La sabiduría popular se manifiesta a través de refranes y expresiones que encapsulan experiencias y verdades universales. Una de estas expresiones es "Incluso los corderos tienen dientes".
Para entender mejor esta frase, es importante analizar otros refranes que nos invitan a la reflexión sobre el poder de las palabras y la importancia del silencio:
- «Hay quien calla y es tenido por sabio».
- «El necio callando es habido por discreto».
- «Quien oye, ve y calla, de tonto no tiene nada».
- «Quien no habla, no yerra».
Estos refranes nos recuerdan que a veces es mejor guardar silencio, ya que las palabras pueden ser peligrosas y revelar nuestra ignorancia. Sin embargo, también existe un tiempo para hablar, como lo señala la Biblia: "Hay un tiempo de callar y hay un tiempo de hablar".
Recordemos algunas paremias que nos invitan a ser prudentes con nuestras palabras:
- «Alquimia probada, tener la lengua refrenada».
- «El buen callar, cien sueldos val».
- «Con el callar vencerás».
- «Boca cerrada, más fuerte es que muralla».
También es importante ser discretos y no revelar secretos:
- «En la boca del discreto, lo público es secreto».
- «Más vale callar lo que se sabe que decir lo que no se sabe».
- «Lo que no quieras que digan, no lo digas».
- «Lo que no quieras que sepan muchos, no lo cuentes a ninguno».
La calumnia es un vicio detestable, y la lengua puede ser un arma poderosa:
- «La lengua no tiene hueso, pero rompe huesos».
- «La lengua malvada corta más que espada».
- «La lengua no tiene dientes, pero más que ellos muerde».
En contraposición a la prudencia y el silencio, la expresión "Incluso los corderos tienen dientes" nos advierte que incluso las personas más inocentes y pacíficas pueden tener un lado agresivo o peligroso. No debemos subestimar a nadie por su apariencia o comportamiento.
Esta idea se relaciona con otros refranes que nos recuerdan que las apariencias engañan:
- «Aunque la mona se vista de seda, mona se queda».
- «No hay que atar a los perros con longanizas».
La frase "Incluso los corderos tienen dientes" nos invita a ser cautelosos y a no confiar ciegamente en nadie. Todos tenemos la capacidad de defendernos y de mostrar nuestra fuerza cuando es necesario.

El trabajo y la perseverancia
La Biblia nos enseña que debemos ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente. De acuerdo con esta idea, el refranero español nos ofrece paremias que hacen referencia a la necesidad de trabajar para poder comer:
- «De Dios abajo, cada uno vive de su trabajo».
- «Nace el hombre para trabajar, y no para holgar».
- «El hombre nace para trabajar y el ave para volar».
Muy significativa resulta la paremia: «Manos callosas, manos honrosas». Y asimismo la que dice: «Manos ensortijadas, bien parecen; manos encallecidas, ennoblecen».
La justicia divina
La idea de que no pocas veces el daño preparado para otro recae sobre el que lo urdió aparece en varias frases del Antiguo Testamento. Además, el refranero español es muy rico en paremias que guardan relación con esta filosofía expresada en numerosas frases bíblicas.
Entre otras muchas, las siguientes:
- «Cada uno paga por donde peca».
- «Quien a hierro mata / hiere, a hierro ha de morir».
- «A do las dan, ahí las toman».
El matrimonio y la familia
San Pablo insiste en la indisolubilidad del matrimonio con estas palabras: «A los ya casados les ordeno, no yo sino el Señor, que la mujer no se separe de su marido.
El refranero español, además de haber adoptado esta frase «Más vale casarse que abrasarse», o «Mejor es casarse que abrasarse», ha creado otra que dice: «Más vale casar que en amores arder y penar».
Además de la paremia «El buey suelto bien se lame» el refranero español nos ofrece estas otras:
- «Más vale soltero andar que mal casar».
- «Mujer sin varón, y navío sin timón, nada son».

Vitaminas y minerales para fortalecer los dientes
Nutrición para tener encías sanas y dientes fuertes
Las vitaminas y minerales son esenciales para la salud dental. Estos componentes ayudan a fortalecer el esmalte dental, mantener las encías saludables y prevenir problemas comunes como las caries, la gingivitis o la sensibilidad dental.
Vitamina A: Favorece el mantenimiento de las mucosas sanas y contribuye a la formación del esmalte dental. Se encuentra en alimentos anaranjados como zanahorias y mangos.
Vitaminas del grupo B: Contribuyen a mantener tejidos bucales saludables y a la regeneración celular. Se encuentran en carnes magras, pescado, huevos, lácteos, legumbres, frutos secos y cereales integrales.
Vitamina C: Es clave para la producción de colágeno, que da estructura y firmeza a las encías. Se encuentra en kiwi, fresas, papaya y pimientos.
Vitamina D: Actúa como un facilitador para que el calcio de los alimentos pase al torrente sanguíneo y llegue a mineralizar huesos y dientes. Se obtiene a través de la exposición al sol, pescados azules y lácteos fortificados.
Vitamina K: Está involucrada en la coagulación de la sangre y en el metabolismo del calcio. Se encuentra en vegetales de hoja verde oscura.
Calcio: Fortalece los dientes y la estructura ósea que los sostiene. Se encuentra en lácteos, pescado con espinas suaves, almendras, vegetales verdes y legumbres.
Fósforo: Ayuda a proteger y reconstruir el esmalte dental. Se encuentra en carnes y pescado.
Flúor: Se integra en el esmalte dental y lo vuelve más resistente a los ácidos que producen las bacterias. Se obtiene a través de la pasta dental con flúor, agua fluorada y té.
Magnesio: Juega un papel crítico en el metabolismo del calcio y del fósforo. Se encuentra en verduras de hoja verde, frutos secos y semillas, granos integrales y chocolate negro.
Zinc: Forma parte de enzimas que reparan tejidos, apoya la inmunidad y tiene efecto antimicrobiano local. Se encuentra en productos de higiene bucal.

El origen de la expresión "Estar a partir un piñón"
La expresión "estar a partir un piñón" significa "haber unidad de intereses y afectos entre ellas". Es decir, la expresión se utiliza para referirse a una unión muy estrecha entre personas, para señalar una amistad inquebrantable o simplemente para subrayar que dos o más personas concuerdan completamente con un asunto.
Respecto al origen, la mayoría de diccionarios de refranes, dichos y proverbios coincide en que "estar a partir un piñón" alude a los novios y, como expone José María Iribarren en El porqué de los dichos, "a los que bien se quieren que no tienen inconveniente en dividir en dos un piñón, incluso con los dientes y en comérselo a medias".
Sin embargo, los doctores en Literatura española Eva Llergo Ojalvo e Ignacio Ceballos Viro, en un artículo de la revista Rinconete, se adentran en el origen "estar a partir de un piñón". Explican que los diccionarios académicos incluyen esta expresión desde 1884 y se preguntan por qué no aparece registrada antes.
Llergo y Ceballos descubren una "leve pero decisiva variante" de la locución en regiones como Castilla La Mancha o Galicia: "a partir un quiñón". Quiñón es un término empleado para designar una tierra que se reparte entre varias personas para sembrar y compartir. El dicho tiene así también sentido, puesto los agricultores deben tener cierta confianza entre ellos para trabajar el campo de manera colectiva.
Refranes extremeños
- «En Logrosán, asina semos, ni más ni menos, ni menos ni más.
- «A la sombra de los gitanos roban muchos castellanos»
- «A palabras necias, oídos sordos»
- «Atar a los perros con longanizas»
- «Con pan y vino se hace el camino»
- «Cría fama y échate a dormir»
- «Dinero llama a dinero»
- «El ajo de enero llena el mortero»
- «En Abadía, buenas mozas de noche y de día porque...
- «En Brozas, ni jaca ni moza»
- «En Medina, ni mujeres ni gallinas»
- «En todas las casas cuecen habas»
- «La cabra coja no quiere siesta»
- «La mujer buena es a la vez; perla, plata y oro, pero...
- «Pelillos a la mar»
- «Quien a los veinte no es valiente, ni a los treinta prudente, ni a los cuarenta rico...
- «Quien fue a Sevilla perdió su silla»
- «Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena»
- «Ser más torpe que le rabo un cerdo»
- «Tener un tío en Graná es como no tener tío ni tener ná»
- «Todos los caminos van a Roma»
- «Zagal, al campo... No señor que estoy descalzo. Zagal, a la cazuela...