Cómo eliminar el diente de león de tu jardín: Guía completa

Los aficionados a las plantas seguramente se alegran del comienzo de la primavera y de que todo vuelva a florecer. El único problema es ese enemigo que cada año inunda el césped, la acera o la terraza: la mala hierba. Nada desvirtúa tanto un bonito césped como las malas hierbas.

Cierto es que las hay hermosas, como la amapola y el diente de león, pero también feas y pinchudas, como la ortiga, la achicoria o el cardo borriquero. Y es que estas huéspedes indeseables no se limitan a campar a sus anchas por el césped. También privan de valiosos recursos a cultivos y sembrados, sirven de refugio a las plagas más temidas y deterioran el diseño de parterres, macizos y otros elementos decorativos. De no eliminarlas a tiempo, pueden ahogar a las variedades herbáceas más resistentes, como la Poa pratensis o la Festuca arundinacea.

Al contrario de lo que dice el dicho, “mala hierba nunca muere”, con las herramientas adecuadas, la mala hierba puede controlarse. Independientemente del método o las herramientas para quitar las malas hierbas que se usen, lo mejor es eliminarlas varias veces al año y no esperar demasiado para no acumular trabajo. De esta forma también se hará algo positivo para las flores y cultivos, ya que no tendrán que compartir el agua con la maleza.

Las plantas que crecen de forma natural y sin intervención humana se denominan malas hierbas. Dado que las malas hierbas brotan de forma aleatoria y permanente en muchos rincones del jardín, no son tan fáciles de arrancar.

Para los jardineros domésticos, el término "mala hierba" designa a esas plantas no deseadas que crecen en el jardín o en el césped. Son plantas silvestres que, por lo general, son extremadamente resistentes y se propagan rápidamente. Las malas hierbas más comunes también suelen resistir muy bien las temperaturas cálidas o frías, por eso a menudo parece imposible acabar con ellas por completo. Estas hierbas crecen de dos maneras: o bien se extienden por sus raíces o bien por sus semillas.

Los dientes de león suelen tener la nomenclatura de malas hierbas por muchas personas que tienen jardines debido a su rápido crecimiento y propagación en las áreas donde se encuentran, llegando a ocupar grandes espacios rápidamente y desplazando a otras plantas.

Es cierto que hay quien las considera como necesarias, porque sirven de alimento para algunas especies de insectos, pero para los amantes de la jardinería suelen ser un incordio. De esta manera, se buscan métodos para poder erradicarlas y que no lleguen a invadir las zonas verdes, cosa que aunque pudiera parecer sencilla sobre el papel tiene algunos asteriscos, ya que se ha de hacer correctamente para evitar de manera correcta su propagación.

Y todo debe girar en el conocimiento de la planta, partiendo desde su base, que es la raíz.

Métodos para eliminar el diente de león

Existen varias formas de quitar las malas hierbas. Además, siempre debes compostar las raíces de las malas hierbas con cuidado. En el caso de otras malas hierbas, asegúrate de cortar las raíces antes de compostar, de lo contrario, puede que añadas una mala hierba capaz de prosperar en tu compost. La mejor manera de eliminar grandes volúmenes de malas hierbas que no se pueden compostar es depositarlas, por ejemplo, en un centro de reciclaje o en una instalación local de recogida de residuos verdes. Puedes eliminar pequeñas cantidades de malas hierbas con los residuos orgánicos domésticos. Esto también se aplica a las raíces y malas hierbas que producen semillas, ya que garantiza que no puedan germinar ni brotar de nuevo.

A continuación, exploraremos varios métodos efectivos para eliminar el diente de león de tu jardín:

1. Métodos manuales

Arrancar las malas hierbas es uno de ellos, pero lleva mucho tiempo. Extraer manualmente las malas hierbas no resulta práctico si el jardín está plagado de ellas. Las malas hierbas que tienen raíces poco profundas pueden extraerse fácilmente.

En Nyheder24 dieron una fórmula para despedirse de los dientes de león del jardín de manera ecológica y sin demasiados problemas, aunque sí que se deberá tener algo de paciencia. Como hemos apuntado, hay que tener en cuenta que las raíces pueden alcanzar hasta un metro de profundidad y, si no se eliminan por completo, seguirán apareciendo una y otra vez para abrirse paso.

Podemos usar un utensilio de andar por casa que sea lo suficientemente largo como para llegar hasta el final de la raíz. En el medio danés apuntan a algún cuchillo de cocina para ayudar a aflojar la tierra de alrededor, así como un destornillador largo o un tenedor fuerte para aquellas plantas que sean más pequeñas.

Una vez que tenemos la herramienta correcta, se ha de mapear las áreas donde crecen y marcarlas. Es el momento de ir aflojando la tierra alrededor de los dientes de león hasta que las raíces se hagan visibles y estirar de la planta para arriba con cuidado, ya que si no se elimina la raíz por completo o queda demasiado de ella en la tierra volverán a brotar pasado muy poco tiempo, lo que ocurrirá con un tirón demasiado fuerte.

Quizá la mayor problemática del procedimiento es que haya muchas plantas, porque habrá que repetir el proceso una y otra vez.

2. Herramientas especializadas

En la actualidad se pueden quitar las malas hierbas con herramientas especiales, que ayudan a disminuir significativamente la carga de trabajo. Entre ellas están, por ejemplo, los eliminadores de malas hierbas a batería. Con ellos, las terrazas de piedra y los senderos pavimentados se pueden limpiar de malas hierbas de forma cómoda y, sobre todo, respetuosa con la espalda.

Si se desea eliminar la mala hierba con un eliminador de malas hierbas, se debe elegir un día adecuado. Siempre se debe usar ropa protectora adecuada cuando se opera con el eliminador de malas hierbas. Primero, debe ajustarse el mango telescópico a la altura deseada. Al igual que con una cortadora de césped convencional, ahora se presiona y mantiene el botón de desbloqueo antes de que el aparato pueda iniciarse a través del interruptor del dispositivo. A continuación, se inclina el eliminador de malas hierbas ligeramente y se mueve sobre la superficie lentamente sin ejercer presión. El cepillo de nailon giratorio del cabezal de limpieza eliminará las malas hierbas de la superficie.

Además de los eliminadores a batería, existen otras herramientas como:

* Gubias: Destaca por su precisión; pues a diferencia de otros enseres, permite extirpar las malas hierbas de manera selectiva. Con la gubia jardinera obtendrás, además, una desherbado más duradero; porque elimina las malas hierbas para siempre al arrancarlas de raíz, causando el menor perjuicio a su entorno inmediato.* Escardillos: Menos sofisticado que la gubia, el escardillo se asemeja a una pequeña azada, dotada de una doble pala en su extremo, por lo general de forma cuadrada y en horquilla.* Desbrozadoras: Desherbar grandes superficies de césped es tarea fácil para una desbrozadora. Este herramienta corta las malas hierbas a ras de suelo por medio de un hilo de nailon o un disco metálico, unido a su cabezal giratorio.

3. Remedios caseros y ecológicos

Si se usan correctamente, los productos caseros son muy efectivos y una alternativa cuando no se dispone de herramientas de jardinería profesionales. Evidentemente, su efectividad depende de la intensidad con la que se quiera trabajar en ello. Si se quiere eliminar la mala hierba de la forma más sencilla y sin perder mucho tiempo, lo mejor es utilizar una herramienta profesional.

Nyheder24 da otro método que define como "respetuoso con el medio ambiente" que consiste en utilizar agua hirviendo, la cual destruye eficazmente las células de la planta. El agua caliente es un remedio casero probado para eliminar de forma permanente las malas hierbas. Una idea es verter el agua hirviendo de las patatas o la pasta sobre las malas hierbas en lugar de verterla por el fregadero. El agua hirviendo destruye todas las células de las plantas silvestres. Para aumentar el efecto, este proceso debe repetirse varias veces.

También existe la posibilidad de “ahogar” la mala hierba. Esto es posible, por ejemplo, con un mantillo de corteza convencional, disponible en tiendas de bricolaje. Debido al principio de "donde no hay luz, no habrá crecimiento", una de las pocas tareas para controlar eficazmente las malas hierbas es cubrir con mantillo. Si el suelo está cubierto, las malas hierbas no pueden desarrollarse correctamente.

Es mejor desmalezar después de una lluvia o después de regar el jardín, porque la tierra queda entonces húmeda y suelta.

4. Métodos preventivos

Las malas hierbas, al igual que cualquier otra planta, precisan de luz solar para realizar la fotosíntesis y sobrevivir. De ahí que el uso de barreras naturales, como la malla antihierba, frenen su propagación en cualquier área del jardín. Fabricada en polipropileno, la malla antihierba tiene limitaciones evidentes. Su colocación se reduce a los bordes del césped, la base de los árboles o los macizos de flores. Por otra parte, este accesorio sólo evita la aparición de maleza, no sirviendo para eliminarla cuando ha iniciado su desarrollo. De ahí que recomendemos su uso para áreas específicas del jardín; previamente desherbadas con desbrozadoras, gubias, escardillos o herbicidas.

Además de prevenir la proliferación de malas hierbas en el jardín, el acolchado embellece su entorno y aporta nutrientes benéficos para el sustrato durante su ciclo de descomposición.

5. Herbicidas (con precaución)

Es habitual oír hablar de eliminadores químicos de maleza que se diluyen con agua antes de aplicarse. Sin embargo, no son aconsejables, dado que los productos químicos atacan las plantas y el suelo y pueden filtrarse en las aguas subterráneas.

Los herbicidas son, pese a su mala fama, un poderoso aliado contra la maleza persistente. Para deshacerse de todas las malas hierbas del césped, se recomienda el uso de herbicidas totales. Esta solución ha demostrado su eficacia en grandes concentraciones de maleza alrededor del césped o del huerto. Es frecuente, sin embargo, que la maleza prolifere en mitad del jardín o entre los cultivos; motivo por el que se aconsejan, para este caso, los herbicidas selectivos.

Si invierte en un jardín que tenga una conexión armónica con la naturaleza, debería evitar el uso de agentes químicos sintéticos.

Características y propagación del diente de león

Los dientes de león, las ortigas y otras malas hierbas suelen ser invitados no deseados en los jardines, ya que pueden competir con las plantas ornamentales en la obtención de nutrientes, luz y agua. Estas plantas son unas supervivientes natas, ya que pueden adaptarse perfectamente a las condiciones específicas del hábitat en cuestión.

Suele ser más fácil prevenir las malas hierbas si sabe qué tipo de tierra prefiere este tipo de plantas. En general, se hace una distinción entre las diferentes malas hierbas en función del tipo de propagación o de si son malas hierbas de rizoma o de semilla. Las malas hierbas de semilla suelen florecer en verano. Al hacerlo, crean tantas semillas que estas pueden prosperar en la tierra muchos años después. Pueden renacer en la superficie como resultado de una excavación y después volver a germinar. Si corta las malas hierbas de semilla mientras están floreciendo potenciará más aún su crecimiento, por lo que los jardineros que lo hacen consiguen justo el efecto contrario de lo que pretendían en un primer momento.

El mejor enfoque a largo plazo para quitar malas hierbas es debilitarlas eliminándolas y cortándolas repetidamente. La clave es atacarlas antes de que florezcan o, al menos, antes de que maduren las flores, ya que no tendrán oportunidad de reproducirse. No obstante, ten en cuenta que algunas malas hierbas de propagación por semillas, incluidos los dientes de león, también tienen raíces fuertes y pueden volver a salir a partir de las raíces que queden en el suelo.

Porque, debido a su capacidad de recuperación y a la rapidez con la que pueden propagarse, compiten por los nutrientes, el agua y la luz con las plantas que cultivas o el césped de tu jardín. Así que, mientras que tus plantas perennes, arbustos y plantas ornamentales se han seleccionado cuidadosamente para crecer donde las condiciones son las adecuadas, las malas hierbas surgen y prosperan en cualquier sitio. Las variedades que eliges dependen del cuidado y del entorno adecuados para crecer, pero las malas hierbas son menos exigentes por lo que ganarán esta competición por los recursos. Además, también crecen con mayor rapidez, son más resilientes y pueden introducir enfermedades y atraer plagas. Cuanto mayor sea tu precisión a la hora de identificar las malas hierbas del césped y las jardineras de tu jardín, más eficaz será la solución para eliminarlas.

Las malas hierbas que se propagan por las raíces pueden extenderse por una gran superficie gracias a sus sistemas de rizomas radiculares: la planta puede crecer a partir de pequeños fragmentos de raíces. Cuanto mejor sepas identificar los tipos de malas hierbas, más eficaz será el método que utilices para eliminarlas.

Tipos comunes de malas hierbas y cómo abordarlas

A continuación, se presentan algunos tipos comunes de malas hierbas y cómo abordarlas:

  • Enredadera: Trepa por otras plantas enrollándose a su alrededor. Utiliza una azada para cortar cualquier brote sobre el suelo o arráncalas tirando de ellas con la mano.
  • Ortiga: Hay dos tipos de ortigas, la menor (urtica urens) y la mayor (urtica dioica). Se pueden cortar con una desbrozadora. A continuación, utiliza una horquilla para soltar la tierra y sacar las raíces de la maleza para asegurarte de que no vuelvan a crecer.
  • Cerraja: Una mala hierba que prefiere los lugares soleados. Produce flores amarillas y blancas y grandes cantidades de semillas. Elimínalas con la azada o desbrozando de forma regular.
  • Cardo Cundidor: Es una mala hierba perenne y persistente que produce muchas semillas y con raíces que se pueden regenerar. Levanta las malas hierbas de la tierra con una horquilla para extraerlas.
  • Botón de oro: Prospera en prados húmedos y en orillas y riberas. Cortar el césped con regularidad, especialmente durante el periodo de floración, también evita la formación de semillas. Sacarlas de la tierra es el método más eficaz a largo plazo.
  • Vellosilla: Produce rosetas de hojas y flores muy pequeñas.
  • Diente de león: Flores amarillas que maduran para formar los conocidos molinillos.
  • Grama: Mala hierba perenne y resistente. Puedes cubrir las áreas afectadas con cartón para privar de luz a los rizomas o cubrir el área de compost para acelerar el proceso. Eliminarla a mano es muy costoso, pero suele dar buenos resultados.
  • Verónica: Florece casi durante todo el año y sus flores son muy pequeñas y blancas. Es muy fácil arrancar las raíces pequeñas al tirar de la planta.

Consideraciones finales

Recuerde: no todas las malas hierbas son siempre malas. Entre las malas hierbas podemos encontrar a "plantas pioneras" como los dientes de león y los cardos borriqueros. Sus fuertes raíces airean la tierra y recopilan nutrientes de capas más profundas del suelo, permitiendo que otras plantas vivan después. Muchas malas hierbas también son una fuente importante de alimento para muchos pájaros e insectos útiles.

Tal vez hayas oído decir que una mala hierba es simplemente una planta que crece en el lugar equivocado y hay cierta verdad en esto. No existe una definición estricta de lo que es una mala hierba y muchas de las plantas a las que nos referimos como malas hierbas son muy valiosas como plantas silvestres o como indicadores en otros contextos.

Ten en cuenta que, aunque puede que no queramos las malas hierbas de nuestro jardín, las abejas y otras criaturas agradecen la variedad que ofrecen.

Por fortuna la ‘guerra’ contra la maleza está ganada. Gubias, escardillos, mallas antihierba, desbrozadoras y herbicidas son poderosas armas para derrotar a este enemigo tan persistente.

Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales

tags: #eliminar #diente #de #leon