La apropiada colocación de la lengua en el paladar es una habilidad esencial y muchas veces pasada por alto en nuestra día a día. La aptitud de colocar la lengua correctamente en el paladar es un aspecto fundamental y muchas veces subestimado de nuestra salud y bienestar. Formar el hábito de posicionar correctamente la lengua en el paladar puede ser una práctica sencilla pero poderosa que conlleva numerosos beneficios para nuestra salud y calidad de vida en general.

En una posición correcta, la punta de la lengua se coloca en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Esto favorece una alineación dental adecuada, evitando problemas como el apiñamiento y las maloclusiones dentales.
Beneficios de la Posición Correcta de la Lengua
Una correcta posición de la lengua en el paladar contribuye a una mejor alineación dental y mandibular, evitando problemas como el apiñamiento de los dientes y las maloclusiones dentales. Igualmente, el posicionamiento adecuado de la lengua es esencial para una respiración óptima. En el contorno del lenguaje y la comunicación, la lengua tiene un papel importante en la articulación y pronunciación del habla.
Más que la técnica de mewing, mantener la lengua correctamente colocada puede llegar a prevenir amneas, ronquidos, problemas respiratorios, falta de oxigenación en general, falta de energía, mala oclusión dental, ojeras, problemas visuales y problemas digestivos, según Pons.
Masticación Bilateral Alternante: Un Proceso Fundamental
La masticación, a pesar de ser una actividad cotidiana, desempeña un papel significativo en la salud dental. No sólo facilita la digestión al triturar los alimentos, sino que también es fundamental para el desarrollo adecuado de los maxilares. Cuando masticamos, los músculos de nuestros maxilares se ejercitan, estimulando el crecimiento de los huesos faciales.
La masticación unilateral, o masticar predominantemente de un solo lado, puede causar un desarrollo desigual y problemas de oclusión a largo plazo provocando una maloclusión. Por el contrario, la masticación bilateral alternante, o masticar de manera equilibrada en ambos lados de la boca, garantiza un crecimiento simétrico y una oclusión saludable.
Además de jugar un papel clave en el crecimiento y desarrollo maxilar, la masticación bilateral alternante ofrece varios beneficios. Aquí te presentamos algunos de los más destacados:
- Mejora la digestión: El proceso de digestión comienza en la boca. Al masticar adecuadamente, los alimentos se descomponen en pedazos más pequeños, facilitando su descomposición en el estómago y mejorando la absorción de nutrientes en el intestino.
- Favorece el desarrollo neuromuscular: La masticación bilateral alternante estimula ambos lados del cerebro, promoviendo la coordinación y el desarrollo neuromuscular.
- Promueve la salud oral: Al masticar, se genera saliva, que ayuda a neutralizar los ácidos y eliminar las partículas de alimentos, lo que puede reducir el riesgo de caries.
- Ayuda a la oclusión dental adecuada: Al utilizar ambos lados de la boca de manera equitativa, se promueve una oclusión dental equilibrada, lo que puede prevenir problemas dentales a largo plazo.
- Estimula el desarrollo facial simétrico: La masticación bilateral alternante garantiza un crecimiento equilibrado de los maxilares, lo que favorece un desarrollo facial simétrico.
- Reduce el estrés: La masticación es una actividad que puede ayudar a liberar tensión y disminuir el estrés, proporcionando una sensación de relajación.
MEWING: Mejorá tu respiración y tu aspecto facial
Cuidar el proceso de masticación desde temprana edad es fundamental para garantizar estos beneficios. Es importante que los niños coman alimentos duros, secos y fibrosos para que pueden desarrollar la musculatura masticatoria. Si comen alimentos muy blandos y triturados no podrán crecer correctamente. Además debemos asegurarnos de que los niños utilizan ambos lados de su boca al comer, ya que no sólo puede influir positivamente en su desarrollo maxilar, sino también en su salud general. Como tal, la masticación bilateral alternante es un hábito que vale la pena cultivar y mantener a lo largo de la vida.
Respiración, Deglución y Masticación: El Trío de Funciones Orofaciales Esenciales
Aunque la masticación es crucial, no es la única función que influye en el crecimiento maxilar. La respiración y la deglución también son igualmente importantes. Por otro lado, la deglución es un acto que repetimos miles de veces al día y que también influye en el desarrollo oral. Específicamente, la deglución atípica o disfuncional, en la que la lengua se empuja contra los dientes en lugar de posarse en el paladar, puede causar problemas.
La lengua al hablar, al masticar, tiene que estar siempre arriba; el paladar es como el “garaje”de la lengua. Al deglutir la punta de la lengua tiene que estar en las rugues palatinas, no tocando los dientes. Esta acción repetida inadecuada, puede llevar a una mala oclusión al empujar los dientes hacia fuera, alterando el crecimiento maxilar y provocando o desencadenando una respiración bucal. Si el niño tiene una deglución atípica, lengua baja, es imposible que puede respirar correctamente por la nariz. Todo está relacionado.
Por otro lado, en cuanto a la respiración bucal, se define como el hábito de respirar por la boca. Lo usual y saludable es respirar por la nariz. Generalmente cuando una persona mantiene la boca abierta de forma constante es porque respira con ella. La respiración nasal, por su parte, tiene una función de defensa. Cuando el aire entra por la nariz, los vellos nasales lo filtran y detienen la entrada al organismo de partículas de polvo, virus, bacterias y hongos. Además, las fosas nasales calientan y humidifican el aire, evitando que entre demasiado frío. Al respirar por la nariz se estimula la producción de ácido nítrico, sustancia que facilita la distribución y la absorción de oxígeno por los pulmones. En la respiración bucal no se producen ninguna de estas funciones. Respirar por la boca conlleva inspirar un aire más contaminado, no atemperado y seco.
Si se produce una respiración bucal es probable que exista alguna obstrucción que dificulte la respiración por la nariz. Algunas de estas causas son:
- Rinitis alérgica
- Sinusitis
- Desviación del tabique nasal
- Infecciones respiratorias
- Vegetaciones o amígdalas demasiado grandes
- Hipotonía muscular
Si la respiración bucal no es detectada a tiempo puede tener consecuencias para la salud. Las más importantes son:
- Cambios en el rostro: La respiración por la boca, especialmente cuando ocurre a una edad temprana, modifica el desarrollo facial en crecimiento. Presentan caras más largas, dolicofaciales, y la presencia de ojeras: fascias adenoideas.
- Problemas dentales y esqueléticos: Al tener la boca abierta constantemente, el flujo de saliva se reduce, creando una propensión a padecer caries, mal aliento, boca seca y acumulación de bacterias. La respiración bucal está relacionada con la mordida abierta, el paladar estrecho y la mandíbula retraída.
- Ronquido y tos nocturna: Al no respirar por la nariz, cuando nos tumbamos para dormir resulta difícil respirar y tener un sueño reparador. Incluso se observa una inclinación de la cabeza hacía atrás al dormir; para intentar obtener más aire.
- Apnea del sueño: La apnea es una pausa respiratoria que se produce al dormir e impide tener un sueño reparador y una correcta oxigenación.
La Anchura de los Maxilares: un aspecto crítico para la salud oral
La anchura de los maxilares es un aspecto que a menudo se pasa por alto, pero es crucial para evitar problemas orales. Los maxilares estrechos no tienen suficiente espacio para los dientes y para la lengua. Normalmente tenemos maxilares estrechos por unas funciones inadecuadas, cuando el niño ni respira ni deglute correctamente los maxilares con el tiempo se estrechan; provocando una maloclusión y asimetría facial. Evidentemente también debemos de contar con el componente genético. En ambos casos, puede haber un impacto significativo en la función y estética de la boca.
Afortunadamente, existen tratamientos como Invisalign First para niños, que pueden corregir estos problemas si se detectan a tiempo. Este sistema de alineación dental transparente, puede ajustar la anchura de los maxilares para mejorar la alineación y evitar problemas a largo plazo. Si arreglamos la maloclusión podemos conseguir una correcta masticación, respiración y deglución. Y cuanto antes solucionemos el problema dental antes corregiremos los malos hábitos.
La forma hace la función y viceversa. Si el niño tiene un paladar estrecho será muy difícil que tenga la lengua arriba, y por lo tanto que respire por la nariz correctamente.

¿Qué es el Mewing?
El mewing ha conquistado las redes sociales como el ejercicio de moda del momento. En incontables videos virales, se muestra cómo llevar a cabo esta técnica, mientras posamos para una selfie, logrando que nuestra mandíbula luzca definida y perfecta. Es el secreto que incluso Bella Hadid utiliza para mantener su mandíbula en forma.
El mewing consiste en una serie de ejercicios diseñados para promover la correcta posición de la lengua, presionándola suavemente contra la parte superior y frontal del paladar. Esta técnica fue creada por el ortodoncista británico John Mew, de ahí su nombre, y se ha vuelto muy popular en las redes sociales.
Para practicar el mewing, es fundamental entrenar la posición de la lengua de manera adecuada. Según Pons, se debe apoyar la lengua suavemente a lo largo de todo el paladar, evitando tocar los dientes para no desviarlos. También se recomienda imitar la posición de la lengua al tragar, ya que esta postura proporciona el apoyo correcto que se debe mantener durante todo el día, excepto al hablar y al masticar.
Al mantener la lengua en contacto con el paladar y evitar que toque los dientes, se busca estimular el desarrollo adecuado de la mandíbula y los maxilares superiores. Esta técnica también puede contribuir a mejorar la postura facial en general, ayudando a prevenir problemas como la maloclusión dental y la apariencia de la cara. Además, al fortalecer los músculos implicados en el mewing, se puede favorecer la definición de la mandíbula y la armonía facial.
¿Cómo se hace mewing?
“El mewing consiste en colocar la lengua en el paladar superior, justo detrás de los dientes frontales. La lengua debe presionar suavemente contra el cielo de la boca sin crear tensión excesiva. Es importante mantener esta postura a lo largo del día, incluso mientras se realizan actividades cotidianas. Además, se recomienda respirar por la nariz exclusivamente y mantener una postura erguida para complementar el enfoque”, nos dice Yvette Pons.
Ella advierte de que, al presionar, la lengua no debe tocar los dientes, pues podríamos desviarlos. Fianlmente, para hacerlo correctamente, habría que emular todo el tiempo la posición que adquiere la lengua cuando tragamos; una postura que define “el apoyo correcto que deberíamos mantener durante todo el día, menos al hablar y al masticar”, señala la especialista.
Además, Yvette Pons aconseja repetir los siguientes ejercicios a lo largo del día:
- Dar traguitos de agua y mantener la lengua unos segundos apoyada en el paladar.
- Realizar un sonido con la boca con las consonantes 'ng' juntas y mantenerlo unos segundos.
- Intentar tocar la punta de la barbilla con la lengua durante unos instantes (esta acción ayuda a favorecer la elasticidad del frenillo).
- Ser conscientes durante el día, por ejemplo, activando el temporizador en el móvil con una alarma que nos haga pensar cómo está la lengua colocada.
Riesgos y Consideraciones del Mewing
Es importante destacar que no existe evidencia científica que respalde las afirmaciones sobre sus beneficios. De hecho, algunos expertos en canto y fonoaudiología advierten sobre posibles riesgos asociados con la práctica del mewing. Si la técnica no se realiza correctamente, podría provocar tensión muscular en la zona de la mandíbula, el cuello y la garganta. Además, es importante considerar que la anatomía facial y oral de cada individuo es única, lo que significa que las técnicas que funcionan para algunos pueden no ser adecuadas o seguras para otros.
El mewing, si se practica incorrectamente o de manera excesiva, puede llevar a una serie de consecuencias negativas para la salud oral. Entre estas se incluyen:
- Tensión muscular: Mantener la lengua en una posición específica durante períodos prolongados puede provocar tensión muscular en la mandíbula, el cuello y la garganta, lo que a su vez puede causar molestias e incomodidad.
- Disfunción temporomandibular (ATM): El estrés y la tensión en los músculos de la mandíbula pueden aumentar el riesgo de desarrollar disfunción temporomandibular, que se caracteriza por dolor, chasquidos o limitaciones en el movimiento de la mandíbula.
- Desgaste dental irregular: La presión constante ejercida sobre los dientes debido a la posición de la lengua puede provocar un desgaste irregular de la superficie dental, lo que puede aumentar el riesgo de sensibilidad dental, caries y otros problemas dentales.
- Maloclusión: Si el mewing no se realiza correctamente, podría interferir con la alineación natural de los dientes y la mandíbula, lo que puede resultar en una maloclusión, es decir, una mordida incorrecta.
- Desarrollo maxilar desequilibrado: El mewing excesivo o incorrecto podría influir en el desarrollo normal del maxilar y la mandíbula, lo que puede afectar la armonía facial y la función masticatoria.
Ejercicios para Corregir la Posición de la Lengua
Si tienes una posición incorrecta de la lengua, no te preocupes, hay formas de corregirla y mejorar tu salud oral y general. Estos ejercicios se pueden realizar varias veces al día, preferiblemente frente a un espejo, para comprobar que se están haciendo correctamente. Existen una serie de ejercicios que puedes realizar para fortalecer, relajar y mejorar la movilidad de tu lengua, así como para acostumbrarte a colocarla en la posición correcta.
Coloca la punta de tu lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Practica la respiración diafragmática para fortalecer los músculos respiratorios y mejorar la oxigenación. Evita hábitos como morder los labios o chuparse el dedo, ya que pueden afectar la posición de la lengua y los músculos orales, realiza ejercicios de fortalecimiento de la lengua y los músculos faciales para mejorar su tono y mantener una posición óptima, sé consciente de la posición de tu lengua a lo largo del día.
Colocar la punta de la lengua en el paladar y deslízala hacia atrás hasta donde sea cómodo. Mantener esta posición durante unos segundos y luego relaja la lengua, repetir el ejercicio varias veces. Luego, ubica la punta de la lengua hacia el paladar y aplica una leve presión. Sostén esta firmeza durante unos segundos y luego relaja la lengua. Posteriormente, pon la lengua contra un lado del paladar y sostén esta posición durante unos segundos, luego cambia de lado y repite el ejercicio.
Asimismo, coloca la lengua en el paladar y trata de elevarla tanto como sea posible sin forzar. Mantén la posición durante unos segundos y luego relaja la lengua. Continuando con los ejercicios, utiliza la punta de la lengua para masajear suavemente el paladar y los músculos circundantes. Esto te ayuda a mejorar la conciencia lingual y a relajar los músculos tensos. Y, para ir finalizando, mueve la lengua de lado a lado en el paladar, manteniendo la punta en contacto con la superficie.
Odontología Biológica y la Posición de la Lengua
La odontología biológica es una aproximación que busca cuidar la salud bucal teniendo en cuenta el impacto que puede tener en el bienestar general del paciente. Un aspecto clave de la odontología biológica es el uso de materiales biocompatibles y seguros en los tratamientos dentales.
En la odontología biológica, se presta una atención especial a la posición de la lengua en la boca. Esto se debe a que la posición de la lengua puede afectar la alineación de los dientes y la forma en que se desarrolla la mandíbula y el maxilar superior. Cuando la lengua está en esta posición, ayuda a mantener el equilibrio en la boca y a prevenir problemas de alineación dental.
Existen tratamientos disponibles en la odontología biológica para corregirlo como es la REHABILITACIÓN MASTICATORIA Y RESPIRATORIA (RMR). La terapia de postura lingual es un enfoque que busca entrenar a los músculos de la lengua y la boca para que se ubiquen en la posición adecuada. Presiona con la lengua en el paladar haciendo fuerza hasta cubrir todo el paladar y haz 6 repeticiones. A lo largo del tiempo, y sin sustituir a un tratamiento de ortodoncia puede ayudar a mejorar la alineación adecuada de los dientes y mejorar la función oral.
Si resides en Madrid y estás interesado en explorar la odontología biológica, te recomendamos visitarnos en la Clínica CEODENT. Ofrecemos una amplia gama de servicios de odontología biológica en Madrid. La doctora Sara Hawkins es licenciada en odontología y ortodoncista de categoría Invisalign Diamond Provider. Actualmente es directora médica en Clínica dental CeoDent en el Barrio de Hortaleza de Madrid donde atiende consultas privadas. La doctora es Miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia y la Asociación Española de Especialistas en Ortodoncia.
Conclusión
La posición correcta de la lengua en el paladar es fundamental para nuestra salud y bienestar. Simplemente coloca la punta de la lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Mantén la boca cerrada en reposo y asegúrate de tener una postura corporal erguida. Este pequeño hábito puede mejorar la alineación dental, la respiración y la articulación del habla, beneficiando nuestra salud general.