La Periodoncia es la rama de la Odontología encargada del cuidado de las encías y de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades de las encías.

En Clínica Dental en Barcelona, se proporcionan soluciones avanzadas y personalizadas para una variedad de problemas dentales, siendo la enfermedad periodontal uno de los más comunes y graves. Esta enfermedad es una infección bacteriana que afecta las encías y las estructuras que sostienen los dientes, pudiendo llevar a la pérdida de dientes si no se trata adecuadamente.
¿Qué es la Enfermedad Periodontal?
La periodontitis o enfermedad periodontal, también conocida como piorrea, es una patología de la encía que se caracteriza por inflamación, sangrado y destrucción progresiva del tejido blando que rodea el diente, del ligamento que une el diente al maxilar y, finalmente, del hueso en el que se aloja el órgano dentario.
Las enfermedades periodontales más comunes son la gingivitis y la periodontitis. Ambas tienen un mismo origen: la acumulación de placa bacteriana en la zona de los dientes y las encías.
Causas de la Enfermedad Periodontal
La principal causa tanto de la gingivitis como de la periodontitis es la acumulación de bacterias en la zona de las encías. Esto se produce, fundamentalmente, por una higiene bucodental deficiente, ya sea por un cepillado insuficiente o por una técnica de cepillado incorrecta.
En definitiva, si no se retiran los restos de alimentos tras las comidas, estos se convierten en placa bacteriana.
Además, existen otros factores de riesgo importantes:
- El tabaco
- Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones, incluyendo la enfermedad periodontal.
- La predisposición genética puede influir en la susceptibilidad de una persona a la enfermedad periodontal.
- Algunos medicamentos pueden reducir el flujo de saliva, lo que tiene un efecto protector sobre los dientes y las encías.
Como Prevenir la Gingivitis y la Periodontitis - Hogar Tv por Juan Gonzalo Angel
Etapas de la Enfermedad Periodontal
En este post os vamos a explicar las distintas fases de la enfermedad periodontal, así como sus síntomas y tratamiento.
Los problemas periodontales comienzan con síntomas leves y (aparentemente) reversibles. La enfermedad periodontal se clasifica desde el punto de vista científico-académico en un complejo sistema de diversos estadios y etapas atendiendo a factores diagnósticos, factores locales, evolutivos, piezas afectadas, etc.
Sin embargo, desde una perspectiva más sencilla, podemos dividir las fases de la periodontitis en:
1. Gingivitis
La gingivitis es la etapa inicial de la enfermedad periodontal y se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las encías. Los problemas periodontales comienzan con síntomas leves y (aparentemente) reversibles. Hablamos del enrojecimiento, el sangrado esporádico o la inflamación de encías, conocida también como gingivitis.
El desarrollo de la enfermedad periodontal siempre va precedido de una fase de inflamación del tejido blando (gingiva), causado por la presencia de placa bacteriana. Esto sucede por la acumulación de bacterias en la superficie de los dientes, los cuales no son higienizados debidamente.
La gingivitis se puede prevenir y revertir con una buena higiene oral y con la ayuda de profesionales como los odontólogos e higienistas, que pueden eliminar el sarro existente que provoca la irritación de las encías.
La gingivitis, con un tratamiento adecuado, es totalmente reversible.
2. Periodontitis Inicial
Si la gingivitis no se trata, puede progresar a periodontitis. Cuando no se le pone remedio a la situación anterior, la gingivitis avanza a un estado más grave en el que las bacterias empiezan a penetrar debajo de la línea gingival.
Si, como hemos apuntado en el apartado anterior, el acumulo de placa y el ataque de las bacterias persiste, la irritación e inflamación crónica producirá la destrucción, generalmente irreversible, del hueso que soporta el diente. En esta etapa, aparecen las bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía.
Llegados a este punto, se hace necesario seguir un tratamiento profesional.
Tener unos buenos hábitos de higiene domésticos es fundamental, pero no suficiente, para evitar la progresión de la enfermedad.
3. Periodontitis Moderada
Cuando no se consigue frenar la enfermedad periodontal inicial, esta seguirá su curso. La encía se va retrayendo y las bacterias llegan a destruir un tercio del hueso que soporta el diente.
El tratamiento se hace cada vez más complicado, pudiendo precisar medidas quirúrgicas que aseguren la eliminación de las bacterias y factores locales implicados.
4. Periodontitis Avanzada
En su etapa más grave, la periodontitis avanzada puede llegar a ocasionar la movilidad e, incluso, la pérdida de los dientes. En esta etapa, las encías se retraen y forman bolsas alrededor de los dientes, que se infectan.
En esta fase de la enfermedad periodontal se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. El diente puede adquirir movilidad e inestabilidad e, incluso, se puede producir la caída espontánea del mismo.
Esta es la consecuencia directa de la pérdida irreversible del hueso y del resto de tejidos que soportan los dientes.
Síntomas de la Enfermedad Periodontal
En muchas ocasiones, las personas que tienen enfermedades que requieren de un tratamiento de periodoncia lo desconocen. La periodontitis es una enfermedad que, en muchas ocasiones, aparece silenciosamente. Por ello, es frecuente detectarla cuando ya se encuentra en los estados más avanzados.
Síntomas Iniciales
En los momentos iniciales de la enfermedad periodontal, los síntomas pueden ser muy sutiles. Suelen ser silentes, especialmente en los pacientes fumadores, en los que los efectos sobre la vascularización local del tabaco hacen que se inicie la enfermedad de forma inadvertida.
En la fase inicial, los síntomas de la periodontitis normalmente son pocos y se pueden revertir si se diagnostican y se tratan de manera temprana, de aquí la importancia de acudir al dentista con regularidad. Los síntomas pueden incluir:
- Inflamación y cambio de color en las encías.
- Ocasionalmente puede aparecer sensibilidad dentinaria (molestias al tomar cosas frías, calientes, dulces o ácidas).
Síntomas Moderados y Avanzados
Una vez que ya se ha iniciado la periodontitis, el signo más importante es objetivado por el odontólogo al explorar la encía del paciente con un instrumento calibrado en milímetros que mide la profundidad del surco de la encía sobre el diente. Esto se conoce como sondaje periodontal o medición de la profundidad de sondaje.
Una encía sana mide habitualmente no más de 3 milímetros. Si el sondaje nos da una medida superior, quiere decir que la encía está inflamada o bien que la inserción de la encía se ha desplazado verticalmente como consecuencia de una pérdida de tejido óseo.
Esta situación, que caracteriza el paso de una gingivitis a una periodontitis, se confirma con radiografías, que nos corroboran si ha habido o no destrucción del hueso.
Otros síntomas incluyen:
- Raíz del diente descubierta. En la fases moderadas y avanzadas suelen verse dientes con mayor exposición de la corona clínica, provocada por la pérdida periférica del tejido.
- Hipersensibilidad. Esta sensación caracterizada por el dolor agudo al tomar alimentos demasiado fríos o calientes puede llegar a ser muy molesta e interferir en el ritmo de vida.
- Se manifiesta mediante la retracción gingival, dejando expuesta la raíz del diente; y también a través de los espacios interdentales, los cuales serán cada vez más notables.
Diagnóstico de la Enfermedad Periodontal
La identificación de enfermedades periodontales implica la evaluación de síntomas visibles como encías enrojecidas, inflamadas, sangrado al cepillarse o usar hilo dental, mal aliento persistente y retracción de las encías.
El dentista examinará las encías para detectar signos de inflamación, sangrado y recesión. Durante el examen, el dentista puede utilizar una sonda periodontal para medir la profundidad de las bolsas alrededor de los dientes. Las radiografías dentales son esenciales para evaluar el estado del hueso alrededor de los dientes.
Tratamiento de la Enfermedad Periodontal
El tratamiento periodontal tiene como objetivo erradicar la infección dirigiendo todos los esfuerzos terapéuticos a controlar los factores etiológicos, fundamentalmente la placa bacteriana, y conseguir un medio sano.
Los tratamientos periodontales varían en función de la gravedad y las necesidades de cada paciente.
Si te encuentras en una situación de enfermedad periodontal ya sea a inicios o en una etapa avanzada, no dudes en ponerte en las mejores manos.
Entre los tratamientos periodontales que no requieren cirugía, el más común es el de raspado y alisado radicular o curetaje.
Las opciones de tratamiento son:
- Higiene rigurosa. Ante una gingivitis, lo primero será instruir al paciente en una técnica de cepillado correcta e instaurar hábitos saludables. En la fase de gingivitis, se pueden utilizar colutorios y geles específicos. La higiene profesional que elimine toda la placa y sarro presente puede ayudar a la resolución de los casos más rebeldes.
- Raspado y alisado radicular. Para eliminar el sarro y las bacterias de la superficie de los dientes y de debajo de las encías. Cuando tenemos ya una periodontitis inicial, o nos encontramos en la fase de mantenimiento, disponemos del tratamiento de raspado y alisado radicular, que consiste en la eliminación de todas las bacterias de la superficie radicular con anestesia local (especialmente a nivel subgingival). Esto puede completarse con medidas antimicrobianas (antibióticos) específicas.
- Cirugía periodontal. Si en la evolución de la enfermedad aparecen brotes y mayores pérdidas de inserción, o es una enfermedad periodontal moderada-avanzada, el tratamiento con raspado y alisado pude ser insuficiente y debe complementarse con técnicas quirúrgicas que, en ocasiones, pueden incluso proporcionar regeneración de algunos de los tejidos perdidos.
- Injertos Óseos: este procedimiento se realiza para restaurar y estimular el crecimiento del hueso perdido debido a la enfermedad periodontal. A través de un material de injerto óseo que se coloca en la zona afectada.
Una vez que la enfermedad está controlada se requiere que el paciente acuda a limpiezas regulares y revisiones para una monitorización de la salud de las encías y el soporte óseo.
A continuación, se presenta una tabla con los tratamientos más comunes según la etapa de la enfermedad:
| Etapa | Tratamiento | Descripción |
|---|---|---|
| Gingivitis | Limpieza profesional o profilaxis | Eliminación de placa y sarro para reducir la inflamación. |
| Periodontitis inicial | Raspado y alisado radicular | Eliminación de placa y sarro de las superficies de las raíces. |
| Periodontitis avanzada | Cirugía de colgajo | Levantar las encías para eliminar el sarro y las bacterias de las bolsas profundas. |
| Casos severos | Injertos óseos | Restaurar y estimular el crecimiento del hueso perdido. |
Cuidado Integral y Prevención
El mejor tratamiento contra la periodontitis es prevenir su aparición o el avance de la enfermedad a los estadios de mayor gravedad. Mantener una adecuada higiene bucodental es una de las principales medidas preventivas, ya que las enfermedades periodontales tienen su origen en el crecimiento de placa bacteriana.
El cuidado de la salud de las encías ‘entiende’ de edades, por lo debe ir adaptándose a las diferentes etapas de la vida. Parece lógico y necesario, pero no siempre se actúa en consecuencia y, por eso, en el marco del Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal se está insistiendo en esta premisa fundamental para asegurar una óptima salud periodontal a lo largo de toda la vida.
Se recomienda:
- Cepillarse los dientes dos veces al día con un cepillo de dientes suave y una pasta dental con fluoruro, para eliminar la placa y los restos de comida.
- Enjuagar la boca con agua después de cepillarse los dientes.
- Evitar el consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar.
- Para realizar esta correcta higiene, se recomienda cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos, por la mañana y por la noche, además de utilizar hilo dental una vez al día.
- Técnica de cepillado correcta. Debe realizarse el cepillado y limpieza del surco gingival con técnicas específicas. La técnica de BASS, que introduce las cerdas del cepillo en la encía, inclinando a 45 grados el cabezal, es especialmente útil.
- Tres veces al día. Es recomendable cepillarse los dientes tres veces diarias después de las comidas principales. Son imprescindibles la matutina, tras el desayuno, y la nocturna, antes de irse a dormir.
- Deben evitarse los cepillos de cerdas duras. Son ineficaces para la remoción de placa y agresivos para el tejido blando, pudiendo causar retracciones de encía.
- Utilizar pastas de dientes específicas. Son coadyuvantes para mantener la salud periodontal.
- Cepillo eléctrico. Puede ayudar a los pacientes periodontales más perezosos, o con dificultades específicas de higiene (problemas motores, pacientes especiales, etc.), aunque no es lo fundamental.
- Higiene interdental. El cepillado estándar no es suficiente para el control de la placa dental que se acumula entre los dientes. Para complementarlo tenemos herramientas como el hilo dental, los cepillos interdentales y los irrigadores dentales, especialmente útiles para las personas que llevan implantes dentales.
- Vida sana. Es importante para el cuidado de las encías llevar una vida sana, con una alimentación equilibrada, evitar el estrés en lo posible, no fumar e instaurar hábitos como el deporte.
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