Los traumatismos dentales son una causa común de consulta odontológica urgente en niños y adolescentes, solo superada por las caries. La incidencia es particularmente alta entre los 2 y 3 años, coincidiendo con el desarrollo de la coordinación motora, y nuevamente entre los 8 y 10 años. Estos incidentes pueden tener consecuencias médicas, estéticas y psicoemocionales significativas, especialmente cuando involucran dientes permanentes.
Los traumatismos dentales son más frecuentes en niños que en niñas, con una proporción de 2:1, que se hace más evidente a medida que aumenta la edad. Esto podría estar relacionado con los tipos de juegos, juguetes (como patinetes) y deportes de mayor riesgo que practican los niños.

Ante una fractura dental, la rapidez y la calma son fundamentales. Revisa la boca del niño, recoge el fragmento del diente si es posible y guárdalo en suero fisiológico, leche fría o saliva (nunca en seco) y llévalo contigo a la clínica. Enjuaga suavemente la boca con agua, aplica frío en la zona afectada, evita que el niño mastique del lado afectado y acude al dentista lo antes posible.
Es imprescindible diferenciar si la pieza avulsionada es permanente o decidua, pues en este último caso la reimplantación no estaría indicada.
Clasificación de los Traumatismos Dentales
Los traumatismos dentales se clasifican en varios tipos, cada uno con características y tratamientos específicos. A continuación, se describen algunos de los más comunes:
- Infracción en esmalte: Lesión incompleta en el esmalte (grieta) sin pérdida de estructura dental.
- Fractura coronal (esmalte): Fractura que afecta únicamente al esmalte, con pérdida de estructura dental.
- Fractura coronal no complicada: Afecta al esmalte y la dentina, sin exposición pulpar.
- Fractura corono-radicular no complicada: Involucra al esmalte, la dentina y el cemento.
- Fractura coronal: Afecta al esmalte y a la dentina, con exposición pulpar.
- Fractura corono-radicular complicada: Involucra al esmalte, la dentina, el cemento y la pulpa.
- Fractura de raíz: Involucra a la dentina, la pulpa y el cemento.
- Fractura de la pared o proceso alveolar: Afecta al hueso alveolar, pudiendo extenderse a otros dientes adyacentes.
- Concusión dental: Lesión de las estructuras de soporte sin desplazamiento ni movilidad dental aumentada.
- Subluxación: Lesión de las estructuras de soporte del diente, dando lugar a la movilidad de este, pero sin desplazamiento.
- Luxación intrusiva: Desplazamiento dental en dirección apical hacia el hueso alveolar, visualmente aspecto más corto.
- Luxación extrusiva: Desplazamiento del diente hacia fuera de su alvéolo en dirección axial, dando aspecto de ser más alargado.
- Luxación lateral: Desplazamiento dental lateral en cualquier dirección.
- Avulsión dentaria: Exfoliación traumática de la pieza dental.

Fracturas Radiculares en Dientes Temporales
Las fracturas radiculares involucran la dentina, la pulpa y el cemento. Estas pueden ser horizontales, oblicuas o una combinación de ambas. Clínicamente, se observa movilidad del segmento coronal, sensibilidad a la percusión y posible sangrado gingival. El test de sensibilidad pulpar suele ser negativo.
La frecuencia de estas fracturas corono-radiculares, alcanzan el 5% de las lesiones que afectan a los dientes permanentes y el 2% de las lesiones que afectan a los temporales.
En las fracturas corono-radiculares casi siempre se produce exposición pulpar, por tanto, la cavidad oral se va a poner en comunicación con la pulpa y con el ligamento periodontal, causando cambios histológicos tanto en el tejido pulpar como en el ligamento periodontal.
Si el fragmento coronal está desplazado, es necesario reposicionarlo y confirmarlo radiológicamente. La estabilización del segmento móvil es crucial, y en casos de fracturas cervicales, la inmovilización puede durar más de 4 meses. El seguimiento clínico-radiológico se realiza a las 4 semanas, 6-8 semanas, 4 y 6 meses, y al año.
Tratamiento de urgencia: En el caso de disponer del fragmento, tras realizar el tratamiento pulpar (recubrimiento pulpar, pulpotomía o endodoncia), la adhesión sería el tratamiento de elección, evitando así que se originen los cambios histológicos e inflamatorios descritos anteriormente.
El tratamiento de las fracturas corono-radiculares localizadas en el sector anterior debe evaluarse desde varias perspectivas, incluida la vitalidad del diente, su estadio de desarrollo radicular, los tejidos afectados, la ubicación de la fractura y la cantidad de estructura dental restante.
Puesto que la mayor parte de los dientes que han sufrido fracturas corono-radiculares pueden conservarse, el tratamiento debe instaurarse lo más rápidamente posible.

Manejo y Tratamiento
El manejo de los traumatismos dentales requiere una evaluación exhaustiva que incluye:
- Anamnesis: Preguntar sobre el dolor espontáneo, sensibilidad al tacto, al calor o al frío, y cambios en la mordida.
- Exploración extrabucal: Evaluar posibles fracturas mandibulares o del cóndilo, limitación de la apertura bucal o desviación de la mandíbula.
- Exploración intrabucal: Valorar laceraciones, hemorragias e inflamación en encías y mucosas, alteraciones en la posición de los dientes y movilidad.
- Pruebas de imagen: Radiografías periapicales y oclusales para evaluar fracturas radiculares, óseas o desplazamiento del diente definitivo.
Se recomienda una dieta blanda durante unos 10 días y limitar la succión. Una correcta higiene bucodental es esencial, evitando el uso de hilo dental.
El antibiótico de primera elección es la amoxicilina, 40-50 mg/kg/día (máx. 500 mg/dosis). En pacientes alérgicos a la penicilina, se puede usar azitromicina 10 mg/kg/día a dosis única (máx. 500 mg) o metronidazol 30 mg/kg/día (máx. 500 mg/dosis), en 3 dosis.
El objetivo de estos procedimientos periodontales es exponer las estructuras dentales intactas, lo que permite la confirmación de que los procedimientos posteriores se pueden realizar con un control óptimo de sangrado y humedad y, por tanto, una correcta restauración del diente.
Cuando el margen más profundo de la fractura se sitúa a nivel de la cresta alveolar y el fragmento es único, una vez eliminado el fragmento suelto, realizaremos un colgajo mucogingival de espesor total para exponer los bordes de la fractura y poder realizar el tratamiento pulpar.
Prevención de traumatismos dentales en bebés y Niños
Complicaciones
La principal complicación de una lesión en piezas dentales temporales es la lesión de los gérmenes de piezas dentales definitivas, pudiendo ser este daño permanente. Entre las complicaciones hay que destacar la lesión del ligamento periodontal, que se produce principalmente en luxaciones y que, si no son tratadas de manera adecuada, pueden acabar produciendo infección y necrosis del conducto radicular, lo que conllevaría la destrucción de la raíz dental por la inflamación subyacente.
Tablas de Referencia
Las siguientes tablas proporcionan información adicional sobre la clasificación de los traumatismos dentales, las lesiones periodontales, la profilaxis antitetánica y el manejo de las lesiones dentales.
Tabla 1. Clasificación de los traumatismos dentales.
| Tipo de Traumatismo | Descripción |
|---|---|
| Infracción en esmalte | Lesión incompleta en esmalte (grieta) sin pérdida de la estructura dental. |
| Fractura coronal (esmalte) | Fractura coronal que afecta únicamente al esmalte, con pérdida de estructura dental. |
| Fractura coronal no complicada | Afecta al esmalte y la dentina, sin exposición pulpar. |
| Fractura corono-radicular no complicada | Involucra al esmalte, la dentina y el cemento. |
| Fractura coronal | Afecta al esmalte y a la dentina, con exposición pulpar. |
| Fractura corono-radicular complicada | Involucra al esmalte, la dentina, el cemento y la pulpa. |
| Fractura de raíz | Involucra a la dentina, la pulpa y el cemento. |
| Fractura de la pared o proceso alveolar | Afecta al hueso alveolar, pudiendo extenderse a otros dientes adyacentes. |
