La cavidad bucal es propensa a infecciones por diversas causas. La aparición de llagas y ampollas alrededor de la boca, así como un posible herpes en la lengua, es algo habitual. Esto causa dolor, ardor y picazón, entre otras molestias, por lo que es crucial tratarlo correctamente.

Herpes Oral en la Lengua: Identificación y Desarrollo
Cuando aparecen pompitas en la lengua, se puede sospechar de un posible herpes oral. Estas aftas son generadas por el virus del herpes simple 1 (HSV-1) y se diagnostican con facilidad. El brote se presenta a las pocas semanas de contraer la infección y se desarrolla en diferentes etapas.
El virus del herpes oral suele traer consigo la aparición de aftas en la lengua y los labios, incluso en la nariz. Estas llagas se acompañan normalmente con fiebre, cansancio o dolor de garganta en los días previos a su desarrollo. Lo más normal es que estos síntomas persistan hasta que el brote disminuya. No hay una cura para este virus, que va pasando por diferentes ciclos:
- Etapa 1: El herpes entra en contacto con la membrana mucosa y comienza a reproducirse. Algunas personas sienten un hormigueo o picazón en el área afectada varios días antes de que comience el brote.
- Etapa 2: El estrés físico, emocional o cansancio mental pueden desencadenar el brote. Las ampollas que se formarán serán de distinta naturaleza, como blancas, grises o claras. Su tamaño es muy reducido y pueden afectar a varias zonas de la lengua.
- Etapa 3: Las úlceras estallan y liberan líquido que contiene HSV-1, siendo esta la fase más contagiosa y dolorosa.
- Etapa 4: Posteriormente, aparecerá una costra o corteza amarillenta, entre los tres y cinco días después de la aparición de las ampollas.
- Etapa 5: La cura es natural y requiere de tiempo hasta que la costa se caiga, cuando la nueva piel está preparada para salir.
Tratamientos Efectivos para el Herpes en la Lengua
No hay cura definitiva para este virus, pero se puede debilitarlo y tratar los síntomas con fármacos específicos. Se recomienda acudir a una consulta de odontología general si el problema persiste o se agrava.
Uno de los tratamientos más efectivos es usar analgésicos para proporcionar alivio sintomático. Durante este proceso, se recomienda una dieta blanda para evitar el dolor en la zona afectada. Cualquier alimento que roce con estas llagas causará bastante dolor.
Entre los remedios caseros está la aplicación de hielo en las llagas para reducir las molestias y hacer enjuagues con agua y sal.
Prevención y Manejo del Herpes en la Lengua
Es importante no confundir la candidiasis bucal con un brote de herpes. Una vez hecha esta distinción, lo más aconsejable es evitar el herpes en la lengua con un tratamiento efectivo.
Consejos para Reducir el Riesgo de Brotes
- No entrar en contacto con las llagas de otras personas.
- Mantener una higiene adecuada, lavándose las manos con agua y jabón o utilizando antisépticos.
- Mantener una dieta equilibrada y consumir alimentos que contengan vitamina C.
- No utilizar vasos o cubiertos de personas afectadas.
En conclusión, el herpes en la lengua es muy molesto, pero se pueden adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de su aparición.
Herpes Oral Recurrente: Causas, Síntomas y Tratamiento
La infección por herpes oral recurrente presenta una elevada incidencia en la población general: hasta un 90% de la población presenta anticuerpos frente al herpes simple Tipo I (VHS-I). El primer contacto con el virus suele producirse en la infancia, por contagio mucoso con secreciones infectadas (saliva) o con lesiones periorales activas.
Esta afección cursa con signos y síntomas tales como múltiples vesículas orales, fiebre, escalofríos, fatiga y dolor muscular. Tras la primoinfección con el VHS-I, el sujeto afectado desarrolla una respuesta inmunitaria específica contra el virus.
El manejo de los tejidos periodontales durante ciertos procedimientos odontológicos puede actuar como factor desencadenante para la aparición del herpes labial recurrente. Las úlceras son de pequeño tamaño, entre 1 y 3 mm, aunque pueden confluir dando lugar a lesiones mayores.
Cuando las lesiones asientan en la mucosa labial o el área perioral, se produce con frecuencia la formación de una costra, que constituye la etapa final antes de la lesión. A pesar de presentar un curso aparentemente benigno, se han descrito complicaciones asociadas a episodios herpéticos que pueden ocasionar lesiones tanto a nivel de tejidos blandos gingivales como a nivel dentario.
A la hora de diagnosticar la aparición de un episodio de herpes labial recurrente, el paciente debe ser capaz de reconocer, en la etapa prodrómica, los síntomas que preceden a la instauración de los signos orales de la infección por el virus del herpes.
Se han investigado nuevas modalidades de tratamiento para la prevención del herpes labial recurrente, como la fototerapia con láser.
Se desaconseja llevar a cabo cualquier tipo de intervención odontológica en pacientes que se encuentren padeciendo un episodio agudo de infección por VHS-I. En los casos más graves, la ingesta de alimentos y líquidos puede verse dificultada, pudiendo predisponer al paciente a un estado de deshidratación.
Se recomienda dieta blanda e incluso la toma de suplementos nutricionales, hasta que las lesiones remitan y el paciente pueda tolerar de nuevo la ingesta de sólidos. Se evitará el consumo de bebidas alcohólicas, ácidas o carbonatadas, así como alimentos picantes que puedan exacerbar la sintomatología dolorosa o el empleo de colutorios con alcohol.
Cuando la ejecución de una correcta higiene pueda verse impedida por las molestias, se recomienda complementar o sustituir el cepillado por enjuagues con colutorios de acción antiséptica dos veces al día.
Como profesionales de la salud, se debe informar y educar al paciente sobre la naturaleza vírica de la lesión de herpes labial recurrente y su potencial contagioso.
Estomatitis: Tipos y Tratamientos
¿Notas la boca inflamada y dolorida? ¿Tienes aftas, herpes o lesiones en la zona bucal? ¿Notas alteraciones en tu capacidad de comer, hablar y dormir?
Es importante saber que existen varios tipos de estomatitis, entre los que se encuentran la estomatitis aftosa, la estomatitis herpética y la estomatitis angular.
Estomatitis Aftosa
Este tipo de estomatitis se caracteriza principalmente por la presencia de aftas (conocidas también como úlceras aftosas), que son pequeñas lesiones. Estas pueden ser úlceras pálidas o amarillas con un anillo exterior rojo, que aparecen en el interior de la boca y pueden localizarse en el interior de los labios, las mejillas o la lengua.
La causa de esta enfermedad no es aún conocida con exactitud.
Si estás sufriendo estomatitis, o alguien cercano la está padeciendo, es muy importante que acudas al médico o al dentista para que pueda hacerte las pruebas pertinentes, identificar la causa y recomendar un tratamiento, incluso con medicamentos específicos para la afección.
Estomatitis Herpética
Por otro lado, es otra forma de estomatitis que se caracteriza por la aparición de llagas rellenas de líquido que aparecen alrededor de los labios. La manera en que se forman estos herpes labiales es la siguiente: en principio sentirás hormigueo y picazón en el labio, luego sensibilidad y ardor, para posteriormente notar como el herpes aparece. Pasados unos días, la llaga comienza a cicatrizar y finalmente desaparece.
De manera simultánea, se recomienda el consumo de bebidas frescas como agua, batidos o zumo de manzana.
Queilitis Angular (Boqueras)
La queilitis angular, estomatitis angular o boqueras suelen afectar a niños, niñas y personas de edad avanzada. Es recurrente que las lesiones que aparecen cuando se sufre de boqueras en la comisura de la boca estén recubiertas de unas pseudomembranas de color amarillo o blanco.
Al abrir la boca es posible que se sienta cierto dolor y también la sensación de tirantez.
Dependiendo de la causa, entonces habrá una variedad diferente de tratamientos para eliminar las boqueras que podrán prescribirte.
Además, puedes seguir los siguientes consejos para acelerar la curación de las boqueras como por ejemplo, evitar el roce con las lesiones evitando rascarse y utilizar cosméticos en la zona afectada.
Inflamación del Paladar: Causas y Tratamientos
El paladar es el techo de la boca, el cual separa la cavidad oral de la cavidad nasal. De vez en cuando el paladar puede inflamarse, lo cual puede deberse a varias causas potenciales, la mayoría de las cuales se subsanan con tratamientos mínimos.
Las condiciones más habituales que pueden causar la inflamación del paladar son las úlceras bucales como las aftas o las causadas por herpes labial.
En la mayoría de los casos, la inflamación del paladar puede tratarse en casa o esperar a que cure por si sola.
Al fondo del paladar, conocido como la parte blanda, podemos encontrar la úvula, conocida de manera coloquial como campanilla. Algunas de las causas más comunes en la inflamación de este músculo es la sequedad bucal o una infección.
Herpangina: Una Infección de la Garganta
La herpangina es una infección de la garganta producida por un virus. Afecta sobre todo a niños entre 3 y 10 años, siendo más rara en adolescentes y adultos. Puede aparecer como pequeñas epidemias en colegios, guarderías, campamentos o como casos aislados, sobre todo en los meses de verano y principios del otoño. Esta enfermedad está extendida por todo el mundo.
Varios virus de la familia de los enterovirus producen la enfermedad, siendo los más frecuentes del tipo Coxsackie A.
¿Cómo se Contagia?
El virus está en la saliva durante menos de 4 semanas y en las heces desde 6 semanas hasta varios meses tras la infección. Se contagia por el contacto con la saliva, al toser y estornudar, y al tocar heces infectadas y llevarse después la mano a la boca.
El virus se puede encontrar durante bastante tiempo sobre muebles, suelo, colchonetas, juguetes y chupetes, facilitando el contagio entre personas.
Síntomas de la Herpangina
El período de incubación es de 3 a 5 días, aunque puede ser de 1 a 10 días. Durante este tiempo, el niño puede contagiar el virus sin presentar todavía síntomas. El inicio de la herpangina suele ser brusco. Los síntomas típicos son la fiebre (con picos de hasta 39-40ºC) y el dolor de garganta.
Los bebés y niños pequeños no quieren comer, pueden presentar vómitos y estar molestos. Los niños mayores se quejan de dolor de cabeza, de garganta, al tragar y dolor de tripa. En adolescentes y adultos jóvenes puede aparecer dolor y rigidez de nuca y de espalda.
La garganta está roja. Salen pequeñas manchitas rojas en el fondo de la boca (por delante de las amígdalas, paladar blando, campanilla, pared anterior y posterior de faringe). Son raras en otras partes de la boca. Después forman vesículas de 1-2 mm. A las 48 horas pequeñas úlceras de bordes rojos y muy dolorosas. No suele haber más de 10 lesiones.
Los ganglios del cuello pueden estar aumentados de tamaño y doler. La fiebre dura entre 2 y 4 días. Las úlceras pueden tardar hasta una semana en curar. La recuperación es completa.
Diagnóstico
La herpangina se diagnostica por los síntomas y las lesiones típicas que el niño tiene en la boca. No hay que hacer otras pruebas, porque es una enfermedad leve y que cura sola. Se distingue de la infección de la boca que causa el virus herpes porque las ampollas son más pequeñas y no salen en las encías ni en otras partes de la boca.
Complicaciones
En general, es una infección leve que se cura rápido y sin complicaciones. La más común es la deshidratación o la bajada de azúcar, sobre todo en niños muy pequeños, porque el niño no quiere comer ni beber debido al dolor. Otras complicaciones son muy raras.
Tratamiento
Los antibióticos no se deben dar en las infecciones producidas por virus. El tratamiento consiste en:
- Aliviar el dolor con paracetamol o ibuprofeno. Hay geles para la boca que pueden ayudar a disminuir los síntomas, aunque es difícil aplicarlos porque las lesiones están sobre todo en la garganta.
- Dar al niño pequeñas cantidades de líquidos muchas veces.
- Dar alimentos fríos o templados, blandos, en forma de purés o papillas (yogurt, natillas, flanes, helados, puré de manzana).
- Evitar alimentos o bebidas que irriten (cítricos, bebidas con gas, alimentos salados, picantes, duros o difíciles de masticar).
Prevención
No existe ninguna vacuna frente a los virus de la herpangina.
La prevención es muy importante para evitar el contagio de la enfermedad en guarderías, escuelas y en la familia. Es muy importante el lavado de manos del niño y de sus cuidadores con agua y jabón durante 20 segundos, siempre después de:
- Limpiar la nariz del niño.
- Cambiarle el pañal.
- Usar el baño.
- Antes de preparar la comida o manipular alimentos.
Las superficies y cosas que están en contacto con secreciones de la boca, respiratorias o heces deben de limpiarse y desinfectarse con productos a base de cloro. Los productos alcohólicos no son efectivos.
¿Puede un niño con herpangina ir a la guardería?
Aunque no se lleve a los bebés y niños a la guardería no se evita el contagio de la herpangina. Los niños que no presentan síntomas o que ya han curado pueden transmitir los virus.
No deben de ir a la guardería o escuela si:
- Tienen fiebre, están molestos o tienen dolor.
- Cuando el niño tiene muchas lesiones en la boca o babea mucho.
5 remedios caseros para eliminar un herpes labial
No se ha demostrado predominio estacional, aunque vemos más casos en verano probablemente debido a la reactivación de herpes labiales recurrentes debido sol y el calor favoreciendo el contagio.
El periodo de incubación suele oscilar entre 2 días y 2 semanas con una media de 4 días. Es una enfermedad propia de la infancia, más frecuente en lactantes y niños menores de 6 años.
En cuanto a las medidas no farmacológicas se recomienda la ingesta abundante de líquidos para evitar la deshidratación siendo necesario en ocasiones ofrecer suero oral a demanda.
El uso de antivirales por vía oral como es el Aciclovir se reserva para casos más graves con numerosas lesiones orales que imposibiliten la ingesta de líquidos con riesgo de deshidratación, sobre todos aquellos que requieran ingreso.
Herpes Labial: Causas y Desarrollo
El herpes labial es una infección vírica causada, generalmente, por el virus del herpes simple VHS-1. El VHS es extremadamente contagioso y es transmitido a través del contacto directo con las lesiones ulcerativas activas a través de secreciones como la saliva.
Besarse, compartir menaje, prendas, o practicar sexo oral con una persona infectada puede provocar la transmisión. Una vez se ha tenido un contacto inicial, el material genético del virus viaja por las terminaciones nerviosas de la piel y mucosas hasta llegar al ganglio del nervio trigémino, donde se acantona.
- Infección primaria: Ocurre la primera vez que el virus entra en contacto con el cuerpo.
- Infección recurrente: Ocurre en pacientes que ya han padecido anteriormente una infección herpética. Suele aparecer en la unión del labio con la piel.
Al cabo de un par de días aparecen pequeñas ampollas de color amarillento que suelen desarrollarse a lo largo de los labios o en zonas cercanas como las mejillas y la nariz. Las ampollas generadas en la etapa anterior se desecan y se rompen, generando llagas abiertas poco profundas que presentan secreción y forman una costra.
En algunos casos, los síntomas pueden llegar al interior de la boca, con la aparición de unas vesículas en ramillete parecidas a las del labio que se localizan principalmente en el paladar y en las encías. Estas vesículas se ulceran muy rápido provocando inflamación y dolor.
En niños el primer contacto e infección por el virus del herpes suele ser asintomática, aunque también es posible que provoque una gingivoestomatitis herpética, que es la causa más frecuente de estomatitis en niños de 1-3 años. Esta afección suele producir fiebre alta, malestar general, dolor de cabeza, disminución de apetito y dolor de garganta, por lo que puede confundirse con una faringitis. Al cabo de unos días las encías se inflaman e hinchan y causan un gran dolor al tragar.
Al ser un virus que se transmite por contacto, es importante evitar el contacto directo con personas infectadas cuando existan manifestaciones clínicas de ampollas y vesículas. Las lesiones causadas por este virus suelen remitir por sí solas en una o dos semanas, aunque en ocasiones puede hasta doblarse este tiempo.
Llagas en el Paladar: Causas y Tratamientos
La aparición de llagas en el paladar u otras zonas de la boca es una de las afecciones orales más comunes. No se trata de un problema muy grave, ya que son lesiones que no requieren tratamiento y no son contagiosas. No obstante, si tienes llagas bucales sabrás que se trata de un proceso bastante molesto y doloroso.
Las llagas en el paladar o aftas bucales suelen hacer acto de presencia en los tejidos blandos de la boca, incluyendo el paladar. Son pequeñas heridas que están expuestas y abiertas. Suelen tener un color amarillento o blanquecino muy característico. Pese a que puedan parecerse a las calenturas o herpes, hay que saber diferenciarlos. Las llagas orales no son contagiosas en absoluto, sin embargo, un herpes bucal es muy contagioso.
Cuando las úlceras bucales aparecen en el paladar, pueden presentarse en dos lugares:
- Paladar duro: No es muy común que las aftas aparezcan en esta zona de la boca. En las situaciones en las que las lesiones se presentan aquí lo más probable es que se deba a una consecuencia clara. Normalmente se producen por la aparición de infecciones bucales o como consecuencia de una prótesis dental que no está bien colocada. Acudir al dentista si esto ocurre es muy importante.
- Paladar blando: Son mucho más comunes las llagas en el paladar blando. Estas aftas aparecen debido a causas variadas, exactamente igual que ocurre con la formación de llagas en otras zonas de la boca, como los labios, las encías, las mejillas o la lengua.
La formación de llagas en el paladar puede deberse a muchas situaciones. Entre ellas, destacan los cambios hormonales o los problemas inmunitarios:
- Traumatismos orales: Una mala mordida o un golpe en la boca puede propiciar la aparición de una úlcera.
- Lesiones: La ingesta de alimentos muy calientes puede provocar una herida en el paladar, que se muestre en forma de afta bucal.
- Déficit de vitaminas: Una carencia continuada de vitaminas, como las del grupo B y C, trae como consecuencia la formación de llagas. En países desarrollados esto no es algo común. Pero siempre es conveniente mantener una dieta rica en minerales y vitaminas.
- Estrés: Los cuadros de estrés o ansiedad pueden provocar la formación espontánea de llagas en el paladar y otras zonas de la boca.
- Ortodoncia invisible: Es muy común que aquellas personas que llevan ortodoncia sufran de llagas orales. Esto se debe al roce de los arcos metálicos y los brackets con algunas áreas de la cavidad bucodental.
- Bajada de defensas: Si estás sufriendo un proceso infeccioso la aparición de aftas puede ser uno de sus síntomas. En estos casos conviene que visites a tu dentista, para descartar que se trate de un herpes u otro tipo de afección.
Tratamiento y Prevención
La prevención es la clave para evitar la formación de llagas en el paladar. Debes tener muy claro que no existe ningún tratamiento para curar las aftas orales. Sin embargo, en la farmacia es posible comprar medicamentos que te ayudarán a minimizar las molestias y acelerar el proceso de curación.
Normalmente las llagas bucales suelen curarse por sí solas en un plazo máximo de una semana. Ten en cuenta que estas úlceras se forman en tejidos húmedos, que hacen que la curación sea mucho más lenta.
Los productos que se venden en farmacias para eliminar las llagas en el paladar con rapidez suelen presentarse en forma de crema. Actúan formando una película sobre la llaga, para acelerar su cicatrización.
Si tienes llagas en la boca puedes acudir a tu farmacia de confianza y comprar uno de estos tratamientos. En el caso de que la lesión no desaparezca en el plazo de una semana, es importante que acudas a la clínica dental. El odontólogo sabrá identificar las causas de las aftas bucales y te propondrá un tratamiento efectivo.
Para evitar las llagas en el paladar y las molestias que generan, lo mejor es prevenirlas. Una buena salud bucodental y seguir hábitos de vida saludables es la clave:
- Higiene dental exhaustiva: Debes cepillarte los dientes entre dos y tres veces al día, sin olvidar la lengua, la cara interna de las mejillas y las encías. Usa cepillos interproximales y seda dental para eliminar la placa bacteriana de las zonas a las que no llegas con el cepillo dental. Finaliza la higiene con un buen colutorio antiséptico.
- Dieta rica en vitaminas: Sigue una dieta rica en vitaminas y minerales, en la que no falten nutrientes esenciales. Las frutas y verduras te ayudarán a mejorar tu salud. Evita las comidas demasiado grasas, que dañen tu organismo.
- Ortodoncias y prótesis: Si llevas ortodoncia o prótesis removibles (dentadura postiza) y te salen llagas en el paladar o la boca, es recomendable que visites a tu odontólogo de confianza. En la clínica dental te ayudarán a lidiar con las aftas y optimizarán los tratamientos orales para que te generen molestias.
- Evitar alimentos a temperaturas extremas: Si ya tienes llagas en la boca evita el consumo de alimentos a temperaturas extremas. El objetivo es que estas se curen cuanto antes y las molestias no se alarguen demasiado.
Las llagas en el paladar son lesiones orales muy molestas, que se pueden prevenir con unos hábitos saludables.

| Condición | Causas | Síntomas | Tratamiento | Prevención |
|---|---|---|---|---|
| Herpes Oral | Virus del herpes simple (VHS-1) | Aftas en lengua, labios, fiebre, cansancio | Analgésicos, dieta blanda, hielo, enjuagues con agua y sal | Evitar contacto con llagas, higiene, dieta rica en vitamina C |
| Herpangina | Enterovirus (Coxsackie A) | Fiebre, dolor de garganta, úlceras en el paladar | Paracetamol, ibuprofeno, líquidos, dieta blanda | Lavado de manos, limpieza y desinfección |
| Llagas en el Paladar | Traumatismos, lesiones, déficit de vitaminas, estrés, ortodoncia | Úlceras en el paladar (duro o blando) | Medicamentos tópicos para aliviar el dolor | Higiene dental, dieta rica en vitaminas, cuidado con ortodoncias |