La salud bucal es fundamental para nuestro bienestar general, y a menudo nos encontramos con problemas comunes que pueden afectar nuestra calidad de vida. En este artículo, exploraremos la gingivitis y la halitosis, dos de los problemas más comunes de salud bucal, y brindaremos consejos para su prevención y manejo efectivo.
¿Qué es la Halitosis?
El mal aliento, conocido clínicamente como halitosis, en realidad lo causan las bacterias de la boca, como se explica en este articulo de Scielo España. Estas bacterias descomponen las proteínas y liberan compuestos sulfurados volátiles (CSV), que desprenden mal olor. El mal aliento, mal olor de boca o halitosis, son términos que se utilizan para describir un olor ofensivo que emana de la cavidad oral, independientemente de que las sustancias de olor desagradable provengan de fuentes orales o no orales.
No debería confundirse con el mal aliento transitorio que se advierte por la mañana al despertar en más de la mitad de la población adulta. Este mal aliento transitorio no merece una atención especial ya que se debe a la xerostomía (o falta de salivación) que se desarrolla durante el sueño; cuando el flujo salival se reduce al mínimo durante el descanso, sumado a la putrefacción intraoral en desarrollo, es la causa del mal aliento al despertar y no se debe a patología alguna. Sin embargo, la halitosis como síntoma, sí debe ser motivo de diagnóstico y requiere de un tratamiento.
La halitosis o mal aliento es un problema de salud oral con consecuencias importantes. Puede acabar afectando a la autoestima y las relaciones sociales de quienes lo padecen.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales.
El tratamiento de la halitosis dependerá de la causa subyacente, así que hable con su profesional de la salud bucodental para descubrir la mejor forma de actuar. Afortunadamente, mantener una rutina de cuidado bucodental eficaz y constante reduce el riesgo de enfermedad periodontal y halitosis.
Si sufres de mal aliento, pide cita y acude a tu dentista. Quizá hayas oído hablar en alguna ocasión de las enfermedades de las encías. Hay que tener en cuenta que estos acúmulos pueden ser causa de muchos problemas bucodentales.
Si en tu caso quieres evitar tener halitosis hay una serie de armas infalibles para luchar contra la misma:
- El cepillado de los dientes y de las encías después de cada comida. Con esto logramos reducir la cantidad de bacterias que se pueden quedar acumuladas tras la ingesta de alimentos. Dos minutos es el tiempo establecido en el que deberías usar el cepillo por todas las piezas dentales.
- La seda dental. Aliado para extraer los restos que se han acumulado entre las piezas dentales. Es recomendable usarla al menos una vez al día y algunos dentistas recomiendan la noche como el momento idóneo para pasarla entre los dientes.
- Raspador lingual. Limpiar la lengua es algo fundamental. ¿Sabías que es el lugar más importante en la producción de ganas sobretodo en personas con la boca completamente sana? Su tacto rugoso con la presencia de papilas hace que se acumulen todo tipo de sustratos. Estos limpiadores se deben usar con suavidad unas dos veces al día, con unas dos o tres pasadas.
- Los colutorios. Una vez que tomas el traguito de colutorio tras la limpieza, científicamente está probado que usarlo en forma de gárgara permite llegar lo más cerca posible a la faringe.
- Un buen tratamiento periodontal.

¿Cómo quitar el mal aliento con remedios naturales?
Causas de la Halitosis
El molesto olor que en ocasiones tiene nuestra boca puede tener origen en diversas causas. Los estudios que avalan los motivos de la denominada halitosis establecen unos porcentajes sobre los que se puede valorar la correcta manera de combatir ese mal olor. Antes de adentrarnos en el desarrollo de esos porcentajes podemos asegurar que la enfermedad de las encías, la periodontitis, es una de las causas más frecuentes de la halitosis.
En términos generales en el 90% de los casos de halitosis considerada como “genuina” tiene su origen en el propio mal olor de la boca. Uno de los principales motivos reside en la mala higiene oral. Cuidado si te encuentras haciendo dieta porque quizás hay cosas que desconozcas.
Por la noche suele ocurrir un hecho bastante curioso. La disminución de la saliva durante esta franja del día genera bacterias que son productoras de gases malolientes. Es el conocido como aliento matutino.
Hemos hablado de un 90% por ciento de causas que favorecen el origen de ese mal olor en la boca. El otro 10 % restante puede requerir la intervención de un odontólogo que ayude mediante un correcto tratamiento a la reducción o eliminación de la halitosis. Si tenemos algunas enfermedades periodontales que afecten de manera considerable a nuestras encías seremos más propensos a generar ese olor. Si por algún casual padecemos alguna úlcera, infección vírica, infección bacteriana o cualquier hongo.
Uno de los efectos secundarios que puede causar la radioterapia o la quimioterapia puede ser la halitosis. Hay otros muchos factores que son determinantes a la hora de que tengamos halitosis. No debemos olvidar que esta nos puede dar pistas sobre nuestro estado de salud como el de la salud bucodental.
Clasificación de la Halitosis
Al clasificar la halitosis es importante distinguir entre halitosis genuina, pseudohalitosis y halitofobia. La halitosis genuina, a su vez, la podemos clasificar en fisiológica y patológica, pudiendo, además, ser de origen oral o extraoral.
- La halitosis fisiológica es de origen oral, está relacionada con el cubrimiento de la superficie dorsal de la lengua, es transitoria, se resuelve con medidas de higiene oral y no suele alterar la vida del que la padece. Un ejemplo de ella es la halitosis matutina.
- La halitosis patológica puede ser de causa extraoral e intraoral. Es crónica, no se resuelve con la higiene oral, aunque se puede enmascarar durante breves periodos de tiempo, interfiere de forma dramática en la vida de las personas que la padecen si son conscientes de que la sufren.
La halitosis de origen oral representa el 87% de las causas de halitosis. La halitosis extraoral se puede originar en distintos aparatos u órganos de la economía. Tomás en una reciente revisión expone que la halitosis extraoral, puede tener su origen en estructuras otorrinolaringológicas, aparato digestivo, aparato respiratorio, hígado, riñón, enfermedades metabólicas y también pude deberse a alteraciones neuropsiquiatrícas.
La pseudohalitosis o halitosis subjetiva ha sido descrita por la Sociedad Japonesa de Odontología como una halitosis percibida por el paciente en la que no aparecen signos clínicos de halitosis real que pueda ser objetivable por medios organolépticos y/o físicos. Representa el 5% de los casos de consulta por halitosis y afecta más a mujeres (80%) que a hombres (20%), con mayor prevalencia en jóvenes.
Tras un tratamiento exitoso de una halitosis objetiva o subjetiva, en el que no hay evidencia objetivable de halitosis y el paciente se sigue quejando de que le huele la boca el diagnóstico es de halitofobia. El tratamiento depende del psicólogo y/o psiquiatra.
¿Qué es la Gingivitis?
La gingivitis es una forma temprana de enfermedad de las encías que se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las encías. Es causada por la acumulación de placa bacteriana alrededor de la línea de las encías debido a una higiene oral deficiente.
Cuando son varios los pasos que no se siguen para mantener una correcta salud oral, algunas señales pueden empezar a aparecer: estos son los síntomas de la gingivitis:
- Sangrado de encías: una encía sana no sangra. El sangrado de las encías es indicativo de enfermedad inflamatoria.
- Mal aliento: la halitosis es frecuente en pacientes con gingivitis.
- Inflamación y agrandamiento de las encías es más frecuente en personas que respiran por la boca, pacientes que llevan ortodoncia, etc.

Piensa también que se pueden tener uno o todos los síntomas, dependiendo de la gravedad y severidad de la gingivitis. En ocasiones, la gingivitis empeora con cambios hormonales en las mujeres, durante la menstruación, el embarazo o con determinados tratamientos hormonales. También hay un tipo de gingivitis llamada “Gingivitis Ulcero Necrotizante Aguda” o GUNA, que es frecuente en personas jóvenes sometidas a situaciones de estrés (por ejemplo, exámenes).
Las enfermedades de las encías y la gingivitis son muy frecuentes, y junto con la caries son la principal causa de pérdida de dientes. Afortunadamente, la gingivitis tiene tratamiento y con las técnicas adecuadas se resuelve eficazmente la enfermedad.
Tratamiento de la Gingivitis
El tratamiento de la gingivitis se centra principalmente en reducir la inflamación de las encías y eliminar la infección.
- Información y concienciación del paciente. La primera fase del tratamiento consiste en informar al paciente de los hábitos que puede incorporar en su rutina diaria para mejorar su higiene.
- Eliminar la infección. El siguiente paso será eliminar la infección de las encías. Este tratamiento se conoce como curetaje o raspado.
Para ello se utilizan instrumentos de ultrasonidos que hacen saltar y despegan el cálculo o sarro (depósitos bacterianos endurecidos alrededor de los dientes) y también curetas, que son unos instrumentos que raspan la raíz del diente, dejándola lisa y sin bacterias. En algunos casos es recomendable el uso de pasta y colutorio con clorhexidina como tratamiento coadyuvante de la gingivitis.
Si tenemos algunas enfermedades periodontales que afecten de manera considerable a nuestras encías seremos más propensos a generar ese olor. Si por algún casual padecemos alguna úlcera, infección vírica, infección bacteriana o cualquier hongo.
¿Qué causa la gingivitis y la periodontitis?
El sangrado de encías y mal aliento son síntomas derivados de una infección de los tejidos gingivales. Dicha infección proviene de la acumulación de placa bacteriana y sarro, cuya acción provoca diversos daños en los tejidos blandos (gingivitis) y duros/blandos (periodontitis).
La principal causa de las enfermedades periodontales es la mala higiene oral, causante de la aparición de sarro. Sin embargo, existen otras causas, como el tabaco (tiene una relación altísima con los problemas de encías), el consumo de determinados medicamentos, cierta predisposición genética o padecer enfermedades que afectan al sistema inmunitario.
Consecuencias de la gingivitis y la periodontitis
Frenar síntomas como el sangrado de encías y mal aliento tratando la gingivitis es indispensable para mantener una buena salud oral. Si no se aplica el tratamiento adecuado, la enfermedad evoluciona a su siguiente estadio: la periodontitis.
En el caso de la gingivitis se pueden observar otros síntomas en la encía como su enrojecimiento, zonas con inflamación localizada y sensibilidad durante el cepillado. Además del sangrado de las encías, suele aparecer el mal aliento derivado del sarro acumulado.
La periodontitis, por su parte, es el estadio avanzado de la enfermedad del periodonto o aparato de inserción de los dientes (tejidos como el ligamento periodontal y el hueso alveolar, estructuras vitales para sostener y soportar los dientes), qué además de la inflamación y el sangrado de encías visible, muestra acumulación de sarro o cálculo bajo la encía, afectando a los tejidos de soporte del diente (encía y hueso que rodean los dientes), poniendo en riesgo su salud y permanencia.
En esta fase de la patología, también conocida como “piorrea”, la infección se extiende por los tejidos, adentrándose más y más, provocando una bajada de la encía o recesión gingival hasta llegar a provocar su destrucción y la caída de las piezas dentales.
¿Cómo se tratan la gingivitis y la periodontitis?
Ambos tratamientos consisten en eliminar el agente causante: las bacterias, y en enseñar al paciente a mantener una higiene impecable. Llevamos a cabo una limpieza dental profesional para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados de forma más o menos profunda dependiendo del estado de nuestras encías. Para ello, realizamos un raspado y un alisado radicular.
En el raspado procedemos a retirar los restos de sarro, tanto los que se encuentran en la superficie de los dientes como los que están bajo la línea de la encía. Mediante el alisado radicular quitamos los restos bacterianos producidos por la inflamación y suavizamos la superficie de las raíces para prevenir futuras acumulaciones de sarro. Pero lo más importante es mantenerlo sano en el tiempo mediante higienes y mantenimientos periodontales periódicos.
tags: #la #gingivitis #produce #mal #aliento