Receta de Focaccia: Un Delicioso Pan Italiano Casero

La focaccia es uno de los platos imprescindibles dentro de la gastronomía italiana, disfrutado tanto solo como acompañando a otros platos. Ayer tuve invitados en casa, y como hacía buen tiempo, preparamos una barbacoa. Para acompañar, había pensado hacer alguna pizza, pero al final opté por algo más ligero como una focaccia, una deliciosa torta de pan que he aromatizado con tomates secos al sol, orégano fresco y mozzarella, todo muy mediterráneo.

Pero, ¿cómo es la auténtica focaccia italiana? Como en todo, usar ingredientes de calidad para su preparación será esencial, al igual que contar con un chef experimentado. Si no es tu caso, ¡esta receta de focaccia casera también es para ti! Solo te pedimos un poco de paciencia y tratar con delicadeza esta masa húmeda que permite un resultado crujiente por fuera y esponjoso por dentro.

Para mí, lo mejor de la focaccia es su versatilidad. Uno tiende a pensar que no hay mucha diferencia entre una focaccia y una pizza, visto que ambos son panes planos que se recubren con ingredientes muy variados. El proceso para preparar la masa no es complicado, pero pide tiempo. Muuucho tiempo.

Más tarde aprendí que una buena focaccia debe ser tierna y crujiente a la vez, jugosa y aromática, con una miga plagada de ojos de aire. Quizá no es la mejor receta para iniciarse en la panadería casera, aunque tampoco es mala idea lanzarse a la piscina con ella. La primera vez recomendamos no complicarse mucho con la cobertura: solo se necesita buen y abundante aceite de oliva virgen extra, alguna hierba aromática (el romero le va de fábula) y sal.

Por sí sola, una buena focaccia básica ya es una delicia que no necesita más que una buena cerveza o cualquier otra bebida fresca, ya que además es perfecta para el aperitivo. No es lo más canónico, pero podemos servirla acompañando alguna comida ligera, siempre que no sea pizza ni pasta. Una ensalada o sopa fría sería la pareja ideal para, por ejemplo, completar una cena de verano. Me parece también perfecta para servir en un menú de picoteo o en una barbacoa.

Te recordamos que fuera de Italia, por ejemplo, en Argentina y Uruguay, se usa como base para bocadillos suculentos.

Focaccia Súper Fácil (SIN AMASAR) 😏

Ingredientes para la Masa de Focaccia Casera

  • 500 g de harina
  • 350 ml de agua tibia
  • 10 g de levadura fresca
  • 10 g de sal
  • 10 ml de aceite de oliva

Preparación de la Masa de Focaccia Casera

  1. En un bol amplio, desmenuza la levadura fresca y añade el agua tibia. Mezcla bien ambos elementos hasta que la levadura se diluya. Añade la sal y el aceite de oliva.
  2. Es el momento de agregar la harina con un tamizador. Mezcla bien con ayuda de una cuchara hasta que quede homogénea.
  3. Deja reposar la masa durante 20 minutos. Transcurrido este tiempo, prepara un pequeño cuenco con agua que te servirá para mojar tus dedos y poder manipular la masa. Tendrás que doblarla en forma de sobre, desde fuera, hacia dentro. Deja reposar otros 20 minutos y dobla del mismo modo.
  4. ¡Se acabó el reposo! En total hemos empleado 3 periodos de 20 minutos. Verás que la masa ha ido cobrando consistencia y que cada vez se puede manejar mejor.
  5. En la nevera, déjala reposar al menos 12 horas. ¡Verás cómo crece! Puede aguantar hasta 72 horas, aunque nosotros te recomendamos que la dejes 24 horas.
  6. Al sacarla de la nevera verás cómo ha ganado cuerpo y cómo la fermentación ha provocado que salgan las características burbujas de esta masa esponjosa. Pon papel de horno sobre la bandeja y cúbrelo con abundante aceite. Pon tu masa y, con los dedos, extiende desde el centro hasta los bordes de la bandeja. No temas por los surcos de tus dedos, forma parte de las características de este pan.
  7. Puedes poner sobre la focaccia muchos deliciosos ingredientes, pero nosotros te aconsejamos optar por los clásicos: romero, aceite de oliva y sal en escamas. La receta de la focaccia es la misma, independientemente de que se espolvoree de cebolla, de aceitunas o del clásico romero. La elección depende de qué focaccia quieras preparar.
  8. Precalienta el horno a 250 grados unos 20 minutos y, a continuación, introduce la masa.

Consejos Adicionales

  • Si eliges harina común o una más fina obtendrás una miga más suave y tierna. Si lo que buscas es una focaccia de pan fuerte, la harina deberá ser de sémola gruesa.
  • Un buen aceite de oliva virgen extra no sólo va a influir en el sabor sino también en la textura.
  • Está más rica el día en que se hornea, pero aguanta bien una o dos jornadas, bien envuelta y son cortarla del todo. Si se reserca, se puede mojar en aceite, pasar por el grill o tomar con queso y embutidos.

Focaccia con Tomates Secos, Orégano y Mozzarella

Lo mejor es usar tomates secos al sol conservados en aceite de oliva, ya que son mucho más tiernos y jugosos. Si no fuera así, debes ponerlos en remojo en agua templada varias horas para que queden bien tiernos.

Ingredientes Adicionales:

  • 210 gr de agua mineral
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen
  • 350 gr de harina de fuerza (algo más para espolvorear la mesa)
  • Media cucharadita de sal fina
  • Una cucharadita de azúcar
  • Una cucharadita de levadura seca de panadero
  • 140 gr de queso mozzarella rallado
  • Tomate seco previamente hidratado en aceite

Preparación con Thermomix:

Mezcla todos los ingredientes de la masa, empezando con los líquidos, en el vaso, 30 segundos a velocidad 4. Programa luego 10 minutos a velocidad espiga.

Preparación con Panificadora:

Introduce el agua y el aceite en el vaso de la panificadora. Cubre con la harina, poniendo la sal y el azúcar en esquinas opuestas. Deposita la levadura en el centro, en un hueco hecho en la harina.

Preparación Manual:

  1. Mezcla la harina con la levadura seca en un cuenco grande.
  2. Haz un volcán en el centro y añade el agua templada, el aceite, la sal y el azúcar, removiendo con los dedos hasta hacer una masa.
  3. Lava el cuenco, sécalo bien y unta con un hilo de aceite.
  4. Pasa la masa a la mesa enharinada, ya sea hecha a mano, con Thermomix o en panificadora.
  5. Amasa 3-4 minutos para eliminar el exceso de aire de la masa.
  6. Añade el queso mozzarella rallado y sigue amasando hasta que quede bien incorporado a la masa.
  7. Presiona con los dedos para hacer pequeñas hundimientos en la masa.
  8. Hornea a 200º unos 20 minutos, o hasta que quede bien dorada y crujiente esta deliciosa focaccia con mozzarella, romero y tomates secos.
  9. Sirve tal cual o cortada en tiras, se debe tomar templada.

Focaccia sin Amasado

Sí, habéis leído bien. Focaccia sin amasado. Algo que se agradece tremendamente al ser esta una masa muy pringosa por el alto contenido de líquido que lleva. Poco o nada hay que pringarse, palabrita. Solo hay que realizar la mezcla inicial de ingredientes y dejar que el tiempo haga su magia.

Preparación de la Focaccia sin Amasado:

  1. En un recipiente amplio mezclamos el agua tibia con la levadura, desmigada, y la miel. Removemos para integrar al tiempo que disolvemos la levadura.
  2. Agregamos la harina y la sal y removemos con una rasqueta, una cuchara o una espátula hasta obtener una masa homogénea en la que no se aprecien grumos.
  3. En otro recipiente amplio introducimos cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra y la masa anterior. La volteamos para que se cubra bien de aceite y cubrimos con un trapo de cocina limpio.
  4. Cuando la masa esté lista la doblamos desde los extremos hasta el centro, ayudándonos de una rasqueta o de un par de tenedores para levantar la masa. Lo hacemos por todo el contorno, en cuatro puntos opuestos del recipiente.
  5. A continuación enmantequillamos bien un molde apto para horno de, aproximadamente, 40x30 cm. Con ello conseguiremos que la focaccia se despegue fácilmente del molde una vez horneada.
  6. Volteamos la masa para que se cubra bien con el aceite y dejamos que leve de nuevo durante un par de horas en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire. El horno, sin encender, es un buen lugar o cerca de un radiador.
  7. Encendemos el horno a 235ºC, con calor arriba y abajo, y colocamos una rejilla en la parte central. Nos aceitamos las manos y presionamos la masa con las puntas de los dedos por toda la superficie, como si estuviéramos tocando el piano. Espolvoreamos la superficie con sal en escamas y la rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  8. Introducimos el molde en el horno y cocemos la focaccia durante 20-30 minutos o hasta que esté dorada por la superficie. Dejamos enfriar antes de consumir.

Esta receta de focaccia sin amasado es deliciosa tal cual, con un poco de aceite pincelado por la superficie. No obstante admite cualquier tipo de ingrediente para acompañarla, desde embutidos a quesos.

Tabla de Tiempos Clave

Paso Tiempo
Primer reposo de la masa 20 minutos
Segundo reposo de la masa (con dobleces) 20 minutos
Reposo en nevera 12-24 horas
Horneado 20-30 minutos

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