Muchos de nuestros pacientes se preocupan por conseguir una sonrisa perfecta y la mayoría de ellos se centran en la salud de los dientes. Pero ¿y las encías? ¿Acaso no son importantes? Lo cierto es que sí, y mucho. Contar con unas encías sanas es vital para el estado de salud bucal. Su color y su textura pueden indicar en qué estado se encuentran.
Las encías sanas desempeñan un papel crucial en nuestra salud oral. No solo proporcionan soporte a los dientes, sino que también protegen las raíces y los tejidos circundantes. Además, unas encías sanas ayudan a prevenir la acumulación de placa bacteriana y reducen el riesgo de enfermedades periodontales.

Importancia de las Encías Saludables
Además de la cuestión estética, tener unas encías sanas es sumamente importante para la protección y soporte de las piezas dentales. Las encías a su vez son la parte más externa que rodea el periodonto. Las encías saludables ayudan a que los dientes y los huesos de la mandíbula también estén saludables. Sirven para proteger a los dientes, porque los mantienen en su lugar, e impiden que se muevan. También ayudan a evitar que la placa se acumule, reduciendo las probabilidades de tener caries o sufrir alguna enfermedad periodontal.
Aunque hemos incidido en la importancia de las encías para la protección de los dientes, lo cierto es que juegan un papel muy relevante en la estética de la sonrisa. Por eso, algunos de los pacientes que acuden a nuestra clínica preguntan qué tratamientos existen para mejorar el aspecto de la encía marginal o libre. Así, se consigue descubrir el diente para que se vea más grande, corrigiendo la llamada sonrisa gingival o gummy smile.
Conexión entre las Encías y la Salud General
Las encías enfermas pueden tener un efecto directo sobre la salud general, porque cuando se agravan producen infección que se conoce como periodontitis, la cual puede afectar el tejido blando y el hueso de la mandíbula. La periodontitis está relacionada con otras enfermedades, como la diabetes y las infecciones respiratorias. Además, las bacterias producto de la infección se cuelan en los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Para las mujeres embarazadas, las enfermedades de las encías también resultan peligrosas, porque pueden causar un parto prematuro.
5 consejos para tener encías sanas
Características de unas Encías Sanas
Unas encías sanas son fáciles de reconocer a simple vista. El color rosado coral de las encías es el mejor indicativo de que están saludables. En su estado normal, las encías aparecen rosas y firmes al tacto. Otra de las características de las encías sanas es la ausencia de sangrado durante el cepillado o el uso de la seda o cepillos interdentales. Las encías sanas cubren en su totalidad la raíz del diente, y no se muestran retraídas. La ausencia de mal aliento es otra excelente señal de encías saludables. Si todas estas características de encías sanas se cumplen, el tejido periodontal que se encuentra debajo de ellas también estará fuerte y saludable.

Señales de Advertencia de Enfermedades de las Encías
Hay signos que nos pueden indicar que sufrimos alguna enfermedad en las encías, y que quizás hemos estado pasando por alto. Entre ellos:
- Encías sangrantes: En condiciones normales, al cepillarse y utilizar hilo dental, las encías no deberían sangrar.
- Encías de color rojo, hinchadas o adoloridas: Las encías deben verse rosa claro y no presentar ningún tipo de inflamación, ni sensibilidad y tampoco provocar dolor.
- Mal aliento constante: Incluso luego de cepillarse los dientes o usar enjuague bucal.
- Dientes flojos: Sentir que los dientes están flojos o tener la sensación de que sus ya no están bien sujetos a las encías, así como, sentir dolor al masticar; son señales de que algo puede andar mal.
- Llagas en las encías: Indican una fuerte infección o altos niveles de bacterias en la zona.
Ignorar las señales que hemos mencionado puede provocar complicaciones, desde leves hasta graves. Empezado por dolores y molestias, pasando por la pérdida de piezas dentales, hasta los peores casos en los que se hacen presentes enfermedades y afecciones graves.
Tipos de Encía
Los tipos de encía se diferencian según su función y el lugar que ocupan dentro de la boca. Según la zona en la que se encuentra, hay 3 partes o tipos de encía. Justo por encima del diente está la encía libre o marginal, siendo la primera en sufrir las consecuencias de la enfermedad periodontal. Sobre esta, está la encía adherida rodeando cada pieza dental de forma individual. En último lugar está la mucosa, la parte más blanda que queda por debajo de los labios.
Factores que Afectan la Salud Gingival
Existen diversos factores que pueden afectar el estado de salud de tus encías. Hay algunos que son modificables, y que están relacionados con los hábitos personales; y otros que no se pueden controlar o cambiar.
Factores Modificables
- Dieta y nutrición: Una alimentación poco balanceada, con un consumo alto en azúcares y alimentos ultraprocesados, afectará tus encías.
- Prácticas de higiene bucal: No tener una adecuada rutina de limpieza y cuidado de dientes y encías, es la principal razón por la que se producen las enfermedades periodontales.
- Fumar: Este mal hábito disminuye el flujo de la sangre hacia las encías. Lo que provoca que los tejidos en esta zona no cicatricen o se reparen bien.
- Estrés: El estrés dificulta que el cuerpo pueda combatir las bacterias que dañan las encías.
Factores No Modificables
- Factores genéticos: Las personas con antecedentes familiares de enfermedades periodontales, tienen mayor riesgo de desarrollar estas condiciones.
- Factores hormonales: En especial en el caso de las mujeres embarazadas o en la etapa de la menopausia, los cambios hormonales pueden debilitar las encías y hacerlas más susceptibles a inflamación e infecciones.
Enfermedades Comunes de las Encías
El sangrado durante el cepillado o las encías enrojecidas e inflamadas son síntomas de enfermedad periodontal. ¿Sabes cómo detectarlas, cómo prevenirlas y qué tratamiento seguir para proteger tus encías?

Gingivitis
La gingivitis es una forma de manifestación leve de la enfermedad periodontal. Las encías enrojecidas y sangrantes suelen ser uno de los primeros signos de gingivitis, una inflamación leve de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana en los dientes y caracterizada por tener un color rojo brillante y sensibilidad. Esta condición es común y, por suerte, fácilmente reversible con una buena higiene bucal.
Periodontitis
Conocida también como enfermedad de las encías, la periodontitis es la inflamación y destrucción del tejido periodontal que rodea al diente. Al igual que en la gingivitis, algunos de los síntomas de la periodontitis más característicos son el sangrado, la inflamación, el enrojecimiento y la retracción de las encías. Uno de los mayores peligros de las enfermedades de las encías es la pérdida de piezas dentales. Con el paso del tiempo, y debido a una gingivitis no tratada, los dientes se aflojan, llegando a un punto en el que resulta imposible recuperarlos.
Retracción de Encías
La principal función de las encías es proporcionar soporte y protección a los dientes. Parte de este tejido blando puede perderse, provocando lo que se conoce como retracción de las encías. La recesión de las encías es bastante común, y tiene diferentes soluciones según el nivel de afección en cada paciente. Para los casos más leves, una simple limpieza permite recuperar gran parte del tejido perdido.
Encías Blancas
El color de las encías es un indicativo de salud bucal. La acumulación de placa bacteriana, la presencia de hongos o infección por candidiasis, o una anemia ferropénica son solo algunos de los motivos del cambio de color.
Gingivitis Gestacional
La gingivitis gestacional es un problema bastante común en la mujer durante el embarazo. Las hormonas provocan una mayor sensibilidad a la placa al aumentar la respuesta inflamatoria del cuerpo. El aumento del flujo sanguíneo hace que las encías reciban más sangre y, consecuentemente, más propensas a hincharse, enrojecerse y sangrar.
Prevención de Enfermedades de las Encías
Estas recomendaciones te servirán para cuidar de manera más efectiva tus dientes y tener encías sanas, y evitar así enfermedades bucales. Un buen cuidado de las encías comienza con una correcta higiene bucodental.
Higiene Bucodental Diaria
La limpieza bucal diaria es un pilar básico de nuestra salud. En este sentido, es necesario realizar un adecuado cepillado que englobe la parte interna y externa de los dientes, así como las encías, la lengua y el paladar. En cuanto a frecuencia, lo recomendable es cepillarse los dientes después de cada comida. Si las encías están sanas, se puede obtener una higiene dental adecuada sólo con un cepillado por la mañana y otro por la noche. Por la noche, tras la cena, si ya nos hemos cepillado los dientes, no conviene volver a ingerir alimentos o bebidas (excepto agua). Además, también puede ser aconsejable realizarse una limpieza anual.
El cepillado regular es fundamental para mantener unas encías sanas. Utiliza un cepillo de cerdas suaves y asegúrate de llegar a todas las áreas de la boca. No obstante, además del cuánto también es importante el cómo. Lo adecuado es cepillarse lentamente, con movimientos cortos y suaves. Se debe combinar un frotado en dirección elíptica con movimientos hacia arriba y hacia abajo, prestando especial cuidado a las encías, los dientes posteriores y las zonas que rodean las coronas de los dientes y empastes. Se debe combinar esta técnica con la inclinación de las cerdas del cepillo en un ángulo de 45º, para asegurarnos de que el cepillo también accede a la zona que esta por debajo de la encía. Utiliza un cepillo de dientes de dureza media o suave, proporcionándole un agradable masaje a tus encías. Con el uso diario los cepillos de dientes se desgastan. Las cerdas del cepillo se debilitan y pierden su firmeza, lo que hace que el cepillado sea menos efectivo y la higiene dental que se obtiene sea más laxa.
La superficie exterior de la lengua está cubierta con bacterias que pueden provocar mal aliento. La pasta de dientes con flúor debe usarse para protegerse de las caries dentales. Cuando comemos, pequeños restos de alimento quedan atrapados entre algunas de nuestras piezas dentales. Dependiendo de la dentadura a algunas personas esto les ocurre en mayor medida que a otras. En cualquier caso, esos fragmentos atrapados, en caso de no ser adecuadamente limpiados, pueden ser fuente de placa bacteriana y derivar en caries interdentales.
Recomendamos usar hilo dental mínimo una vez al día, deslizando suavemente el hilo entre los dientes y las encías. Corta unos 45 centímetros de hilo dental, y sostenlo entre tus dedos con unos cinco centímetros de separación; luego, deslízalo de arriba a abajo, entre cada diente. Al llegar a la encía pon el hilo en forma de C para limpiar bien la línea de las encías. Se debe repetir esto en cada uno de los dientes. Asegúrese de utilizar una nueva sección de hilo dental en cada diente, o si no estará moviendo la placa de un diente a otro.
El enjuague bucal puede ser un complemento eficaz para el cuidado de las encías. Utiliza un enjuague bucal recomendado por tu dentista. Enjuágate la boca durante el tiempo indicado en el envase, asegurándote de cubrir todas las áreas.
Alimentación y Nutrición
La alimentación desempeña un papel importante en la salud de nuestras encías. La vitamina C es esencial para la salud de las encías. Asegúrate de incluir alimentos ricos en vitamina C en tu dieta, como cítricos (naranjas, limones), fresas, kiwis y pimientos. El consumo excesivo de alimentos azucarados y procesados puede tener un impacto negativo en las encías. Limita la ingesta de dulces, refrescos, alimentos envasados y con alto contenido de azúcar. Nutre tus encías con las vitaminas, minerales y otras sustancias que necesitan. Sigue una dieta rica en alimentos con vitamina D y vitamina C, que son excelentes antioxidantes.
Visitas Regulares al Dentista
Las visitas regulares al dentista son esenciales para proteger tus encías. En las consultas el dentista podrá examinar el estado de toda tu boca y, si es necesario, realizar una limpieza profunda para eliminar la placa y el sarro. La opinión de un profesional es muy importante a la hora de evaluar el estado de salud de tu boca. Las visitas al dentista cada seis meses tienen dos ventajas principales cuando se trata de prevenir enfermedades periodontales. La primera son las limpiezas dentales profesionales, que ayudan a mantener los dientes y encías limpios y bien cuidados. Y la segunda, es que un chequeo a tiempo por parte del dentista, permite detectar y ofrecer un tratamiento para enfermedades o problemas con las encías, en etapas tempranas, evitando así complicaciones.
Evitar el Tabaco
El tabaco es muy perjudicial para las encías. Fumar o masticar tabaco aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. Además, el tabaco reduce la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones y retrasa la curación de las encías.
Manejo del Estrés
¿Podías imaginarte que el estrés crónico también puede afectar negativamente la salud de tus encías?. Así es. Si estás pasando una mala racha, busca formas de reducir y gestionar el estrés en tu vida.
Protección en Deportes de Contacto
Si practicas deportes de contacto o actividades físicas intensas, es importante proteger tus encías y dientes. Utiliza un protector bucal adecuado para evitar lesiones en las encías y reducir el riesgo de daños dentales. Los protectores bucales personalizados proporcionan la mejor protección y comodidad.
Mantener un Peso Saludable
Mantener un peso saludable es beneficioso tanto para tu salud general como para la salud de tus encías.

Alimentos y Hábitos Beneficiosos para las Encías
Ciertas prácticas que debemos tener en cuenta e incluir en nuestras rutinas, nos pueden ayudar a tener encías más sanas.
Alimentos que Fortalecen las Encías
Las frutas y verduras son alimentos que nos proveen vitaminas, minerales y fibras esenciales para estar sanos, y son perfectos para mantener las encías fuertes y saludables. Por otra parte, los productos lácteos son fuentes de calcio y fósforo, sirven para fortalecer los dientes y mantener sano el esmalte dental. Los alimentos que contienen probióticos ayudan al cuerpo a reducir la inflamación y la formación de bacterias, esto puede ser beneficioso para la salud oral.
Hábitos Diarios para Proteger las Encías
Como ya mencionamos, tener hábitos diarios saludables nos permite gozar de una mejor salud bucal. Entre estas costumbres no podemos olvidar:
- Cepillar los dientes por dos minutos, al menos dos veces al día, con una pasta dental con flúor.
- Utilizar hilo dental, aunque sea una vez al día, utilizando una técnica adecuada.
- Una dieta equilibrada, evitando consumir alimentos ultraprocesados y azucarados.
- Evitar fumar.
Aunque no es un hábito diario, es importante tener presente en nuestras agendas la visita semestral al dentista.
Tratamientos Disponibles para Enfermedades de las Encías
El tratamiento que indique el periodoncista en Salamanca va a depender del estado y condición de cada paciente en particular. Las enfermedades de las encías pueden ir desde leves, hasta graves, y de acuerdo al nivel de gravedad el dentista indicará un tratamiento.
Procedimientos No Quirúrgicos
En casos más sencillos, un raspado puede ayudar a eliminar la placa y el sarro acumulado en la superficie de los dientes. El alisado radicular hace este mismo trabajo, pero en las raíces de los dientes. Conocido como raspado o alisado de la raíz del diente, el curetaje de las encías es un tipo de limpieza que se realiza por parte de un especialista en odontología como parte del tratamiento del sangrado de las encías. Los pacientes con inflamación e infecciones, podrían necesitar medicamentos, como antibióticos y antiinflamatorios.
Procedimientos Quirúrgicos
En casos más graves, es probable que se necesiten procedimientos quirúrgicos:
- Cirugía con colgajos: Se hacen cortes en las encías para eliminar el sarro y el tejido infectado.
- Injerto de tejido blando: Para pacientes en los que la línea de las encías ha retrocedido hasta exponer las raíces.
- Regeneración o injerto ósea: Se realiza cuando la enfermedad periodontal ha dañado el hueso.
Recuperación y Cuidado Post-Tratamiento
La recuperación y los cuidados van a estar directamente relacionados con el tipo de tratamiento que haya recibido el paciente. En los casos de tratamientos sencillos, no quirúrgicos, el médico podrá indicar medicamentos y el paciente sentirá algo de dolor y sensibilidad los primeros días. Cuando los tratamientos son más complicados, la sensibilidad puede estar presente por varias semanas, y los cuidados y la higiene dental posterior deben ser mayores, para evitar daños y también impedir la formación de nuevas bacterias.
Conclusión
Cuidar y proteger tus encías es esencial para mantener una buena salud bucodental. Sigue estos consejos y visita a tu dentista de confianza con frecuencia para garantizar unas encías sanas y una sonrisa saludable y radiante.