Gingivoestomatitis Herpética: Duración y Tratamiento

La gingivoestomatitis herpética es una infección que afecta a la boca y a las encías, provocando en ellas úlceras e hinchazón. Puede ser bastante dolorosa e incómoda. Se trata de la manifestación clínica más frecuente de la infección primaria por el virus herpes simple (VHS).

Es muy común en lactantes y niños pequeños con una incidencia máxima en niños de 1 a 3 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. La gingivoestomatitis herpética es una dolencia muy común entre los niños y niñas que tuvieron algún tipo de contacto con el virus o bacteria que la provoca.

Gingivoestomatitis herpética en un niño.

¿Qué Causa Esta Enfermedad?

Además del virus del herpes simple suelen estar involucrados otros virus como coxsachie y enterovirus. Otros agentes causales son las bacterias, hongos, traumatismos de la boca, carencias vitamínicas o trastornos inmunitarios.

¿Cómo se Contagia la Gingivoestomatitis Herpética?

Esta afección es bastante contagiosa y existen dos maneras en las que los más pequeños pueden contagiarse. La trasmisión en el caso de la gingivoestomatitis herpética, es por contacto directo. La infección se adquiere por contacto estrecho de la mucosa oral con saliva infectada o lesiones periorales.

De manera que todas las personas que han sido infectadas por él, hayan tenido o no síntomas alguna vez, pueden eliminar virus en la saliva. De modo que el contacto con la saliva a través de los besos, al beber de un vaso, etc. puede favorecer la infección. Si una persona tiene síntomas en ese momento, bien "calenturas" o, aún más, si es gingivoestomatitis, elimina mayor cantidad de virus y es más contagiosa.

La transmisión puede ser de persona a persona, por fómites o mediante autoinoculación. Tienen como único reservorio el hombre y se transmiten principalmente a través del contacto estrecho con secreciones orales (VHS-1) o genitales (VHS-2) entre un huésped susceptible y una persona infectada con o sin lesiones visibles.

Síntomas de la Gingivoestomatitis Herpética

El comienzo es brusco, con dolor bucal, irritabilidad, aumento de la salivación, aliento fétido, dificultad para la alimentación y fiebre que por lo general suele ser alta. Uno de los síntomas más frecuentes es que el niño presenta fiebre bastante alta llegando hasta los 40 grados. Por último, debido al dolor anteriormente mencionado, el pequeño puede rechazar todo tipo de alimentos.

Cuando la infección es sintomática, la presentación suele ser abrupta, con fiebre, escalofríos, malestar general, síntomas gripales, faringitis, y adenopatías cervicales. Los síntomas principales más frecuentes son disfagia (dolor de garganta) o dolor bucal o sensación ardiente bucal. Tras un corto período, aparece una erupción vesicular en grupos de breve duración que es seguida por úlceras superficiales dolorosas circunscritas por un halo rojizo.

Las lesiones pueden presentarse virtualmente en cualquier área de la mucosa oral y en ocasiones en la zona perioral de la piel. En algunos casos, puede observarse también una gingivitis inflamatoria. Otros síntomas habituales en la primoinfección herpética son la halitosis, babeo excesivo e hipersalivación.

En niños de 1 a 4 años de edad tienen mayor incidencia de primoinfección por VHS-1 sintomática, manifestándose en forma de gingivoestomatitis herpética, presentando de forma súbita, y tras un periodo de incubación de 6-8 días, fiebre, irritabilidad, enantema ulceroso que afecta las encías y la mucosa oral y lesiones vesiculares periorales dolorosas, que en ocasiones pueden extenderse a los labios y mejillas, territorio correspondiente al dermatoma trigeminal, sialorrea, adenopatías submandibulares y anorexia intensa, que puede dar lugar a la deshidratación o pérdida de peso importante. En estos casos la duración de los síntomas se extiende entre 10-14 días.

Es una enfermedad propia de la infancia, más frecuente en lactantes y niños menores de 6 años. En general son procesos autolimitados, pero producen un dolor y unas molestias intensos que conllevan la reducción de la ingesta de sólidos y líquidos por parte del paciente.

Úlceras en la boca producidas por la gingivoestomatitis herpética.

¿Qué Podemos Observar en la Exploración?

A la exploración pueden observarse erosiones dolorosas, úlceras y ampollas que afectan a la mucosa de la cara interna de las mejillas, encías, labios, lengua y, con menor frecuencia, en la parte posterior de la faringe. También es frecuente el aumento de tamaño de los ganglios del cuello.

Las encías pueden estar ligeramente inflamadas, rojas, ulceradas y sangrar con facilidad. Cuando la causa es viral las lesiones bucales puede durar de 7 a 10 días aunque la resolución de los síntomas generales se produce con antelación.

Duración de la Gingivoestomatitis Herpética

La gingivoestomatitis herpética puede durar de 5 a 14 días. En niños, la duración de los síntomas se extiende entre 10-14 días. La fiebre suele durar entre 8 y 10 días. En general, las lesiones curan en 2-4 semanas.

Diagnóstico de la Gingivoestomatitis Herpética

El diagnóstico suele ser clínico, basado en las clásicas forma y distribución de las lesiones. El citodiagnóstico de Tzanck puede mostrar las células en degeneración baloniforme, pero no distingue entre infección por virus herpes o por virus varicela-zóster. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR), si está disponible, tiene una sensibilidad del 94% y una especificidad del 96%. Se realiza con muestras de úlceras genitales y mucocutáneas. Permite diferenciar entre VHS1 y VHS-2.

Prevención de la Gingivoestomatitis Herpética

La prevención consiste en evitar el contacto con la saliva, sobre todo en los casos de gingivoestomatitis. Tal y como lo hemos comentado a lo largo del artículo, este virus es sumamente contagioso por lo que resulta imposible realizar una previsión que pueda ser eficaz al cien por cien.

Los niños que la padecen deben ausentarse de la guardería o el colegio hasta que las ampollas están en fase de costra; deben evitar compartir utensilios (cubiertos, vasos, etc.) y tanto ellos como sus familiares deben lavarse a menudo las manos para evitar extender la infección incluso a otras zonas de la piel. Los niños con herpes labial, sea o no recurrente, no deben ser excluidos de las actividades de grupo, aunque deben evitar compartir utensilios.

En cuanto a las medidas no farmacológicas se recomienda la ingesta abundante de líquidos para evitar la deshidratación siendo necesario en ocasiones ofrecer suero oral a demanda. Cuida las maneras en las que tú peque bebe agua, zumos u otros líquidos.

Tratamiento de la Gingivoestomatitis Herpética

Existen dos tratamientos para esta infección: uno consiste en el suministro de medicamentos y el otro no implica procedimiento médico. En los casos de gingivoestomatitis lo más importante es aliviar los síntomas: Para la fiebre y el malestar se puede emplear paracetamol o ibuprofeno, que tienen acción antitérmica y analgésica.

Para las molestias producidas por las úlceras y la gingivitis pueden ser útiles anestésicos locales aplicados sobre las lesiones (su pediatra le puede aconsejar alguno), que conviene administrar antes de las comidas. En los casos en los que el niño tenga alguna dificultad para comer, es aconsejable utilizar alimentos fáciles de tragar (como purés, flanes, etc.) y más bien fríos, como los helados, evitar los cítricos (naranja, kiwi, etc.) y los alimentos salados o con demasiadas especias y ofrecer abundantes líquidos (leche, batidos, agua) para prevenir una posible deshidratación.

Los antibióticos no son útiles al ser una infección vírica. El punto clave para conseguir el control del dolor y garantizar la ingesta es la analgesia local con preparados tópicos. En este sentido, la lidocaína viscosa al 2% es la más extendida, aunque algunos autores no consideran que tenga un efecto superior al placebo.

Además, hay detractores de su uso por los problemas que se pueden ocasionar por la ingesta del producto en niños muy pequeños y por las posibles mordeduras en una boca anestesiada. Los analgésicos sistémicos habituales (paracetamol, ibuprofeno) pueden ser útiles para controlar otros síntomas asociados, como la fiebre, pero parecen tener poco efecto en el control del dolor ocasionado por las lesiones orales.

Gingivoestomatitis en niños: Todo lo que necesitas saber sobre ampollas bucales

El uso de antivirales por vía oral como es el Aciclovir se reserva para casos más graves con numerosas lesiones orales que imposibiliten la ingesta de líquidos con riesgo de deshidratación, sobre todos aquellos que requieran ingreso. En general son procesos autolimitados, pero producen un dolor y unas molestias intensos que conllevan la reducción de la ingesta de sólidos y líquidos por parte del paciente.

Tratamiento No Farmacológico

Se debe prestar especial atención en los niños a la hidratación ofreciéndoles líquidos de forma fraccionada, fríos o a temperatura ambiente. Evitar los alimentos ácidos, salados o ricos en especias. Se pueden calmar las molestias con paracetamol o ibuprofeno por vía oral.

En segundo lugar, debes asegurarte de poder suministrarle al pequeño bebidas para impedir la desecación, esto puede ser zumos, agua, o si se considera pertinente, es posible suministrarle suero, que puede ser conseguido fácilmente en cualquier farmacia. Si se sospecha infección por hongos, la aplicación tópica o enjuagues con nistatina cuatro veces al día suele ser eficaz.

Tratamiento Farmacológico

No es necesario el tratamiento con aciclovir en la infección leve, de evolución limitada en niños inmunocompetentes. Las medicinas que debes proporcionar serán utilizadas para diferentes dolencias como, por ejemplo, para el dolor que causa en las encías. Estos tipos de fármacos se pueden administrar por tres días mientras esté presente el dolor. Si el dolor se prolonga más, aunque no es común, puedes seguir tomándola.

El aciclovir es un antiviral, análogo nucleósido de la guanina, activo frente al virus del herpes humano (VHH). Inhibe la replicación de ADN viral interfiriendo con la ADN polimerasa viral. Muy activo frente al virus herpes simple (VHS) y el virus varicela zóster (VVZ).

Dosis de Aciclovir:

  • Gingivoestomatitis herpética: Iniciar el tratamiento en las primeras 72 h. Eficacia controvertida. 60 mg/kg/día (máximo: 200 mg/dosis) cada 6 h por vía oral (VO) durante 7 días.
  • Infección por VHS (mucocutánea, localizada, progresiva o diseminada) en huésped inmunocomprometido:
    • Oral: ≥2 años: 1000 mg/día en 3-5 dosis, durante 7-14 días. Dosis máxima: 80 mg/kg/día, sin exceder 1 g/día.
    • Intravenoso: <12 años: 30 mg/kg/día cada 8 h, durante 7-14 días. ≥12 años: 15 mg/kg/día cada 8 h, durante 7-14 días. Duración del tratamiento: 21 días en pacientes VIH positivo con enfermedad diseminada.
    • Tópica: Una aplicación en la zona 6 veces/día, durante 7 días.

Es importante buscar atención médica para este tipo de patologías. Recuerda que este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional.

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