Regeneración Dental: El Futuro de la Odontología se Abre Paso en Japón y el Reino Unido

La medicina regenerativa está empujando los límites de lo que creíamos posible, y uno de los avances más prometedores podría darse en nuestras bocas. Investigadores en Japón y el Reino Unido están explorando nuevos caminos para regenerar dientes, ofreciendo alternativas a los implantes y prótesis dentales.

Un Fármaco Japonés Promete Regenerar Dientes

Investigadores del Hospital Kitano de Osaka (Japón) pretenden revolucionar la odontología con la distribución del primer fármaco que convertiría la pérdida de dientes en un mal del pasado. Si todo sale bien con los ensayos clínicos, el equipo espera que el medicamento pueda salir a la venta en 2030.

El desarrollo de este fármaco ha sido liderado por Katsu Takahashi, investigador principal y director del departamento de odontología y cirugía oral en el Hospital Kitano de Osaka. Takahashi ha estado trabajando en este proyecto desde sus días como estudiante de posgrado, con la firme convicción de que algún día lograría hacer realidad la regeneración de dientes. Según sus propias palabras, “la idea de hacer crecer nuevos dientes es el sueño de todo dentista”.

Este medicamento actúa bloqueando la proteína USAG-1, que inhibe de forma natural el desarrollo de nuevos dientes. En pruebas con animales, el tratamiento ha demostrado ser muy efectivo, permitiendo que vuelvan a crecer dientes incluso en ejemplares adultos.

Actualmente, está siendo probado en treinta adultos japoneses que han perdido al menos un molar, en un tratamiento que durará 11 meses. Si los resultados son positivos, se avanzará hacia una segunda fase, enfocada en niños con anodoncia, una condición genética que impide el desarrollo de piezas dentales.

Los ensayos se realizarán con 30 varones de entre 30 y 64 años a los que les falte al menos un diente. El tratamiento se realiza por vía intravenosa en sujetos sanos para intentar confirmar en humanos los resultados que ya se consiguieron en animales.

Según la revista japonesa 'Mainichi', el equipo de investigación de Takahashi se centró en la USAG-1 (una proteína que limita el crecimiento de los dientes) y desarrolló un anticuerpo neutralizante capaz de bloquear la función de la proteína.

En experimentos realizados en 2018, se administró un medicamento de prueba a ratones con un número de dientes congénitamente bajo, lo que provocó la aparición de nuevos dientes. Los resultados de la investigación se publicaron en un artículo científico estadounidense en 2021, y acapararon gran atención como el inicio del primer medicamento del mundo para la regeneración dental.

Las esperanzas puestas en este medicamento vienen tras el éxito en las pruebas con animales, ya que logró producir con éxito nuevos dientes en hurones en el área frontal de su boca. Los nuevos dientes tenían la misma forma que los anteriores, por lo que los investigadores creen que el medicamento indujo la generación del tercer juego de dientes en los animales.

La publicación japonesa Mainichi informó sobre el logro cuando los investigadores utilizaron el fármaco en hurones, resultando en el crecimiento de un séptimo diente frontal adicional. Los investigadores creen que el medicamento indujo con éxito la generación de un tercer juego de dientes en estos animales de laboratorio.

El primer fármaco del mundo capaz de regenerar los dientes se comenzará a probar en humanos en septiembre. Lo han anunciado sus creadores, los investigadores del Hospital Kitano de Osaka, Japón, que han logrado dar este importante paso justo un año después de su éxito con animales.

En Japón, el Hospital Universitario de Kioto arrancará con las pruebas en septiembre de este año y se prolongarán hasta agosto de 2025. Estas se realizarán en varones de entre 30 y 64 años a los que les falte al menos un diente, a los que se les administrará el compuesto por vía intravenosa.

Los investigadores planean limitar el tratamiento durante esta fase a sujetos con edades comprendidas entre los 2 y los 7 años a los que les falten al menos cuatro dientes desde el nacimiento. "Queremos hacer algo para ayudar a quienes sufren la pérdida o ausencia de dientes", afirma el investigador principal, Katsu Takahashi, jefe de odontología y cirugía oral del Hospital Kitano. "Aunque hasta la fecha no ha habido ningún tratamiento que ofrezca una cura permanente, creemos que las expectativas de crecimiento de los dientes de la gente son altas".

Su intención es destinar en primer lugar el fármaco a niños, para que esté disponible en 2030. Disponible en 2030Por ahora, estos dentistas priorizan las necesidades de los pacientes que, por una enfermedad hereditaria, carecen de seis o más piezas en la mandíbula. Esta enfermedad afecta a un 0,1% de la población, que sufre graves problemas al masticar.

Curiosamente, un porcentaje similar de la población también sufre hiperdoncia, una enfermedad congénita que es opuesta a la anodoncia y que provoca el crecimiento de un número de dientes superior al normal. El equipo de Takahashi asegura que uno de cada tres pacientes de hiperdoncia se manifiesta con el crecimiento de una tercera dentadura, lo que les lleva a pensar que, en la mayoría de los casos, nuestra capacidad para que crezca un tercer juego se perdió con el tiempo.

Para entender mejor el fenómeno, el equipo de Takahashi estudió dos condiciones opuestas: la anodoncia y la hiperdoncia. La anodoncia es una condición congénita que provoca el crecimiento de un número de dientes inferior al normal y afecta aproximadamente al 1% de la población. Las personas con anodoncia enfrentan dificultades para realizar acciones cotidianas como masticar, tragar o hablar. Por otro lado, la hiperdoncia provoca un número de dientes superior al normal y también afecta a un porcentaje similar de la población.

En estudios previos en la Universidad de Kyoto, Takahashi descubrió que la supresión de un gen específico resultaba en un menor crecimiento de dientes en ratones genéticamente modificados. Este hallazgo llevó al equipo a centrarse en una proteína llamada USAG-1, sintetizada por el gen, que limita el crecimiento de los dientes. Desarrollaron un medicamento que actúa como un anticuerpo neutralizante, bloqueando la función de la proteína. En experimentos realizados en 2018, administraron el medicamento a ratones con una cantidad baja de piezas dentales, resultando en la aparición de nuevos dientes. Estos resultados se publicaron en un artículo en EE. UU.

Dientes delanteros de un hurón tratado con el medicamento (izquierda) y un nuevo diente creciendo en un ratón (derecha).

¿Cómo Funciona?

Ya desde principios de este siglo se han hecho experimentos con ratones genéticamente modificados que demuestran que eliminar ciertos genes provocan un crecimiento menor de dientes. "El número de dientes varía gracias a la mutación de un solo gen. Si lo convertimos en el objetivo de nuestra investigación, debería haber una manera de cambiar el número de dientes [que tiene la gente]", comentó Takahashi al arrancar sus primeros estudios.

Aquellas investigaciones acabaron desvelando la existencia de una proteína llamada USAG-1, que era la responsable de limitar el crecimiento de los dientes. Takahashi y su equipo centraron sus investigaciones en el USAG-1 y desarrollaron unos anticuerpos capaces de bloquear la función de la proteína.

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En 2021 publicaron un artículo que mostraba los resultados de las pruebas de este medicamento con animales que congénitamente mostraban un número bajo de dientes. El medicamento fue un éxito y logró producir nuevos dientes en hurones entre los dientes frontales ya existentes.

Al contrario de lo que sucede con animales como los tiburones, capaces de regenerar su dentadura constantemente a lo largo de su vida, los humanos solo podemos desarrollar dos juegos de dientes. Tenemos los que nos salen cuando somos niños y los que aparecen cuando se caen aquellos, aunque, según los investigadores, también contamos con las ‘yemas’ para hacer un tercer juego.

Sin embargo, la realidad es que cuando ya no es posible tratar un diente que ha sufrido una caries grave o una piorrea, los perdemos y hay que recurrir a prótesis o costosos implantes para sustituirlos. Además, alrededor del 1% de la población sufre una afección congénita conocida como anodoncia, que provoca el crecimiento de un número de dientes que es inferior al normal.

Opiniones de los Expertos

Antonio Montero Martínez, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región, comenta que “es una investigación que hay que tomar con mucha prudencia”. Montero señala que, aunque los resultados en animales son prometedores, trasladar estos hallazgos a humanos presenta desafíos significativos.

Montero también destaca que la regeneración dental ha sido un área de investigación activa durante muchos años, con enfoques que incluyen el uso de células madre para regenerar tejido pulpar.

Angray Kang, un profesor de odontología en la Universidad Queen Mary de Londres, solo conoce otro equipo con un proyecto similar de usar anticuerpos para regenerar o reparar dientes. "Diría que el grupo de Takahashi está abriendo el camino", afirma a la AFP el experto en inmunotecnología, que no está vinculado al estudio japonés. Su trabajo es "ilusionante y vale la pena continuarlo", asegura Kang, quien señala que un tratamiento contra la osteoporosis se basa en unos anticuerpos que atacan una proteína casi idéntica a la USAG-1.

"La carrera para regenerar los dientes humanos no es un esprint corto, sino un conjunto de ultramaratones seguidas", dice. "Esto es solo el comienzo". Chengfei Zhang, profesor de endodoncia en la Universidad de Hong Kong, considera que este método es "innovador y alberga potencial".

El presidente del Consejo General de Dentistas de España, Óscar Castro, considera que las posibilidades de este medicamento son más "ciencia ficción" que realidad. Especialmente en un futuro cercano. Asimismo, Castro tiene dudas sobre cómo esta sustancia impulsa el crecimiento de los dientes dentro de la disposición bucal.

Cultivo de Dientes en Laboratorio: Un Enfoque Británico

Mientras que en Japón se están probando fármacos para estimular el crecimiento de dientes, en el Reino Unido, otro equipo de un laboratorio británico ha logrado cultivar un diente a partir de células humanas que puede implantarse en nuestra mandíbula. Según sus autores, su tratamiento podría propiciar el «adiós» a los implantes o los empastes en el futuro.

A diferencia de los implantes y los empastes, que son fijos y no pueden adaptarse con el tiempo, un diente cultivado en laboratorio a partir de células del propio paciente podría integrarse perfectamente en la mandíbula y repararse como un diente natural, según explican los investigadores. Serían más fuertes, duraderos y sin riesgo de rechazo, por lo que ofrecerían una solución más duradera y biológicamente compatible que los empastes o los implantes.

El principio básico es tan ambicioso como fascinante: cultivar dientes en el laboratorio usando células madre y un entorno que imite de manera precisa las condiciones del cuerpo humano. En su último estudio, el equipo del King’s College, en colaboración con el Imperial College, hizo un descubrimiento clave sobre el entorno necesario para que las células se transformen en tejido dental.

Los doctores Xuechen Zhang y Ana Angelova Volponi, autores de este descubrimiento. (King's College London)

En concreto, han conseguido introducir un tipo especial de material que permite a las células comunicarse entre sí. Esto significa que una célula puede «decirle» a otra que empiece a diferenciarse en una célula dentaria. Esto imita el entorno de los dientes en crecimiento y permite a los científicos recrear el proceso de desarrollo dental en el laboratorio.

Según Xuechen Zhang, «desarrollamos este material para reproducir el entorno que rodea a las células en el cuerpo, conocido como matriz. De este modo, al introducir las células cultivadas, éstas podían enviarse señales entre sí para iniciar el proceso de formación del diente». Hasta ahora, uno de los grandes problemas era que «los intentos anteriores habían fracasado, ya que todas las señales se enviaban de una sola vez. Este nuevo material libera señales lentamente a lo largo del tiempo, reproduciendo lo que ocurre en el cuerpo».

El siguiente gran paso consiste en trasladar esta tecnología del laboratorio a la clínica. "Tenemos diferentes ideas para colocar los dientes dentro de la boca. Podríamos trasplantar las células del diente joven en el lugar del diente que falta y dejar que crezcan dentro de la boca. Otra posibilidad es crear el diente completo en el laboratorio antes de colocarlo en la boca del paciente. Para ambas opciones, necesitamos empezar el proceso de desarrollo del diente muy temprano en el laboratorio", explica.

La Dra. Ana Angelova Volponi, también del King's College de Londres y autora del artículo donde se presentan estos hallazgos, afirma: «A medida que avanza este campo, la integración de estas técnicas innovadoras puede revolucionar la atención odontológica y ofrecer soluciones sostenibles y eficaces para la reparación y regeneración de los dientes».

El Impacto Potencial en la Odontología

Ambas vías -el cultivo de dientes biológicos y la activación farmacológica- representan enfoques complementarios hacia el mismo objetivo: devolver a las personas la capacidad natural de reparar sus propios dientes.

Si los resultados son positivos, se avanzará hacia una segunda fase, enfocada en niños con anodoncia, una condición genética que impide el desarrollo de piezas dentales. El objetivo es que el fármaco esté disponible comercialmente antes de 2030, lo que supondría un hito en la historia de la odontología moderna.

El éxito de este fármaco podría tener implicaciones significativas en países como España, donde solo la mitad de la población visita al dentista al menos una vez al año, según el ‘Atlas de salud bucodental en España 2022’.

Este material innovador representa un avance crucial en la bioingeniería dental. La Dra. Ana Angelova Volponi, también del King's College de Londres y autora del artículo donde se presentan estos hallazgos, afirma: “A medida que avanza este campo, la integración de estas técnicas innovadoras puede revolucionar la atención odontológica y ofrecer soluciones sostenibles y eficaces para la reparación y regeneración de los dientes”.

La nueva medicina regenerativa está demostrando que en el futuro la pérdida de los dientes no tiene por qué ser definitiva. Ya se está probando en humanos un fármaco que estimula el crecimiento natural de un tercer juego de dientes ocultos en nuestra boca que ha sido un éxito sus experimentos con animales.

Según Xuechen Zhang, «desarrollamos este material para reproducir el entorno que rodea a las células en el cuerpo, conocido como matriz. De este modo, al introducir las células cultivadas, éstas podían enviarse señales entre sí para iniciar el proceso de formación del diente». Hasta ahora, uno de los grandes problemas era que «los intentos anteriores habían fracasado, ya que todas las señales se enviaban de una sola vez. Este nuevo material libera señales lentamente a lo largo del tiempo, reproduciendo lo que ocurre en el cuerpo».

Según Xuechen Zhang, «desarrollamos este material para reproducir el entorno que rodea a las células en el cuerpo, conocido como matriz. De este modo, al introducir las células cultivadas, éstas podían enviarse señales entre sí para iniciar el proceso de formación del diente». Hasta ahora, uno de los grandes problemas era que «los intentos anteriores habían fracasado, ya que todas las señales se enviaban de una sola vez. Este nuevo material libera señales lentamente a lo largo del tiempo, reproduciendo lo que ocurre en el cuerpo».

Un nuevo diente en un ratón tratado con el medicamento del equipo japonés. (Katsu Takahashi)

Dientes delanteros de un hurón tratado con el medicamento (izquierda) y un nuevo diente creciendo en un ratón (derecha).

😱 ADIOS A LOS IMPLANTES DENTALES YA SE PRUEBA EN HUMANOS EL FARMACO QUE REGENERA LOS DIENTES 😱

tags: #japon #regenerar #dientes