La línea blanca debajo de las encías es un fenómeno que puede causar intriga y preocupación en aquellos que la padecen. Se manifiesta como una franja de color más claro que el tejido circundante, a lo largo de la línea donde las encías se encuentran con los dientes. En un estado de salud bucal sano, las encías presentan un color rosado uniforme y un aspecto firme alrededor de los dientes. Sin embargo, la línea blanca debajo de las encías rompe este patrón.
Se caracteriza por su tono más claro, que puede variar desde un blanco nacarado hasta un tono ligeramente más claro que el rosa habitual de las encías. La aparición de una línea blanca debajo de las encías no debe ser subestimada. En muchos casos, esta línea blanca puede ser un indicador de problemas dentales que requieren de atención profesional.
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Causas de la línea blanca debajo de las encías
La aparición de una línea blanca debajo de las encías puede ser un indicador de varios problemas de salud bucal:
- Acumulación de placa bacteriana: La placa bacteriana es una película pegajosa y transparente compuesta principalmente de bacterias que se acumula en la superficie de los dientes y las encías. Una de las causas más comunes de su aparición es la acumulación de placa bacteriana cerca de la línea de las encías.
- Gingivitis: La gingivitis es una forma temprana de enfermedad de las encías que se caracteriza por encías inflamadas, enrojecidas y sangrantes. La acumulación de placa bacteriana es una causa común de gingivitis. Además de la placa bacteriana, la línea blanca también puede ser una señal de alerta de enfermedad de las encías en etapas iniciales, como la gingivitis.
- Irritación o alergias: Ciertos alimentos, bebidas, productos dentales o materiales utilizados en procedimientos dentales pueden causar irritación o alergias en las encías. Esta irritación puede resultar en enrojecimiento y una línea blanca en el área afectada.
Importancia de abordar la línea blanca debajo de las encías
La línea blanca debajo de las encías puede parecer un problema menor a primera vista, pero su importancia radica en su potencial para indicar problemas dentales más serios:
- Prevención de Infecciones: La acumulación de placa bacteriana, que a menudo está asociada con la línea blanca, puede ser el punto de partida para infecciones más graves. Si no se trata, la inflamación inicial puede progresar a una infección de las encías conocida como periodontitis.
- Pérdida de encías y recesión gingival: La irritación crónica y la inflamación de las encías pueden contribuir a la recesión gingival, un proceso en el que las encías se desplazan hacia atrás, exponiendo parte de las raíces dentales.
- Daño a los dientes: Cuando la línea blanca debajo de las encías es un indicador de problemas como la gingivitis, la infección y la inflamación pueden extenderse a los tejidos de soporte de los dientes. Esto puede resultar en daño al esmalte dental y, en casos más graves, afectar la estructura de los dientes.
- Calidad de vida: Además de las consecuencias físicas, la presencia de problemas dentales no tratados puede afectar la calidad de vida.
Tratamientos para la línea blanca debajo de las encías
La línea blanca debajo de las encías puede tener diversas causas, y los tratamientos disponibles varían según la causa subyacente:
- Mejora de la higiene bucal: Si la línea blanca es resultado de la acumulación de placa bacteriana, mejorar tus hábitos de higiene oral es fundamental.
- Tratamiento de enfermedades de las encías: Si la línea blanca está asociada con la gingivitis o la enfermedad periodontal, un dentista puede recomendar tratamientos específicos.
- Enjuagues especializados: En algunos casos, tu dentista podría recomendarte enjuagues bucales especializados diseñados para reducir la inflamación y controlar las bacterias en la boca.
- Tratamientos de ortodoncia: Si la línea blanca debajo de las encías está relacionada con procedimientos ortodónticos o restaurativos previos, tu dentista puede sugerir tratamientos específicos para abordar la causa.
¿Qué significan las encías blancas?
¿Sabes cuál es el aspecto de unas encías saludables? Como referencia, debes tener en cuenta que el color normal y sano de una encía es el rosa pálido. Si las encías están de un color rojo oscuro o violáceo, es indicativo de inflamación de las mismas, pero ¿a qué se debe el color blanco de las encías? Las encías blancas pueden ser un signo de diversas afecciones bucales, como acumulación de placa bacteriana, candidiasis oral o leucoplasia.

Causas de las encías blancas
Las encías pueden ponerse blancas por diversas razones, incluyendo acumulación de placa, infecciones fúngicas como la candidiasis, irritaciones, lesiones, leucoplasia y anemia. No es normal tener encías blancas y puede ser un signo de un problema subyacente.
Las bacterias de la boca se depositan alrededor de los dientes y las encías formando una capa blanca, si no se eliminan periódicamente mediante una técnica de cepillado correcta pueden dar un aspecto blanquecino de la encía. En sus fases iniciales puede no molestar, pero si persiste puede dar lugar a mal aliento y sangrado de las encías.
A continuación, se presentan algunas de las causas más comunes de las encías blancas:
- Candidiasis: La candidiasis es una infección por hongos de la cavidad oral que puede afectar a las encías, mucosas y lengua. A veces está asociada a la ingesta de antibióticos. Los síntomas son zonas blancas que se desprenden al pasar una gasa, y en ocasiones puede existir picor y escozor en la boca.
- Leucoplasia: Son manchas blancas en las encías (aunque también pueden aparecer en otras localizaciones de la boca) debido a un exceso de queratina en el epitelio de las mismas. Esto se produce como respuesta a una agresión o estímulo. Son más frecuentes en pacientes fumadores a causa del tabaco.
- Enfermedades autoinmunes: Forman partes de enfermedades autoinmunes, donde el epitelio de la encía se descama por la aparición de ampollas intra o sub epiteliales. Pueden aparecer junto con problemas dermatológicos como el pénfigo, penfigoide o liquen plano. Estas lesiones pueden ser asintomáticas o pueden producir escozor con alimentos ácidos o molestias al cepillado.
- GUNA: Es una enfermedad de las encías causada por bacterias junto con una bajada de defensas del organismo, asociada a estrés, exámenes, tabaquismo, etc. El tratamiento debe ser llevado a cabo por un periodoncista (odontólogo especialista en encías) y se cura mediante la desinfección y eliminación de bacterias, con antisépticos y antibióticos específicos.
- Úlceras y aftas: La aparición de úlcera y aftas en las encías puede deberse a muchas cosas: bajada de defensas, anemia, rozaduras con aparatos de ortodoncia, cambios hormonales en las mujeres, etc. Las llagas suelen desaparecer en una semana, pero mientras tanto cursan con dolor y escozor.
- Anemia: Anemia, enfermedad que se caracteriza por la falta de hierro en el organismo. Por ello, cuando el flujo sanguíneo sufre de alguna carencia como la disminución de glóbulos rojos, puede derivar en en encías blancas.
- Otras enfermedades: Esofagitis, Psoriasis y Lupus Eritematoso. Ambas enfermedades autoinmunes y que suelen manifestarse en la piel de quienes la padecen.
Tratamiento para las encías blancas
Los tratamientos para sanar esta dolencia y hacer que vuelvan a su color natural dependen de qué está causando dicha despigmentación. El tratamiento depende de la causa. Si se debe a acumulación de placa, un buen protocolo de higiene oral y limpiezas periódicas pueden ser suficientes.
El mejor tratamiento para eliminar la placa en las encías blancas es mantener una buena higiene dental con un cepillado adecuado, el uso de hilo dental y enjuagues bucales.
Prevención de las encías blancas
Sí, la prevención se basa en una buena higiene oral diaria: cepillarse los dientes tres veces al día, usar hilo dental, enjuagues bucales y acudir regularmente al dentista para limpiezas profesionales.
¿Qué hacer si tienes un diente que sale por la encía?
Dr. Hola, soy Francisco Villoslada y a lo largo de mi carrera he ayudado a muchos pacientes preocupados por un diente que sale por la encía en un lugar inesperado. Entiendo perfectamente la inquietud que sientes al notar un diente brotando donde no debería o un fragmento asomando por la encía.
Causas de un diente que sale por la encía
Como dentista, he visto varias causas por las que puede aparecer un diente por la encía de forma inesperada:
- Erupción dental normal: En niños y adolescentes, lo más habitual es que un diente permanente esté saliendo en reemplazo de uno de leche. A veces el diente definitivo empieza a brotar en la encía antes de que el diente de leche haya caído, creando la apariencia de “doble fila” de dientes.
- Diente retenido o impactado: Ocurre cuando un diente no puede emerger completamente porque encuentra un obstáculo o falta de espacio. Las muelas del juicio y los colmillos (caninos) son los más propensos a quedar retenidos bajo la encía. En estos casos el diente puede salir parcialmente o en una posición anómala. Por ejemplo, la muela del juicio puede asomar solo una esquina causando inflamación a su alrededor. Un diente impactado permanece atrapado en el hueso o la encía, a veces mostrando solo una parte visible. Esto suele deberse a falta de espacio (apiñamiento dental), a que la mandíbula es pequeña o a que el diente está mal posicionado.
- Diente supernumerario (extra): En algunas personas existe un diente de más (lo llamamos diente supernumerario). Estos dientes adicionales pueden aparecer en cualquier parte del arco dental. A veces erupcionan en la encía cerca de los dientes normales, dando la impresión de un diente fuera de lugar. Un ejemplo común es el mesiodens, un diente pequeño extra que aparece entre los incisivos superiores o detrás de ellos. Si un diente supernumerario logra salir, puede notarse como un diente que no debería estar ahí.
- Fragmento de diente o hueso: En ocasiones, lo que parece un diente saliendo por la encía en realidad es un fragmento. Esto puede pasar después de una extracción dental o un traumatismo: pequeños trozos de raíz o esquirlas de hueso pueden quedar atrapados y con el tiempo el cuerpo los expulsa a través de la encía. El fragmento asoma como una punta blanca dura. Aunque técnicamente no es un diente completo, para el paciente puede lucir como “un pedazo de diente” que está emergiendo.
- Infecciones o quistes: Una infección bajo la encía (como un absceso dental) no hace que “nazca” un diente nuevo, pero la inflamación puede revelar la corona de un diente que estaba cubierto. Por ejemplo, un quiste relacionado con un diente retenido puede llegar a asomar y descubrir parte del diente oculto. Asimismo, una infección severa en un diente de leche puede reabsorber hueso y hacer que el diente permanente subyacente se vea antes de tiempo.
Cuándo preocuparse
Notar un diente saliendo fuera de lugar genera dudas, pero no siempre es motivo de alarma.
- En niños (5-12 años): Durante la etapa de recambio dental es normal que los nuevos dientes salgan por la encía mientras los de leche aún no se han caído. Por ejemplo, es frecuente que los incisivos inferiores definitivos aparezcan justo detrás de los de leche, dando ese aspecto de dientes en doble fila. Por lo general, no debe ser motivo de preocupación inicial.
- En adolescentes y adultos jóvenes: La aparición de las muelas del juicio es un proceso natural entre finales de la adolescencia y la juventud. Puede ser normal sentir que “está saliendo un diente” al fondo de la encía alrededor de los 18-25 años.
- Diente apareciendo en una ubicación anómala: Si de pronto ves un diente atravesando la encía en un lugar donde la arcada dentaria ya está completa (por ejemplo, un canino extra arriba del incisivo, o un diente en el paladar/encía delantera), no es normal en el sentido de la dentición típica. Probablemente se trate de un diente supernumerario o un diente retenido que encontró otra salida.
- Sí hay dolor, sangrado o pus: El dolor intenso, sangrado espontáneo de la encía o presencia de pus nunca se consideran normales. Un leve malestar o pequeñas molestias cuando un diente rompe la encía sí pueden ser normales (por ejemplo, en la salida de un diente del bebé o la erupción de un colmillo, es común cierta molestia y algo de dolor de encías alrededor).
Síntomas de un diente que está saliendo
Cuando un diente está erupcionando o asomando por la encía, puedes experimentar diferentes síntomas. Algunos son leves y esperables, pero otros son señales de alarma que indican que algo no va bien.
- Molestia o dolor leve
- Encía inflamada localmente
- Ligero sangrado
- Presión o cuerpo extraño
- Dolor intenso o agudo
- Encía muy inflamada, enrojecida o con pus
- Fiebre o malestar general
- Diente móvil o fragmento suelto
- Dolor al morder o masticar, mala oclusión
- Encía creciendo sobre el diente (pericoronaritis)
Qué hacer si ves un diente saliendo por la encía
Encontrarte frente al espejo con un diente asomando por la encía puede generar un poco de susto, pero mantén la calma:
- Examínalo con cuidado
- Mantén una buena higiene oral
- No intentes removerlo tú mismo
- Aplica medidas de alivio (si hay molestias)
- Observa la evolución por 1-2 días
- Agenda una cita con el dentista
- Evita irritantes mientras tanto
Tratamientos para un diente que sale por la encía
El tratamiento va a depender completamente de qué esté ocurriendo con ese diente que sale por la encía:
- Extracción del diente retenido o supernumerario: Si se determina que el diente en cuestión no debería estar ahí o no va a poder erupcionar correctamente, la solución más común es extraerlo.
- Exposición quirúrgica y ortodoncia: En casos de un diente permanente importante (por ejemplo, un canino) que esté incluido (retenido dentro del hueso) pero que se necesita en la arcada, a veces planificamos un tratamiento combinado: se realiza una pequeña cirugía para descubrir el diente (quitar encía y quizás hueso sobre él) y se le pega un bracket u otro aditamento para, mediante ortodoncia, irlo traccionando suavemente hasta su posición correcta.
- Cirugía de encía (operculectomía): Si el problema es que la encía cubre parcialmente al diente y se inflama (como en la pericoronaritis de una muela del juicio parcialmente erupcionada), una solución menor es realizar una operculectomía. Consiste en recortar y remover ese colgajo de encía que está sobrando sobre el diente, dejando el diente descubierto.
- Tratamiento de la infección: Si llegas a la consulta con una infección activa (encía con absceso, pus, etc.), lo primero será controlar la infección. Esto puede implicar drenar el absceso (abrir un poquito la encía para que salga el pus), limpiar la zona profundamente y recetar antibióticos durante unos días.
Infección en la muela del juicio
La muela del juicio es una pieza dental que suele aparecer en la adolescencia o en la adultez temprana.
Síntomas de infección en la muela del juicio
Ante los primeros síntomas de muelas del juicio infectadas, es muy común experimentar inflamación, enrojecimiento y sensibilidad al tacto en la zona. Además, la hinchazón es bastante evidente y, en la mayoría de personas, puede haber presencia de pus. Cuando esto sucede, estamos ante una infección grave. Por otro lado, para entender cómo se ve una infección de muela del juicio, debemos mencionar síntomas como dolor agudo, dificultad para masticar, mal aliento y, en casos graves, fiebre.
Causas de las infecciones de muelas del juicio
El riesgo de sufrir infección de muela del juicio es mayor cuando el cordal no ha podido emerger totalmente por falta de espacio. Pero, incluso si han erupcionado bien, estas muelas tienen más posibilidades de sufrir lesiones que el resto.
A continuación veremos las dos causas más comunes de infección en la muela del juicio:
- Infección en la muela del juicio por pericoronaritis: Es una inflamación del tejido que rodea a la muela del juicio, que es más común cuando la muela no ha erupcionado del todo. La razón es que alrededor de ella se crea una capa de tejido blando que suele acumular restos de alimentos. En consecuencia, se convierte en un nido para las bacterias que suele derivar en infecciones. Un problema que puede producirse incluso si el cordal todavía continúa totalmente debajo de la encía.
- Infección en la muela del juicio por una mala higiene: La forma y posición de las muelas del juicio dificulta mucho su limpieza. Al situarse tan al fondo de la boca, limpiar totalmente la superficie del diente, e incluso pasar el hilo dental entre las muelas, se vuelve algo complicado. La falta de una buena limpieza incrementa las posibilidades de que acaben apareciendo caries y, con ellas, molestias que pueden derivar en una infección más o menos grave.
Cómo curar una infección en la muela del juicio
Una infección en la boca es un tema delicado que puede tener importantes implicaciones sobre la salud. Por eso, ante la aparición de cualquier tipo de molestia en las muelas del juicio, lo más aconsejable es acudir inmediatamente al especialista.
Es el dentista el que puede valorar la situación y determinar el tratamiento a seguir. Lo habitual en estos casos es que se prescriban antibióticos para que la infección remita. Además, el especialista dará consejos al paciente sobre cómo debe ser la higiene de la boca en un momento tan delicado.
Cuando la infección está controlada es hora de tomar decisiones respecto a ese cordal. Si se puede conservar, se haría una endodoncia para matar el nervio. Pero si la pieza está muy dañada, lo más recomendable es su extracción.
Pericoronaritis
La pericoronaritis (también conocida como pericoronitis) es una infección que se da cuando un diente erupciona y queda parcialmente cubierto por la encía. Suele darse en pacientes de entre los 18 y los 29 años, durante el crecimiento de las muelas del juicio.
La pericoronaritis suele afectar a la encía que rodea los últimos molares inferiores, sobre todo en los casos en los que la erupción del diente no se puede dar correctamente por falta de espacio en las encías.
Además de controlar el crecimiento de las muelas del juicio, deberemos poner especial atención a las personas con facilidad para la acumulación de placa, ya que desarrollarán pericoronaritis con más facilidad.
Si presentas uno o varios de los síntomas descritos, recomendaremos acudir a consulta con uno de nuestros especialistas en encías u odontología general.
Primero se realizará una limpieza dental profesional y un drenaje quirúrgico de la zona afectada. Cuando haya remitido la infección, valoraremos la necesidad de eliminar el tejido de la encía que cubre la muela en erupción.
Remedios caseros para aliviar las encías blancas
Algunos remedios caseros pueden ayudar a aliviar las encías blancas, como enjuagues con agua salada, aplicar gel de aloe vera o usar aceite de coco como enjuague bucal.
Si llevas más de dos semanas observando que tienes las encías blancas, llama a tu odontólogo y pide una cita. Además, es aconsejable realizarse una limpieza bucal profesional al menos una vez al año, ya que el odontólogo cuenta con los recursos y conocimientos pertinentes para hacer una limpieza profunda.
Recuerda, mantener una buena higiene oral, visitar regularmente al dentista y llevar un estilo de vida saludable son claves para prevenir y tratar las manchas blancas en las encías.