Las babosas, a menudo consideradas plagas de jardín, son en realidad criaturas fascinantes con un papel importante en el ecosistema. En este artículo, exploraremos en detalle qué son las babosas, su anatomía, comportamiento, impacto en la agricultura y cómo podemos controlarlas de manera efectiva.

¿Qué son las babosas?
Las babosas son moluscos gasterópodos terrestres que se caracterizan por la ausencia de una concha externa prominente, a diferencia de sus parientes cercanos, los caracoles. Generalmente, pertenecen a la subclase Pulmonata. Estos animales se han adaptado a la vida terrestre y respiran a través de un agujero que conecta con un pulmón.
El término "babosas" engloba a cientos de especies diferentes, cada una con características únicas. Algunas son más coloridas, mientras que otras son camaleónicas y se camuflan en su entorno.
Las distintas familias de babosas no están estrechamente relacionadas, a pesar de una similitud superficial en la forma general del cuerpo. Por tanto, las distintas familias de babosas no están estrechamente relacionadas, a pesar de una similitud superficial en la forma general del cuerpo.
Anatomía y Características
Las babosas suelen medir entre 1 y 15 centímetros, con cuerpos alargados. Detrás de la cabeza, sobre lo que sería el lomo, suelen tener una capa más dura de piel, el llamado manto o escudo, que protege sus órganos. La parte inferior de la babosa, que es plana, se llama «pie». La mayoría de las babosas conservan un remanente de su concha, que suele estar internalizada.
En la cabeza tienen cuatro antenas, dos de esas antenas son multifunción, llevan los ojos de las babosas, y también son órganos táctiles y olfativos. El par superior es sensible a la luz y tiene puntos oculares en los extremos, mientras que el par inferior proporciona el sentido del olfato. En un lado (casi siempre el derecho) del manto hay una abertura respiratoria, que es fácil de ver cuando está abierta, pero difícil de ver cuando está cerrada.
Como los caracoles, segregan una baba que las protege de la desecación y permite su desplazamiento. Este moco más pastoso es el que recubre su cuerpo, que sirve como protección, para que resulte difícil agarrarla sin que se resbale. Para moverse es indispensable el moco o baba ya que se desliza sobre él.
La Rádula: La Lengua con Dientes
En la cabeza tienen la boca también, que tiene dos mandíbulas con dientes muy pequeños, y lo curioso es que también tiene dientes en la lengua. Esta es llamada “Rádula”, una especie de cinta con dientes quitinosos, que utilizan para rasgar y raspar su alimento. En su boca, la lengua tiene casi 100.000 «dientes» casi imperceptibles.

Comportamiento y Hábitat
Las babosas tienen su mayor actividad durante la noche y en tiempo húmedo; durante el día se esconden debajo de objetos en el suelo. Se las suele ver activas luego de una lluvia porque ellas mismas están hechas casi por completo de agua, y si el ambiente no está húmedo, casi no pueden moverse, y se mantienen quietas hasta que mejoren las condiciones. Frecuentemente las encontramos en jardines o en campos húmedos, en caso de que permanezca un cierto tiempo al sol, su cuerpo se deseca y se muere.
La babosa es un animal nocturno, y no suele moverse mucho, por lo general no pasa de los 4 o 7 metros diarios, esto si es que no abunda la vegetación a su alrededor.
Cómo ELIMINAR CARACOLES y BABOSAS del Jardín o Huerto 🐌🌳 (6 Métodos Caseros y Ecológicos)
Reproducción
Las babosas no son ni machos, ni hembras, son animales “Hermafroditas”, es decir que tienen ambos órganos sexuales. Cuando una babosa encuentra a otra se aparean ambas con su pene, que tiene la forma de un sacacorchos. Ambas intercambian esperma, y luego de unos días depositan unos 30 huevos. Pero el apareamiento es más curioso todavía, ya que el pene queda atrapado en la otra babosa, y por eso cada una de ellas debe morder y cortar el pene de la otra para separarse.
Una vez que la babosa ha localizado a su pareja, se rodean mutuamente y se intercambian esperma a través de sus genitales salientes. Unos días después de la cópula (a veces hasta varias semanas), bien debajo de la tierra o en algún sitio resguardado ponen entre 100 y 500 huevos en grupos que pueden ir desde 10 a 50. Son redondos y de color blanco-amarillento o transparentes.
Los huevos puede permanecer aletargados hasta 6 meses en ambiente secos. Una vez eclosionan, las babosas llegan a su estado adulto pasados unos 2 o 5 meses. Suelen pasar varios meses hasta que estos caracoles recién nacidos se convierten en adultos, momento en el que son fértiles y pueden poner huevos, unos miles al cabo de un mes.
Alimentación
Comen plantas en gran cantidad. Una babosa puede llegar a comer hasta la mitad de su peso en una noche. Pero si se encuentra con animales muertos, también se alimentará de ellos. Los vegetales que se están pudriendo en el suelo les gustan bastante. Se comen todo ese sustrato de múltiples elementos, lo que conocemos como ‘materia orgánica en descomposición’, que incluye plantas muertas y podridas, restos de hojas, madera fungosa, frutas caídas, desechos animales, hongos tóxicos y el compost podrido.
Aunque no tienen la protección de una concha, como el caracol, las babosas suplen esta desventaja siendo capaces de hacer entrar su cuerpo flexible y resbaloso en cualquier grieta. Esto las convierte en verdaderas criaturas subterráneas. Son capaces de resguardarse hasta un metro bajo tierra.
Impacto en la Agricultura
Las babosas pueden resultar dañinas para la agricultura por lo que los labradores utilizan productos químicos para eliminarlas o ahuyentarlas de sus cultivos. Destruyen los tejidos dañando gravemente a las plantas. También atacan por debajo de la superficie. La proliferación de babosas puede causar daños importantes en los cultivos, ya que crean agujeros en hojas y frutos, afectando su apariencia, y por ende, su oportunidad de comercialización.
Las estrategias más utilizadas para combatir estos moluscos es usar cebos o productos que repelen a los individuos que pretenden acceder al cultivo.
Métodos para Controlar las Babosas
Existen métodos naturales y métodos químicos para controlar las babosas en nuestros jardines y huertos.
Métodos Naturales
- Cercos de ceniza de madera o sulfato de hierro: Realizar un cerco a las plantas que queramos proteger con cenizas de madera o con sulfato de hierro.
- Algas marinas: Si tienes acceso a las algas marinas, colóquelas alrededor de las plantas.
- Trampas de cerveza: Enterrar hasta la superficie unos cuencos conteniendo cerveza.
- Nematodos: Echar en la tierra un gusano de los que se llaman “nematodos” los cuales se introducen por el orificio respiratorio de la babosa y las infectan con unas bacterias que les hacer morir en pocos días.
- Promover la presencia de depredadores naturales: Exterminar babosas en nuestros jardines perjudica a los erizos, a sapos y ranas, a varias especies de pájaros de tamaño medio, a mamíferos silvestres como la musaraña o el tejón, y a otros animales que tienen a la babosa en su cadena alimenticia. Hasta las hormigas atacan a las babosas.
- Dejar circular las babosas más gordas: Si queremos tener nuestra huerta libre de babosas es mejor dejar circular las más gordas que encontremos, porque en el rastro de su marcha contiene feromonas que envían un mensaje territorial a las babosas jóvenes. Si desaparecen esas huellas, la parcela queda libre para el movimiento de los ejemplares jóvenes sin pretensiones territoriales, y la huerta tendrá más daño en las hojas de lechugas, coles, espinacas y otras plantas.
Métodos Químicos
- Metaldehído: El producto más utilizado para combatir esta plaga es el metaldehido, una sustancia química que actúa tanto por contacto como por ingestión.
- Anti-caracoles y babosas de Vitaterra: Anti-caracoles y babosas de Vitaterra, es un cebo minigranulado que actúa por contacto e ingestión. El primer síntoma de envenenamiento en babosas y caracoles es la abundante secreción de mucosidad. Esto es un intento de desintoxicación que consume la energía del molusco debilitándolo. Este proceso afecta las membranas celulares y las células mucosas dejando al molusco inmovilizado a causa del envenenamiento. Al no poder recuperarse por medio de la absorción de agua queda expuesto a la deshidratación.
Las Babosas en la Cadena Alimentaria
Conocer mejor a la babosa -La babosa pierde agua en su mucosidad cuando camina, y por ello rara vez las verás de día salvo que llueva. Es activa también por la noche, cuando el rocío le facilita la marcha sin fricción contra las superficies.
No se suelen emplear, al menos de manera intencionada, pero algunos insectos como las hormigas se alimentan de sus huevos. También los adultos sirven de alimento a varias especies de aves.
La babosa ayuda a limpiar el campo de materia orgánica muerta, como esta manzana. La babosa es parte de un ecosistema y cumple sus funciones, que merecen protección.
Curiosidades sobre las babosas
- Carroñeras: La mayoría de las babosas son carroñeras, lo que puede ser muy útil.
- Depredadoras: La gran babosa moteada (Limax maximus), es un voraz depredador. Come caracoles, gusanos y varios tipos de larvas. Y se conocen casos de canibalismo.
- Excelentes elementos didácticos: Estos moluscos son además excelentes elementos didácticos para enseñar a los niños las maravillas del mundo natural y los secretos que esconde a un paso sus casa.

Las babosas y la espiritualidad
En la página Pulzo.com comentan que, más allá de la molestia que puedan causar, estos moluscos han sido objeto de diversas interpretaciones culturales y espirituales. Y en "Vibra.co", hablan de la parte esotérica y espiritual, "Cada babosa que se cruza en tu camino es una señal de impulso para que aumentes el esfuerzo porque estás cerca de alcanzar el éxito."