Uno de los problemas dentales más comunes entre la población es la enfermedad de las encías o periodontitis. Al contrario de lo que se podría imaginar, es una enfermedad muy extendida. De hecho, el 15% de la población sufre una forma severa de periodontitis y alrededor del 50% está afectado de diversas maneras. Las enfermedades periodontales tienen consecuencias individuales y generales para la salud humana.

¿Qué es la Periodontitis?
La periodontitis es una enfermedad que se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y encías. En sus comienzos, la periodontitis se manifiesta como una severa inflamación de las encías (gingivitis). Esta enfermedad se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías, provocando inflamación y sangrado de las mismas. La periodontitis crónica es la forma más común de enfermedad periodontal, y ocurre con mucha más frecuencia en personas mayores de 45 años. Esta enfermedad crónica se caracteriza por la inflamación de las encías y la destrucción progresiva del tejido gingival y óseo.
Diferencia entre Gingivitis y Periodontitis
La periodontitis tiene su nacimiento en la gingivitis. Por lo tanto, es importante prestar atención a cualquier signo de alarma para evitar que la gingivitis se agrave y se desarrolle la periodontitis. La gingivitis es una forma leve de enfermedad de las encías que, por lo general, puede curarse con el cepillado y el uso de la seda dental a diario, además de una limpieza periódica por un dentista, periodoncista o higienista dental. Cuando la gingivitis no se trata debidamente, puede convertirse en una enfermedad de las encías más grave: la periodontitis. La periodontitis es una enfermedad crónica e irreversible. Esta es una de las grandes diferencias entre gingivitis y periodontitis.
Síntomas de la Periodontitis
Cuando tenemos los dientes sanos y comienzan ha sangrar las encías es el primer síntoma de la enfermedad periodontal. Posteriormente los efectos de la periodontitis se ven reflejados en tu estética dental. Una amplia brecha entre los dientes, materia viscosa o pus alrededor de los mismos. Tus dientes pueden parecer más largos debido a la retracción de las encías y consecuentemente finalizar con la pérdida de tus dientes.
Para reconocerlos tenemos que saber que los síntomas más habituales de la enfermedad periodontal suelen ser:
- Mal aliento constante
- Encías rojas o inflamadas
- Encías muy sensibles o que sangran
- Dolor al masticar
- Dientes flojos y sensibles
- Encías retraídas o los dientes que se ven más largos de lo normal
Causas de la Enfermedad Periodontal
Aunque no nos demos cuenta, nuestra boca está llena de bacterias que junto con las mucosidades y otras partículas, están constantemente formando una “placa” pegajosa e incolora que se deposita sobre los dientes. Esta placa se va acumulando en los espacios interdentales y en las encías, provocando inflamación (entre otros síntomas). Con el uso del cepillado y la seda dental al menos tres veces al día podemos ayudar a eliminarla. El problema surge cuando esta placa no se retira, se endurece y forma unos incómodos depósitos denominados “sarro”. Estos incómodos depósitos son complicados de eliminar y el cepillado diario ya no es capaz de removerlos.
La placa bacteriana y el sarro son las principales causas de las enfermedades periodontales; aunque no son las únicas. En una boca sana, conviven en equilibrio más de 700 especies de bacterias. Esta, como su nombre lo indica, es una matriz con microorganismos inmovilizados en torno al diente que crecen rápidamente y secretan toxinas. Si la placa y el sarro no son removidos, la enfermedad periodontal seguirá progresando.
Los factores de riesgo más habituales para padecer una enfermedad periodontal suelen ser el tabaco, el embarazo, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sin duda, uno de los factores de riesgo más importante es fumar habitualmente. Los pacientes fumadores tienen un riesgo 2.5 veces superior de enfermedad periodontal en comparación con los no fumadores. El tabaco no causa directamente la enfermedad pero la puede empeorar significativamente. Los cambios hormonales que tienen las mujeres a lo largo de su vida pueden ayudar a que las encías se hagan más sensibles facilitando así el desarrollo de la gingivitis. El embarazo es uno de los momentos en los que más mujeres desarrollan enfermedades periodontales.
Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar diferentes infecciones entre las que se puede encontrar la enfermedad periodontal. Cualquier infección puede ser un riesgo para su salud y le pueden causar problemas serios en un futuro. Estudios recientes han incluido a la periodontitis como un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular. La enfermedad periodontal proporciona una fuente de bacterias adicional a los enfermos con algún problema de corazón.

Tipos de Periodontitis
- Periodontitis Crónica: Es la forma más común, especialmente en adultos mayores de 45 años. Se caracteriza por la inflamación de las encías y la destrucción progresiva del tejido gingival y óseo.
- Periodontitis Ulcerosa-Necrótica: Es una forma muy grave, caracterizada por la presencia de verdaderas úlceras a nivel de la encía, con necrosis de todo el aparato de soporte del diente. Aunque es poco frecuente se produce en la edad adulta joven, habiendo una mayor incidencia en los países en desarrollo, con factores de riesgo como la desnutrición grave, la ausencia de higiene bucal, la depresión inmunitaria y las enfermedades sistémicas crónicas.
- Periodontitis Avanzada o Piorrea: Es el último estado de la enfermedad de las encías.
¿La Periodontitis se Cura?
Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento. La periodontitis es una enfermedad crónica, por lo que no se cura. La periodontitis es una enfermedad crónica que, una vez que aparece, no se cura y tiene una alta recidiva. Es decir, tiende a reaparecer con el paso del tiempo.
Esto incluye realizar controles periódicos con el especialista para evaluar el avance de la enfermedad y hacer los ajustes necesarios con respecto al tratamiento.
¿Cómo se Cura la Periodontitis? ¿Qué tratamientos hay para la enfermedad periodontal?
¿Qué es la PERIODONTITIS? - TRATAMIENTO, síntomas y causas de la enfermedad periodontal | Dentalk! ©
El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar dependiendo de hasta donde se ha extendido la enfermedad de las encías. Cualquiera de las opciones requiere que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en su casa.
El tratamiento de la periodontitis avanzada consiste en revisiones con el odontólogo especialista con el objetivo de limpiar bien las encías dejando el diente en el mejor estado para que no se pierda. El diagnóstico oportuno simplifica el tratamiento de un problema periodontal y disminuye las posibilidades de daño al hueso alveolar y la pérdida dental por periodontitis severa.
1. Erradicar la causa
Por ejemplo; si la periodontitis se debe al tabaquismo, el paciente deberá dejar de fumar para evitar que la periodontitis vaya a más.
2. Raspado y alisado radicular
En este procedimiento de dos pasos para tratar la periodontitis, el odontólogo raspa la acumulación de sarro de los dientes por encima y por debajo de la línea de las encías (raspado). El raspado consiste en remover el sarro que se ha depositado por encima y por debajo de la línea de las encías. El alisado de la raíz elimina las áreas ásperas que pueda tener la raíz del diente donde se acumulan los gérmenes. Ayuda a quitar las bacterias que favorecen la enfermedad. No se debe confundir el raspado y alisado radicular con el curetaje, un término que se encuentra en desuso por los odontólogos especializados en periodontitis, por ser una técnica no recomendada por la SEPA. El raspado y alisado radicular (curetaje) se realiza en todos los casos de pacientes con periodontitis, como primera fase del tratamiento mecánico. Además, hay que tener en cuenta que el curetaje debe acompañarse de un control mecánico y químico de la placa bacteriana del paciente en casa. En algunas ocasiones, tras el raspado y alisado radicular, el odontólogo pauta tratamiento antibiótico para mantener el control de las bacterias.
3. Cirugía Periodontal
Si la inflamación de las encías y las bolsas cerca de los dientes persisten después de un procedimiento de limpieza dental profunda, el dentista puede recomendar una cirugía de colgajo. La cirugía de colgajo, un procedimiento habitual para tratar la periodontitis, la realiza un especialista llamado periodoncista. Después del curetaje, el dentista determinará si es necesario recurrir a una segunda fase de tratamiento: la cirugía periodontal. La cirugía periodontal se realiza en algunos casos, bajo criterio del odontólogo. En estas ocasiones, se hace después del raspado y alisado radicular, cuando en la primera fase del tratamiento no ha sido posible acceder a los niveles de bolsa profundos. En casos más avanzados y en manos expertas, se debe recurrir a la cirugía, necesaria cuando todavía tiene inflamación y bolsas profundas, a pesar de haber recibido tratamiento con limpieza profunda y medicamentos.
Durante la cirugía de colgajo, se elimina el sarro de las bolsas a lo largo de los dientes. Después se suturan las bolsas para que los tejidos de la encía vuelvan a adherirse a los dientes.
4. Injertos
Los casos graves de periodontitis, pueden requerir injertos de hueso o tejido para sustituir el que está infectado. El injerto puede consistir en una técnica llamada «regeneración tisular guiada«, en la que se introduce un pequeño trozo de membrana entre el hueso maxilar y la encía para permitir la regeneración del hueso y el tejido.

Medidas preventivas
En materia de prevención de las enfermedades periodontales, es clave evitar la formación de placa bacteriana tanto como sea posible.
- Buena higiene bucal: Cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos. Sé ordenado en tu técnica de cepillado. Divide la boca en cuatro cuadrantes, sigue siempre el mismo orden y dedica a cada cuadrante el mismo tiempo.
- Complementa el cepillado: Además de un cepillo, procura utilizar un pasta de dientes y un enjuague bucal específicos para el mantenimiento de la salud de las encías.
- Reduce el consumo de azúcar: Los azúcares contribuyen a la proliferación de bacterias, especialmente si no nos cepillamos los dientes después.
- Evita el tabaco: Las sustancias tóxicas que contienen los cigarros ejercen un efecto vasoconstrictor. Esto quiere decir que inhiben el sangrado, uno de los primeros síntomas de la gingivitis.
Si sientes que tus encías están rojas, inflamadas o te sangran al cepillarte los dientes, es posible que tengas una enfermedad periodontal y no le estés dando la importancia adecuada. Frente al elevado desconocimiento sobre las enfermedades periodontales, te instamos agendar una cita con tu dentista para una revisión de tus encías y dientes. Para solucionar los problemas en nuestras encías siempre debemos consultar con un especialista en periodoncia. Ten en cuenta que la Periodoncia es una especialidad de odontología que trata las enfermedades que afectan a la encía y a los tejidos que dan soporte a los dientes, pudiendo llegar a afectar al hueso y poniendo en peligro nuestra dentadura. Si has notado algunos de los síntomas de una enfermedad periodontal, no lo dudes y contacta lo antes posible con nosotros para que nuestros especialistas en periodoncia estudien cómo se encuentran tus encías en la actualidad y cuáles son los riesgos.
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