Hiperplasia Gingival Felina: Causas, Tratamiento y Prevención

La gingivitis es el tipo más común de enfermedad dental entre los gatos, tan frecuente en ellos como en perros y humanos. Sin embargo, la gingivitis en gatos puede implicar algo más que la simple inflamación y sangrado de las encías que podrías experimentar en tu propia boca. De hecho, en algunos casos, puede poner en peligro su vida. Por ello, es importante que los propietarios de gatos conozcan las causas y signos de la gingivitis felina, así como las medidas básicas de manejo y prevención.

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¿Qué es la Gingivitis?

La gingivitis es una inflamación de las encías que puede llegar a ser muy dolorosa. La gingivitis es una inflamación de las encías. Ocurre sobre todo en gatos mayores, cuando la placa se acumula y las encías responden con hinchazón, enrojecimiento, sangrado y sensibilidad. La placa es una acumulación de bacterias combinadas con sustancias que convierten la mezcla en algo sólido que se adhiere a los dientes. La placa produce inflamación tanto de las encías como del ligamento periodontal, la estructura que une los dientes al hueso subyacente.

Cuando solo reaccionan las encías, el resultado es la gingivitis, que literalmente significa inflamación de las encías. Cuando la enfermedad progresa y el ligamento periodontal reacciona a la placa con inflamación y deterioro, el trastorno resultante se denomina periodontitis o enfermedad periodontal. Los términos gingivitis y enfermedad periodontal suelen utilizarse indistintamente de forma incorrecta, por lo que es importante distinguirlos entre sí.

En la mayoría de los gatos, la gingivitis es el resultado de la acumulación gradual de placa, un proceso que se produce a medida que los gatos envejecen, si no reciben un cuidado dental adecuado en casa. Hay una enorme variación en el grado en que las encías de los gatos reaccionan a la placa. El grado único de gingivitis y periodontitis de un gato puede verse afectado hasta cierto punto por la susceptibilidad genética y también dependerá de la atención dental que reciba en casa.

Además de provocar hinchazón, se caracteriza por los siguientes síntomas: enrojecimiento, acompañado a veces de mal aliento, dolor en la masticación e incluso reticencia a comer y/o un babeo excesivo, así que no te extrañe si tu gato está molesto, tiene un comportamiento anormal o come menos de lo habitual.

Como hemos dicho, los signos principales de la gingivitis felina incluyen enrojecimiento y sangrado en la línea de las encías. Los gatos más gravemente afectados tendrán dolor bucal. A los gatos se les da muy bien ocultar el dolor, e incluso los gatos que sufren muchas molestias pueden no mostrarlas de manera evidente. Por el contrario, algunos gatos, al igual que los humanos, tienen un umbral de dolor más bajo y pueden ser todo lo contrario.

Una visita al veterinario dos veces al año te ayudará a examinar a fondo la boca y los dientes de tu gato.

Causas de la Gingivitis Felina

La gingivitis gatuna no se debe a una única causa sino que es de naturaleza multifactorial; así puede producirse por factores físicos, erupción dental definitiva, presencia de otras enfermedades, acumulación de placa bacteriana o infecciones víricas. A continuación repasaremos cada causa:

  • Enfermedades infecciosas: El virus de la leucemia y el de la inmunodeficiencia felina son las enfermedades infecciosas más comunes que pueden provocar gingivitis.
  • Reabsorción dental: Es una afección frecuente en los gatos, en la que el cuerpo empieza a reabsorber los dientes de raíz. Es muy dolorosa y se diagnostica haciendo radiografías de los dientes y las encías. Durante la reabsorción dental, la gingivitis es frecuente.
  • Gingivitis de inicio juvenil: Los gatos a los que les están saliendo los dientes suelen padecer una gingivitis leve, pero también puede producirse una gingivitis grave tras la salida de los dientes adultos.
  • Dientes fracturados: Los traumatismos pueden desencadenar gingivitis.
  • Maloclusiones: Los dientes desalineados, frecuentes en los gatos de cara plana (también llamados braquicéfalos), y otras anomalías ortodóncicas pueden provocar gingivitis.
  • Complejo de granuloma eosinofílico: Esta enfermedad inflamatoria puede afectar a veces a los labios, las encías, la lengua y, en consecuencia, a los dientes cercanos.
  • Hiperplasia gingival: Aunque es menos frecuente en gatos que en perros, el crecimiento excesivo de las encías provoca gingivitis en ambas especies.
  • Gingivoestomatitis: Esta enfermedad es el resultado de una reacción extrema de las encías y los tejidos bucales circundantes a los tejidos dentales y la placa, y puede causar un dolor debilitante. Los gatos afectados pueden ser incapaces de comer o beber.
  • Factores Físicos: En ocasiones la gingivitis en gatos aparece de forma repentina como consecuencia de quemaduras o exposición a sustancias irritantes, como la lejía, los detergentes o incluso la corriente eléctrica al morder un cable.
  • Erupción Dental Definitiva: Cuando a un gatito le caen los dientes de leche y le sale la dentadura definitiva, puede sufrir gingivitis. En este caso, se trata de una inflamación moderada que tiende a desaparecer pasadas 4-6 semanas, cuando se completa la dentadura permanente.
  • Presencia de Otras Enfermedades: A veces la gingivitis gatuna puede estar asociada a otras patologías como la diabetes o la enfermedad renal. En estos casos, el gato suele presentar claros síntomas de las otras afecciones.
  • Acumulación de Placa Bacteriana: La forma más común de gingivitis se debe a la acción de las bacterias de la placa dental, que se acumulan sobre los dientes si no se cepillan de forma rutinaria o con snacks dentales.
  • Infecciones Víricas: Los retrovirus de la leucemia felina y la inmunodeficiencia felina causan un mal funcionamiento del sistema inmunitario que favorece la infección de la encía.

Gingivoestomatitis Crónica Felina

La gingivoestomatitis crónica felina es una enfermedad inflamatoria persistente de etiología desconocida que afecta a encía y mucosa. Puede afectar a gatos de cualquier edad, sexo y raza.

Las lesiones se caracterizan por ser ulcerativas o ulcero proliferativas.

La gingivitis suele ser difusa, mientras que la estomatitis suele afectar mayoritariamente a mucosa alveolar, labial/bucal en contacto con la placa bacteriana. En algunos gatos se pueden observar úlceras en la lengua. La inflamación de la mucosa oral caudal es muy característica de esta enfermedad.

A menudo esta inflamación afecta a los tejidos periodontales generando retracción gingival, exposición de la furca junto con aumento del surco gingival y pérdida de hueso horizontal y vertical. Asociado a esta patología también se aprecian resorciones dentales.

La prevalencia de esta enfermedad es desconocida pero diversos estudios indican que es de 0,7-12%.

Los signos clínicos se caracterizan por depresión, agresividad, reducción de la interacción social, disfagia, anorexia. Dificultad para acicalarse, apreciándose mal aspecto del pelaje. Halitosis, deshidratación, pérdida de peso, linfadenopatía mandibular. Frecuentemente se puede observar que se metan las patas dentro de la boca o que se la golpeen. También es frecuente que presenten dificultad para abrir la boca, observándose vocalizaciones durante el acicalamiento, al intentar comer o bostezar. El babeo continuo y presencia de sangre en la saliva son otros posibles signos clínicos.

El tratamiento quirúrgico, basado en la exodoncia completa o parcial de todos los dientes, junto al tratamiento médico perioperatorio son básicos para el control de esta patología.

Es importante que si sospechas que tu gato puede tener gingivoestomatitis crónica, lo lleves al veterinario para una evaluación y tratamiento adecuados. La prevención y el tratamiento temprano pueden ayudar a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones graves en la boca y en otros órganos.

Tratamiento de la Gingivitis Felina

Abordar la placa y el sarro es el objetivo principal del tratamiento de la gingivitis. Una limpieza dental rutinaria con anestesia suele solucionarlo.

El tratamiento para la gingivitis en gatos consiste en la eliminación del sarro y la extracción de piezas dentarias, si fuera necesario. La limpieza de dientes se puede realizar en forma manual o con equipamiento eléctrico especializado, y casi siempre se requiere una sedación o anestesia general para que el animal se quede quieto durante el procedimiento.

También se indica un antibiótico de amplio espectro y uno con acción contra bacterias anaerobias. Luego deberás llevar a tu gato periódicamente al veterinario para mantener su boca limpia.

El tratamiento de la gingivitis debe adaptarse a cada paciente. En general si el gato no presenta molestias ni sarro dental y la gingivitis es leve, no se indica ninguna terapia, ya que lo más probable es que el problema persista. De todos modos, en la mayoría de los casos las lesiones no son progresivas.

Tratamientos Específicos:

  • Antibióticos: Se recomienda tomar una muestra y escoger el antibiótico al que las bacterias son más sensibles. Mientras se espera el resultado del laboratorio, se suele comenzar con los de amplio espectro, como la amoxicilina, asociados con el metronidazol, para anaerobios. Se prefieren presentaciones líquidas, ya que son más fáciles de administrar.
  • Corticoides: Ayudan en los casos en que hay mucha inflamación o un proceso inmune subyacente. Se utiliza la prednisolona en forma oral.
  • Gingivitis por calicivirus: No existe un tratamiento específico.
  • Gingivitis por retrovirus: Se pueden administrar antibióticos. Si a pesar de esto no existe mejoría clínica se pueden utilizar corticoides para disminuir la inflamación. En los últimos tiempos se está empezando a utilizar la inmunoterapia.
  • Gingivitis linfoplasmocitaria: Se utiliza la antibioterapia, aunque sin resultados espectaculares. En general se recomienda realizar una limpieza bucal o tartrectomía en estos animales. En ocasiones es necesario extraer las piezas más dañadas.

Prevención de la Gingivitis en Gatos

El control de la placa es, de lejos, el medio más eficaz de prevenir la gingivitis en la mayoría de los gatos, y el mejor método es el cepillado dental diario. Los aditivos para el agua, los enjuagues de clorhexidina y los tratamientos antiplaca son menos eficaces, pero pueden tener cierta utilidad.

Contrariamente a la creencia común, la investigación aún no ha demostrado que la gingivitis en gatos pueda prevenirse simplemente alimentándolo con alimento seco. Sin embargo, se ha demostrado que los alimentos especialmente formulados para el cuidado dental en gatos, son eficaces para reducir la acumulación de placa y disminuir la gingivitis. Asegúrate de preguntar a tu veterinario por alimentos que estén aprobados por el VOHC (Veterinary Oral Health Council). Son alimentos que han demostrado reducir el sarro y la placa en gatos.

Como hemos dicho, cepillarse los dientes es la mejor forma de mantenerlos sanos, pero los humanos no somos muy buenos cumpliendo con las cosas a largo plazo, así que mucha gente encuentra estos alimentos especiales más cómodos y eficaces. Recuerda que el cepillado y los alimentos dentales especiales no deben iniciarse sin el visto bueno de tu veterinario. Si tu gato ya tiene un principio de enfermedad de las encías, estas cosas podrían empeorar el dolor y la inflamación.

Asegúrate de que tu veterinario le da a tu gato el visto bueno en salud dental antes de empezar con las medidas preventivas. Recuerda también que cuanto más joven sea tu gato cuando empieces a cepillar sus dientes, más fáciles serán las cosas y más éxito tendrás.

Junto con un cuidado dental rutinario, visitas periódicas al veterinario y un cepillado diario, la mayoría de los casos de gingivitis pueden manejarse con éxito.

Hiperplasia Gingival en Gatos

La hiperplasia gingival, tanto en perros como en gatos, aparece como un engrosamiento o crecimiento excesivo de la encía. Su diagnóstico se confirma realizando una biopsia y comprobando histológicamente el tejido hiperplásico. El sobrecrecimiento de la encía condiciona la formación de pseudobolsas gingivales.

Estas provocan una mayor retención de restos de alimentos, pelos o bacterias, lo cual contribuye a empeorar la respuesta inflamatoria. Aunque la enfermedad puede darse en cualquier raza canina, algunas parecen tener una mayor predisposición como las braquiocefálicas que incluye a los Bóxer.

Cuando el engrosamiento de la encía se da en gatos de entre 5 y 8 meses de edad, se conoce como gingivitis hiperplasia juvenil. Se aprecia clínicamente una inflamación e hiperplasia de la encía que puede llegar a cubrir las coronas de los dientes felinos.

Tratamiento de la Hiperplasia Gingival

La gingivectomía junto con la gingivoplastia es el tratamiento de elección para la hiperplasia gingival.

Una vez tratado, una de las medidas profilácticas indispensables para evitar que reaparezca la inflamación es el mantenimiento de una higiene dental estricta.

Diagnóstico y Tratamiento de la Reabsorción Dental Felina

A pesar de que la lesión reabsortiva dental felina es una patología con una elevada prevalencia en la medicina felina, existe una baja tasa de diagnóstico, asociada a la falta de aplicación de un correcto protocolo diagnóstico y la infravaloración del dolor que producen estas lesiones.

Las lesiones externas pueden ser difíciles de identificar debido a que en ocasiones están cubiertas por encía o cálculo dental. La causa por la cual se desarrollan es actualmente desconocida; y la patogenia de esta enfermedad es controvertida.

El Colegio Americano de Odontología Veterinaria (AVDC) clasifica las reabsorciones dentales de dos formas: la primera está basada en la gravedad y localización de la reabsorción.

Al menos un tercio de la población felina desarrollará a lo largo de su vida lesiones reabsortivas. Además, esta posibilidad aumentará con la edad. Debido a que la prevalencia es significativa y la etiología desconocida, tan solo podemos controlar los posibles factores que la pueden predisponer y realizar diagnósticos tempranos para evitar, como en este caso, las consecuencias que conlleva una clase avanzada de lesión reabsortiva.

De esta forma, para poder diagnosticar de forma prematura esta patología y evitar la aparición de sintomatología característica de esta afección (asociada fundamentalmente a la presencia de dolor), recomendamos realizar tratamientos periodontales periódicos y proponer estudios radiológicos.

El tratamiento que se lleva a cabo es diferente según la clase y tipo de lesión reabsortiva que se presenta en cada caso. El tratamiento de elección es la extracción dental, ya que el desconocimiento de la etiología y el carácter progresivo de las lesiones reabsortivas hacen que los tratamientos conservadores, aplicados en a los estadíos iniciales de la lesión (clase 1 y clase 2) y basados en el uso de resinas, sea desalentador y requiera de controles radiográficos para evaluar la evolución de la lesión.

Existe una tercera alternativa de tratamiento en los casos en los que las raíces dentales estén anquilosadas y las extracciones sean complejas.

Finalmente, insistir en que la alta incidencia y la baja tasa de diagnóstico es debida posiblemente a la falta de aplicación de un correcto protocolo diagnóstico que, como hemos argumentado a lo largo de este artículo, es vital para prevenir afecciones como las que hemos relatatado.

Tabla Resumen de Causas y Tratamientos

Causa Tratamiento Prevención
Acumulación de placa y sarro Limpieza dental profesional, extracción dental (si es necesario) Cepillado dental diario, alimentos dentales especiales
Infecciones virales (Leucemia Felina, Inmunodeficiencia Felina) Antibióticos, corticoides, inmunoterapia Vacunación (Leucemia Felina), evitar el contacto con gatos infectados
Reabsorción dental Extracción dental Diagnóstico temprano mediante radiografías dentales
Hiperplasia gingival Gingivectomía, gingivoplastia Higiene dental estricta
Gingivoestomatitis crónica felina Exodoncia completa o parcial, tratamiento médico perioperatorio Evaluación y tratamiento veterinario temprano

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