Exodoncia: Extracción Dental y sus Diferencias

En odontología, el objetivo principal es siempre ser lo más conservador posible, buscando preservar el diente natural. La exodoncia, comúnmente conocida como extracción dental, es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extrae un diente de la encía.

La exodoncia se convierte en una necesidad para salvaguardar la salud bucal en ciertos casos. Antiguamente, la exodoncia era uno de los tratamientos dentales más comunes.

La endodoncia y la extracción son dos de los tratamientos más comunes en odontología. Aunque ambos se encargan de tratar problemas dentales, son procedimientos muy diferentes.

😩 Extraer un diente o salvar el Diente: ¿Cuál es la mejor Opción?

¿Qué es la Exodoncia?

Una exodoncia es la extracción de un diente o una muela en la clínica dental. La exodoncia, conocida comúnmente como extracción dental (muelas, colmillos, dientes…), conlleva la pérdida definitiva e irreversible del diente.

La exodoncia nos permite retirar de nuestro sistema bucodental cualquier diente o muela que no hayamos podido salvar mediante tratamientos conservadores debido a su mal estado, evitando así infecciones más graves o que estas se trasmitan o contagien a piezas dentales contiguas.

Secundariamente, el hueso donde se anclaba el diente extraído va perdiendo altura y anchura. Esta pérdida es muy rápida en los tres primeros meses, pero prosigue durante toda la vida siempre y cuando el hueso no se vea estimulado, en el mejor de los casos, a través de un implante dental puesto que es el sustituto más parecido a la raíz dentaria.

Se le llama exodoncia o extracción dentaria al procedimiento quirúrgico mediante el cual es extraído un diente del hueso alveolar maxilar y/o mandibular.

La prioridad siempre es preservar las piezas dentales originales y lo podemos conseguir gracias a las técnicas de odontología conservadora. La exodoncia siempre será la última opción. No obstante, existen varios supuestos que hacen inviable salvar una pieza dental. Los más habituales son los accidentes traumáticos o las enfermedades orales que se encuentran en un estado desfavorable y avanzado.

Causas que Llevan a la Exodoncia

La extracción dental podría ser necesaria por diferentes factores, como la presencia de una infección dental profunda (absceso dental), el apiñamiento dental, las infecciones periodontales, los traumatismos bucales, etc. A pesar de los esfuerzos preventivos, la extracción dental sigue siendo un procedimiento común en la práctica odontológica.

Las grandes caries y la enfermedad periodontal son las causas más frecuentes de extracción. A continuación, se exponen otras causas que pueden derivar en una extracción dental:

  • Cuando el impacto de una caries ha afectado al diente de manera significativa.
  • En algunos casos puede producirse la extracción de una o varias piezas dentales como consecuencia de un diagnóstico de periodontitis avanzada y gran movilidad.
  • Otro motivo de extracción serían los dientes rotos, fracturados, profundamente cariados que no se pueden reconstruir.
  • En algunas ocasiones se extraen dientes sanos, buscando mejorar la masticación o para prevenir o corregir una maloclusión. Es decir, en tratamientos de apiñamiento y previo a una ortodoncia puede ser necesario la extracción terapéutica de un diente sano para conseguir espacio y corregir la maloclusión.
  • Otra causa sería cuando la posición de esta pieza dental causa molestias o dolor intenso y, además, afecta de manera negativa a la correcta colocación de otros dientes.
  • En dientes con quistes y granulomas grandes que no reaccionaron positivamente al tratamiento endodóntico.
  • Dientes mal posicionados o desplazados de su posición correcta en la arcada dental, que no pueden enderezarse con técnicas de ortodoncia.
  • Los dientes incluidos también son conocidos como retenidos o impactados. Hace referencia a aquellos dientes que, a pesar de haberse formado totalmente, no han llegado a erupcionar en la boca, o lo han hecho parcialmente, y permanecen por tanto dentro del hueso maxilar parcial o completamente.
  • Una infección supurativa que afecta a uno o varios dientes.
  • Por traumatismo dental.
  • En casos de tratamientos de ortodoncia en los que sea necesario su extracción para realizar ciertos movimientos dentarios.
  • Dientes impactados. Existen casos en que algún o algunos dientes no han llegado a erupcionar en boca de manera normal.
  • Padecimiento de enfermedades de origen infeccioso, como la periodontitis.
  • Existen medicamentos que debilitan el sistema inmunitario, ocasionando infecciones en los dientes, como es el caso de las personas que padecen cáncer, por lo que se puede ameritar la extracción de los dientes afectados.

Es frecuente la exodoncia de cordales o muelas del juicio.

Tipos de Exodoncia

Existen dos tipos de exodoncias: las simples y las complicadas.

  • Exodoncia simple: es un abordaje rápido, que no suele conllevar complicaciones. La exodoncia simple es el tratamiento más sencillo y de más rápida ejecución, se realiza con anestesia local y de manera muy rápida si nos lo hace un cirujano experimentado. Su extracción se hace aflojando el diente de la encía. Cuando el diente puede ser extraído sin necesidad de realizar un procedimiento quirúrgico o cortar la pieza para su extracción. Suelen ser bastante rápidas.
  • Exodoncia quirúrgica: se trata de un tratamiento algo más complejo, ya que requiere de una pequeña cirugía oral para desarrollarse. En estos casos se deben emplear técnicas quirúrgicas, lo que hace del tratamiento en sí un procedimiento un tanto mas complejo. Cuando el diente está roto, el odontólogo no podrá agarrarlo con una pinza, por lo que la extracción del mismo es mucho más compleja. Para ello, el odontólogo deberá de hacer una incisión en la encía justo alrededor del diente y elevar los colgajos para cortarlos y que así quede expuesto el hueso.

Pasos y Procedimientos de una Exodoncia

Se debe diferenciar dos tipos de exodoncia: la simple y la quirúrgica. En ambos procedimientos se emplea el mismo tipo de anestesia local que permite una difusión profunda a diente, hueso y encía para evitar el dolor y que además tiene un tiempo medio estimado de 90-120 minutos.

Antes de la intervención para una exodoncia en Madrid, los especialistas de nuestra clínica recomiendan tomar antibióticos. Además, el paciente recibe anestesia local y entonces el dentista ya puede colocar un elevador para aflojar el diente y después colocar fórceps alrededor de la pieza dental y arrancarla de la encía. Si el proceso se complica o toma más tiempo se seda al paciente, mediante sedación consciente, para evitar que padezca dolor o tenga alguna molestia de sensibilidad.

En casos de dientes impactados que no pueden abrirse paso hacia afuera de la encía, el cirujano maxilofacial cortará parte del tejido para que el hueso salga, o romperá el diente en trozos. Para la exodoncia quirúrgica, primero se realiza una incisión sobre la encía para obtener un acceso y visión directa al diente a extraer. A veces se necesita una ostectomía para retirar una pequeña zona del hueso maxilar o una odontosección, que consiste en una fractura intencionada de una muela para facilitar su extracción. A continuación, se desinfecta el alvéolo y se procede a la sutura de la encía para mejorar la cicatrización y prevenir la infección.

Después de la extracción dental, se limpia la cavidad, se lima el hueso que queda y se dan uno o varios puntos en la encía, en caso de ser necesario. Al finalizar la sutura de la encía, el paciente deberá morder una gasa hasta que se detenga la hemorragia.

Recuperación Después de una Exodoncia

Después de una extracción dental es recomendable:

  • Mantener la gasa estéril mordiendo durante 1 hora aproximadamente.
  • Mantener la cabeza elevada las primeras horas, evitando acostarse; si debe dormir, apoye la cabeza sobre dos almohadas.
  • No hacer ningún esfuerzo intenso y físico durante las próximas 48 horas.
  • No se debe hacer enjuagues durante las primeras 48 horas después de la intervención para evitar sangrados o hemorragias.
  • Colocar compresas frías las primeras 24 horas alternando por períodos cortos de tiempo en la zona indicada por el profesional.

Durante las primeras 24 horas evita realizar enjuagues, ya que al extraer la pieza dental quedará el vacío donde reposaba (el alveolo), donde puede que se haya tapado con un coágulo sanguíneo lo que impide un exceso en el sangrado, y a su vez contribuye a la cicatrización. Si se presenta hinchazón, debes aplicar frío sobre la parte externa que sufrió la extracción varias veces al día, pero durante cortos periodos de tiempo. La herida debe permanecer limpia y libre de residuos de comida. Trata de comer alimentos fáciles de masticar o triturarlos antes de la ingesta, además de tener en cuenta que estén fríos o tibios.

Cuando se haya sacado el diente, te podrás ir a casa, pero debes tener en cuenta que las 24 horas siguientes son fundamentales para que la recuperación sea lo mejor posible. Tras la extracción, es necesario que se detenga la hemorragia y además hay que ayudar a que se forme un coágulo. Deja la gasa en su sitio entre 20 y 30 minutos. Normalmente después ya se habrá formado el coágulo y podrás retirar la gasa.

Evita cepillar la zona durante los primeros 7 días tras la extracción. Para terminar, debes acudir a las revisiones que haya determinado tu dentista, para controlar el proceso de cicatrización.

¿Cuánto Tarda en Sanar una Extracción Dental?

Después de una extracción dental quirúrgica (diente incluído, muela del juicio malposicionada…) el tiempo de cicatrización completo ronda los 10-14 días, siendo los 2-3 primeros días los que cursan con mayores molestias e inflamación.

Un caso de extracción dental sencilla puede incluso apenas presentar molestias, y su tiempo medio de cicatrización ronda los 7 días.

Posibles Complicaciones Después de la Extracción

Puede que el coágulo de sangre que se forma en la cavidad se caiga días después de la extracción o puede que la herida se infecte, se dañe el nervio o se cree un hematoma. Asimismo, el paciente puede reaccionar negativamente a la anestesia o puede presentar problemas de mordida.

Es importante evitar fumar, cepillarse bruscamente esa zona o tocar la cavidad con la lengua. De lo contrario, los puntos se podrían mover, dando paso a una posible infección de la herida.

Entre los más habituales se encuentran que en la zona de la extracción aparezcan hematomas o se produzca inflamación; o sentir dolor o sensación de incomodidad en el lugar donde se aplicó la inyección de la anestesia.

  • Alveolitis: Suele ocurrir al 3-4 días después de haber realizado la extracción. Provoca un dolor muy intenso que ha de ser tratado lo antes posible. Se produce normalmente porque el coágulo de sangre que estaba taponando la cavidad dejada por la pieza extraída se desintegra, dejando al descubierto el hueso y los nervios.
  • Sangrados anormales.
  • Osteonecrosis: Existen ciertos medicamentos, normalmente para la osteoporosis, llamados antirresortivos (bisfosfonatos, anticuerpos monoclonales, etc.) que pueden tener un efecto secundario sobre la cicatrización del hueso, produciendo una necrosis del mismo.

¿Qué Hacer y Qué No Hacer Después de una Extracción Dental?

Después de una extracción dental es recomendable:

  • Mantener la gasa estéril mordiendo durante 1 hora aproximadamente.
  • Mantener la cabeza elevada las primeras horas, evitando acostarse; si debe dormir, apoye la cabeza sobre dos almohadas.
  • No hacer ningún esfuerzo intenso y físico durante las próximas 48 horas.
  • No se debe hacer enjuagues durante las primeras 48 horas después de la intervención para evitar sangrados o hemorragias.
  • Colocar compresas frías las primeras 24 horas alternando por períodos cortos de tiempo en la zona indicada por el profesional.

Es importante informar a tu dentista sobre:

  • Cualquier medicamento que estés tomando.
  • Puede haber más casuísticas, por las cuales tu dentista te debería preguntar.
  • El alcohol es incompatible con la medicación.

Alternativas a la Exodoncia: La Endodoncia

En odontología, siempre se intenta ser lo más conservador posible, optando siempre por salvar el diente. La endodoncia, también conocida como tratamiento de conducto, se realiza cuando la pulpa dental o tejido blando dentro del diente, se encuentra afectada.

Esto puede ser debido a una caries profunda, un traumatismo o algún procedimiento dental previo. Este tratamiento, se realiza bajo anestesia local. Una vez realizada la endodoncia, hay que reconstruir la pieza por donde hemos accedido a la pulpa. Este tratamiento se suele realizar bajo anestesia local, dependiendo del caso.

En resumen, la extracción y la endodoncia son tratamientos importantes y específicos según el caso odontológico.

Tabla Comparativa: Exodoncia vs. Endodoncia

Característica Exodoncia (Extracción Dental) Endodoncia (Tratamiento de Conducto)
Objetivo Retirar el diente dañado o enfermo Salvar el diente dañado o enfermo
Procedimiento Extracción quirúrgica del diente Eliminación de la pulpa infectada y sellado del conducto
Anestesia Local Local
Consecuencias Pérdida del diente Conservación del diente
Indicaciones Diente irrecuperable, infecciones graves, apiñamiento Infección o daño en la pulpa dental

En nuestra clínica dental en Madrid somos especialistas en odontología conservadora. Por ello, nuestro punto de partida siempre será diseñar un tratamiento conservador y mínimamente invasivo.

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