Una de las patologías más comunes que presentan los pacientes en sus visitas rutinarias al dentista es la inflamación de las encías. Además de la hinchazón, los síntomas que padece una persona con encías inflamadas incluyen sangrado y un color rojo intenso de las mismas. Por estas razones, es crucial visitar regularmente al dentista para controlar y evitar problemas mayores.

Enfermedades Propias de las Encías Inflamadas
Las encías inflamadas generalmente son síntomas de las enfermedades periodontales. Dentro de estas, podemos diferenciar dos tipos en función del grado de afección de las encías:
- Gingivitis: Hace referencia al primer grado de la enfermedad periodontal. Se trata de la inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y puede aparecer a cualquier edad. Si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: Hablamos de la periodontitis cuando existe infección ‘profunda’ de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente. Esto suele ocurrir cuando la gingivitis no se ha tratado a su debido tiempo. Puede provocar la pérdida dental. Su aparición repercute en la salud general. Entre las consecuencias que puede provocar destaca el aumento del riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro.
Causas de las Encías Inflamadas
Cuando hablamos de inflamación de encías nos referimos a una hinchazón anormal de estas. Su aparición puede causar daños importantes e irreparables en los dientes. Por ello no debemos mirar a otro lado cuando nos encontramos con esta afección. Esta inflamación puede deberse a distintos factores. Desde algo tan simple como haber ingerido un alimento, en cuyo caso hablaríamos de una inflamación temporal, hasta casos de periodontitis graves.
La periodontitis es la fase más avanzada de la enfermedad de las encías o periodontal. Pero existen fases anteriores, como gingivitis, en las que también aparece la inflamación de encías como posible síntoma. También pueden inflamarse las encías por otra serie de motivos. En función de la causa que lo ha provocado, y el grado que haya alcanzado, propondremos uno u otro plan de tratamiento. Te explicamos las causas más comunes de esta afección:
- Mala higiene oral: La falta de cepillado, de hilo dental y de enjuague facilita la acumulación de placa. Si esta no se elimina con la limpieza diaria, se endurece hasta convertirse en sarro, el cual inicia la inflamación de las encías.
- Tabaquismo: El consumo de tabaco puede aumentar de 5 a 20 veces el riesgo de padecer estas enfermedades.
- Diabetes: Existe una relación bidireccional que demuestra que la diabetes predispone a las afecciones de las encías y, a su vez, la inflamación gingival empeora esta patología metabólica.
- Embarazo y otros cambios hormonales: Las alteraciones en los niveles hormonales durante la gestación promueven la respuesta inflamatoria.
Gingivitis: Causas y Tratamiento
La gingivitis se trata de la primera fase de la enfermedad periodontal. Debe tratarse para evitar que derive en una periodontitis, segunda fase de la enfermedad de las encías. Al estar en un estado inicial, es relativamente fácil tratarla para evitar que derive en problemas mayores. La causa directa de la gingivitis es la acumulación de placa bacteriana, que se deposita constantemente sobre los dientes y encías provocando una infección.
Su tratamiento irá enfocado a reducir la infección y a reestablecer la salud de las encías. El objetivo es que éstas vuelvan a su color rosado original, y no sangren ni estén inflamadas.
El tratamiento contra la gingivitis más efectivo combina una sesión en la clínica dental con el seguimiento en casa de unas correctas pautas de higiene. En primer lugar, se lleva a cabo una limpieza profesional o profilaxis. Seguidamente se informa de las pautas idóneas para la salud bucodental. Estas incluyen un cepillado correcto y uso apropiado del hilo dental para eliminar la placa, los restos de alimentos y controlar la acumulación de sarro.
Periodontitis: Causas y Tratamiento
En caso de que una gingivitis no reciba el tratamiento adecuado de manera temprana, derivará en periodontitis. Comúnmente recibe el nombre de piorrea, y se trata de la fase avanzada de la enfermedad periodontal o de las encías. Entre las consecuencias fatales que puede producir, destaca la recesión gingival en las encías y pérdida de hueso alveolar. Esto dejaría sin soporte óseo al diente, el cual empezaría por moverse, y en los peores casos terminaría por caerse.
Cuando las encías se presentan inflamadas y suelen sangrar con facilidad al cepillarse o espontáneamente, se recomienda visitar la clínica dental. También cuando existe mal olor de boca, aunque el paciente se cepille los dientes con regularidad.
El tratamiento de la enfermedad de las encías permite mejorar el estado de los tejidos blandos, incluso en presencia de bolsas periodontales, eliminando las bacterias. Esto se conseguirá mediante raspados y alisados radiculares. Además, tras realizar el tratamiento llevaremos un control periódico. Se realizará con sondajes periodontales y mantenimientos periódicos que realizamos cada 6 meses en la clínica dental. Para los casos más graves será necesario recurrir a la cirugía periodontal.
¿Cuál es el Tratamiento para las Encías Inflamadas?
Una vez aparece la gingivitis o periodontitis, el objetivo es comenzar de manera precoz con un tratamiento enfocado a recuperar la salud de las encías. El tratamiento indicado suele ser un curetaje dental o raspado y alisado periodóntico.
El tratamiento se realiza en las clínicas dentales, y no es invasivo ni tiene riesgos para el paciente. La técnica del curetaje es sencilla. Debe realizarse por el especialista en periodoncia, y se lleva a cabo con unos instrumentos llamados curetas. Ponerse en manos de especialistas es fundamental para asegurar el éxito en el tratamiento.
Durante el tratamiento de curetaje dental para tratar las encías inflamadas se raspa y retira el sarro subgingival y posteriormente se alisa la raíz del diente. Para minimizar las molestias, se suele dividir el curetaje dental en varias sesiones. De tal manera que dividiendo la boca en cuatro cuadrantes (superior izquierdo, superior derecho, inferior izquierdo e inferior derecho), cada uno de ellos se interviene en una sesión diferente.
El curetaje permitirá frenar el avance de la enfermedad periodontal y tratar las encías inflamadas de manera sencilla y segura. Al eliminar el sarro de la superficie de la raíz del diente es probable que la encía vuelva a adherirse al diente. En casos más avanzados puede ser necesario recurrir a una cirugía periodontal con anestesia para poder acceder a la zona y limpiarla.

¿Es Doloroso el Tratamiento de Curetaje?
En absoluto. Para minimizar las molestias se aplica anestesia local al paciente, por lo que no notará nada. Además, en algunas clínicas cuentan con la técnica de sedación consciente, para aquellos pacientes que tienen miedo o ansiedad a la consulta dental. Con esta técnica el paciente consigue un estado de relajación que le permite afrontar el tratamiento con total tranquilidad.
¿Qué Diferencia un Curetaje Dental de una Limpieza?
La diferencia fundamental entre una limpieza dental común y un curetaje es que mientras la primera se centra en la superficie de los dientes el curetaje va de forma localizada a la unión entre los dientes y las encías para eliminar la suciedad en esa zona específica. Con este tratamiento se profundiza mucho más, llegando hasta el fondo de las bolsas periodontales contaminadas y eliminando los depósitos de sarro que se forman por debajo de la línea de las encías.
Mantenimiento Periodontal: El Segundo Paso para Tratar las Encías Inflamadas
Una vez se ha llevado el tratamiento contra las encías inflamadas, es importante seguir un protocolo para que esto no vuelva a suceder. Consiste en un mantenimiento periodontal que se aplica una vez restablecida la salud periodontal. Se realiza para evitar que la enfermedad periodontal vuelva a activarse.
Este mantenimiento periodontal se realiza con los siguientes objetivos:
- Detectar cambios en la salud general que puedan aumentar el riesgo de volver a sufrir problemas periodontales.
- Exploración completa de las encías para comparar la situación actual con respecto a los registros anteriores.
- Examen con radiografías y otras pruebas complementarias, si se considera necesario.
- Detectar zonas con riesgo de recaída, y realizar en ellas el tratamiento oportuno.
- Adaptar las técnicas y hábitos de higiene a posibles cambios acontecidos en la boca (como la colocación de prótesis, de implantes, aparatos de ortodoncia…).
- Eliminación de todo el sarro y placa bacteriana, pigmentaciones y rugosidades de los dientes, tanto por encima como por debajo de la encía.
Durante este mantenimiento periodontal también se informa al paciente sobre el estado de salud actual y cualquier tratamiento adicional necesario.
Síntomas de las Encías Inflamadas
Las encías inflamadas suelen tener un color más rojo o morado en lugar del rosado saludable. Pueden aparecer hinchadas y ser sensibles al tacto, especialmente cuando se cepillan o se usan hilos dentales. También pueden sangrar fácilmente, especialmente durante el cepillado o al comer alimentos duros. Si experimentas estos síntomas, es crucial tomar medidas de inmediato para evitar que la inflamación empeore y se convierta en un problema más serio, como la periodontitis.
- Encías rojas: Uno de los síntomas más notorios cuando tus encías están inflamadas es su color rojo brillante o morado, cuando lo saludable es que sea de un tono rosa pálido.
- Sangrado de las encías: El síntoma más notorio es el sangrado, ya sea al morder alimentos duros que pasen rozando las encías, como puede ser darle un mordisco a una manzana o el más común al usar el hilo dental o cepillar los dientes.
- Encías sensibles y dolorosas: Las encías deben de ser firmes.
- Mal aliento o halitosis: Este es otro de los síntomas más habituales que van de la mano con las encías inflamadas.
- Recesión de las encías: Cuando las encías han estado inflamadas durante mucho tiempo sin ser tratadas es probable que poco a poco vayan retrocediendo dejando ver la raíz del diente, esto entre otras molestias, puede provocar sensibilidad dental.
Prevención de las Encías Inflamadas
Antes de nada, debemos destacar que para curar una encía inflamada también se debe saber cómo prevenir la aparición de estas inflamaciones. Se ha detectado que en la inmensa mayoría de los casos en los que se inflaman las encías se debe a una incorrecta higiene bucal.
- Correcta higiene bucal: Da igual de qué manera trates de negar la importancia del cepillado de dientes. Es la clave y debes saberlo. Curar unas encías inflamadas suele ser doloroso y lleva tiempo.
- Visitas periódicas al odontólogo: Acude a tu dentista de manera periódica. Si tienes tendencia a acumular sarro, deberás hacer una revisión cada seis meses. En caso contrario, lo habitual es que sea anualmente.
- Alimentación: Dice la famosa frase que “somos lo que comemos” y, aunque con reservas, en líneas generales resulta ser una cita muy cierta. Esto es porque, por ejemplo, hay determinados alimentos que pueden inflamar las encías como son las bebidas alcohólicas, los azúcares y otros hidratos de carbono. Por el contrario, son muy recomendables las manzanas así como todos los alimentos que contengan vitamina C.
Tratamiento en Casa
Es importante aclarar que este proceso no solamente consiste en el cepillado dental después de cada comida, sino que también es necesario el uso del hilo dental y de los enjuagues bucales.
El segundo paso consiste en mejorar la higiene bucodental:
- El cepillado después de cada comida es fundamental. No obstante, es imprescindible realizarlo del modo correcto, ya que, si tus encías están inflamadas, pueden sufrir y empeorar por un cepillado demasiado agresivo. Elige un cepillo de cerdas de dureza suave o media, en especial si tienes tendencia al sangrado, y dedica dos minutos a recorrer toda tu dentadura.
- Las bacterias se acumulan con mayor facilidad en los huecos y espacios interdentales. Por ello, es recomendable usar una vez al día hilo dental.
- El colutorio te ayudará a completar una buena higiene. El odontólogo te aconsejará un enjuague específico según tus necesidades.
Tratamiento Profesional
Si deseas curar una encía inflamada lo ideal es que acudas a tu odontólogo de confianza. Lo primero que debes hacer para curar una encía inflamada es realizar una limpieza dental profunda. Para ello, tu odontólogo te pondrá anestesia local para dormir la encía y así poder limpiar las “bolsas periodontales”.
Además de la limpieza profunda, te recomendamos que, para curar una encía inflamada a largo plazo, lleves una alimentación variada y sana, te laves los dientes 2-3 veces todos los días y sigas todos los tratamientos de prevención que hemos comentado anteriormente.
Tener las encías sanas es más importante de lo que pensamos. Las encías inflamadas es uno de los primeros síntomas de las enfermedades periodontales, las cuáles afectan a más del 80% de los pacientes. Es importante tratarlas de manera precoz. Entre las principales consecuencias de no hacerlo, encontramos que limitan la masticación, debido al aumento de la movilidad dental, y alteran el aspecto estético de la boca si hay retracción de la encía o pérdida de hueso.
Encías inflamadas: por qué se inflaman y tratamiento para la inflamación
Recuerda, si notas alguno de los síntomas de las encías inflamadas, ¡pide cita en tu clínica dental! Un equipo de dentistas especializados en tratamientos dentales evaluará tu caso personalmente y te dará un diagnóstico adecuado.