El paladar blando, también conocido como velo del paladar, es un tabique móvil músculo-membranoso que forma parte de la orofaringe y separa la nasofaringe de la orofaringe. En la parte media de su borde posterior se localiza la úvula, una prolongación que mide 10-15 mm. El borde anterior limita con el paladar óseo.

Anatomía del paladar duro y blando
Anatomía del Velo del Paladar
El velo del paladar está compuesto por varias estructuras clave:
- Lámina fibrosa o aponeurosis palatina: Es una membrana fibrosa que continúa con el paladar duro y ocupa la mitad anterior del paladar blando.
- Músculos: Varios músculos son esenciales para la función del velo del paladar:
- Músculo tensor del velo del paladar o periestafilino externo
- Músculo elevador del velo del paladar (periestafilino interno)
- Músculo palatofaríngeo (faringoestafilino)
- Músculo palatogloso (glosoestafilino)
- Músculo de la úvula (palatoestafilino)
Vascularización e Inervación
La vascularización del velo del paladar depende de ramas procedentes de la carótida externa, que son:
- La arteria palatina ascendente (rama de la arteria facial)
- Palatina descendente (rama de la arteria maxilar)
- Dorsal de la lengua (rama de la arteria lingual)
- Esfenopalatina (rama terminal de la arteria maxilar)
- Del conducto pterigoideo o vidiano (rama de la arteria maxilar), todas ellas dependientes de la carótida externa.
La inervación sensitiva del paladar blando la recogen los nervios palatinos mayor y menor, ramas del nervio maxilar (V2).
Problemas Asociados al Velo del Paladar
Existen problemas asociados a otras operaciones como, por ejemplo, las cirugías de adenoides y amígdalas que puede producir complicaciones velofaríngeas. Pero existen muchas causas y orígenes que tienen consecuencias sobre el velo del paladar.
Infecciones virales, bacterias, incluso hongos, pueden afectar gravemente a esta zona y causar una hinchazón severa. Además, al estar en conexión con los sistemas gastrointestinal y respiratorio, es una zona especialmente sensible y que puede darnos muchas molestias en nuestro día a día.

Infecciones pueden causar problemas en el velo del paladar
Ronquidos, apnea del sueño, dolores al tragar alimentos o problemas al respirar pueden estar asociados a la necesidad de tratar el velo del paladar.
Otro problema habitual es el paladar hendido, que se produce en bebés. Es una fisura o pequeña hendidura en el paladar que produce un orificio entre la boca y la nariz, y que se debe corregir.
Causas del Labio y Paladar Hendido
Diagnóstico y Tratamiento
La tomografía computadorizada (TC o TAC) será una de las pruebas principales para determinar un diagnóstico del problema existente en el velo del paladar y otros que puedan estar relacionados. Quizás también sea conveniente realizar una resonancia magnética, ya que nos aporta una serie de datos que otorgan información diferente y muy relevante.
Tras la evaluación, estableceremos el diagnóstico para el velo del paladar o su músculo tensor y el mejor tratamiento para cada paciente. Una de las opciones siempre será la cirugía, pero también cabe la posibilidad de que no haga falta, corrigiéndose con medicamentos y ciertas pautas a seguir. En otros casos, sí se requerirá la intervención quirúrgica.
La cirugía del velo del paladar permite que el tensor recupere sus funciones y reconstituir la morfología perdida del velo palatino. La radiofrecuencia nos ayuda a devolver el volumen original del tejido del paladar, liberando el paso del aire desde las vías respiratorias hacia los pulmones.
Consiste en introducir un electrodo que aumente la temperatura hasta que se cree un proceso de fibrosis, con la consiguiente rigidez y estabilidad que crea esa cicatriz.
Carcinomas del Paladar Blando
Los carcinomas del paladar blando representan el 5-15% de los tumores de orofaringe. Su incidencia ha aumentado en los últimos años debido a la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Inicialmente, los tumores del paladar blando son silenciosos y debemos sospechar que eviten el diagnóstico tardío.
Los factores predisponentes más conocidos de los tumores del paladar blando son el tabaco, el consumo de alcohol y el virus del papiloma humano (VPH). La asociación del alcohol y el tabaco tiene un efecto sinérgico. En las últimas décadas ha habido un incremento en la incidencia del carcinoma de orofaringe que se ha atribuido a la infección por VPH. La prevalencia de infección por VPH en el carcinoma de paladar varía desde el 4% al 93%.
Como ocurre en otras localizaciones, para el diagnóstico definitivo se necesitan pruebas complementarias. El estudio citohistológico es imprescindible para el diagnóstico. Debemos solicitar la determinación de la proteína p-16 del VPH, ya que, la estadificación, tratamiento y pronóstico son diferentes en función de su positividad.
En el caso de tumores localizados, la resonancia magnética nuclear (RMN) en el plano coronal con gadolinio se considera la prueba de elección por la mejor definición de los tejidos blandos. Cuando el diagnóstico clínico es difícil, la tomografía por emisión de positrones (PET) es útil cuando hay dudas en otras pruebas de imagen o en el caso de recidivas.
El tratamiento de los tumores de paladar blando es controvertido. Hasta la última década, el tratamiento de elección era la radioterapia asociada a quimioterapia. El avance en las nuevas técnicas quirúrgicas mediante abordaje transoral ha permitido que se aumente el número de tumores del paladar tratados quirúrgicamente.
Cirugía transoral para tratar tumores del paladar blando
La vía transoral, como nuevo abordaje en los tumores de orofaringe, ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de estos tumores. La cirugía transoral se puede realizar utilizando distintas herramientas y energías como bisturí frío, bisturí eléctrico monopolar, láser CO2, cirugía transoral robótica (TORS) y cirugía transoral endoscópica mediante ultrasonidos (TOUSS).
En los tumores del paladar blando la probabilidad de metástasis cervicales ocultas es del 20%, por lo que está indicado el vaciamiento cervical ipsilateral de las áreas II-IV. En los tumores de línea media o próximos a ella, el vaciamiento debe ser bilateral.
La resección de los tumores del paladar blando puede acarrear una insuficiencia velopalatina, fundamentalmente por sección del elevador del velo del paladar y también una disfunción de la trompa de Eustaquio (por una lesión del tensor del velo del paladar).
La mayoría de los autores cree que la reconstrucción funcional del paladar está indicada en defectos que representen más del 50%.
Opciones de Reconstrucción del Paladar Blando
Para defectos pequeños (<50%), tenemos las opciones de la bola de Bichat o el colgajo de músculo buccinador. Para defectos mayores del 50% también se dispone de distintas opciones como son el colgajo miomucoso infrahioideo, el colgajo de músculo temporal, el colgajo radial, el colgajo en isla de la arteria facial tunelizada y el colgajo en isla junto con el colgajo de pared faríngea lateral.
A continuación, se presenta una tabla con algunas opciones de reconstrucción y sus características:
| Colgajo | Características |
|---|---|
| Bola de Bichat | Rápido y sencillo. Se puede realizar bajo anestesia local. Poca morbilidad. |
| Colgajo de músculo buccinador | Rápido y sencillo. Cierre primario del defecto. Arteria a bucal o facial. Reconstrucción en pacientes edéntulos. |
| Colgajo miomucoso infrahioideo | Versátil y seguro. Máximo 10x5cm. El área donante se cierra mediante una bola de Bichat. |
| Colgajo de músculo temporal | Robusto, fácil y seguro. No tiene sensibilidad. Se puede asociar a tendón del músculo palmar menor → mayor suspensión y dinamismo. |
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