Hoy queremos hablar de las encías, una zona delicada encargada de sostener algo vital para tu bienestar: los dientes. Si has notado algún cambio en ellas, no estás solo. De hecho, ¡que levante la mano alguien que no haya sentido alguna vez cualquier tipo de molestia en la boca!
El dolor de encías, normalmente unido a una inflamación y/o sangrado, es una patología muy común entre la población en general, aunque especialmente en personas de entre 30 y 50 años.
Si percibes que tus encías inflamadas adquieren una tonalidad más intensa, comienzas a sentir dolor o cuando te cepillas los dientes notas cierto sangrado, hazle una visita a tu dentista con premura. Si lo dejas pasar, el problema se agudizará progresivamente y aparecerán otras enfermedades asociadas.
Pero, ¿por qué se te inflaman las encías? ¿Cómo puedes desinflamarlas? ¿Qué enjuague bucal es efectivo para las encías inflamadas? Hoy, damos respuesta a todas tus preguntas y te enseñamos los cuidados necesarios que requiere esta importante zona de tu boca.
😨 Que hacer si tengo ENCIAS INFLAMADAS Y SANGRANTES - Causas y Tratamientos (Que SI FUNCIONAN ✅)
¿Qué causa la inflamación de las encías?
La principal causa de las encías inflamadas es la acumulación de placa bacteriana en los dientes y las encías. La inflamación de encías (encías hinchadas, rojas y sensibles) suele deberse a la placa bacteriana.
Las causas más comunes del dolor de encía suelen ser las enfermedades periodontales, que como procesos infecciosos causados por las bacterias que se alojan en nuestra boca, provocan la inflamación e irritación de las encías y por tanto, molestias en las mismas.
La acumulación de placa o sarro sobre las piezas dentales provoca el sangrado de encías y su inflamación. Una adecuada higiene bucodental y el control profesional por parte de un odontólogo especializado en periodoncia ayudará a prevenir y a controlar tu problema y sus efectos.
Sin embargo, existen varios factores y condiciones que pueden provocar o empeorar la inflamación gingival. Tengas encías inflamadas o no, lo primero que debes hacer es reforzar tu higiene bucodental diaria.
Es hora de incorporar a tu rutina de higiene bucal productos capaces de combatir las bacterias que se acumulan en la superficie de los dientes y las encías, y que acaban formando la placa bacteriana.

Otras posibles causas de la inflamación de las encías:
- Enfermedades periodontales: Gingivitis y periodontitis.
- Cambios hormonales: Pubertad, menstruación, embarazo.
- Deficiencias nutricionales: Falta de vitamina C, vitaminas del grupo B o hierro.
- Medicamentos o enfermedades sistémicas: Algunos fármacos para la epilepsia, inmunosupresores, antidepresivos, antihistamínicos, diabetes mal controlada o trastornos inmunológicos.
- Tabaco y otros irritantes químicos: El fumar cigarrillos o consumir tabaco en cualquier forma.
- Prótesis dentales o aparatos mal ajustados: Pueden provocar roces constantes en la encía.
- Otras causas menos frecuentes: Infecciones virales como el herpes simple, infecciones por hongos, reacciones alérgicas, traumatismos o heridas en la encía.
- Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental.
- Encías retraídas: hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
- La dentición en bebés: se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés.
- Dientes mal alineados: cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.
Enfermedades propias de las encías inflamadas
Las encías inflamadas generalmente son síntomas de las enfermedades periodontales. Dentro de estas, podemos diferenciar dos tipos en función del grado de afección de las encías.
- Gingivitis: Hace referencia al primer grado de la enfermedad periodontal. Se trata de la inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y puede aparecer a cualquier edad. Si no se trata adecuadamente puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: Hablamos de la periodontitis cuando existe infección ‘profunda’ de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente. Esto suele ocurrir cuando la gingivitis no se ha tratado a su debido tiempo. Puede provocar la pérdida dental. Su aparición repercute en la salud general. Entre las consecuencias que puede provocar destaca el aumento del riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro.
Cuando hablamos de inflamación de encías nos referimos a una hinchazón anormal de estas. Su aparición puede causar daños importantes e irreparables en los dientes. Por ello no debemos mirar a otro lado cuando nos encontramos con esta afección. Esta inflamación puede deberse a distintos factores. Desde algo tan simple como haber ingerido un alimento, en cuyo caso hablaríamos de una inflamación temporal, hasta casos de periodontitis graves.
Ante el más mínimo síntoma, acude a tu clínica dental de confianza. Los tratamientos de las enfermedades gingivales en sus primeras fases son rápidos y sencillos. Ya conoces los primeros síntomas, no dejes pasar el tiempo cuando comiences a ver tu encía inflamada.
¿Cuánto tiempo duran las encías inflamadas?
Con el tratamiento adecuado, las encías inflamadas pueden ser solo una molestia temporal y desaparecer en pocos días. Pero si las ignoras, la inflamación podría convertirse en un signo de gingivitis, acompañada de enrojecimiento y sangrado. Por eso, lo importante no es hablar de cuánto tiempo están inflamadas, si no de cuándo debes actuar. Y lo mejor es acudir a tu clínica dental de confianza ante cualquier indicio de encías inflamadas.

¿Cómo saber si tengo infección en las encías?
Si notas que tus encías están más hinchadas de lo normal o parecen inflamadas, es posible que estés frente al primer signo de infección. Tu misión será ofrecer la menor hospitalidad posible a los microorganismos que puedan desequilibrar tu ecosistema bucal.
Es posible que te preguntes cómo saber si realmente tienes las encías inflamadas o cuáles signos acompañan a esta condición:
- Enrojecimiento y cambio de color: Las encías sanas suelen ser rosadas pálidas. Si están inflamadas, toman un tono rojo intenso o incluso violáceo.
- Hinchazón o abultamiento: Al inflamarse, el tejido gingival se ve engrosado, abultado o sobresaliendo más de lo normal. Las papilas (triangulitos de encía entre diente y diente) se ven agrandadas.
- Sensibilidad y dolor de encías: Las encías inflamadas a menudo están sensibles al tacto - por ejemplo, molestia al cepillarte o morder alimentos duros. Pueden doler de forma sorda o pulsátil, especialmente si la inflamación es por infección aguda.
- Sangrado gingival: Es uno de los síntomas más comunes. Puedes notarlo al escupir la pasta dentífrica con hilos de sangre, o al pasar el hilo dental. En encías inflamadas incluso morder una manzana o pan duro puede provocar sangrado.
- Encías retraídas: Cuando la inflamación es crónica (como en periodontitis), la encía puede ir retrocediendo y dejando expuesta una porción mayor del diente. Notarás los dientes “más largos” o pequeños espacios negros entre dientes donde antes había encía.
- Mal aliento persistente: El halitosis o mal sabor de boca es frecuente cuando hay inflamación e infección en las encías. Las bacterias implicadas liberan compuestos sulfúricos de olor desagradable.
- Supuración (pus) en la encía: En casos de infección periodontal avanzada o absceso dental, la encía inflamada puede llegar a formar un flemón o bolsita de pus. Verás un punto blanco-amarillento en la encía muy roja, acompañado de dolor punzante.
- Movilidad en los dientes: En etapas avanzadas de periodontitis, al haberse dañado el hueso de soporte, los dientes pueden aflojarse.
Importante: En ocasiones la inflamación de encías puede pasar desapercibida en cuanto a dolor - por ejemplo, en una gingivitis inicial puede que solo veas un poco de sangre al cepillar pero no sientas dolor. No esperes a tener dolor para actuar.
¿Qué puedes hacer para curar y desinflamar las encías?
El tratamiento se centra en reducir la inflamación, eliminar la placa bacteriana y prevenir su acumulación futura.
El tratamiento de las encías inflamadas dependerá de la causa y la gravedad del problema. En términos generales, existen dos ámbitos de actuación: los tratamientos profesionales que se realizan en la clínica dental y los cuidados o remedios caseros que puedes hacer en casa para mejorar la condición de tus encías. Lo ideal es combinar ambos: primero resolver la causa principal en el consultorio y, paralelamente, mantener buenos cuidados diarios.
Al menor síntoma de hinchazón o dolor gingival, esmérate en tener unas rutinas de higiene en casa aún más exhaustivas. Al contrario de la creencia popular, cuando la encía comienza a sangrar no debemos detener el cepillado, sino continuarlo. No te limites al uso del cepillo: utiliza un enjuague bucal antibacteriano.
Cuando se trata de un dolor puntual no asociado a una patología periodontal, es habitual que el dolor remita utilizando un especialmente indicado para tratar las encías.
- Cepillado dental: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de dientes suave y pasta dental fluorada.
- Limpieza dental profesional: Programa citas regulares para una limpieza dental profesional.
- Raspado y alisado radicular: En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento llamado raspado y alisado radicular. Es lo que se conoce como raspado y alisado radicular, también llamado curetaje o raspaje.
- Enjuagues bucales: Uno de los más conocidos y efectivos es realizar enjuagues bucales con agua tibia y sal. Otro de los remedios que podemos utilizar es la utilización del limón. El té también nos va a ayudar para las encías inflamadas, ya que tiene una solución antiséptica natural que es capaz de desinfectar y mejorar la curación.
- Alimentación equilibrada: En algunos casos por ciertas deficiencias de nutricionales puede parecer inflamación de las encías, por tanto, una dieta equilibrada puede solucionar el problema.
- Aplica frío: Aplicar frío es una solución rápida, aunque temporal, para aliviar el dolor de encías. Resulta especialmente útil si estamos ante un caso de enfermedad periodontal y la inflamación es tal que duele incluso sin lavarnos los dientes o comer. Para reducir la molestia, recurre a un poco de hielo envuelto en tela y pásalo suavemente por la zona hinchada.
- Reduce el consumo de azúcar: La enfermedad periodontal está originada por la presencia de bacterias en las encías, así que reducir el consumo de azúcar es siempre una medida positiva.
- Antiinflamatorios o antibióticos: Siempre bajo prescripción médica, puedes tomar antiinflamatorios o incluso antibióticos para reducir la infección.
- Visita a un periodoncista: En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.
Queremos verte sonreír
Siempre es mejor prevenir que curar, por eso, cuidar tus encías es más que una simple medida para evitar la inflamación: es una oportunidad para mejorar tu bienestar general.
Una vez que hemos recuperado el color rosado de nuestras encías -y con ello su salud-, la clave se encuentra en la prevención futura.
- Evita el tabaco y el alcohol.
- Acude al higienista para realizarte limpiezas profesionales al menos una vez al año.
1. Escoge tu aliado
Es hora de incorporar a tu rutina de higiene bucal productos capaces de combatir las bacterias que se acumulan en la superficie de los dientes y las encías, y que acaban formando la placa bacteriana.
¡Hola gama Bexident Encías Uso Diario!
2. ¿Doble limpieza? ¡Sí!
¿Doble limpieza?
3. Seda dental
Por último, completa tu limpieza con la seda dental para liberar restos de comida de las zonas más inaccesibles.
Con 3 sencillos pasos, podrás decir adiós a la acumulación de sarro y placa, y darás a tus encías justo lo que necesitan: una limpieza profunda que te ayude a prevenir la inflamación. ¿Quieres saber más?

Enfermedades propias de las encías inflamadas
Las encías inflamadas generalmente son síntomas de las enfermedades periodontales. Dentro de estas, podemos diferenciar dos tipos en función del grado de afección de las encías.
Cuando hablamos de inflamación de encías nos referimos a una hinchazón anormal de estas. Su aparición puede causar daños importantes e irreparables en los dientes. Por ello no debemos mirar a otro lado cuando nos encontramos con esta afección. Esta inflamación puede deberse a distintos factores. Desde algo tan simple como haber ingerido un alimento, en cuyo caso hablaríamos de una inflamación temporal, hasta casos de periodontitis graves.
Mantenimiento periodontal, el segundo paso para tratar las encías inflamadas
Una vez se ha llevado el tratamiento contra las encías inflamadas, es importante seguir un protocolo para que esto no vuelva a suceder. Consiste en un mantenimiento periodontal que se aplica una vez restablecida la salud periodontal. Se realiza para evitar que la enfermedad periodontal vuelva a activarse.
Este mantenimiento periodontal se realiza con los siguientes objetivos:
- Detectar cambios en la salud general que puedan aumentar el riesgo de volver a sufrir problemas periodontales.
- Exploración completa de las encías para comparar la situación actual con respecto a los registros anteriores.
- Examen con radiografías y otras pruebas complementarias, si se considera necesario.
- Detectar zonas con riesgo de recaída, y realizar en ellas el tratamiento oportuno.
- Adaptar las técnicas y hábitos de higiene a posibles cambios acontecidos en la boca (como la colocación de prótesis, de implantes, aparatos de ortodoncia…).
- Eliminación de todo el sarro y placa bacteriana, pigmentaciones y rugosidades de los dientes, tanto por encima como por debajo de la encía.
Durante este mantenimiento periodontal también se informa al paciente sobre el estado de salud actual y cualquier tratamiento adicional necesario.