Desafortunadamente, los accidentes (incluyendo caídas) en la calle se producen con mucha frecuencia. Las personas que los sufren pueden presentar daños más o menos graves, en función de la gravedad de lo ocurrido, el estado físico de esa persona, su edad, etc. Si has sufrido algún tipo de accidente en la vía pública, tienes derecho a que te indemnicen por los daños que hayas sufrido. Descubre cómo reclamar tu indemnización y en qué momento debes hacerlo.

Responsabilidad Patrimonial de la Administración
En aquellos casos en los que se producen accidentes en la vía pública puede existir responsabilidad patrimonial de la Administración, derivada del artículo 106.2 de la Constitución Española, que establece lo siguiente:
"Los particulares, en los términos establecidos por la ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos."
La responsabilidad patrimonial de la Administración se regula también en los artículos 32 a 37 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público. Igualmente, encontramos este principio regulado en:
- La Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, artículos 24, 35, 65 y 67.
- La Ley de 16 de diciembre de 1954 sobre expropiación forzosa, artículos 121 y 122.
Por otro lado, la responsabilidad patrimonial de la Administración en caídas y accidentes en la vía pública se deriva también del artículo 25.2.d) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, que declara como competencia propia de los municipios la infraestructura viaria y otros equipamientos de su titularidad.
Pues bien, la principal consecuencia de la responsabilidad patrimonial de la Administración es que los particulares afectados tienen derecho a recibir una indemnización, como establece la Constitución Española.
Cómo denunciar una caída en la calle
Causas Comunes de Accidentes en la Vía Pública
Algunas de las principales causas por las que se producen estos accidentes y caídas son:
- Desniveles o grietas en el suelo.
- Baldosas que están rotas o sueltas.
- Señales caídas.
- Bases de alcantarillado que están mal colocadas.
- Falta de limpieza.
- Daños provocados por las raíces de los árboles.
- Mala iluminación por la noche, por ejemplo.

Accidentes sin Responsabilidad Patrimonial de la Administración
Hay determinados supuestos en los que, si bien los accidentes tienen lugar en la calle, no existe responsabilidad patrimonial de la Administración. Son casos en los que existe responsabilidad por parte del dueño de una vivienda, un local comercial, una obra, etc.
Así, por ejemplo, no habría responsabilidad patrimonial de la Administración si una persona sufre un accidente en la vía pública por un elemento que se ha desprendido de la fachada de un bloque de viviendas, o a causa de un objeto que una persona ha lanzado por la ventana de un piso.
En estos casos existe responsabilidad civil extracontractual por parte de la persona responsable del accidente.
Pasos a Seguir Tras un Accidente
Cuando se tiene un accidente de este tipo, es fundamental seguir los siguientes pasos:
- Sacar fotografías del lugar donde se ha producido el accidente.
- Llamar a la policía lo antes posible, para que se presente en el lugar del accidente, haga un atestado y tome fotografías.
- Buscar testigos, en caso de haberlos. Dichos testigos deben constar en el atestado, para que puedan declarar en caso de que se celebre un juicio.
- Acudir a urgencias o llamar a una ambulancia, para ser atendido y que los daños producidos se recojan en un informe médico. En función de la gravedad de los daños, es posible que ir a urgencias sea el primer paso a realizar.
- Contactar con un abogado especialista en la materia para que presente la reclamación correspondiente.
Dicha reclamación debe contener todos los detalles del accidente: lugar, fecha y hora; relato de lo sucedido; cuáles han sido sus causas y si intervino la policía (en ese caso se debe hacer constar el número del atestado o las diligencias). Además, se deben adjuntar los documentos médicos relativos a las lesiones y los partes de baja y alta laboral (en su caso).
Plazos para Reclamar
Existe un plazo de un año para reclamar por un accidente sufrido en la vía pública, desde el momento en que se estabilizan las lesiones producidas (ya que antes, no se puede saber cuáles son los daños a indemnizar exactamente).
El Ayuntamiento cuenta con un plazo de 6 meses para contestar, desde el momento en que recibe la reclamación. Si en ese tiempo no contesta, se considera que la reclamación se ha desestimado por silencio administrativo.
En caso de que el Ayuntamiento no acepte su responsabilidad en el accidente, sea de forma expresa o por silencio administrativo, se puede recurrir esta decisión ante la jurisdicción contencioso-administrativa.
Cálculo de la Indemnización
Para valorar la indemnización en estos casos hay que aplicar el baremo contenido en la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.
Las cantidades que contiene ese baremo se actualizan anualmente, estando en vigor en estos momentos el baremo para 2025 que contiene los siguientes valores:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Perjuicio personal básico (daños hasta la estabilización de las lesiones) | 38,10 euros al día |
| Perjuicio personal particular muy grave | 127,01 euros |
| Perjuicio personal particular grave | 95,26 euros |
| Perjuicio personal particular moderado | 66,04 euros |
| Indemnización por intervención quirúrgica | 508,03 hasta 2.032,12 euros |
Por otro lado, se deben indemnizar aquellos perjuicios patrimoniales que se hayan sufrido, por el importe de los mismos, incluyendo los siguientes conceptos:
- Gastos de asistencia sanitaria: por ejemplo, sesiones de rehabilitación recibidas.
- Gastos diversos resarcibles: por ejemplo, la rotura de unas gafas.
- Lucro cesante: cantidades que se hubieran dejado de ganar a causa del accidente, por ejemplo por un negocio que no se haya podido realizar por las lesiones sufridas.
En caso de que a la persona le queden secuelas por las lesiones sufridas a causa del accidente, estas también tendrán que ser indemnizadas conforme a las reglas contenidas en el baremo (diferenciándose nuevamente entre perjuicio personal básico, perjuicio personal particular y perjuicio patrimonial).
La Negligencia Médica
Es posible que un familiar, conocido o amigo cercano te cuente un caso en el que considera que ha sido víctima de una mala praxis por parte de médicos. No obstante, no todos los perjuicios ocasionados al paciente pueden ser atribuibles a un acto u omisión médica.
El médico no será responsable sí, en el caso de estar bajo un tratamiento médico, se produce un daño que no se podía haber previsto, y que no fue consecuencia de la falta de conocimiento del personal sanitario que nos atendió. Como por ejemplo, el paciente acude al hospital por un dolor de estómago, y el médico nos diagnostica apendicitis.
A la hora de realizar la operación, el cirujano comprueba que el dolor de estómago no es debido a una apendicitis, sino a otra causa que requiere el mismo procedimiento quirúrgico. Una prestación de medios queda cumplida con la realización de la actividad prometida, aunque no suponga la total curación del paciente, siempre y cuando se hubiera ejecutado dicha actividad con la diligencia exigible en atención a la naturaleza de la obligación.
“quedarán sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en negligencia.
Finalmente, determinados el daño y la actuación negligente, debemos analizar la causa y el nexo causal. Aquí la figura del perito médico es clave para demostrar la mala praxis médica. Es el profesional médico independiente y ajeno al hospital causante del daño que analizará el caso estudiando el historial clínico.
El error en el diagnóstico o las infecciones hospitalarias (nosocomiales) son 2 de las negligencias que más se reclaman. En daños causados como consecuencia de la falta de empleo de los medios adecuados a la hora de realizar el diagnóstico o su empleo a destiempo. Por no prestar urgentemente la asistencia médica al no estar en ese momento de urgencia el facultativo.
La doctrina discute si el concepto de Lex Artis es aplicable a toda la actividad médica, como es la exploración, el diagnóstico y pronóstico, y el tratamiento, o si únicamente ha de operar en algunas actividades del ejercicio médico.