Las ojeras, también conocidas como hiperpigmentación infraorbital o periorbital, son un problema estético frecuente que afecta a personas de todas las edades. Se caracterizan por el oscurecimiento o hundimiento en la región debajo de los ojos, lo que puede otorgar una apariencia de cansancio, envejecimiento o incluso enfermedad. Aunque las ojeras no suelen ser un signo de un problema médico grave, su impacto en la apariencia física puede afectar la autoestima y la calidad de vida de quienes las padecen.
Las ojeras oscuras son una preocupación estética común que afecta a personas de todas las edades. Se manifiestan como una hiperpigmentación o coloración oscura debajo de los ojos, dando una apariencia de cansancio, envejecimiento o falta de sueño. A menudo, las ojeras oscuras pueden afectar la autoestima y la confianza de quienes las padecen. Afortunadamente, existen diversas opciones de tratamiento y prevención para reducir su apariencia y mejorar la salud de la piel en esta delicada zona.
En medicina estética, las ojeras han ganado protagonismo por su difícil tratamiento y la diversidad de factores que influyen en su aparición. A continuación, analizaremos sus causas, los tipos de ojeras y los tratamientos más utilizados para su corrección sin necesidad de intervenciones quirúrgicas.

Causas de las ojeras
Las ojeras oscuras pueden aparecer por múltiples factores, desde la genética hasta el estilo de vida. Comprender las causas subyacentes es crucial para abordar el problema de manera efectiva. Las causas de las ojeras son multifactoriales y pueden incluir tanto aspectos genéticos como ambientales. Entre las principales causas encontramos:
- Genética: La predisposición hereditaria es una de las razones más comunes para la aparición de ojeras. Si los familiares cercanos las presentan, es más probable que una persona desarrolle ojeras en alguna etapa de su vida. La predisposición genética juega un papel importante en la aparición de las ojeras oscuras.
- Edad: Con el envejecimiento, la piel pierde colágeno y elastina, volviéndose más delgada y translúcida. Con el tiempo, la piel se vuelve más fina y pierde colágeno, lo que puede hacer que los vasos sanguíneos se noten más.
- Hiperpigmentación: La exposición al sol puede estimular la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel, lo que puede llevar a la aparición de ojeras oscuras. La hiperpigmentación también puede ser causada por inflamación post-inflamatoria después de eczemas o alergias. En algunas personas, especialmente aquellas con piel más oscura, la melanina adicional en la piel alrededor de los ojos puede causar hiperpigmentación, resultando en ojeras visibles.
- Dilución de la piel: Con el envejecimiento, la piel debajo de los ojos se vuelve más delgada debido a la pérdida de colágeno, lo que hace que los vasos sanguíneos sean más visibles, creando una coloración azulada o morada.
- Falta de sueño: El insomnio o el mal descanso pueden hacer que la piel luzca más pálida, resaltando las ojeras. El cansancio y el estrés son otra de las grandes causas de esta condición estética, cambiando la coloración del párpado inferior debido a la dilatación de los vasos sanguíneos.
- Estrés: Afecta la microcirculación y puede contribuir a la aparición de ojeras vasculares.
- Retención de líquidos: Factores como el consumo excesivo de sal, la falta de sueño y problemas circulatorios pueden provocar la retención de líquidos en la zona, lo que intensifica la apariencia de las ojeras. Una posible causa de la aparición de las ojeras es la retención de líquidos.
- Deshidratación: Cuando el cuerpo no recibe suficiente agua, la piel bajo los ojos puede verse apagada y hundida.
- Alergias: Algunas alergias provocan picor en los ojos, lo que lleva a frotar la piel y empeorar las ojeras.
- Hábitos de vida: El estrés, la fatiga, la exposición prolongada al sol y el tabaquismo son algunos de los factores externos que pueden empeorar la aparición de ojeras. El consumo excesivo de alcohol, tabaco y una dieta poco saludable pueden influir negativamente en la apariencia de la piel.
- Exposición al sol: Puede aumentar la producción de melanina y hacer que las ojeras pigmentarias sean más visibles. La exposición directa a la luz solar sin protección puede estar detrás de las ojeras muy marcadas.
- Problemas hormonales: Ciertos problemas hormonales pueden estar vinculados a las ojeras. No tanto por los propios problemas hormonales en sí, sino por sus consecuencias.
- Problemas circulatorios: La causa final de la presencia de ojeras es la dilatación de los vasos sanguíneos de esta zona de la piel. Por ello, los problemas de circulación también pueden estar detrás de la aparición de las ojeras.
- Consumo de tabaco y alcohol: El consumo de tabaco puede provocar importantes problemas de salud. Uno de los aparatos más afectados por el consumo de tabaco es el sistema circulatorio. El tabaco endurece las arterias y está íntimamente relacionado con una mayor probabilidad de sufrir infartos de miocardio y derrames cerebrales. Este deterioro del sistema circulatorio también afecta a las venas y capilares de la cara, entre los que se encuentran aquellos que llevan la sangre a nuestros ojos. El consumo de alcohol es otra de las causas más habituales que encontramos detrás de unas ojeras muy marcadas.
- Sequedad de la piel: El exceso de sequedad de la piel también puede favorecer la inflamación, lo que puede desencadenar diversos tipos de dermatitis en los párpados.
- Debilitamiento de la piel: Otra de las causas que pueden llevar a tener ojeras es el debilitamiento de la piel.
Tipos de ojeras
No todas las ojeras son iguales. Para determinar qué tipo de ojeras tienes, observa el color y la apariencia de la piel debajo de tus ojos. Las ojeras pueden clasificarse en diferentes tipos según su apariencia y la causa subyacente:
- Ojeras pigmentadas: Estas ojeras son de un tono marrón o gris oscuro y suelen estar relacionadas con un exceso de melanina en la piel. Son más comunes en personas con piel más oscura y están asociadas a factores hereditarios o la exposición al sol. Las ojeras pigmentadas: ojeras marrones o negras. Se producen debido a un aumento de la melanina en la zona de la piel de los párpados (pigmentación) que no suele estar vinculado a ningún problema de salud.
- Ojeras vasculares: Este tipo de ojeras tienen un color azulado, púrpura o rosado y están relacionadas con la visibilidad de los vasos sanguíneos debido a una piel fina. La mala circulación y la falta de sueño son factores que agravan su apariencia. Ojeras vasculares: ojeras azules, rosas o moradas. Su origen es una microcirculación débil del contorno ocular que provoca una adelgazamiento y laxitud de la piel. Se caracterizan por su tonalidad azulada, rojiza o violácea.
- Ojeras estructurales o hundidas: Estas ojeras se deben a una pérdida de volumen o grasa en la zona periorbital, lo que causa un hundimiento que proyecta sombras debajo de los ojos. A menudo, están asociadas al envejecimiento o a cambios drásticos de peso. Ojeras con surco o valle de lágrimas: estas ojeras tan estructuradas se marcan por un surco desde la vía lagrimal hasta la región de la mejilla y pueden adquirir varias tonalidades. Las ojeras se deben a una pérdida de volumen debajo de los ojos, en la zona situada entre el párpado inferior y el pómulo, y a menudo presentan también un oscurecimiento de color azulado, grisáceo o morado. Valle de lágrimas u ojeras por surco. Son ojeras hundidas y con arrugas muy marcadas que van desde el canto interno del ojo a la mejilla.
- Ojeras mixtas: Este tipo combina características de los tipos anteriores, siendo las más difíciles de tratar, ya que involucran múltiples factores como la pigmentación y la vascularización.
- Ojeras por inflamación: Son ojeras que parecen pequeñas bolsas prominentes de color azulado o pigmentado.

Tratamientos efectivos para las ojeras
🔴 OJERAS OSCURAS ¿Como ELIMINARLAS? @drapilarochoa - Dermatologa
Existen numerosos tratamientos disponibles para reducir la apariencia de las ojeras oscuras, desde remedios caseros hasta procedimientos dermatológicos avanzados. Existen múltiples tratamientos en medicina estética que pueden mejorar la apariencia de las ojeras sin recurrir a la cirugía. Estos procedimientos son cada vez más solicitados, ya que son mínimamente invasivos, ofrecen resultados rápidos y requieren poco o ningún tiempo de recuperación.
- Cremas tópicas: Estas cremas contienen ingredientes como, el ácido kójico, la vitamina C o el ácido azelaico, que ayudan a reducir la producción de melanina y a aclarar la piel. Existen cremas de uso tópico formuladas con ingredientes como la vitamina C, retinoides, cafeína y péptidos que pueden mejorar la pigmentación y la hinchazón en la zona de las ojeras. Aunque los resultados son más sutiles que con los procedimientos mencionados, son una opción complementaria efectiva para casos leves.
- Rellenos de ácido hialurónico: Los rellenos dérmicos, como el ácido hialurónico, se inyectan debajo de los ojos para rellenar la pérdida de volumen y reducir las sombras. Este tratamiento es ideal para las ojeras estructurales o las ojeras hundidas. Los rellenos dérmicos a base de ácido hialurónico son uno de los tratamientos más populares para las ojeras hundidas. Este procedimiento consiste en inyectar ácido hialurónico en el área bajo los ojos para restaurar el volumen perdido y disminuir la apariencia de las sombras. Es particularmente efectivo para las ojeras estructurales y mixtas. También podemos emplear ácido hialurónico rellenando el valle de lágrimas, de esta forma el color azulado mejora, al mejorar el soporte cutáneo de toda la zona.
- Carboxiterapia: Consiste en la inyección de dióxido de carbono (CO2) debajo de la piel para mejorar la circulación sanguínea y estimular la producción de colágeno. La carboxiterapia consiste en la aplicación subcutánea de dióxido de carbono (CO2) en el área afectada, lo que mejora la circulación sanguínea y estimula la producción de colágeno. Es eficaz para mejorar las ojeras vasculares, ya que ayuda a reducir la apariencia de los vasos sanguíneos visibles.
- Mesoterapia: Consiste en la inyección de pequeñas cantidades de vitaminas, minerales y aminoácidos debajo de la piel para mejorar su hidratación, nutrición y luminosidad.
- Láser fraccionado y despigmentante: Los láseres fraccionados, como el láser CO2 o el láser de Erbio, ayudan a estimular la producción de colágeno y a mejorar la textura de la piel, reduciendo la pigmentación y las arrugas finas. En ojeras pigmentadas, el uso de láser despigmentante puede ser útil para disminuir el exceso de melanina. Los tratamientos destinados a redensificar la piel de la zona periocular, como el plasma rico en plaquetas y el láser CO2, son beneficiosos para la mejoría de ojeras azuladas así como de arruguitas finas bajo los ojos.
- Peelings químicos: Los peelings químicos con ácido glicólico, ácido retinoico o ácido mandélico pueden exfoliar las capas superficiales de la piel, ayudando a mejorar la pigmentación superficial. Este tratamiento es adecuado para ojeras pigmentadas y puede combinarse con otras terapias. En el caso de ojeras pigmentadas, la combinación de algunos láseres de pigmento con lentes fraccionadas, activos cosméticos despigmentantes y peelings suaves puede ser eficaz, pero son los casos más complicados de tratar.
- Radiofrecuencia: La radiofrecuencia es un tratamiento que utiliza calor para estimular la producción de colágeno y tensar la piel. Es útil para reducir la flacidez alrededor de los ojos y mejorar la apariencia de las ojeras vasculares o estructurales. En el tratamiento de las bolsas, cuando se deben a retención de líquidos o laxitud de la zona, lo mejor es emplear técnicas de tensado como la radiofrecuencia o los ultrasonidos focalizados; con ambos obtenemos muy buenos resultados.
Es crucial recordar que la eficacia de estos tratamientos puede variar según el individuo y el tipo de ojera. Además, algunos tratamientos pueden requerir varias sesiones para obtener resultados óptimos. En algunos casos, como las ojeras causadas por la falta de sueño o la deshidratación, es posible reducir significativamente su apariencia mediante cambios en el estilo de vida y el uso de productos adecuados. Sin embargo, en otros casos, como las ojeras genéticas o las ojeras estructurales, puede ser más difícil lograr una eliminación completa. En tales situaciones, los tratamientos dermatológicos pueden ser una opción efectiva para mejorar la apariencia de las ojeras y lograr un aspecto más descansado y rejuvenecido.
Otros cuidados y hábitos saludables
- Dormir lo suficiente (7-8 horas diarias).
- Mantener una hidratación adecuada.
- Usar protección solar diariamente.
- Evitar frotarse los ojos.
- Reducir el consumo de sal para evitar la retención de líquidos.
- Evitar el alcohol: se trata de una sustancia que afecta muy negativamente a nuestra salud en general, y a nuestra salud cardiovascular en concreto, lo que acentúa la dilatación de los vasos sanguíneos, incluidos los de la zona de las ojeras.
- Evitar el tabaco: actúa de la misma forma negativa que el alcohol.
- Usar gafas de sol homologadas para proteger la piel alrededor de los ojos de la luz solar.
Remedios caseros
- Compresas frías para reducir la inflamación.
- Rodajas de pepino o bolsitas de té frío sobre los ojos.
- Mascarillas caseras con ingredientes naturales, como aceite de almendra o aloe vera.
El tratamiento de las ojeras en medicina estética debe ser personalizado, ya que sus causas y manifestaciones varían de una persona a otra. Es importante realizar una evaluación cuidadosa de la piel del paciente y considerar los factores genéticos, ambientales y de estilo de vida que puedan estar contribuyendo al problema.
Identificar correctamente el tipo de ojera es esencial para seleccionar el tratamiento más adecuado. Aunque existen numerosos tratamientos efectivos, la prevención mediante un buen cuidado de la piel, una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable es clave para reducir su apariencia y mantener una mirada fresca y descansada.
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