La hiperplasia gingival, tanto en perros como en gatos, se manifiesta como un engrosamiento o crecimiento excesivo de la encía. En algunos casos de hiperplasia gingival, el diente llega a ser tapado casi por completo por la encía, con peligro de sangrado cuando el perro va a comer. No hay que confundirlo con un épuli, que es un tumor de la encía. En la hiperplasia gingival acontece un sobrecrecimiento de la encía debido a su inflamación, en muchos casos debida a la placa bacteriana en la línea de las encías.

Causas de la Hiperplasia Gingival
Las causas descritas son múltiples, pero parece ser que la presencia de placa dental podría ser un importante factor predisponente. Aunque la enfermedad puede darse en cualquier raza canina, algunas parecen tener una mayor predisposición como las braquiocefálicas que incluye a los Bóxer.

Cuando el engrosamiento de la encía se da en gatos de entre 5 y 8 meses de edad, se conoce como gingivitis hiperplasia juvenil. Se aprecia clínicamente una inflamación e hiperplasia de la encía que puede llegar a cubrir las coronas de los dientes felinos. El aumento anormal del número de células se produce como consecuencia de una inflamación crónica.
Diagnóstico
Su diagnóstico se confirma realizando una biopsia y comprobando histológicamente el tejido hiperplásico.
Tratamiento de la Hiperplasia Gingival
La gingivectomía junto con la gingivoplastia es el tratamiento de elección para la hiperplasia gingival. La gingivectomía y la gingivoplastia son las técnicas quirúrgicas de elección en el caso de pacientes con dificultad en la aprehensión y masticación de los alimentos.

Una vez tratado, una de las medidas profilácticas indispensables para evitar que reaparezca la inflamación es el mantenimiento de una higiene dental estricta.
Como Cepillar Los Dientes A Un Perro | Limpiar Dientes Perro
Higiene Dental en Perros y Gatos
Revisar y cuidar su higiene dental debe de ser una rutina implantada en tu día a día, pues estos gestos podrían estar indicándonos ciertos problemas sobre los que no conviene descuidarnos. De un día para otro tu perro o gato puede sorprenderte con mal aliento, babeo en exceso o con dificultades para masticar la comida.
Se recomienda realizar una limpieza con cepillo mínimo cada dos días, si bien lo ideal sería después de cada comida, limitando la toma de comidas a una vez al día para facilitar el proceso. Existe un cepillo especial para perros con forma acorde a su diente y también unos cepillos denominados «dedales» pues se ajustan al dedo del dueño y en determinados perros son más efectivos pues ven que es la mano del dueño la que entra en la boca y hace el efecto limpiador y no un objeto extraño. Como ocurre en las personas, al cepillar una boca con gingivitis puede aparecer sangrado.
En casos con cierta predisposición a padecer gingivitis y sarro se puede recomendar la ingesta de un pienso específico para estos casos. Sin embargo, se ha demostrado que los alimentos especialmente formulados para el cuidado dental en gatos, son eficaces para reducir la acumulación de placa y disminuir la gingivitis. Asegúrate de preguntar a tu veterinario por alimentos que estén aprobados por el VOHC (Veterinary Oral Health Council). Son alimentos que han demostrado reducir el sarro y la placa en gatos.
Otras Enfermedades Dentales en Hurones
Al igual que en los humanos o en perros y gatos una buena dentadura será de mucha utilidad para que tu hurón envejezca cómodamente.
- Problemas de mal oclusión dental: La consanguinidad hace que se fijen genes que de otra manera se irían diluyendo y es así como aparecen colmillos con crecimiento alterado hacia un lado cuando debería ser recto. Este crecimiento puede dejar una señal en el labio que acaba formando una úlcera incluso e impidiendo la correcta alimentación por dolor e incluso infección.
- Dientes deciduos o de leche persistentes: Los hurones presentan su dentadura definitiva hacia los dos meses.
- Dientes partidos: Es muy frecuente que los hurones intentando salir de la jaula o mordiendo algún juguete duro se parta sobre todo los colmillos. En un principio no debe ser un problema pues la alimentación de los hurones en cautividad ya no les hace tener que desgarrar el alimento y esto hace que los colmillos sean un tanto innecesarios para este fin. Sin embargo sí podría haber problemas si se llega a afectar la pulpa dental habrá incluso que quitar esa pieza dental.
- Gingivitis y sarro: La gingivitis es la inflamación de las encías y es debida, principalmente, a la placa bacteriana que se deposita en el diente, dicha gingivitis se aprecia como una línea definida de enrojecimiento en el margen de la encía. Con frecuencia afecta a toda la línea gingival y no solo sobre los molares. Este tejido sangra fácilmente, a menudo con una presión delicada. El sarro se forma por la mineralización de la placa bacteriana y se observa un material obscuro sobre todo en molares y colmillos. La evolución del sarro y la gingivitis hacia la enfermedad periodontal es la retracción de la encía y cuando afecta a la raíz del diente se suele caer éste. La combinación de la irritación física causada por la presencia del sarro, así como las bacterias contenidas en el surco gingival inflamado, producen que se descompongan los tejidos conectivos que rodean el diente, y causan la pérdida de dientes, así como una potencial infección del hueso circundante. La infección de los dientes provoca halitosis fuerte. Este proceso es doloroso y provocará la pérdida del apetito.
- Neoplasias: Al igual que en otras partes del cuerpo, la cavidad oral no está libre de estos problemas. La aparición de épulis también puede ocurrir en hurones.
Gingivitis en Gatos
La gingivitis es el tipo más común de enfermedad dental entre los gatos, y es tan frecuente en ellos como en perros y humanos. Sin embargo, la gingivitis en gatos puede implicar algo más que la simple inflamación y sangrado de las encías que podrías experimentar en tu propia boca. De hecho, en algunos casos, puede poner en peligro su vida. Como es tan frecuente (además de potencialmente compleja y grave), es importante que los propietarios de gatos conozcan las causas y signos de la gingivitis felina, así como las medidas básicas de manejo y prevención.
Ocurre sobre todo en gatos mayores, cuando la placa se acumula y las encías responden con hinchazón, enrojecimiento, sangrado y sensibilidad. La placa es una acumulación de bacterias combinadas con sustancias que convierten la mezcla en algo sólido que se adhiere a los dientes.
La placa produce inflamación tanto de las encías como del ligamento periodontal, la estructura que une los dientes al hueso subyacente. Cuando solo reaccionan las encías, el resultado es la gingivitis, que literalmente significa inflamación de las encías. Cuando la enfermedad progresa y el ligamento periodontal reacciona a la placa con inflamación y deterioro, el trastorno resultante se denomina periodontitis o enfermedad periodontal. Los términos gingivitis y enfermedad periodontal suelen utilizarse indistintamente de forma incorrecta, por lo que es importante distinguirlos entre sí.
Causas de la gingivitis en gatos
- Enfermedades infecciosas: El virus de la leucemia y el de la inmunodeficiencia felina son las enfermedades infecciosas más comunes que pueden provocar gingivitis.
- Reabsorción dental: Este fenómeno solía denominarse lesiones reabsortivas odontoclásticas felinas (LORF). Es una afección frecuente en los gatos, en la que el cuerpo empieza a reabsorber los dientes de raíz. Es muy dolorosa y se diagnostica haciendo radiografías de los dientes y las encías. El único tratamiento es la extracción de los dientes afectados y, en algunos casos, esto significa todos los dientes. Aunque suene extremo, los gatos se recuperan muy bien después y, lo que es más importante, no sienten dolor. Durante la reabsorción dental, la gingivitis es frecuente.
- Gingivitis de inicio juvenil: Los gatos a los que les están saliendo los dientes suelen padecer una gingivitis leve, pero también puede producirse una gingivitis grave tras la salida de los dientes adultos.
- Dientes fracturados: Los traumatismos pueden desencadenar gingivitis.
- Maloclusiones: Los dientes desalineados, frecuentes en los gatos de cara plana (también llamados braquicéfalos), y otras anomalías ortodóncicas pueden provocar gingivitis.
- Complejo de granuloma eosinofílico: Esta enfermedad inflamatoria puede afectar a veces a los labios, las encías, la lengua y, en consecuencia, a los dientes cercanos.
- Hiperplasia gingival: Aunque es menos frecuente en gatos que en perros, el crecimiento excesivo de las encías provoca gingivitis en ambas especies.
- Gingivoestomatitis: Esta enfermedad es el resultado de una reacción extrema de las encías y los tejidos bucales circundantes a los tejidos dentales y la placa, y puede causar un dolor debilitante. Los gatos afectados pueden ser incapaces de comer o beber. A veces el dolor y la inflamación son tan graves que el único remedio es la extracción completa de todos los dientes. Suena drástico, pero la mayoría de los gatos se recuperan muy bien después y tienen una calidad de vida mucho mejor.
Como hemos dicho, los signos principales de la gingivitis felina incluyen enrojecimiento y sangrado en la línea de las encías. Los gatos más gravemente afectados tendrán dolor bucal. A los gatos se les da muy bien ocultar el dolor, e incluso los gatos que sufren muchas molestias pueden no mostrarlas de manera evidente. Por el contrario, algunos gatos, al igual que los humanos, tienen un umbral de dolor más bajo y pueden ser todo lo contrario.
Abordar la placa y el sarro es el objetivo principal del tratamiento de la gingivitis. Una limpieza dental rutinaria con anestesia suele solucionarlo. El control de la placa es, de lejos, el medio más eficaz de prevenir la gingivitis en la mayoría de los gatos, y el mejor método es el cepillado dental diario.
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