Tigres Dientes de Sable: Información Detallada sobre Estos Depredadores Prehistóricos

El Tigre Dientes de Sable (Smilodon) es un género extinto de félido dientes de sable de la subfamilia de los macairodontinos. Apareció en América del Norte a finales del Plioceno y se extinguió en América del Sur durante el Gran intercambio americano.

Reconstrucción artística de un Smilodon

La característica más distintiva son sus enormes caninos, que lo convierten en uno de los mamíferos prehistóricos más populares. A veces se les denomina «gatos de dientes de sable» o «tigres de dientes de sable» (también incorrecto porque tampoco eran tigres).

Características Físicas y Adaptaciones

Un ejemplar adulto pesaba entre 55 y 300 kilogramos, según la especie a la que perteneciera. El macho más grande de la especie Smilodon populator pudo pesar hasta 300 kg, rivalizando con el tigre moderno por el título de félido más grande de todos los tiempos. Tenía un cuello muscular y largos colmillos. Su metatarso y cola relativamente corto, indican que era menos rápido que los grandes felinos actuales.

En cambio, sus extremidades eran muy potentes; las anteriores estaban dotadas de potentes músculos flexores y extensores y las posteriores estaban dotadas de poderosos músculos aductores que podrían haber contribuido a mantener la estabilidad mientras luchaba con las grandes presas que cazaba.

Comparación de esqueletos de Smilodon y Homotherium

La gran fuerza de las extremidades anteriores le resultaba especialmente útil si se tiene en cuenta la dificultad que le representaría sostener a sus grandes presas a ras de suelo mientras las sometía. Como en la mayoría de felinos, sus garras eran retráctiles. Muchas de estas características hacen que Smilodon se asemejara más al lince rojo que a los grandes félidos como el león y el tigre.

Dientes de Sable: Un Arma Letal

Los dientes de sable representan una versión más grande de los caninos de los felinos. Dentro de los grupos mencionados, Smilodon poseía los dientes de sable más largos; en el caso de Smilodon populator llegaban a medir hasta veinte centímetros. Los colmillos tardaban más tiempo en crecer que los caninos normales.

Mediante el estudio de las variaciones en los isótopos del oxígeno, presentes en los dientes fósiles hallados en el Rancho La Brea, Los Ángeles, Robert S. Faranec llegó a la conclusión de que S. fatalis tardaba dieciocho meses en desarrollar sus colmillos por completo. El ritmo de crecimiento dental era más rápido que el de los leones actuales; la causa de la demora para desarrollar sus colmillos se debía a que estos tenían que alcanzar una mayor longitud.

En un nuevo artículo aceptado para su publicación en la revista The Anatomical Record, Tseng aporta las primeras pruebas de que el diente de sable por sí solo habría sido cada vez más vulnerable a la rotura lateral durante la erupción, pero que un diente de leche o de leche junto a él lo habría hecho mucho más estable.

«Este nuevo estudio es una confirmación -una prueba física y de simulación- de una idea que algunos colaboradores y yo publicamos hace un par de años: que la cronología de la erupción de los dientes de sable se ha ajustado para permitir una etapa de doble colmillo», dijo Tseng, que es conservador en el Museo de Paleontología de la UC.

Los felinos suelen matar a las presas mordiéndolas en la nuca, fracturándoles la columna cervical. Para hacerlo, los grandes felinos utilizan colmillos especialmente adaptados para romper huesos. En cambio, la finalidad de los dientes de sable no era esta, ya que por su longitud eran relativamente frágiles y susceptibles de romperse si el animal los utilizaba para partir huesos.

Es mucho más probable que tuviesen una utilidad letal doble; Smilodon los utilizaría para morder el cuello de las presas, bloqueándoles el flujo respiratorio por la tráquea y cortándoles las principales arterias que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el animal debía mantener inmovilizada a la presa.

Morfología Craneal y Estrategias de Caza

Un equipo de científicos procedentes de la Universidad de Málaga, la de Birmingham y la de California, Los Ángeles, ha estudiado el ‘bocado de la muerte’ en estos superdepredadores, a partir de la simulación computacional en tres dimensiones, evidenciando diferencias estructurales y biomecánicas en los cráneos de dos especies distintas de félidos dientes de sable.

Hasta ahora, ya se reconocía dos tipos ecológicos de esta especie en relación a su canino: modelo de sable y modelo cimitarra. Diferencias en su morfología que este grupo de investigadores han comparado en ambos modelos, Smilodon fatalis y Homotherium serum, junto con una serie de hipercarnívoros actuales como son la hiena manchada (Crocuta crocuta), el león (Panthera leo) y el perro pintado africano (Lycaon pictus), demostrando que los depredadores dientes de sable cazaban a sus presas en ambientes diferentes como resultado de la severa competencia que existía entre grandes carnívoros a lo largo del pleistoceno.

El estudio liderado por el paleontólogo Borja Figueirido, en el que también ha participado Alejandro Pérez Ramos, ambos de la Universidad de Málaga, proporciona por primera vez evidencias biomecánicas de que el apuñalamiento que realizaba el modelo Smilodon era mucho más direccional y preciso, probablemente en la yugular o en la tráquea de la presa. Según los expertos, esto apunta a que tenían muy poca capacidad de sujeción y forcejeo mediante el uso del cráneo, estrategia que realiza el león actual cuyo canino es cónico y más equipado para ello.

Sin embargo, Homotherium tenía unas capacidades biomecánicas intermedias entre el león actual y el modelo Smilodon, pues este trabajo revela que su apuñalamiento era mucho menos direccional y preciso, pero tenía mucha más capacidad de forcejeo con la presa mediante el uso de su cráneo. Un hallazgo que indica que, probablemente, sus ‘aserraciones’ pudieran servir para cortar al mínimo movimiento con la presa, posiblemente, también en su cuello.

Estas diferencias en el modo de apuñalamiento de ambos modelos de dientes de sable se relacionan también con sus capacidades para la carrera o emboscada. Mientras que las extremidades de Smildon eran robustas y poseían uñas retractiles muy desarrolladas, especialmente las del pulgar de las extremidades anteriores, las extremidades de Homotherium eran más gráciles y sus uñas eran semiretractiles.

Smilodon era un animal que usaba la emboscada como modo de caza, usando sus uñas para sujetar a la presa con las extremidades anteriores mientras le propinaba el apuñalamiento tan preciso y direccional con sus caninos hiperdesarrollados. Sin embargo, Homotherium usaba una carrera más rápida y prolongada, para lo cual es ventajoso no tener uñas retractiles, pero a la vez, esto le restaba capacidad de forcejeo con las extremidades en la caza. Su cráneo jugaba un papel crucial en el forcejeo y sujeción de la presa para compensar la pérdida de uñas retractiles.

A pesar que tenía una constitución más fuerte comparado con los otros grandes felinos, la mordedura de Tigre Dientes de Sable era más débil. Los grandes felinos actuales tienen agujeros cigomáticos más pronunciados, mientras que en Smilodon eran más pequeños; en tal grado, que limitaban la potencia del músculo temporal, reduciendo la potencia de su mordedura. Los dientes de sable con los colmillos más largos tenían una mordedura proporcionalmente más débil.

Del mismo modo, los análisis de la fuerza de torsión de los caninos (la capacidad de los dientes caninos de resistir fuerzas de torsión sin partirse) indican que los dientes eran más fuertes en relación con la potencia de mordedura que los grandes felinos actuales. Además, Tigre Dientes de Sable podía abrir la boca hasta un ángulo de 120º, mientras que el león solamente posee una apertura de 65º.

Mammoth Simulator 3D

Comportamiento Social y Alimentación

El comportamiento social de este felino es incierto. Según algunos paleontólogos, el hallazgo de fósiles con heridas graves es una prueba de que Smilodon vivía en grupos, ya que el análisis de los huesos muestra que éstos se encontraban curando. Esto resultaría imposible si se tratara de un cazador solitario, pues habría muerto mucho antes. Esto evidencia que los Smilodon cuidaban de los compañeros heridos o, como mínimo, que compartían el alimento con ellos. Además, vivir en grupos también habría ayudado a competir contra los leones americanos, los Homotherium serum, osos de cara corta, osos pardos, negros y los lobos Canis dirus y grises.

En caso de que Smilodon hubiera vivido en grupos, lo más probable es que cada grupo estuviera compuesto por uno o dos machos dominantes que lideraban a varias hembras en edad de reproducción, a las crías, y a algunos machos adolescentes demasiado jóvenes como para representar una amenaza para los machos dominantes.

A causa de su tamaño, los dientes de sable tardaban más en crecer que los dientes caninos normales. Por este motivo, es posible que los ejemplares jóvenes no pudieran hacer uso de ellos para cazar y se vieran obligados a mantenerse dentro del grupo, siendo alimentados por los adultos durante un tiempo mayor que los grandes felinos actuales.

Se alimentaba de una gran variedad de presas, en las que se encontraban bisontes, alces, ciervos, camellos americanos, perezosos gigantes, crías de mamuts y mastodontes.

Los grandes felinos actuales matan a sus presas mediante estrangulación, lo cual puede llevar varios minutos. Probablemente, los músculos de la mandíbula de Tigre Dientes de Sable fueran demasiado débiles como para hacerlo, y sus colmillos serían propensos a partirse durante una lucha prolongada.

Smilodon fatalis cazando un perezoso gigante

En 2007, una investigación llegó a la conclusión de que Smilodon aprovechaba la enorme potencia de sus miembros delanteros para derribar a sus presas, y a continuación utilizaba sus dientes de sable para morder el cuello de la presa para cortar la yugular y la tráquea, matándola rápidamente.

Los investigadores señalaron que esta técnica podría haber convertido a Tigre Dientes de Sable en un depredador más eficiente de grandes presas que los tigres o los leones actuales, pero también habrían sido más dependientes de la disponibilidad de grandes animales. Este estilo de caza tan especializado podría haber contribuido a su extinción, ya que al tener que matar a pequeñas y rápidas presas sería mucho menos eficaz.

Hábitat y Distribución

Tigre Dientes de Sable vivía en las grandes planicies que existían tanto en Norteamérica como en Sudamérica. La abundancia y la calidad de los alimentos vegetales permitía que prosperaran especies de mamíferos grandes; la flora del Pleistoceno era especialmente nutritiva debido a que el clima severo obligaba a las plantas a acumular fibras y carbohidratos para poder sobrevivir.

Tigre Dientes de Sable dependía de estos grandes mamíferos para alimentarse, pues su fisiología y su método de caza estaban especializados para atrapar presas de gran tamaño.

Se han encontrado restos fósiles de las diferentes especies de Tigre Dientes de Sable en Estados Unidos, América Central y Sudamérica.

Distribución geográfica de Smilodon

El Rancho La Brea: Un Tesoro Paleontológico

El Rancho La Brea es una zona de California (Estados Unidos) célebre por los numerosos lagos de asfalto que posee. A lo largo de las últimas decenas de miles de años, se ha filtrado asfalto del suelo, formando cientos de charcas pegajosas en las cuales los animales quedaban atrapados, muriendo finalmente por la imposibilidad de salir. El asfalto también contribuía a la fosilización de los restos de los animales.

En este yacimiento se han hallado cerca de 6000 ejemplares de aves, unos 3500 especímenes de mamíferos y gran cantidad de reptiles, anfibios y peces.

Entre muchos otros mamíferos de la edad de hielo, uno de los animales más comunes en el yacimiento es Smilodon, del que se han encontrado numerosos fósiles. Lo más problable es que los felinos se acercaran a las balsas de asfalto atraídos por el olor de los animales muertos, quedando también atrapados.

Los fósiles de S. fatalis suman aproximadamente un tercio del total de los fósiles de mamíferos encontrados en La Brea, con ejemplares de todas las edades y en todos las etapas de desarrollo dental. También se encontró el único fósil conocido de dientes de sable con la boca cerrada.

Extinción

Smilodon se extinguió hace aproximadamente doce mil años, como parte de la megafauna que desapareció a finales del Pleistoceno. Otras víctimas de esta extinción fueron los mamuts, los ciervos gigantes y los forusrácidos.

Parece que independientemente de las causas de la extinción, estas no afectaron directamente a Tigre Dientes de Sable, siendo en lugar de ello una consecuencia de la desaparición de las grandes presas que cazaba. Posteriormente, a ser incapaz de adaptarse para atrapar presas más pequeñas y rápidas, a causa de su constitución pesada, se extinguió por falta de alimento.

Como en el caso de la mayoría de animales de la megafauna del Pleistoceno, existen tres teorías principales para explicar la extinción de los grandes mamíferos y, por consiguiente, de Tigre Dientes de Sable.

Teorías sobre la Extinción

  • Cambio Climático: Hace unos 13 mil años, la temperatura y la humedad empezaron a aumentar a nivel global, permitiendo la migración de vegetales comestibles hacia el norte. Además del cambio en la vegetación y en los ecosistemas, el incremento de la temperatura (6 °C entre 13 000 y 8000 años aC) habría añadido mucha presión a los mamíferos adaptados al frío, causando finalmente su extinción. En el caso de Smilodon, el mayor problema causado por este cambio climático habría sido la apertura de los bosques. El fin de la era glacial debió haber perturbado el equilibrio de la flora, alterando la cadena alimentaria de los mamíferos desde la base.
  • Caza Humana: (Información no proporcionada en el texto original)
  • Enfermedades: (Información no proporcionada en el texto original)

Descubrimientos Recientes

Al examinar una de las colecciones de fósiles del Plioceno más grandes del mundo en Langebaanweg, al norte de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, una investigación internacional liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha descubierto dos nuevas especies de tigres dientes de sable.

Este trabajo describió un total de cuatro especies. Dos de ellas, Dinofelis werdelini y Lokotunjailurus chimsamyae, eran previamente desconocidas. Dinofelis se distribuye globalmente y sus fósiles se han encontrado en África, China, Europa y América del Norte.

Los investigadores esperaban identificar una nueva especie de Dinofelis en Langebaanweg basándose en investigaciones previas. Sin embargo, Lokotunjailurus solo se había identificado en Kenia y Chad antes de este análisis.

La composición del conjunto de félidos de Langebaanweg, incluyendo tigres dientes de sable y felinos (Machairodontini, Metailurini y Felinae) refleja el aumento de las temperaturas globales y los cambios ambientales de la época del Plioceno.

Otra de las conclusiones que se destacan es que la composición de dientes de sable en Langebaanweg es muy similar a la encontrada en Yuanmou, China. Más evidencia fósil podría ayudar a los paleontólogos a comprender exactamente cómo se relacionan estos dos sitios.

Tabla Resumen de Especies Mencionadas

Especie Género Características Destacadas Distribución Geográfica
Smilodon fatalis Smilodon Apuñalamiento direccional y preciso, extremidades robustas, uñas retráctiles. América del Norte y del Sur
Smilodon populator Smilodon El más grande de los Smilodon, colmillos de hasta 20 cm. América del Sur
Homotherium serum Homotherium Capacidades biomecánicas intermedias, carrera rápida, uñas semiretráctiles. América del Norte
Dinofelis werdelini Dinofelis Especie recién descubierta. África, China, Europa y América del Norte
Lokotunjailurus chimsamyae Lokotunjailurus Especie recién descubierta, adaptada a correr. Kenia, Chad, Sudáfrica

El tigre dientes de sable es un animal fascinante que permanece en el imaginario colectivo como símbolo del cazador invencible feroz peligroso.

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