando en tu mandíbula, es recomendable que pares un par de veces por día, te tomes unos minutos para hacer los siguientes ejercicios, que Bloom recomienda en el portal Mind Body Green.
- Bloom explica que muchas veces, la contractura en los músculos del cuello puede contribuir a la tensión y mala alineación de la mandíbula. Por eso, el primer ejercicio que sugiere es acostarse boca arriba, con las rodillas dobladas. Dibujar círculos con la punta de la nariz, como si tuviéramos un lápiz en la punta y quisiéramos dibujar el techo. Hacerlo durante unos segundos siguiendo la dirección de las agujas del reloj y luego en la dirección apuesta.
- Bloom explica que la fascia es una estructura de tejido conectivo que nace de los músculos del cuello y recubre la cabeza, hasta llegar a los ojos y los pómulos. Es por eso que un suave automasaje en esta zona te ayudará a relajar la cara y la mandíbula. El masaje de cuero cabelludo tiene beneficios adicionales: ayuda a dilatar los vasos y mejorar la circulación sanguínea, mejora los dolores de cabeza y evita la caída del cabello. Colocar las manos en la parte posterior del cuello, juntando los dedos sin tocar los pulgares. Con las yemas de los dedos, realizar suaves movimientos circulares, desde la nuca hacia la frente. Luego, colocar los dedos por encima de las orejas y realizar movimientos circulares en esa zona y en las sienes.
- Brook explica que a veces la mandíbula puede estar trabada de un lado y no nos damos cuenta. Para chequear esto, abrir la boca y permitir que la mandíbula quede "colgando", relajada. Moverla lo más que puedas hacia la izquierda y luego, lentamente, hacia la derecha. Fijate qué lado tiene la movilidad más restringida que el otro. Entonces, utilizando tus dedos como un pianista, apoya las yemas en el lado opuesto de la mandíbula, y empujá, presionando suavemente, para "elongar" ese lado que sentís más acortado.
- Aplicar un masaje circular con 2 dedos en la zona de la musculatura de la mandíbula justo debajo del pómulo, recomienda Sánchez. Realizar pequeñas presiones sostenidas en la misma zona. Buscá localizar el músculo masetero. Para eso, apretá los dientes y fijate que hay un punto de tu mandíbula que saldrá para afuera. Apretalo suavemente hasta que sientas que libera tensión. Continuar con el masaje subiendo por la zona de las sienes y por encima de las orejas. El masaje de mandíbula, explica el fisioterapeuta Iñigo Junquera Landeta, debe ser lento, profundo e intenso. No se trata de "batir" los músculos sino de ir profundizando. Puede ser doloroso pero nunca demasiado. Realizar 5 repeticiones de cada movimiento. El masaje de mandíbula también se puede realizar colocando un corcho entre los dientes para mantener la boca abierta y la musculatura en tensión.
Ejercicio recomendado para aliviar el trismus: Masajea el músculo masetero
- Ubica el músculo masetero: Coloca los dedos (índice y medio) en la parte lateral de la cara, justo entre el pómulo y la mandíbula, a la altura de las muelas. Aprieta los dientes suavemente: sentirás que el músculo se endurece. Esa es la zona que vas a masajear.
- Aplica presión suave y constante: Con la boca relajada y ligeramente entreabierta, presiona el músculo con los dedos y realiza movimientos circulares lentos. No debe causar dolor intenso, solo una presión firme y tolerable.
- Desliza los dedos hacia abajo y hacia adelante: Acompaña el masaje con movimientos descendentes desde el pómulo hacia el ángulo de la mandíbula y luego hacia adelante, en dirección al mentón. Esto ayuda a relajar fibras tensas y mejorar la circulación.
- Repite de 5 a 10 minutos al día: Hazlo preferiblemente en un ambiente tranquilo, con respiración profunda y regular. Puedes aplicar calor local antes del masaje (por ejemplo, con una toalla caliente) para potenciar el efecto relajante.
¿El Trismus Dental se Cura?
En la mayoría de los casos, sí. El trismus suele resolverse en días o semanas si se trata de forma adecuada. Sin embargo, la recuperación dependerá de su origen: Si es postoperatorio o muscular, mejora rápidamente. Si es consecuencia de una infección o una patología de la ATM, puede requerir un tratamiento más prolongado. Actuar con rapidez es clave. Cuanto antes se inicie el tratamiento, más eficaz será y menor riesgo habrá de cronificación o secuelas funcionales.
Consejos para Prevenir el Trismus
Si bien el trismus dental puede ser desafiante de tratar una vez que se desarrolla, existen medidas que se pueden tomar para prevenir su aparición o reducir el riesgo de recurrencia. Aunque no siempre es posible evitar el trismus, hay ciertas medidas preventivas que pueden reducir significativamente el riesgo. Al adoptar un enfoque proactivo hacia la salud bucal y seguir estos consejos prácticos, es posible reducir el riesgo de desarrollar trismus dental y mantener una función mandibular óptima a largo plazo.
- Cuidados tras una extracción dental: Tras una cirugía oral (como la extracción de muelas del juicio), sigue siempre las instrucciones del odontólogo. Evita forzar la mandíbula, aplica frío las primeras 24 horas y calor húmedo pasado unos días, si lo indica el especialista.
- Prevención de infecciones o traumatismos: Una buena higiene bucal previene infecciones que pueden derivar en trismus. También es importante proteger la boca durante actividades de riesgo para evitar golpes en la mandíbula.
- Higiene y control del bruxismo: El bruxismo nocturno, si no se controla, puede generar tensiones musculares que contribuyen al trismus.
- Mantén una buena higiene oral, protege la mandíbula durante actividades de riesgo y trata cualquier infección antes de que pueda agravarse.
¿Qué Hacer si No Puedes Abrir la Boca Bien Tras una Cirugía?
- Consulta con un especialista en cirugía oral o maxilofacial.
- Evita forzar la apertura de la boca sin supervisión médica.
- Aplica calor local húmedo (compresas calientes) en la zona de la mandíbula.
- Toma los antiinflamatorios o relajantes musculares recetados.
- Realiza ejercicios suaves una vez autorizado por el profesional.
- Acude una clínica maxilofacial especializada y prioriza tu salud bucal
Estrés y Bruxismo
Los dentistas estamos observando un incremento en los problemas de mandíbula durante la pandemia. El estrés psicológico y la ansiedad agravan la severidad tanto del bruxismo diurno como del nocturno, por lo que es recomendable, en pacientes apretadores, la realización de actividades que ayuden al control de estrés, como puede ser el deporte, el yoga, el pilates o el empleo de técnicas de relajación.
Ejercicios para Relajar la Mandíbula
Aprender a relajar la mandíbula ayuda a controlar el dolor causado por el apretamiento de dientes o bruxismo.
Algunos ejercicios útiles, recomendables especialmente al comenzar el día, son:
- Masajeo de la zona de la articulación temporomandibular con movimientos circulares con 2 o 4 dedos. Esto ayudará a descontraer la musculatura de la zona y aliviar el dolor.
- Masajeo con 2 o 4 dedos de las sienes y zona temporal (por encima del pómulo).
- Estiramientos de la musculatura cervical, tanto anterior como posterior.
- Colocar los dedos índices sobre los molares inferiores con una ligera apertura bucal.
- Contraer la musculatura elevadora de la mandíbula, oponiendo resistencia con los dedos en sentido caudal (hacia los pies) durante 4-5 segundos.
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