El labio leporino y la hendidura del paladar son orificios o hendiduras en el labio superior, en el techo de la boca (paladar) o en ambas partes. Normalmente es una anomalía que se identifica de inmediato en el nacimiento.

El labio leporino y el paladar hendido son malformaciones congénitas de la boca y el labio, afectando a uno de cada 700 nacimientos. Se desarrollan en la etapa temprana del embarazo, cuando los laterales del labio y el paladar no se fusionan como deberían.
Un niño puede tener un labio leporino, el paladar hendido o ambos. El labio leporino y el paladar hendido juntos son más comunes en los niños que en las niñas.
¿Qué es el paladar hendido?
El paladar hendido es una condición presente al nacer que se caracteriza por una abertura o fisura en el techo de la boca. Esta abertura puede variar en tamaño y extensión, y puede afectar tanto al paladar duro como al blando. En algunos casos, el paladar hendido puede estar asociado con una hendidura en el labio superior, conocida como labio leporino.
Tipos de paladar hendido
El paladar hendido es una condición congénita que ocurre cuando el techo de la boca no se cierra completamente durante el desarrollo fetal. Esta abertura puede variar en tamaño y ubicación, lo que da lugar a diferentes tipos de paladar hendido.
- Fisura palatina: Consiste en una abertura en el paladar que puede afectar solo una parte o extenderse a ambas mitades.
- Labio leporino: Se presenta como una hendidura en el labio superior. Esta abertura puede estar presente en uno o en ambos lados del labio y puede variar tanto en su tamaño como en su forma.
- Fisura labiopalatina: Representa una combinación de fisura palatina y labio leporino. En este tipo de paladar hendido, la abertura afecta tanto al labio superior como al paladar, y la severidad puede variar significativamente, desde una fisura leve hasta una que sea más extensa.
- Fisura submucosa: Este es un tipo menos común de paladar hendido, en el que la abertura está oculta bajo una capa de mucosa, lo que hace que la fisura sea menos evidente a simple vista.
- Úvula bífida: En la úvula bífida, la fisura afecta únicamente a la úvula, que es la pequeña estructura colgante en la parte posterior del paladar blando.

Causas del labio leporino y el paladar hendido
La causa exacta del labio leporino y del paladar hendido no se conoce completamente. Son provocados por múltiples genes heredados de ambos padres, así como factores ambientales que los científicos todavía no comprenden totalmente.
Las causas exactas del paladar hendido son complejas y, en muchos casos, aún no se comprenden del todo. Sin embargo, se ha identificado que una combinación de factores genéticos y ambientales puede influir en su desarrollo:
Factores genéticos
- Herencia familiar: Si hay antecedentes familiares de labio leporino o paladar hendido, el riesgo de que el bebé nazca con esta condición aumenta.
- Síndromes genéticos: Algunas enfermedades genéticas, como el síndrome de Down, pueden estar asociadas con el paladar hendido.
- Mutaciones genéticas: Alteraciones en ciertos genes pueden interferir con el desarrollo normal del paladar.
Factores ambientales
Factores ambientales y genéticos pueden estar relacionados con la formación de un labio leporino o un paladar hendido.
- Exposición a sustancias tóxicas: El consumo de alcohol, tabaco o ciertas drogas durante el embarazo puede aumentar el riesgo de paladar hendido. El consumo de tabaco, alcohol u otras drogas por parte de la madre durante el embarazo puede aumentar el riesgo de tener un bebé que nazca con labio leporino o paladar hendido.
- Deficiencias nutricionales: La falta de ácido fólico, una vitamina B esencial para el desarrollo fetal, se ha relacionado con un mayor riesgo.
- Infecciones vitales: Algunas infecciones virales durante el embarazo, aunque poco comunes, pueden contribuir al desarrollo de esta condición.
¿Qué complicaciones pueden acarrear?
El paladar hendido, además de las dificultades físicas, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los individuos.
- Dificultades en la alimentación: Debido al problema para la succión, por anomalías del paladar hendido, se condiciona una detención en peso o talla llegando a una desnutrición. Los bebés con paladar hendido pueden tener dificultades para succionar y tragar, lo que puede dificultar la alimentación y el aumento de peso.
- Broncoaspiración: Por la comunicación entre el paladar y narinas se puede producir el paso accidental de leche al pulmón.
- Alteraciones auditivas: Infecciones ópticas o hipoacusia (sordera) debido a una alteración anatómica de las trompas de Eustaquio que conectan el oído medio con la faringe. Los niños con estas anomalías son más propensos a la acumulación de líquido en el oído medio, y por lo tanto a contraer infecciones. Si estas infecciones no se tratan pueden causar pérdida de audición. La conexión entre la boca y la nariz a través de la hendidura puede aumentar el riesgo de infecciones del oído medio.
- Alteraciones del lenguaje: Retraso o deficiencia en el lenguaje debido a una mala implantación de los músculos del paladar lo que reduce o altera la función de audición. Como el paladar se usa para articular los sonidos, la hendidura del paladar puede afectar el desarrollo normal del habla. El paladar hendid puede afectar la producción de ciertos sonidos, lo que puede llevar a dificultades en el desarrollo del lenguaje.
- Problemas odontológicos: Puede presentarse mal posición dentaria. Los niños con paladar hendido pueden tener problemas dentales, como dientes mal alineados o ausentes. Además, los pequeños con este defecto congénito tienen tendencia a sufrir más caries y gingivitis, ya que sus glándulas salivales son anómalas. Alteraciones dentales, ya sea por ausencia (dientes agenésicos) o por exceso (dientes supernumerarios) de las piezas dentales, o malposición.
- Problemas emocionales: Tanto los niños como sus familias pueden experimentar dificultades emocionales debido a esta condición. La autoestima del niño se verá lastimada tanto por su apariencia física como por las limitaciones en el desempeño de sus funciones vitales.
Tratamiento del paladar hendido
El tratamiento del paladar hendido requiere un enfoque integral y coordinado, que involucre a un equipo multidisciplinario de especialistas. Dada la complejidad de la deformidad maxilofacial se requiere de un manejo multidisciplinario donde intervengan diferentes áreas: tratamiento quirúrgico (cirugía maxilofacial, cirugía plástica y anestesia) y tratamiento no quirúrgico (pediatría, estomatología, odontopediatría, otorrinolaringología, foniatría, genética y psicología).
El tratamiento de estas anomalías incluye la cirugía y el criterio de un equipo completo para ayudar con las múltiples complicaciones que se pueden presentar.
| Tipo de Tratamiento | Descripción |
|---|---|
| Cirugía reconstructiva | Este procedimiento es fundamental para cerrar la fisura en el paladar y restablecer las funciones normales del habla y la alimentación. Por lo general, se realiza en varias etapas, comenzando con la reparación del labio y continuando con la reconstrucción del paladar en intervenciones posteriores. El tratamiento quirúrgico primario busca lograr un cierre óptimo, una perfecta función y buen resultado estético. |
| Terapia del habla y lenguaje | Tras la cirugía, es posible que se necesite terapia del habla para mejorar las habilidades de comunicación del paciente. Esta terapia se centra en corregir cualquier dificultad relacionada con la articulación de los sonidos y en mejorar la calidad general del habla. Los niños con labio leporino pueden necesitar terapia del habla para corregir problemas de pronunciación y mejorar la comunicación. |
| Ortodoncia | En algunos casos, es necesario un tratamiento ortodóntico para corregir problemas dentales adicionales que se presentan con el paladar hendido. Esto puede incluir el uso de aparatos ortopédicos y otros dispositivos para alinear los dientes y asegurar una mordida correcta. Por suerte, al estar controlado desde edades tan tempranas, se evitan muchos problemas futuros. |
El momento adecuado para la cirugía depende de la deformidad y del lactante. Para un paladar hendido, a menudo se realiza un procedimiento quirúrgico en dos etapas.
El labio leporino, la nariz y el paladar blando (la parte blanda y lisa de la parte posterior del paladar) se reparan entre los 3 y los 6 meses de edad. Esta cirugía consiste en cerrar el defecto del labio de manera que se reparen todas sus estructuras (piel, mucosa, labio rojo, músculo) con una cicatriz lo más escondida posible.
En el caso de la fisura palatina, la cirugía es un poco más tardía y consiste en cerrar la comunicación que existe entre boca y nariz con los tejidos del propio paladar.
La reparación del labio, generalmente realizada entre los 3 y 6 meses de edad. Este procedimiento cierra la fisura en el labio y mejora la apariencia.
La reparación del paladar hendido si está presente, generalmente realizada entre los 9 y 18 meses de edad. Este procedimiento cierra la abertura en el paladar, mejorando la capacidad para comer y hablar.
Después de la cirugía, el paciente requiere atención postoperatoria para garantizar una recuperación exitosa. Esto puede incluir cambios en la alimentación, terapia del habla y cuidados especiales para asegurar la correcta cicatrización de las heridas.
El pronóstico para los niños con estas malformaciones en general es bueno, especialmente si reciben un tratamiento adecuado y oportuno. Con el tiempo, es probable que experimenten una mejora significativa en la apariencia facial, el desarrollo del habla y la función respiratoria y de alimentación.
¿Se puede prevenir?
Se debe ejercer prevención en la mujer embarazada mediante la administración diaria de ácido fólico, incluso desde tres meses previos al embarazo y hasta la semana 12 de gestación.
La prevención comienza antes del embarazo. Es esencial que las mujeres en edad fértil mantengan una buena salud general y sigan una dieta equilibrada y nutritiva. Estos nutrientes son fundamentales para el desarrollo adecuado del feto.
Además, es importante evitar fumar, consumir alcohol y drogas durante el embarazo, ya que se ha demostrado que aumentan el riesgo.
Asimismo, es esencial que las mujeres en edad fértil tomen suplementos de ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo. El ácido fólico es esencial para el correcto desarrollo del tubo neural del feto, y su deficiencia ha sido asociada con un mayor riesgo de que el bebé tenga malformaciones.
Además, hay que mantener una buena higiene bucal durante el embarazo y evitar infecciones bucales. Por lo tanto, se recomienda cepillarse los dientes dos veces al día, usar hilo dental y visitar regularmente al dentista para detectar y tratar cualquier problema oral.
En el caso de tener antecedentes familiares, es recomendable consultar con un genetista antes de planificar un embarazo. Un profesional genético puede evaluar el riesgo específico y brindar orientación sobre las medidas preventivas adicionales que se pueden tomar.