La erupción del primer diente del bebé es un momento muy emotivo para cualquier mamá o papá. Saber cuándo salen los dientes es una de las preguntas más frecuentes de los padres, especialmente durante los primeros meses de vida del bebé. En este artículo aprenderás todo lo que necesitas saber sobre el tema: ¿Cuándo les salen los dientes a los bebés? ¿Cuáles son los síntomas de la dentición? ¿Qué hacer con la fiebre y la diarrea? En KIN te explicamos cuándo salen los dientes de los bebés, cuál suele ser el primero en salir, cuánto tardan, y lo más importante: cómo cuidarlos.

¿Cuándo aparecen los primeros dientes del bebé?
Uno de los hitos importantes en el desarrollo de un bebé es la salida de sus primeros dientes. Por lo general, los primeros dientes empiezan a salir alrededor de los seis meses, aunque algunos bebés pueden comenzar a mostrar signos de dentición a los tres meses y otros, hasta después de cumplir un año. El momento en que aparecen los primeros dientes de un bebé es muy individual. No te preocupes si esto pasa. Entra dentro de lo normal que a unos bebés les salgan los dientes antes y a otros más tarde.
La dentición en los bebés comienza entre los 6 y 12 meses. Sin embargo, cada niño es diferente y no hay un calendario estricto. Algunos bebés pueden empezar antes, e incluso hay casos de bebés que nacen con dientes, mientras que otros tardan más tiempo. No obstante, la mayoría de los bebés tienen al menos un diente en la boca cuando cumplen un año.
El momento en el que suele comenzar la dentición, es decir, la salida del primer diente del bebé, es bastante variable. Cada bebé lleva su ritmo de desarrollo, pero generalmente el primer diente aparece alrededor de los 6 meses de vida. No obstante, hay bebés en los que el primer diente erupcionará antes, sobre los 3-4 meses. Incluso, hay bebés que presentan algún diente desde el nacimiento, aunque es poco frecuente. En otros bebés, en cambio, no se podrá ver su primer diente hasta cerca de los 12 meses.
En este sentido, la genética y los antecedentes familiares influyen. Por tanto, si los padres tuvieron una dentición más tardía, es posible que su bebé también. Sin embargo, si hay cierto retraso en la aparición de los primeros dientes (aproximadamente, una vez superado el primer año de vida), es recomendable consultar al especialista.
¿En qué orden salen los dientes de leche?
La secuencia en que salen los dientes suele seguir un patrón específico. Primero, aparecen los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos centrales superiores y, posteriormente, los laterales. La erupción de los dientes suele seguir un patrón bastante estandarizado: los primeros dientes del bebé son los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos centrales superiores. Le siguen los incisivos laterales. A menudo, los ocho incisivos han erupcionado alrededor del primer cumpleaños.
Generalmente, la salida de los dientes de leche es simétrica (en el lado derecho e izquierdo) y sigue un orden. Cada tipo de diente tiene un rango de tiempo en el que suele aparecer. De este modo, el orden en el que suele producirse la dentición en el bebé es el siguiente:
- Incisivos frontales inferiores: entre los 6-10 meses.
- Incisivos frontales superiores: entre los 9-12 meses.
- Incisivos laterales (superiores e inferiores): entre los 9-16 meses.
- Primeros molares (superiores e inferiores): entre los 13-19 meses.
- Caninos (colmillos, superiores e inferiores): entre los 16-23 meses.
- Segundos molares (superiores e inferiores): entre los 23-33 meses.
Por tanto, el bebé completará la salida de los dientes de leche entre los 2-3 años, aproximadamente.Todos ellos conforman sus 20 primeros dientes o dientes de leche, que estarán presentes hasta los 6-7 años, aproximadamente, cuando comiencen a caerse para dejar paso a los dientes definitivos.

Síntomas de la dentición
Existen varios síntomas que pueden indicar que a tu bebé le están saliendo los dientes. Es importante recordar que estos síntomas pueden variar de un bebé a otro y no todos los niños experimentarán los mismos síntomas al mismo tiempo. La dentición es un proceso natural que permite la formación de los dientes primarios o de leche, necesarios para el desarrollo y crecimiento adecuado de la cavidad oral. La dentición de leche consta de 20 dientes, y este proceso puede durar varios meses, con intervalos de descanso entre cada erupción.
La aparición de los primeros dientes provoca toda una serie de síntomas en el pequeño, aunque no todos los presentarán:
- Exceso de salivación: antes de la aparición del primer diente el bebé tendrá un aumento en la salivación y babeará más de lo normal.
- Inflamación de las encías: las encías estarán inflamadas y sensibles y es posible que algo enrojecidas. La encía se puede presentar algo hinchada, enrojecida e incluso con pequeños hematomas que no revisten ninguna gravedad. Para que los dientes hagan su aparición y se coloquen correctamente en su posición en los maxilares, la encía del bebé tiene que abrirse dejándole paso.
- Necesidad de morder: el pequeño comenzará a llevárselo todo a la boca, incluso, sus propios puños, ya que la presión ejercida lo aliviará. Un síntoma muy habitual es el aumento del babeo en el pequeño, que tendrá una mayor tendencia a llevarse diferentes objetos a la boca para morder.
- Irritabilidad: las encías se inflaman y se rasgan para dejar paso al diente, por lo que el pequeño sentirá molestias en la boca y le producirá cierta irritabilidad. Esto hará que llore más de lo habitual, que pierda el apetito por las molestias y que presente más dificultades para dormir. Suele estar más pegajoso y quejica de lo habitual. Llora más que en meses anteriores y necesita más atención. La mayoría de los bebés duermen con más agitación durante la dentición porque tienen menos distracciones por la noche y son más conscientes del dolor.
Finalmente, es importante mencionar que, a pesar de que la temperatura puede subir ligeramente, la dentición no produce fiebre en el bebé. De igual modo, la diarrea tampoco es un síntoma de la salida de los dientes. En caso de que el bebé presente estos síntomas, se debe consultar con el especialista, ya que puede ser debido a algún tipo de infección coincidiendo con este momento o como consecuencia de los gérmenes introducidos en la boca al llevarse objetos o sus manitas.
Durante mucho tiempo se pensó que la fiebre y la diarrea formaban parte de los síntomas de la dentición. Hoy se supone que la dentición debilita el sistema inmunitario del bebé hasta tal punto que es más susceptible a las infecciones con fiebre y diarrea. Aunque la dentición puede provocar un aumento de la temperatura corporal de 38 grados, si la fiebre de tu bebé o niño pequeño supera los 39 grados, lo más probable es que no esté relacionada con la dentición y deba ser revisada por un pediatra. El sudor frío durante la dentición también es un indicio de fiebre y de una infección.
¿Cómo aliviar las molestias de la dentición en el bebé?
La salida de los dientes puede ser un proceso incómodo y molesto para algunos bebés. Para tratar de aliviar las molestias que la dentición pueda estar ocasionando al bebé, será útil que los padres tengan en mente las siguientes recomendaciones:
- Mantener seca el área alrededor de la boca, para evitar que el exceso de salivación pueda llevar a la aparición de erupciones en la piel.
- Ofrecerle un anillo de dentición o mordedor, ya que la presión aliviará las molestias en sus encías. El tamaño debe ser adecuado y no debe desmontarse en piezas más pequeñas con las que el bebé se pueda atragantar. Algunos de ellos pueden introducirse previamente en la nevera (no en el congelador) para que el frío ayude a aliviar las molestias al bebé. Proporciona objetos seguros para morder: Los materiales duros o fríos pueden proporcionar alivio a las encías inflamadas. Si quieres ayudar a tu bebé con la dentición, un mordedor de alta calidad es la mejor opción. La contrapresión al morderlo alivia el dolor. Asegúrate de elegir un modelo sin sustancias, como bisfenol A (BPA), ftalatos o colorantes azoicos, para que tu bebé pueda masticarlo a gusto.
- Si se percibe que el bebé está demasiado molesto por la salida de los dientes, se debe acudir al pediatra para que valore la situación y prescriba algún tipo de medicamento si lo considera oportuno. En algunos casos, el pediatra puede recomendar un medicamento para aliviar el dolor de tu bebé.
Si quieres mimar a tu bebé durante la dentición y proporcionarle una agradable contrapresión al diente en erupción, puedes darle un masaje en las encías. Para ello, lávate bien las manos y masajea suavemente las encías con los dedos. También puedes aplicar un poco de té frío de manzanilla o salvia sobre las encías y masajear suavemente. En las farmacias venden geles dentales especiales con efecto analgésico y antiinflamatorio que puedes aplicar en la zona afectada. Estos geles están diseñados para reducir temporalmente el picor y el dolor. Estos geles suelen contener ingredientes herbales como manzanilla, salvia, clavo o aceite de menta.
Otra herramienta de gran ayuda para aliviar las molestias de la dentición del bebé es el Mordedor Bebé +0M de Farline. Hecho de material suave y flexible, tiene varias texturas que estimulan las encías. Antes del primer uso, asegúrate de limpiarlo bien con agua tibia y jabón, y luego esterilízalo sumergiéndolo en agua hirviendo o usando un esterilizador de vapor. Después de cada uso, lava el mordedor con agua tibia y déjalo secar antes de guardarlo. Acude a tu farmacia y pregunta por los productos de Farline.

Cuidado de los dientes del bebé
Aunque los bebés aún no tengan todos sus dientes, es importante comenzar a cuidar su higiene bucal desde el principio. Cuando sale el primer diente del bebé es cuando debemos comenzar con sus cuidados. Recuerda que cada bebé es único y puede tener diferentes necesidades durante el proceso de salida de los dientes. Mantente atento a las señales de malestar de tu bebé y consulta al pediatra si tienes alguna preocupación, así como sigue consejos básicos sobre los primeros dientes de tu bebé.
Incluso antes de que aparezca el primer diente de leche en el bebé, es recomendable frotarle suavemente las encías con una gasa limpia humedecida o con el dedo limpio, especialmente, después de la alimentación para evitar que queden restos de comida. Cuando haya salido el primer diente, hay que comenzar a cuidarlo, ya que es posible la aparición de caries. Se debe cepillar dos veces al día, sobre todo, después del desayuno y por la noche antes de dormir. El cepillo de dientes y el dentífrico deben ser específicos para bebés y se debe utilizar muy poca cantidad.
Se deberá evitar impregnar el chupete en sustancias dulces, así como que el bebé se quede dormido tomando el biberón, ya que puede favorecer la aparición de caries. Además, se debe pedir cita con un dentista infantil al año de edad del bebé o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente. Alrededor de los tres años, cuando ya el niño es más mayor y tiene, posiblemente, completa su dentadura de leche, es posible aumentar la cantidad de pasta de dientes al tamaño de un guisante. No obstante, es importante que sea capaz de escupir el exceso para que no se lo trague.
Los padres deberán ayudar y supervisar al niño mientras se lava los dientes, ya que no será hasta los 7-8 años cuando pueda hacerlo por sí solo de manera correcta. A medida que el niño va creciendo, es posible incrementar la cantidad de dentífrico cuando ya sea capaz de escupirlo tras terminar de lavarse los dientes. Si tienes dudas sobre el cuidado bucal infantil, consúltalo con el dentista.
El gel dental para mayores de 3 meses con sabor a menta suave calma la irritación, protege y fortalece la mucosa bucal. Solo debes aplicar una pequeña cantidad en el dedal y masajear las encías del bebé hasta seis veces al día, según lo necesite.