El cuidado de la salud bucodental en casa, con frecuencia, se realiza incorrectamente, ya sea por no seguir unos hábitos determinados o por no estar suficientemente informados, algo que pasa muy a menudo. Cometemos muchos errores a la hora de lavarnos los dientes. Con frecuencia no tenemos clara la técnica y, como ya ha publicado anteriormente ‘El Confidencial’, terminamos por lavarnos incorrectamente, lo que puede resultar incluso peor que no hacerlo, derivando en infecciones u otros problemas.
Sin embargo, también existen otros peligros, ya que los productos que utilizamos quizá no sean los adecuados o, aún peor, pueden ser directamente perjudiciales para la salud. Aunque no traguemos la pasta de dientes, a través de la mucosa oral el cuerpo puede llegar a absorber gran parte de las sustancias que componen el dentífrico. De manera que las sustancias insalubres que contenga pueden pasar directamente a nuestro torrente sanguíneo con cada cepillado.
A continuación, exploraremos los componentes problemáticos de las pastas dentales convencionales y sus posibles efectos en la salud.
Componentes Problemáticos en las Pastas de Dientes Convencionales
Entre los componentes de la pasta de dientes podemos encontrar productos químicos abrasivos, multitud de alérgenos, espesantes y fluoruro, que pueden resultar realmente perjudiciales para nuestra salud dental. Así lo concluye una investigación realizada por Cornucopia, el instituto estadounidense orientado a hábitos alimenticios y de consumo, entre otros. Este estudio incide en la presencia de productos potencialmente tóxicos entre los componentes de los dentífricos estadounidenses, también entre las primeras marcas, tales como materiales sintéticos derivados del petróleo.
Incluso en el caso de que la pasta de dientes se venda como “natural” ese reclamo poco tiene de saludable; puede que cuente con algunos ingredientes naturales, pero procesados y sintetizados también químicamente, por lo que resultan ya totalmente diferentes al producto original. Algunas de estos componentes son:
- Carragenina: Un espesante derivado de las algas, que puede producir problemas intestinales e incluso cáncer.
- Dietanolamina: El elemento empleado para que el dentífrico haga espuma y que está comprobado que causa irritación de las mucosas y de la piel.
- Formaldehído: Una sustancia que es liberada por multitud de conservantes utilizados para la fabricación de las pastas de dientes y que provoca irritación cutánea y ocular.
- Parabenos: Empleados como conservantes, pueden afectar al sistema endocrino, provocando una liberación irregular de estrógenos, entre otros.
Las pastas dentales convencionales contienen compuestos abrasivos y espesantes que, lejos de cuidar, pueden dañar la salud bucal. Muchos de los dentífricos tradicionales utilizan parabenos y carregenina en su formulación.

El Peligro del Triclosán
Un nuevo estudio realizado en ratones demuestra con precisión cómo el triclosán -un antimicrobiano que se encuentra en la pasta de dientes, los juguetes y miles de otros productos- puede desencadenar la inflamación intestinal.
Un equipo internacional de investigadores dirigido por la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, la Universidad de Massachusetts Amherst y la Universidad Bautista de Hong Kong identificaron las bacterias, e incluso enzimas específicas, que desencadenan los efectos nocivos del triclosán. Además, los estudios en ratones sugieren que estas enzimas bacterianas pueden bloquearse para que no provoquen daño intestinal. Los hallazgos fueron publicados en 'Nature'.
"Al identificar la bacteria culpable, se podrían desarrollar nuevos enfoques para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de las enfermedades inflamatorias del intestino", explica el autor del estudio, Matthew Redinbo, que también es profesor de Química y Microbiología.
Investigaciones anteriores han demostrado la toxicidad del triclosán, pero el nuevo estudio ofrece una mirada más cercana a los cambios causados en la población microscópica del intestino. Los investigadores conectaron enzimas microbianas intestinales específicas, en particular proteínas microbianas beta-glucuronidasa (GUS) intestinales, con triclosán y demostraron que estas enzimas hacen que el triclosán cause estragos en el intestino.
Sabiendo qué proteínas bacterianas eran las culpables, el equipo utilizó un inhibidor dirigido al microbioma para bloquear el procesamiento del triclosán en el intestino. El bloqueo de este proceso en ratones evitó daños en el colon y síntomas de colitis, una forma de enfermedad inflamatoria intestinal.
El estudio proporciona nuevas pistas sobre el control de la enfermedad inflamatoria intestinal entre el creciente número de personas diagnosticadas con la enfermedad. Esta patología se puede controlar durante largos periodos de tiempo solo para estallar aparentemente de la nada. Los autores del estudio apuntan a la necesidad de una mejor comprensión del impacto de los productos químicos ambientales en la salud intestinal.
Jabones, cosméticos, colchonetas... Triclosán solía estar presente en los jabones antibacterianos comercializados. Pero en 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) ordenó que se retirara de los productos para lavarse las manos que se usan en hogares y hospitales debido a la preocupación de que contribuyera a que las bacterias fueran más resistentes.
Pero el triclosán sigue siendo un ingrediente omnipresente que se añade a los cosméticos, colchonetas de yoga, otras prendas y equipos deportivos para reducir la contaminación bacteriana. También se usa de forma rutinaria en muchas pastas dentales, con la aprobación de la FDA, ya que se ha descubierto que previene la gingivitis.
La cuestión es que parece absorberse fácilmente en el tracto gastrointestinal, lo que llevó a los autores del estudio a escribir que "se debe reconsiderar la seguridad del triclosán y los compuestos relacionados dado su potencial de daño intestinal".
El Debate en Torno al Flúor
Si hay un elemento que siempre está presente cuando hablamos de higiene bucal, este es el flúor. Tanto en los dentífricos como en los colutórios es un elemento que se incluye casi de manera indiscriminada. El problema es que la falta de información al respecto lleva a muchas personas a desconocer los efectos reales, comprobables y perjudiciales, que este puede tener para la salud de las personas. De ahí la importancia de conocer todo lo que es esconde tras este gran desconocido.
Ya desde su propia definición debemos desconfiar de este elemento químico. Y es que, en esencia, es un gas perteneciente al grupo de los halógenos que tiene un olor desagradable, un color amarillo verdoso y que, además, está considerado como venenoso.
Lo cierto es que, dentro de la industria bucodental, el flúor se presenta como una solución a muchos de los problemas más comunes que todos padecemos como pueda ser la caries. Sin embargo, la realidad es bien distinta si atendemos a las evidencias científicas que existen actualmente.
El uso de este elemento químico en dentífricos, a medio plazo, puede provocar desórdenes en el sistema nervioso central en adultos. Su acumulación podría ser la responsable de que la síntesis de neurotransmisores no se llevase a cabo de la manera correcta. Esto, según la Universidad de Guadalajara, puede ocasionar una progresiva degeneración neuronal.
Otro problema que nos encontramos con el uso del flúor es que se lleva a cabo de manera excesiva. Esto da lugar a lo que se conoce como fluorosis dental. Este es un proceso a partir del cual en el esmalte de la pieza dental pueden aparecer manchas amarillas o marrones. Asimismo, se ha comprobado que un exceso en su uso, puede hacer que el esmalte resulte más quebradizo llegando a aparecer pequeñas estrías y fisuras.
Por otro lado tenemos que ser conscientes de que este gas halógeno es altamente perjudicial para el sistema digestivo. De hecho, con el paso del tiempo, la presencia de flúor en el interior de nuestro estómago terminará por irritar las paredes del mismo pudiendo llegar a provocar vómitos, diarrea y dolores que pueden prolongarse en el tiempo. No en vano estamos hablando de una sustancia tóxica.
Si, además, dijésemos que la presencia de este elemento en los dentífricos, afecta al desarrollo cognitivo de los más pequeños de la casa? Esto es una realidad que ha podido estudiar muy de cerca la Universidad de Harvard. Y es que, si al flúor presente en el agua, añadimos una mayor cantidad a la rutina diaria de nuestros hijos y nuestras hojas, a través del cepillado, a medio plazo se pueden dar casos de dificultades en el aprendizaje así como problemas de concentración.
Unos problemas los vistos aquí que hace que la mejor alternativa sea adquirir dentífricos carentes de flúor. No solo se ha comprobado todo lo que ya hemos mencionado sino que se sabe, con todo lujo de detalles, que no ayudan a realizar una limpieza más profunda que la quepueda llevar a cabo una pasta de dientes sin este elemento químico.
El fluoruro es altamente tóxico. La ingestión prolongada de grandes cantidades puede afectar a los huesos. Según varios estudios in vitro, se ha comprobado que el flúor puede interferir en la absorción del yodo, una actividad que es esencial para el correcto funcionamiento de la tiroides, una glándula que regula prácticamente la totalidad del sistema endocrino.

¿Qué Control Hay Sobre Estos Productos?
La causa a la que apunta Cornucopia para que se produzca tal situación es la falta de regulación en la materia. En Estados Unidos es la Food and Drug Administration (FDA) quien debería ocuparse de este tipo de artículos, en tanto que son de cuidado o higiene personal, pero lo cierto es que se engloban en la categoría de cosméticos, que allí cuentan con muy poco seguimiento, con una ley que data de 1938 (se ha avanzado mucho en productos químicos desde entonces). Debido a ello, el control termina dejándose sobre todo en manos de la autorregulación de las propias empresas.
En España, sin embargo, estos productos sí se regulan por Real Decreto (1599/1997 del 17 de octubre, modificado en dos ocasiones), en el que se estipula que “los productos cosméticos que se comercialicen en el territorio comunitario no deberán perjudicar la salud humana cuando se apliquen en las condiciones normales o razonablemente previsibles de uso”. Con un epígrafe específico para dentífricos, establece además las sustancias que no pueden ser empleadas, aunque deja la puerta abierta a un gran número de químicos.
Por su parte, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) es el mecanismo estatal regulador y también contamos con la normativa europea CE 1223/2009 en materia de cosméticos. El hecho es que una misma compañía fabrica actualmente el mismo producto de forma diferente para Europa y EEUU, con el fin de adecuarse a ambas normativas: la estadounidense, más cómoda para emplear sustancias rentables aunque poco saludables, y la europea, más restrictiva en ese sentido.
Pasta Dental Casera Recomendada por Dentista | Muy segura para toda la familia
Alternativas Saludables y Sostenibles
Cada vez somos más conscientes de los ingredientes que contienen los productos de higiene que usamos a diario. Este mensaje ya ha calado en gran parte de la población que busca alternativas más respetuosas con su cuerpo. Sin embargo, en el caso de las pastas de dientes, todavía hay mucha desinformación. ¿Es realmente mala la pasta de dientes convencional?
Si quieres empezar a cuidar tu salud cambiando hábitos cotidianos, la manera en la que te cepillas los dientes es uno de los primeros de los que deberías modificar. Utilizar una pasta convencional puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Las pastas dentales naturales son una opción saludable, eficaz y respetuosa.
Una de las alternativas más innovadoras y sostenibles son los formatos en pastillas y en polvo. Para muchos, la pasta de dientes en pastilla es la mejor alternativa al dentífrico tradicional, ya que son pequeñas, prácticas, compactas, limpias y cuidan la salud del organismo. Estas pastillas están elaboradas con ingredientes naturales como el el xilitol, la cúrcuma, el jenjibre o el escualeno.
El dentífrico en polvo es otra alternativa, ideal para quienes buscan una rutina de higiene dental simple pero muy efectiva. Su fórmula es anticaries, antiplaca y antiinflamatoria.
Más allá de sus beneficios para la salud, existen otros beneficios por los que usar este tipo de formatos. Por ejemplo, son verdaderamente sostenibles, ya que no usan plásticos y sus envases son reutilizables. Son perfectos para viajar, ya que no existe riesgo de derrame y además se pueden llevar en el equipaje de mano. Además, son respetuosos con la salud. En Banbu, no solo transformamos los productos, sino también los hábitos. Apostar por dentífricos sólidos no es solo una elección personal, es un acto de coherencia con un estilo de vida natural y respetuoso contigo mismo.
Opciones de Pastas de Dientes en Pastilla y en Polvo
Algunas opciones disponibles incluyen:
- AUTUMN: Destaca por su sabor a canela, mirra y cardamomo.
- WINTER: Destaca por su sabor a menta.
- SPRING: Destaca por su sabor a limón y a jengibre.

El Carbón Activado: ¿Una Opción Segura?
Aunque el carbón activado y su uso como "sustancia saludable" empezó a cobrar protagonismo durante 2016, actualmente se usa como ingrediente añadido a multitud de sustancias, desde café con leche hasta helado, sin olvidar la comida rápida. Si bien su estética oscurecida llama la atención en las redes sociales, los supuestos beneficios que se le atribuyen han sido realmente los que han popularizado su uso y las ventas de los alimentos que lo poseen.
Entre los productos no alimentarios que se "potencian" con carbón activado estarían las pastas dentales, cuyas ventas han aumentado exponencialmente en Estados Unidos, Reino Unido y Australia, entre otros países según un reciente estudio publicado en el British Dental Journal. Los consumidores adquirirían esta pasta dental gracias al reclamo de blanqueamiento y eliminación de impurezas.
En dicha revisión ya se llegó a la conclusión de que existía una insuficiente evidencia científica para justificar cualquier beneficio estético o para la salud, e incluso se puso en duda la seguridad de uso del carbón activado en las pastas dentales. Así mismo, este tipo de pastas dentales sufren una clara falta de flúor, cuyos bajos niveles incluidos en las pastas dentales son esenciales para una correcta salud dental por su potencial demostrado para prevenir las caries y remineralizar los dientes: solo el 8% de las pastas de dientes analizadas contenían flúor.
En la actualidad, el carbón activado es usado como "antidoto" por parte de los profesionales veterinarios cuando animales como los perros consumen chocolate u otros venenos, dado que el carbón activado tiene un elevado poder de absorción.
Blanquear los dientes con carbón activado no es nada bueno para nuestra salud dental. Lo primero que observamos cuando vemos las opiniones de la OCU es que el carbón activado es un tipo de producto que ya sea en formato polvo o pasta, es un abrasivo y en su defecto es sólo superficial. Desde Clínica Dental Zaragoza - Clínica Dental AG te podemos asegurar que aunque en un primer momento te parezca que el producto está actuando de manera adecuada, si lo utilizamos de forma prolongada en el tiempo vamos a tener problemas de salud dental de forma segura.
El carbón activado es un material muy abrasivo y aunque puede ayudarnos en un principio a blanquear nuestros dientes, desde Clínica Dental Zaragoza - Clínica Dental AG os podemos asegurar que su acción es sólo superficial y no aclarará manchas más profundas, ni llegarán a cambiar el color de los dientes. Su uso puede llegar a ser incluso peligroso y es que muchas personas llevan a cabo su limpieza diaria con esta pasta de dientes, con lo que sin darnos cuenta estaremos perjudicando a nuestra salud.
Es bueno saber que al ser un producto abrasivo, terminará por desgastar el esmalte de nuestros dientes, provocando la retracción de las encías y aumentando de forma considerable la sensibilidad dental.
Recomendaciones Finales
A menos que el dentista te recomiende lo contrario, es importante utilizar un dentífrico que contenga flúor, ya que, ayuda a fortalecer el esmalte exterior de los dientes. No es malo usar siempre un mismo dentífrico, si encuentras uno que se adecúe a tus necesidades. Si tienes dudas sobre tu higiene bucal, acude al dentista para resolverlas.
La pasta dental es un elemento básico que usamos todos los días. La mayoría de los adultos tienden a pensar que es necesario cubrir toda la superficie de las cerdas del cepillo de dientes debido a la forma en que se anuncia la pasta de dientes en televisión. En pacientes ancianos, es muy habitual padecer boca seca y recesión de las encías que conlleva a que aparezcan caries en los cuellos de los dientes. Por ello es importante no olvidar el cepillado para prevenir estas patologías. La cantidad de pasta de dientes debe ser la misma que utilizamos en adultos. Si son portadores de prótesis removibles, es fundamental limpiarlas y eliminar regularmente la placa y los depósitos de alimentos ya que las prótesis sucias también pueden causar problemas, como mal aliento, enfermedad de las encías, caries y aftas bucales.