Inflamación de Encías y Problemas Hormonales: Causas y Tratamientos

Los cambios hormonales que experimentan las mujeres a lo largo de su vida pueden tener un impacto significativo en su salud bucodental. Las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la progesterona, no solo desempeñan un papel clave en el desarrollo sexual, la fertilidad y el embarazo, sino que también influyen en los tejidos de la cavidad bucal.

¿Cómo influyen las hormonas en la salud bucodental?

Las fluctuaciones en las hormonas sexuales esteroideas, que también se pueden percibir a través del ciclo menstrual de las mujeres, pueden afectar la salud periodontal. Las principales hormonas que influyen en el periodonto son los estrógenos y las progestinas. El principal estrógeno premenopáusico es el estradiol y el posmenopáusico es la estrona, y no han demostrado cambios cíclicos. Además, la principal progestina femenina es la progesterona.

Los niveles altos de estrógeno y progesterona provocan un mayor flujo de sangre a las encías, lo que las hace más sensibles y propensas a inflamarse y sangrar. Esto, a su vez, altera la respuesta de los tejidos periodontales ante la placa bacteriana (biofilm) y la acción que esta ejerce sobre ellos, favoreciendo indirectamente el desarrollo de la gingivitis y la periodontitis.

Se realizó un estudio en el cual hubo una evaluación periódica de una paciente que mantenía una buena higiene oral y en la que las condiciones clínicas mejoraron tras el tratamiento inicial. Sin embargo, hubo una inflamación gingival grave en la fase de ovulación durante la cual la secreción de estrógenos fue más alta que en la fase menstrual. Tsuji reportó que un aumento de 17b-estradiol en el fluido crevicular gingival se correlacionaba positivamente con una gravedad en los índices gingival y de sangrado gingival y Miyagui y cols.

Por otra parte, varios artículos sugieren una correlación con el ciclo menstrual: durante la fase de ovulación aumenta el índice de gingivitis, aunque no se detecta un cambio significativo en el índice de placa. La secreción diaria de estrógenos en una mujer japonesa sana es menor durante la menstruación que durante la ovulación.

Etapas de la vida de la mujer y su impacto en la salud bucodental

Distintos estudios han podido demostrar que los cambios hormonales que se producen en la mujer pueden afectar a la salud bucodental de un modo más significativo a los problemas periodontales. Esto es debido a que durante la mayoría de las situaciones antes mencionadas. En ese sentido, se sabe que tanto el estrógeno como la progesterona favorecen la proliferación de algunas especies bacterianas patógenas, como la *Prevotella intermedia*, y por tanto un aumento de su componente agresivo.

La mujer, a lo largo de su vida, experimenta cambios hormonales significativos que pueden afectar a su salud bucodental. La pubertad, los ciclos menstruales, la toma de anticonceptivos orales, el embarazo y la menopausia alteran los niveles de las hormonas sexuales femeninas. Estas variaciones hormonales afectan a la irrigación del tejido gingival y a la respuesta del organismo frente a las toxinas que provienen del biofilm oral, favoreciendo la aparición de problemas bucodentales como las enfermedades periodontales.

Pubertad

Alrededor de los 12 años, las niñas pueden sufrir gingivitis puberal, con gran inflamación de las encías a nivel interdental y vestibular. Los cambios hormonales que tienen lugar en este periodo de desarrollo predisponen a las adolescentes a sufrir afecciones periodontales como la gingivitis. El aumento de los niveles de estrógenos y progesterona puede incrementar la irrigación de las encías y modificar la respuesta del tejido gingival frente al biofilm oral, favoreciendo el enrojecimiento e inflamación de las encías, y el sangrado gingival durante el cepillado y la limpieza interdental.

La gingivitis de la pubertad tiene unas particularidades que la hacen diferente a otros tipos de cuadros gingivales. Los cambios en las encías suelen pasar desapercibidos al inicio, mientras que los síntomas se hacen más evidentes con el avance de la enfermedad. Otra característica es que esta gingivitis de la pubertad puede desarrollarse en presencia de cantidades relativamente bajas de biofilm. Asimismo, en esta etapa, se suele observar una reacción exagerada de los tejidos periodontales a los irritantes locales como son la placa dental y el cálculo.

Esto puede traducirse en un enrojecimiento de las encías, las cuales adquieren un rojo más intenso de lo habitual y pueden llegar a cubrir parcialmente los dientes. Finalmente, los cambios hormonales de la pubertad provocan un aumento de la permeabilidad de las encías, edema y alteraciones en el biofilm dental. Todos estos factores contribuyen a crear un ambiente que favorece la aparición de las enfermedades de las encías, principalmente de la gingivitis. También hay que tener en cuenta que es en esta etapa cuando los adolescentes suelen iniciar los tratamientos de ortodoncia, que ya de por sí son un factor de riesgo para el desarrollo de gingivitis.

La eliminación del biofilm y del cálculo dental por parte de un profesional y la mejora en la higiene bucodental suelen mejorar rápidamente los casos de gingivitis moderada de esta etapa.

Ciclo Menstrual

Las fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual de la mujer pueden provocar cambios inflamatorios en las encías debidos a la placa. Estos suelen producirse en la segunda fase del ciclo, una vez ha tenido lugar la ovulación. Las mujeres con encías sanas experimentan cambios periodontales poco significativos y la gran mayoría no suelen percibirlos. Por el contrario, aquellas con gingivitis ya existente sí presentan estos síntomas de forma más pronunciada durante la fase post ovulatoria del ciclo. Además de la inflamación de las encías, también pueden aparecer llagas o aftas bucales, herpes labial e infecciones por *Candida albicans*.

En ocasiones la inflamación y el sangrado de las encías puede detectarse incluso unos días antes de la menstruación. Las variaciones de los niveles de las hormonas sexuales que ocurren durante el ciclo menstrual de la mujer también alteran la salud bucodental, produciendo enrojecimiento, inflamación y sangrado de las encías, inflamación de las glándulas salivales y desarrollo de aftas bucales durante la ovulación y la fase premenstrual. En este caso, las hormonas sexuales tendrían un efecto potenciador de una inflamación gingival preexistente, de modo que la gingivitis asociada al ciclo menstrual no ocurre en mujeres con una buena salud periodontal, sino solamente en aquellas que sufren gingivitis.

Anticonceptivos orales

La mayoría de los anticonceptivos orales actuales contienen un estrógeno y un progestágeno. La combinación de ambas hormonas provoca un aumento del flujo sanguíneo al tejido gingival y una mayor susceptibilidad de las encías a la irritación y a la inflamación. Por otra parte, los anticonceptivos orales favorecen el desarrollo de microorganismos responsables de la gingivitis y la periodontitis, como *Porphyromonas gingivalis*, *Prevotella intermedia*, *Aggregatibacter actinomycetemcomitans* y distintas especies del género *Candida*. De este modo, las usuarias de anticonceptivos orales tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades periodontales y, por ello, es fundamental que adopten medidas estrictas para mantener una correcta higiene bucodental y así prevenir o reducir la intensidad de estas patologías.

Embarazo

Durante el embarazo, la inflamación gingival se incrementa de forma significativa desde el primer trimestre y desciende al final de los tres meses postparto. El aumento de la severidad de la gingivitis se atribuye a los niveles elevados de progesterona, hormona que afecta la microcirculación gingival. Esta hormona también aumenta la permeabilidad y la dilatación de los capilares, lo que favorece el edema. La gingivitis en el embarazo puede manifestarse en mujeres con encías sanas o bien agravarse en aquellas que ya contaban con una alteración periodontal antes de la gestación.

Además, existen estudios que muestran que las embarazadas con gingivitis antes del embarazo tienen un mayor riesgo de progresar a periodontitis durante el embarazo. Un pequeño porcentaje de las embarazas - entre el 0,5 y el 9,5% - también experimentaran lo que se conoce como épulis gravídico o tumor del embarazo. Se trata de un crecimiento gingival localizado en alguna parte de la encía, aunque también puede aparecer en la lengua, los labios y la mucosa bucal. Son tumores benignos e indoloros que surgen como consecuencia de una respuesta inflamatoria exagerada a una irritación. Su tamaño puede ser variable, pero raramente alcanzan más de 2 cm.

Estas lesiones sangran fácilmente y pueden ir desde el color rojo púrpura al azul oscuro. Tras el parto, los épulis gravídicos suelen disminuir o desaparecer al cesar el aumento de la respuesta inflamatoria que tiene lugar durante la gestación. Todo ello hace que deba extremarse la higiene oral y se recomiende acudir a revisiones periódicas con el odontólogo.

Es esencial que la mujer embarazada reciba una atención odontológica adecuada, ya que, entre otras complicaciones, las enfermedades periodontales pueden llegar a provocar un parto prematuro o niños con bajo peso al nacer. Si la embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, el riesgo de tener un parto prematuro o un bebé de bajo peso se incrementa. Varios estudios han demostrado un incremento en la inflamación de las encías durante los 9 meses de gestación, algo que suele desaparecer tras el parto. El sangrado de las encías durante el embarazo no es normal, no debería ocurrir y se debe diagnosticar y tratar correctamente.

De forma similar a lo que sucede con la toma de los anticonceptivos orales, los altos niveles de hormonas sexuales de esta etapa aumentan el riesgo de que se produzca un sobrecrecimiento de las bacterias periodontopatógenas en la cavidad bucal, un incremento de la permeabilidad vascular en los tejidos gingivales y, consecuentemente, la inflamación del tejido periodontal.

Lo más adecuado es que cuando una mujer decida quedarse embarazada visite al odontólogo antes de que éste se produzca, con el fin de que sea eliminada cualquier infección oral preexistentes, se corrijan las caries y se trate adecuadamente una eventual enfermedad periodontal y eliminar cualquier foco infeccioso existente en la cavidad oral, como son las caries y enfermedades periodontales. Lo importante es tener una buena salud bucodental desde el primer momento del embarazo. Durante el embarazo las mujeres deberán extremar su higiene oral con cepillado, hilo dental y enjuague con colutorios suaves.

Menopausia

Durante la menopausia, se produce una disminución de los niveles de estrógenos que también se ha relacionado con la alteración de la salud bucodental. Estos cambios hormonales, se asocian a las alteraciones del sentido del gusto, la sensación de ardor en la boca y la xerostomía que se dan frecuentemente en este periodo. Además, estas variaciones hormonales también se relacionan con la inflamación gingival y con la osteoporosis, que puede agravar la severidad de una periodontitis preexistente.

En la menopausia, los cambios en la cavidad oral están provocados por la disminución de los niveles de hormonas sexuales y la función de los ovarios. Esta reducción en la producción, sobre todo de los estrógenos, provoca una mayor sequedad en todos los tejidos del cuerpo, entre ellos la mucosa oral, que además, puede estar más frágil. Esto provoca que, en esta etapa, las mujeres puedan referir molestias orales como sensación de boca ardiente, xerostomía (sequedad bucal), disgeusia (mal sabor en la boca) y halitosis (mal aliento). Paralelamente, el descenso en la función de los ovarios se ha relacionado con una menor densidad de los huesos maxilares y un aumento en la incidencia de enfermedad periodontal.

En resumen, el aumento de hormonas como el estrógeno o la progesterona puede ser un factor de riesgo para la periodontitis.

Cómo los cambios hormonales afectan tu salud dental | Top Dental

Tratamiento

En cuanto al tratamiento, y tal y como señalaron Löe y Theilade en sus estudios sobre la gingivitis experimental, las enfermedades gingivales asociadas a placa son condiciones reversibles que desaparecen una vez se elimina la causa. Cabe deducir que, si el principal factor etiológico de todos estos cuadros es la presencia de acúmulos de placa, su eliminación mecánica será la base del tratamiento que debemos ofrecer a los pacientes.

De todas formas, existen ciertos factores generales y locales que pueden exacerbar y modificar la respuesta del paciente a la presencia de la placa, y la enfermedad gingival puede derivar del resultado de ambas circunstancias, no sólo de la placa en sí, por lo que hay que controlar los factores concomitantes para la resolución de la gingivitis. La motivación y las instrucciones de higiene oral es lo primero que hay que tener en cuenta. El control de la placa por parte del paciente es imprescindible para el mantenimiento a largo plazo de los resultados del tratamiento.

La eliminación profesional de cálculo y placa por medio la profilaxis o tartrectomía, ya sea con instrumentos mecánicos, sónicos, ultrasónicos o manuales es el siguiente paso, que debe ir acompañado de la eliminación de los factores retentivos de placa, para así evitar el acúmulo repetido en zonas puntuales de la encía.

Prevención

La buena noticia es que las hormonas sexuales femeninas son insuficientes para producir cambios gingivales por sí mismas. Esto implica que, con una buena higiene bucodental, se puede mantener a raya la formación de placa dental y prevenir este riesgo asociado a las fluctuaciones hormonales. Esto es especialmente importante en aquellas etapas de la vida donde los niveles de estrógenos y pubertad se elevan, como son la pubertad y el embarazo.

Para prevenir las enfermedades periodontales durante estas etapas de cambios hormonales, es importante que las mujeres visiten regularmente al odontólogo y adopten hábitos adecuados para mantener una buena higiene bucodental. En los casos en que las variaciones hormonales pudieran aumentar el riesgo de enfermedad periodontal, se recomendará el empleo de enjuagues bucales con antisépticos que puedan garantizar la máxima eficacia. En este sentido, los colutorios formulados en base a la combinación de dos antisépticos como la clorhexidina (CHX) y el cloruro de cetilpiridino (CPC) han demostrado una eficacia superior al uso de clorhexidina sola debido a su acción sinérgica sobre el biofilm dental.

Teniendo en cuenta la importancia de mantener bajo control la placa durante la etapa fértil de la mujer, es fundamental mantener unos buenos hábitos de salud bucodental que ayuden a prevenir las enfermedades periodontales. Al mismo tiempo, sería interesante optar por productos de higiene dental que contengan ingredientes antiplaca en aquellas etapas más vulnerables: pubertad, embarazo y consumo de anticonceptivos orales. Entre ellos, por ejemplo, el cloruro de cetilpiridinio (CPC). Este activo puede usarse a diario y ayuda a prevenir la formación de biofilm y reducir su acumulación. También son interesantes el pantenol (Provitamina B5) y el fluoruro de sodio.

Además, recuerda:

  • Es muy importante emplear el cepillo de dientes más indicado según tus necesidades.
  • Si fumas, considera dejarlo. El tabaco puede agravar la inflamación de las encías y dificultar la cicatrización en caso de infección.

Finalmente, si notas síntomas de encías inflamadas, no dudes en consultar a tu dentista. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden prevenir complicaciones y mantener tu sonrisa saludable.

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