La fisura palatina es una anomalía congénita que se presenta cuando los tejidos del paladar no se unen correctamente durante el desarrollo fetal del bebé, generando una abertura anormal en el cielo de la boca. Esta condición puede generar muchas dudas en los padres al recibir el diagnóstico.

¿Qué es la Fisura Palatina?
La fisura palatina es una abertura anormal en el cielo de la boca que se presenta cuando los tejidos del paladar no se unen correctamente durante el desarrollo fetal del bebé. Esta condición, también conocida como paladar hendido, puede afectar la alimentación, el habla y la audición del niño.
Tipos de Fisura Palatina
Si seguimos profundizando en este asunto, aunque hablamos de la fisura palatina como un todo, existe una clasificación al respecto que debes conocer. En este caso, los tipos de fisura palatina que debes conocer son la fisura palatina unilateral y bilateral.
- Fisura palatina unilateral: Afecta solo un lado y puede extenderse desde la nariz y el labio superior hasta el paladar.
- Fisura palatina bilateral: Afecta a ambos lados del paladar y/o del labio, generando una abertura simétrica.
Además de lo anterior, también podemos hablar de una fisura palatina completa o incompleta. Esto depende del grado de afectación a las estructuras del paladar. Es decir, estamos ante una fisura palatina completa cuando la abertura provoca una separación total de las estructuras labio-palatinas.
Causas de la Fisura Palatina
En Clínica IMOS siempre indicamos a nuestros pacientes que las causas de la fisura palatina son muy diversas, y no siempre están muy claras, ya que puede puede ser una combinación de varias de ellas. La causa de las FOF es multifactorial y controvertida. Se considera que es probable que agentes teratogénicos externos actúen sobre un terreno genético predispuesto.
Entre las causas del labio hendido figuran a la cabeza los factores genéticos, sin que se evidencie una herencia familiar. Pero la aparición de la fisura guarda también una estrecha vinculación con causas ambientales (en buena medida aún desconocidos) y con el consumo materno, durante el embarazo, de alcohol o ciertos fármacos.
Si bien en la mayor parte de los pacientes no encontramos un agente causal conocido, se han identificado múltiples factores medioambientales que pueden estar en relación con la malformación. Existen, además, más de 30 genes aislados relacionados con la FLP, aunque se encuentran mutaciones conocidas en menos del 10% de los pacientes.
La fisura se puede presentar de manera aislada o acompañando de diversos síntomas, formando parte de un síndrome. Las fisuras orofaciales (FOF) son la malformación facial más frecuente en el recién nacido. Se trata de un grupo de defectos muy heterogéneo que afectan a la cara y a la cavidad oral. Los tres tipos más frecuentes son la fisura labial aislada (FL), la fisura labiopalatina (FLP) y la fisura palatina aislada (FP). A su vez, pueden ser uni- o bilaterales.
A pesar de su semejanza clínica, la FL/FLP difiere de la FP en su etiología, sus asociaciones y su riesgo de recurrencia. La causa de las fisuras orofaciales es multifactorial y controvertida. Se considera que es probable que agentes teratogénicos externos actúen sobre un terreno genético predispuesto.
Se calcula que las fisuras orofaciales afectan aproximadamente a 1 de cada 700 recién nacidos vivos en Europa. La FLP es el defecto más frecuente, seguido por la FP, mientras que la FL aislada es el defecto menos habitual. La FLP/FL es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres, mientras que los datos se invierten en la FP.
Diagnóstico
El diagnóstico es posible durante la gestación mediante ecografía entre las semanas 5 a 12, que es el periodo del desarrollo embrionario en el que se forman las estructuras faciales. El diagnóstico de estas malformaciones puede realizarse durante el primer trimestre del embarazo mediante pruebas de ultrasonido. La confirmación se realiza en el nacimiento mediante una exploración de la zona.
Actualmente, hasta el 25% de las FOF se diagnostican durante la gestación. La ecografía morfológica de la semana 20 incluye el estudio de la cara y el cribado de anomalías labiopalatinas. Además, el desarrollo de la ecografía 3D nos permite ser más precisos en el estudio de los niños con FOF, a pesar de lo cual, las FP aisladas son difícilmente diagnosticables. La resonancia magnética puede utilizarse en casos no concluyentes o en pacientes de riesgo.
A pesar de que el diagnóstico precoz se ha considerado un arma de doble filo al generar una mayor ansiedad a los padres durante el embarazo, estudios posteriores parecen demostrar que tanto la madre como el hijo se van a beneficiar de un adecuado asesoramiento prenatal, una adecuación psicológica y una planificación sistemática y consensuada con el equipo médico.
Efectos de la Fisura Palatina
Si la fisura palatina no se trata en el momento adecuado, existen una serie de consecuencias negativas para la salud de los pequeños. Como ya hemos adelantado, el paladar hendido genera una serie de consecuencias negativas.
- Dificultad de alimentación: Fundamentalmente cuando hay fisura del paladar, ya que el bebé no puede succionar con normalidad. Debido a la hendidura en el paladar, uno de los problemas más habituales es que el recién nacido tenga problemas para tragar.
- Infecciones de oído: Por afectación del conducto que une el oído con la garganta. Unido a lo anterior, los problemas para alimentarse pueden generar infecciones en el oído. Esto se debe a que el orificio en el paladar facilita que los líquidos accedan a los conductos auditivos.
- Retrasos en el habla: Por problemas en la musculatura del paladar. Igualmente, otra consecuencia que pueden experimentar los niños con fisura palatina es la dificultad para hablar.
- Problemas dentales: Por afectación del hueso alveolar.
Tratamiento de la Fisura Palatina
Para conocer un tratamiento contra la fisura palatina siempre vamos a recomendarte que acudas a nuestra clínica. De esta forma, vamos a valorarte de forma personalizada, entendiendo cuál es el grado de afectación de tu hijo y trazando un plan para el acompañamiento integral. El tratamiento del labio hendido mediante cirugía se realiza generalmente en los primeros meses de vida.
El tratamiento de estas malformaciones requiere de un equipo multidisciplinario que trabaje de manera coordinada para ofrecer una intervención integral. Esto incluye no solo cirugía, sino también atención en áreas como el habla, la alimentación y la función auditiva.

Cirugía
El tratamiento del labio hendido mediante cirugía y la edad en la que se lleve a cabo dependen de diferentes factores, como la malformación en sí, la tolerancia del niño a ciertos medicamentos o terapias, la afectación de otras estructuras corporales, así como la opinión o preferencia de los padres. En general, la operación reparadora del labio hendido puede realizarse en los primeros meses de vida.
Si el paladar también está afectado, la intervención tendrá lugar entre los 9 y los 18 meses, ya que es más complicada y es preciso que el niño haya crecido más para tolerar mejor la cirugía. En este caso, hay que valorar que tanto la alimentación como el habla puedan desarrollarse sin problemas. En este tipo de operaciones se efectúa la movilización de las estructuras afectadas para llevarlas a su posición normal.
Por último, la cirugía alvéolo-palatina es más compleja, ya que además de reposicionar las estructuras afectadas puede ser necesario un injerto óseo si hay un defecto de hueso significativo.
Postoperatorio
El postoperatorio es bien tolerado, aunque el niño puede presentar dolor y molestias al comer, así como cierta irritabilidad, que requerirán la colaboración del pediatra. Todo ello no impide la posibilidad de lactancia materna o con biberón.
El postoperatorio suele ser más doloroso y genera más inflamación, con congestión nasal y disminución del apetito. No obstante, todos estos síntomas remiten en unos pocos días.
Recomendaciones para Padres
En un primer momento, es normal no saber cómo tratar o qué cuidados tener con un bebé que nace con fisura palatina. A la hora de dar el biberón, hacerlo más despacio de lo normal y con el bebé semincorporado. Prestar atención a cualquier posible señal de deshidratación, como consecuencia de que el bebé no esté alimentándose correctamente. Ante un bebé que nace con paladar hendido, lo más recomendable es acudir al cirujano en la primera semana de vida.
Prevención
- Tomar suplementos de ácido fólico (0,4 mg/día) incluso antes de quedar embarazada.
- Higiene adecuada de la embarazada y de su entorno.
- Dieta equilibrada.
- Evitar la automedicación.
- Evitar el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas, y el contacto con sustancias tóxicas.
Tratamiento Multidisciplinario
La atención de los niños con FOF debe ser integral y multidisciplinar. Comienza en el momento del diagnóstico y finalizará una vez que el niño haya completado su desarrollo. El papel del pediatra de atención primaria es fundamental en la derivación temprana a un centro de atención especializada con un equipo multidisciplinar experto en FOF.
Estos equipos están formados por cirujanos pediátricos, plásticos o maxilofaciales, otorrinolaringólogos, pediatras, ginecólogos, ortodoncistas, psicólogos y rehabilitadores foniátricos, y su actuación conjunta es fundamental para la adecuada asistencia de pacientes complejos.
Además de cerrar la hendidura, es fundamental que, tras el tratamiento quirúrgico, el paladar tenga un tamaño y una anatomía adecuados. Por otro lado, el logopeda podrá ayudar al niño a solucionar las anomalías en el lenguaje desarrolladas durante el primer año de vida, antes de la cirugía. Gracias a esta visión global y al trabajo conjunto de diferentes profesionales se conseguirá que el niño, desde muy pequeño, tenga una calidad de vida normal.
Además, existen asociaciones que informan y asesoran convenientemente a familias, como por ejemplo en nuestra zona encontramos AFICAVAL (Asociación de Fisurados y Labio Palatino de Castellón, Valencia y Alicante) www.aficaval.com que son un apoyo excelente para resolver todo tipo de dudas.
Ortodoncia y Cirugía Ortognática
La mayoría de los pacientes que presentan fisura palatina muestran un defecto de crecimiento (hipoplasia) en el maxilar superior, presentando un tamaño pequeño. Además, en la zona donde está la fisura es muy común que falte algún diente (agenesia) y que no exista el hueso necesario para que los dientes puedan salir.
El tratamiento de ortodoncia consiste en realizar una expansión (agrandamiento) del maxilar superior. Así, se facilita el espacio necesario para que el cirujano coloque el injerto en la fisura y de esta forma puedan salir los dientes. Este tipo de tratamiento de ortodoncia se realiza con un aparato que va pegado a los dientes (no se puede quitar), suele durar un año aproximadamente, y dependiendo del caso, la edad varía entre los 8 y los 10 años.
Solo en los casos más severos, hay ocasiones en las que es necesario realizar un nuevo tratamiento de ortodoncia al finalizar el desarrollo esquelético. En estos casos, el desarrollo esquelético final del hueso del maxilar superior no ha sido el adecuado, y la función masticatoria es deficiente.
En este momento, es conveniente plantear un tratamiento de ortodoncia combinado con cirugía ortognática (cirugía de los huesos de la cara). El tratamiento básicamente consiste en preparar los dientes con ortodoncia para que el cirujano maxilofacial realice a continuación una intervención para conseguir el tamaño de los huesos adecuados y de esta forma restablecer la situación masticatoria correcta.
El éxito de un tratamiento en un paciente fisurado es siempre una buena combinación de varios especialistas con experiencia y donde cada uno interviene en el momento más adecuado con el objetivo de lograr los mejores resultados posibles.
Si deseas más información acerca de la fisura palatina, te animamos a venir a alguna de nuestras clínicas dentales.