Lactancia Materna y Salud Dental Materna: Una Guía Completa

La lactancia materna es una forma natural de proporcionar nutrientes esenciales para el desarrollo de la dentición infantil. El Comité de Nutrición y Lactancia Materna (CNYLM) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) han dado a conocer un documento de posicionamiento sobre la influencia de la lactancia materna en la salud dental. El documento subraya el impacto beneficioso de la lactancia materna (LM) sobre la salud en general y de la salud dental, en particular, del lactante y ofrece recomendaciones específicas sobre cuidados bucales en los primeros meses y años de vida.

Beneficios de la Lactancia Materna para el Desarrollo Dental

La leche materna es rica en calcio, fósforo y proteínas, que son componentes importantes de los dientes y huesos. El calcio y el fósforo son minerales esenciales que ayudan a fortalecer los dientes y prevenir la caries dental. Además de sus beneficios sobre la salud general del lactante y de la madre, el documento subraya que la LM exclusiva promueve el desarrollo óptimo de la mandíbula y los dientes del bebé y le confiere menor probabilidad de desarrollar patrones musculares disfuncionales.

Un niño amamantado tiene menos probabilidades de sufrir maloclusión y malposición dental y junto con la dieta, la higiene dental y bucal, la lactancia materna es crucial para prevenir las cavidades de la caries dental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la AEP recomiendan la LM exclusiva los primeros seis meses de edad y continuarla pasado el año de vida e incluso de manera complementaria mantenerla hasta el segundo año en poblaciones con alta prevalencia de infecciones.

La lactancia materna, además de ser el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido, ofrece grandes beneficios para el correcto desarrollo de la musculatura y de las estructuras orofaciales, evitando la probabilidad de maloclusiones (la forma en que los dientes inferiores y superiores encajan entre sí) tempranas. Uno de los principales factores es la influencia del mecanismo de amamantamiento sobre el crecimiento maxilar y los patrones de deglución. El movimiento que el niño efectúa con la mandíbula y la lengua predomina sobre los otros huesos y músculos, favoreciendo al buen desarrollo de los maxilares.

Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales al lactar, disminuyen al 50% las maloclusiones (apiñamiento de los dientes y malas mordidas: mordida cruzada, mordida abierta, etc). La acción de la lengua también influye en la forma del paladar, haciendo que sea más redondo y plano. De la misma manera, el amamantamiento repercute en los patrones de deglución del bebé. Al succionar el seno, se establece el patrón adecuado de respiración nasal. Por ello, es de gran importancia la lactancia materna durante los 6 primeros meses, para el completo desarrollo de las estructuras de la boca, así como para promover patrones correctos de oclusión, deglución y respiración.

¿La Lactancia Materna Causa Caries?

La lactancia también puede ayudar a prevenir la caries dental al promover una buena higiene oral. La lactancia es una forma natural de controlar la producción de bacterias en la boca y mantener una buena higiene dental. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la lactancia materna no es una solución mágica para la salud dental. Es necesario seguir una dieta equilibrada y una buena higiene oral tanto para la madre como para el niño para mantener una buena salud dental.

Sin embargo, generalmente no es un problema si la lactancia materna es interrumpida cuando el niño comienza a dormir durante la noche y si se mantienen buenos hábitos de higiene oral. En resumidas cuentas, la lactancia materna en sí misma no causa caries dental, pero el contacto prolongado con los dientes y las encías sin una buena higiene oral puede aumentar el riesgo de caries. La lactancia materna puede ayudar a prevenir la caries dental, pero no es una solución definitiva para prevenir la caries. Puede ayudar a mantener una buena higiene oral al remover la placa bacteriana y mantener una boca limpia.

Es importante cepillarse los dientes después de cada comida, usar hilo dental y visitar al dentista regularmente para mantener una buena salud dental.

Recomendaciones para el Cuidado Bucal del Bebé

El documento ofrece pautas para la higiene bucodental desde la primera infancia. El cuidado de la boca del niño es responsabilidad de los padres o cuidadores hasta que adquiera la habilidad motora suficiente para hacerlo sólo que, por norma, se consigue sobre los 7 o 10 años. A partir de este momento y hasta la adolescencia, se recomienda la supervisión por un adulto en el cepillado nocturno.

Los profesionales recuerdan que el uso de biberones puede interferir con el adecuado desarrollo del maxilar y la musculatura facial. Para prevenirlo, se recomienda usar tetinas anatómicas con un orificio pequeño y abandonar progresivamente su uso hacia los 12 meses para fomentar el cambio de un patrón alimenticio de succión a masticación; razón por la cual los padres deben intentar que sus hijos beban de una taza hacia el primer año de vida. Con la erupción de los primeros molares temporales, alrededor de los 18 meses, la masticación se vuelve más eficiente y es a partir de ese momento cuando se debe abandonar definitivamente el biberón. También se desaconseja añadir azúcar o miel al biberón para reducir el riesgo de caries.

El cuidado adecuado de la boca del lactante evita problemas bucales en el futuro. Se debe evitar el contacto del lactante con la saliva de los adultos que conviven con él. Se debe limpiar la boca del lactante y del niño pequeño al menos dos veces al día. Es obligado comenzar la higiene de los dientes con la erupción del primer diente temporal o "de leche" - que suele producirse alrededor de los 6 meses de edad. A partir de los 3 años, la cantidad de pasta dental con 1000 ppm de ion flúor, debe ser equivalente a un guisante o, para unificar mejor el criterio, ocupar la anchura del cabezal del cepillo dental. El cepillado dental en niños es efectivo sólo si es realizado por un adulto. La higiene oral se realiza tanto para establecer unos buenos hábitos orales como para proteger los dientes temporales.

Se indica, con la máxima recomendación, la revisión por un odontopediatra desde el primer año de vida en las Unidades de Salud Bucodental de referencia, dentro de los programas establecidos en cada comunidad autónoma. Se debe tener en cuenta que existen niños con patologías de riesgo con mayor dificultad para la higiene dental, por lo que estos niños deben ser remitidos al odontopediatra desde su diagnóstico.

Recomendaciones para Madres que Amamantan

Si apuestas por la lactancia materna…has de tener en cuenta que tu salud bucodental puede verse afectada. En ocasiones, la lactancia prolongada puede incrementar el riesgo de caries en las madres. La razón detrás de esto radica en el aumento de la demanda de calcio que el cuerpo realiza para producir leche materna. Además, durante la lactancia, es común que las madres experimenten sequedad bucal. Otro aspecto a considerar es que algunas madres pueden descuidar su higiene bucal debido al agotamiento y la falta de tiempo durante esta etapa tan demandante.

Durante la lactancia, una dieta equilibrada y nutritiva no solo beneficia al bebé, sino también a la salud bucal de la madre.

  • Alimentos ricos en vitamina D: Esta vitamina ayuda al cuerpo a absorber el calcio.
  • Agua: Mantenerse hidratado es crucial para una buena salud bucal.

Evitar o limitar el consumo de alimentos y bebidas azucaradas también es fundamental para prevenir la caries dental durante la lactancia.

Beneficios Adicionales de la Lactancia Materna

Está comprobado que la lactancia materna tiene multitud de beneficios para la salud del bebé. Tanto OMS como UNICEF recomiendan amamantar exclusivamente a los niños al menos hasta los cuatro meses y, si es posible, hasta los seis . Gracias a la composición de la leche, la lactancia materna se asocia con un menor desarrollo de infecciones, como la otitis, la gastroenteritis o infecciones de tipo respiratorio.

Además, la lactancia materna también representa beneficios para la madre, ya que extraer la leche reduce el riesgo de aparición de cáncer de mama.

A continuación, enumeramos las ventajas de la lactancia materna para el recién nacido:

  • Existe menor riesgo de que los bebés tengan infecciones: a) respiratorias, b) de vías auditivas (otitis), c) de tracto gastrointestinal y d) de vías urinarias, por la protección de la leche materna.
  • Existe menor riesgo, por la protección que produce el amamantamiento, de que el bebé sufra el Síndrome de muerte súbita del lactante.
  • El contacto con el pecho de la madre en el amamantamiento produce una mayor sensación de seguridad en los bebés. El contacto piel con piel con la madre hace que se sientan más acogidos y protegidos.
  • La lactancia materna ayuda a un mejor desarrollo y crecimiento, tanto de los dientes como de las estructuras esqueléticas de los huesos del área bucal. Es decir, tanto del maxilar superior como de la mandíbula.
  • La digestión de los bebés es más fácil tras el amamantamiento por la composición de la leche materna.
  • También hay otros beneficios en la salud oral de los más pequeños. Además, se disminuyen las posibilidades de padecer alergias, obesidad, diabetes, hipertensión y tasas de colesterol por encima de los valores normales. Otros trabajos también han relacionado la leche materna con la aparición de menos casos de enfermedad intestinal inflamatoria y de enfermedad celíaca.

Alternativas a la Lactancia Materna

En algunos casos la lactancia materna resulta inviable debido a diversos factores. Que la leche materna tenga un número tan alto de beneficios y resulte en gran medida recomendable, no quiere decir que el bebé no vaya a estar bien alimentado con una leche de fórmula de calidad. En ese sentido, cabe apelar a la tranquilidad desde el punto de vista nutritivo y sanitario.

Sin embargo, tal y como señala la Sociedad de Ortodoncia y Ortopedia dentofacial (SEDO), el empleo del biberón puede afectar al desarrollo bucodental. Los movimientos realizados por el bebé con la mandíbula y la lengua son muy diferentes cuando toma pecho que cuando toma biberón. Esta diferencia hace que, mientras que con la lactancia materna se favorezca al desarrollo bucodental y descienda el riesgo de maloclusión, suceda lo opuesto en el caso del uso del biberón, especialmente si se hace después de los dos años de edad.

No dejar que el bebé se duerma con el biberón en la boca. El crecimiento y el desarrollo craneofacial del bebé está influenciado por los estímulos que recibe de la respiración, la deglución, la masticación y también la succión.

Aparte del tipo de lactancia, para mantener una buena salud bucal habrá que mantener la higiene oral. Tanto la higiene dental como la de las encías y de la lengua, son importantes.

¿Por qué fracasa la lactancia materna?

Existen colectivos en los que hay muchas dificultades añadidas, aparte de las ya habituales normales, para establecer la lactancia materna. Este es el caso de niños prematuros y niños enfermos, que necesitan muchos cuidados en el hospital. También en este mismo sentido, hemos de citar a los gemelos, así como otros tipos de partos múltiples. A pesar de las dificultades, hay que procurar que las mamás implementen la lactancia materna. Es difícil en estos casos por lo trabajoso que resulta establecer unas pautas regulares para las madres. Sin embargo, es importante intentar instaurar el hábito.

Sin duda, es difícil en muchos aspectos la lactancia: darle el pecho al bebé, el agarre al pecho y el número de tomas diarias. Además, en ocasiones la producción de leche falla y la madre no dispone de suficiente leche propia para el bebé.

Por lo tanto, recomendamos la lactancia materna siempre y cuando sea posible. Sin embargo, en aquellos casos en que las madres no pueden amamantar, entonces, sugerimos seguir las pautas del pediatra. Sin duda, los consejos sobre la lactancia de fórmula tendrá todos los nutrientes que necesita el bebé.

Lactancia materna y el desarrollo bucal

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