Injerto Gingival Pediculado: Técnica y Aplicaciones en Periodoncia

Si te han recomendado un injerto de encía o simplemente quieres entender en qué consiste este tratamiento, estás en el lugar adecuado. Un injerto de encía, también llamado injerto gingival, es una cirugía periodontal usada para corregir la recesión gingival.

Se extrae tejido sano del paladar o de una encía cercana y se implanta sobre la raíz del diente expuesto para restaurar la encía y proteger contra sensibilidad y caries. La técnica más común es el injerto con tejido palatino, pero también existen técnicas sin zona donante explícita.

Representación visual de un injerto de encía.

¿Por qué hacerse un injerto de encía?

Algunas personas optan por hacerse un injerto de encía por motivos estéticos, ya que no están totalmente satisfechas con su sonrisa; mientras que para otros, es necesario un injerto de encía para proteger los dientes de futuros problemas y reparar cualquier daño ya hecho:

  • Restauración de la línea gingival: Ideal para dientes con retracción para recuperar salud y estética.
  • Reducción de sensibilidad dental: Al cubrir la raíz expuesta, disminuye el dolor al consumir alimentos fríos o calientes.
  • Prevención de caries y daño futuro: La retracción no tratada puede derivar en infecciones, pérdida ósea e incluso pérdida dental.
  • Mejora estética: Restituye una sonrisa uniforme y atractiva, con encía cubierta y natural.

¿Qué causa la recesión de encías?

  • Bacterias de la enfermedad periodontal.
  • Cepillado agresivo a largo plazo
  • Tener tratamiento de ortodoncia, brackets.
  • El tejido fino de las encías puede predisponer a la recesión
  • Malos hábitos como tabaquismo
  • Ciertos procesos hormonales debidos al embarazo o la edad de la persona.
  • Trauma severo en la boca
  • Piercings

Tipos de injerto de encía

Injerto gingival pediculado

Esta técnica consiste en desplazar un colgajo de encía que se encuentra junto a la zona afectada, sin necesidad de una zona donante externa. La encía se estira cuidadosamente para cubrir la raíz expuesta.

  • 🔹 Ventajas: buena integración, menos molestias postoperatorias.
  • 🔹 Indicado en: pacientes con suficiente encía adherida junto al área a tratar.

Injerto con tejido palatino

Es el método más común. Se extrae una pequeña porción de tejido del paladar (zona donante) y se coloca sobre la recesión gingival.

  • 🔹 Ventajas: técnica versátil, resultados estables a largo plazo.
  • 🔹 Indicado en: casos con mayor retracción o cuando no hay suficiente encía local.

Técnica de tunelización («pinhole»)

También conocida como técnica de acceso mínimo, se realiza un micro-orificio en la parte superior de la encía, a través del cual se desplaza y reposiciona el tejido hacia la zona con recesión. Puede combinarse con un injerto de tejido palatino si es necesario.

  • 🔹 Ventajas: mínimamente invasiva, menor sangrado, recuperación rápida.
  • 🔹 Indicado en: múltiples dientes afectados o pacientes que prefieren técnicas con menos cortes.

Representación visual de Técnica de tunelización.

¿Cuánto tarda en sanar un injerto de encía?

La cicatrización suele completarse entre 2 a 4 semanas. La mayoría de los pacientes reportan menos sensibilidad notable a las 2‑3 semanas, aunque una recuperación completa puede necesitar hasta 6‑8 semanas.

¿Es doloroso un injerto de encía?

Se realiza con anestesia local, por lo que el procedimiento es poco doloroso. Tras el efecto de la anestesia, es común sentir molestias leves o hinchazón. Se recomiendan analgésicos comunes y frío local para el postoperatorio, que tiende a ser bien tolerado.

¿Cuándo puedo comer normal después de un injerto de encía?

  • Primeras 24-48 h: solo alimentos líquidos o muy blandos (purés, sopas frías, yogur).
  • Semanas 1-2: transitar a alimentos blandos y tibios, evitando masticar sobre la zona tratada.
  • A partir de la semana 3-4: se reintroduce la dieta habitual, siempre con cuidado hasta completar la cicatrización.

Cirugía INJERTO GINGIVAL👅Parte1 Indicaciones Post quirúrgicas y Dieta #cucharadademipropiochocolate

Beneficios del injerto de encía en implantes dentales

  • Encía adherida de calidad: clave para proteger contra bacterias y evitar infecciones.
  • Protección contra mucositis y periimplantitis: enfermedades que pueden causar pérdida ósea alrededor del implante.
  • Estética en zona frontal: asegura un acabado natural en coronas implantadas.

Además, facilita un mantenimiento óptimo y prolonga la durabilidad del implante.

Injerto pediculado de tejido conectivo palatino para aumento de reborde y/o evitar exposición de barrera en regeneración ósea guiada

Es frecuente encontrarnos con deformidades o defectos en la cresta alveolar en el frente antero-superior que dificultan la restauración protésica de la zona afectada. El tratamiento de estos defectos intenta la reconstrucción de los tejidos duros y blandos del reborde desdentado para conseguir una dentición adecuada en cuanto a estética, función y salud.

Los defectos leves o moderados con poca pérdida de tejido duro se pueden resolver generalmente con aumento de tejidos blandos. Sin embargo, los casos más graves o con pérdida importante de hueso en los que se opte por tratamiento implantológico es necesario el aumento de los tejidos duros y blandos, simultáneo o no a la colocación de fijaciones, en una o varias etapas.

El presente artículo describe un procedimiento quirúrgico, mediante un injerto pediculado de tejido conectivo palatino, para el aumento del tejido blando en combinación con procedimientos de regeneración ósea guiada, en defectos localizados en el frente anterior del maxilar superior.

Varios factores pueden dar lugar a defectos óseos, de tejidos blandos o combinación de ambos en la cresta o el reborde alveolar: enfermedad periodontal, lesión periapical, fracaso de implantes, extracción inadecuada de dientes, traumatismos, tumores, enfermedades congénitas, etc.

La deformidad que se ha producido está relacionada con el volumen de la raíz eliminada así como del hueso perdido o destruido. Desde el punto de vista morfológico, Seibert agrupó los defectos del reborde en tres categorías en función del componente vertical y horizontal del defecto.

Allen y cols han introducido además como criterio de clasificación el tamaño o gravedad de la deformación; leve (menor de 3 milímetros), moderada (3-6 mm) y grave (mayor de 6 mm). Sclar, por otro lado, presenta una nueva clasificación en la que tiene presente además del tamaño del defecto, en que proporción es debido a pérdida de tejido duro y/o blando.

Clasificación de los defectos óseos según Seibert.

Abrams y cols estudiaron la prevalencia de alteraciones del reborde alveolar en las arcadas maxilar y mandibular de pacientes parcialmente desdentados y publicaron la presencia de defectos en el 91% de los casos.

Estas deformidades o defectos de la cresta pueden tanto limitar la colocación de fijaciones osteointegradas por insuficiente disponibilidad ósea como, por otro lado, ocasionar problemas estéticos cuando se coloca una prótesis parcial fija o implantes en zonas visibles.

Nuestro artículo describe una modificación en el procedimiento quirúrgico propuesto por otros autores mediante el desplazamiento de tejido conectivo palatino hacia vestibular en localizaciones del frente anterior del maxilar para aumento de tejido blando en anchura y altura, como complemento a técnicas de ROG, con el fin de disminuir la posibilidad de exposición de la membrana barrera durante la fase de cicatrización.

Técnica quirúrgica

El procedimiento quirúrgico que describimos ha sido diseñado para tratar defectos de la cresta empleando un injerto pediculado de tejido conectivo palatino. El injerto de tejido conectivo se desplaza hacia vestibular, se implanta sobre el injerto (óseo o biomaterial, cubierto con membrana) en el caso de que haya sido necesario realizar regeneración ósea, y siempre quedará bajo un colgajo vestibular en la zona de la deformidad.

De esta manera conseguiremos un aumento de tejido blando en anchura y altura, además de cubrir o proteger la membrana, si hemos realizado al mismo tiempo procedimientos de ROG, en su zona más crítica, la unión de los colgajos que se aproximarán para conseguir el cierre por primera intención.

El desplazamiento del tejido conectivo sobre la membrana es una modificación de la técnica propuesta por otros autores.

Antes del comienzo de la cirugía el paciente se enjuagó con clorhexidina al 0,12% durante dos minutos. El procedimiento quirúrgico se llevó a cabo con anestesia local y sedación consciente para obtener una mejor colaboración del paciente.

La preparación del sitio receptor es muy importante para el éxito del aumento de cresta. Se realizó una incisión supracrestal en el tramo desdentado que se extiende de forma intrasulcular al incisivo central y canino adyacentes al defecto hasta la línea ángulo distal del 1.1 y 2.3, dónde se conectan con dos incisiones liberadoras hasta sobrepasar la línea mucogingival.

De esta manera se pudo realizar un colgajo a espesor total que permitió exponer en su totalidad el área que iba a recibir el aumento de tejido duro y blando. Los colgajos deben en todo momento ser manipulados con sumo cuidado para evitar perforaciones y laceraciones que pudieran comprometer la cicatrización adecuada.

Después del levantamiento del colgajo, el hueso cortical del sitio receptor debe ser cureteado para eliminar todo el tejido conectivo y periostio que pudiese quedar aún parcialmente adherido. En este momento se midió el defecto para definir el tamaño del injerto monocortical (se confeccionó una plantilla para este fin).

Consideramos que el hueso autógeno es el material de injerto más aconsejable. La localización oral más frecuente para la toma de injertos óseos es la región retromolar o el mentón. En este caso se le propuso al paciente la zona de la sínfisis mandibular debido al tamaño del injerto necesario.

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