Enfermedad Periodontal Grave: Causas, Síntomas y Tratamiento

¿Estás preocupado porque tu dentista te ha dicho que tienes una enfermedad periodontal? No te preocupes, al contrario de lo que se podría imaginar, es una enfermedad muy extendida. De hecho, el 15% de la población sufre una forma severa de periodontitis y alrededor del 50% está afectado de diversas maneras. Muchas personas sufren esta enfermedad hoy en día.

Una enfermedad que puede abarcar, desde una simple inflamación de las encías hasta una mucho más grave que puede dañar los tejidos blandos y los huesos que sostienen los dientes, como la periodontitis. Para prevenir que la enfermedad avance, hay que intentar solucionarlo desde el momento en el que se recibe el diagnóstico del especialista en periodoncia.

¿Cómo prevenir la PERIODONTITIS o enfermedad de las encías?

¿Qué es la Periodontitis?

La periodontitis, también conocida coloquialmente como “piorrea”, es una enfermedad de las encías que afecta al ligamento periodontal y al hueso, produciendo una pérdida de inserción. Aunque no tiene por qué afectar a la movilidad del diente inicialmente, la enfermedad periodontal puede provocarla en estadios más avanzados. Un paciente con periodontitis puede detener esta complicación mediante tratamiento pero, al contrario que la gingivitis, no es reversible, puesto que el nivel de inserción del hueso no se recupera.

Es por esto que la enfermedad periodontal debe tratarse lo antes posible ya que, si no, podemos llegar a perder las piezas dentales cuando la enfermedad se encuentra en sus estadios más avanzados.

Diferencia entre Gingivitis y Periodontitis

La periodontitis tiene su nacimiento en la gingivitis. La periodontitis es una enfermedad crónica e irreversible. Esta es una de las grandes diferencias entre gingivitis y periodontitis. Cuando tenemos los dientes sanos y comienzan ha sangrar las encías es el primer síntoma de la enfermedad periodontal. La periodontitis es una enfermedad que se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y encías. Por lo tanto, es importante prestar atención a cualquier signo de alarma para evitar que la gingivitis se agrave y se desarrolle la periodontitis.

En sus comienzos, la periodontitis se manifiesta como una severa inflamación de las encías (gingivitis). Esta enfermedad se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías, provocando inflamación y sangrado de las mismas. Esta placa se va acumulando en los espacios interdentales y en las encías, provocando inflamación (entre otros síntomas).

Tipos de Periodontitis

Existen diferentes tipos de periodontitis en función de su agresividad. El diagnóstico de la gravedad la determinará tu periodoncista en función de la pérdida de inserción periodontal (separación de la encía del diente) que se haya producido. Además, hay que recordar que la periodontitis es una enfermedad con alta recidiva, por lo que hemos de realizar un seguimiento posterior a su tratamiento.

  • Periodontitis leve: Es aquella se manifiesta por una pérdida de inserción de entre 1-2 mm. Es el primer estadio de la piorrea y, por lo tanto, es la etapa menos agresiva.
  • Periodontitis moderada: Es la que cursa con una pérdida de nivel óseo de entre 3 y 4 mm. Es el estadio intermedio en el que ya puede haber cierta movilidad dentaria.
  • Periodontitis severa o avanzada: La periodontitis avanzada o piorrea es el último estado de la enfermedad de las encías. En este caso, tu periodoncista detectará con la sonda periodontal una pérdida de más de 5 mm de inserción. Si la periodontitis está muy avanzada, el paciente tiene una gran movilidad dental y puede llegar a perder los dientes.

Causas de la Periodontitis

Entre las causas de la periodontitis encontramos varios factores. Por un lado, la acumulación de placa microbiana o de sarro dental a causa de un mal cepillado es una de las causas más frecuentes. Aunque no nos demos cuenta, nuestra boca está llena de bacterias que junto con las mucosidades y otras partículas, están constantemente formando una “placa” pegajosa e incolora que se deposita sobre los dientes. Con el uso del cepillado y la seda dental al menos tres veces al día podemos ayudar a eliminarla. El problema surge cuando esta placa no se retira, se endurece y forma unos incómodos depósitos denominados “sarro”. Estos incómodos depósitos son complicados de eliminar y el cepillado diario ya no es capaz de removerlos.

Por otro lado, dentro de las causas de la piorrea o enfermedad periodontal encontramos diversos malos hábitos diarios como el tabaquismo, llevar una mala alimentación y el estrés. Estos son factores de riesgo que pueden desencadenar o agravar la periodontitis. La genética también es un factor determinante en el desarrollo de dicha enfermedad. Finalmente, enfermedades sistémicas como la Diabetes Mellitus con un mal control de la glucosa también pueden desencadenar en enfermedades periodontales.

Los factores de riesgo más habituales para padecer una enfermedad periodontal suelen ser el tabaco, el embarazo, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sin duda, uno de los factores de riesgo más importante es fumar habitualmente. Los pacientes fumadores tienen un riesgo 2.5 veces superior de enfermedad periodontal en comparación con los no fumadores. El tabaco no causa directamente la enfermedad pero la puede empeorar significativamente. Los cambios hormonales que tienen las mujeres a lo largo de su vida pueden ayudar a que las encías se hagan más sensibles facilitando así el desarrollo de la gingivitis. El embarazo es uno de los momentos en los que más mujeres desarrollan enfermedades periodontales. Algunos estudios recientes indican que la enfermedad periodontal es en sí misma, un factor de riesgo de parto prematuro o de que el niño presente bajo peso en el momento de nacer, entre otras complicaciones. Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar diferentes infecciones entre las que se puede encontrar la enfermedad periodontal. Cualquier infección puede ser un riesgo para su salud y le pueden causar problemas serios en un futuro. Estudios recientes han incluido a la periodontitis como un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular. La enfermedad periodontal proporciona una fuente de bacterias adicional a los enfermos con algún problema de corazón.

Síntomas de la Periodontitis

Normalmente no solemos tener síntomas de estas enfermedades de las encías hasta que tenemos entre 30 y 50 años. Curiosamente los hombres suelen tener mayor probabilidad que las mujeres de tener enfermedad de las encías. Ante el primer síntoma debemos acudir al especialista periodontal.

La periodontitis cursa con sintomatología variada. Esta abarca desde inflamación y sangrado de encías, hasta el cambio de coloración de estas (tornándose de un color rojo brillante e incluso rojo oscuro o morado). Esta placa se va acumulando en los espacios interdentales y en las encías, provocando inflamación (entre otros síntomas).

Para reconocerlos tenemos que saber que los síntomas más habituales de la enfermedad periodontal suelen ser el mal aliento constante, las encías rojas o inflamadas, las encías muy sensibles o que sangran, el dolor al masticar, los dientes flojos y sensibles y las encías retraídas o los dientes que se ven más largos de lo normal.

Hay varios síntomas que produce este padecimiento, a los cuales tienes que prestarles atención y acudir al especialista de inmediato. El diente puede moverse o sentirse inestable, es más, la posibilidad de perder la pieza dental es muy alta. La piorrea y la pérdida de los dientes está muy relacionada. Esta última, es la más grave de sus consecuencias. Sin embargo, no es la única.

Lista de síntomas de la periodontitis:

  • Dolor al masticar
  • Mal aliento
  • Movilidad dental
  • Supuración de pus interdental y/o de las encías
  • Retracción dental
  • Aumento de los espacios interdentarios

Tratamiento para la Periodontitis

¿Existen soluciones para tratar la periodontitis avanzada? En nuestra clínica dental en Madrid y con el tratamiento adecuado nuestros podrá frenar el avance de la perdida de hueso y retracción de las encías. El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar dependiendo de hasta donde se ha extendido la enfermedad de las encías. Cualquiera de las opciones requiere que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en su casa.

El primer paso para tratar la periodontitis consiste en realizar un estudio periodontal y registrar los datos en un periodontograma. El tratamiento incluye la realización de un informe periodontal, en el que se valora el nivel de recesión de encías mediante una sonda periodontal. Esta recesión está causada por la formación de bolsas dentales en la que se acumulan bacterias. Los datos recogidos se anotan para la creación de un periodontograma, que es un gráfico en el que se registran las medidas pieza por pieza. Además, antes de indicar un tratamiento concreto para la piorrea o enfermedad periodontal, el especialista también realizará radiografías para valorar la pérdida de hueso dental.

El tratamiento de la periodontitis avanzada consiste en revisiones con el odontólogo especialista con el objetivo de limpiar bien las encías dejando el diente en el mejor estado para que no se pierda. Los curetajes son la mejor solución para eliminar el sarro que no se puede limpiar mediante el cepillado diario. Su odontólogo valorará las medidas de las bolsas periodontales mediante una sonda y la perdida de hueso mediante una radiografía dental panorámica digital para determinar el tratamiento más adecuado para tu caso.

Opciones de tratamiento:

  • Raspado y alisado radicular: Entre los tratamientos destaca un método de limpieza profunda llamado raspado y alisado de las raíces. El raspado consiste en remover el sarro que se ha depositado por encima y por debajo de la línea de las encías. El alisado de la raíz elimina las áreas ásperas que pueda tener la raíz del diente donde se acumulan los gérmenes. Ayuda a quitar las bacterias que favorecen la enfermedad. Posteriormente, tu dentista procederá a realizar una limpieza bucodental para eliminar las bacterias acumuladas. Esta limpieza se llevará a cabo realizando un raspado y alisado radicular, también llamado curetaje periodontal.
  • Cirugía: En casos más avanzados y en manos expertas, se debe recurrir a la cirugía, necesaria cuando todavía tiene inflamación y bolsas profundas, a pesar de haber recibido tratamiento con limpieza profunda y medicamentos. Si la inflamación de las encías y las bolsas cerca de los dientes persisten después de un procedimiento de limpieza dental profunda, el dentista puede recomendar una cirugía de colgajo. La cirugía de colgajo, un procedimiento habitual para tratar la periodontitis, la realiza un especialista llamado periodoncista. Durante la cirugía de colgajo, se elimina el sarro de las bolsas a lo largo de los dientes. Después se suturan las bolsas para que los tejidos de la encía vuelvan a adherirse a los dientes. Si la periodontitis está muy avanzada habrá que recurrir a tratamientos de cirugía para la enfermedad periodontal como el injerto de tejido blando o de hueso, entre otros.
  • Injertos: Los casos graves de periodontitis, pueden requerir injertos de hueso o tejido para sustituir el que está infectado. El injerto puede consistir en una técnica llamada «regeneración tisular guiada«, en la que se introduce un pequeño trozo de membrana entre el hueso maxilar y la encía para permitir la regeneración del hueso y el tejido.
  • Antibióticos: También puede ser necesaria la administración de antibióticos para acabar de eliminar las bacterias que se hayan podido acumular en los tejidos bucales.

Para solucionar los problemas en nuestras encías siempre debemos consultar con un especialista en periodoncia. Ten en cuenta que la Periodoncia es una especialidad de odontología que trata las enfermedades que afectan a la encía y a los tejidos que dan soporte a los dientes, pudiendo llegar a afectar al hueso y poniendo en peligro nuestra dentadura. Si has notado algunos de los síntomas de una enfermedad periodontal, no lo dudes y contacta lo antes posible con nosotros para que nuestros especialistas en periodoncia estudien cómo se encuentran tus encías en la actualidad y cuáles son los riesgos.

¿Cómo prevenir la periodontitis?

Para prevenir y evitar la periodontitis es esencial mantener una buena higiene bucodental. Para ello, debemos cepillarnos inmediatamente después de cada comida y hacer uso del hilo dental o del cepillo interproximal en el caso de las piezas en las que tengamos mayor espacio interdental. Además de la higiene diaria, se recomienda acudir al dentista para una higiene o limpieza profesional al menos una vez al año. Por otro lado, para prevenir la periodontitis, debemos evitar hábitos nocivos para nuestra salud como el tabaquismo, la mala alimentación y el estrés.

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