Consecuencias de Cepillarse los Dientes en Exceso: Mitos y Realidades

La higiene bucal es esencial para mantener unos dientes y encías saludables. Muchas personas piensan que cepillarse los dientes más veces al día o con más fuerza garantizará una boca más limpia.

Sin embargo, la realidad es que cepillarse los dientes en exceso o con demasiada intensidad puede tener consecuencias no deseadas. Incluso los buenos hábitos, cuando se abusa de ellos, pueden resultar perjudiciales para la salud.

Higiene Bucal

¿Es Necesario Cepillarse los Dientes Más de Dos Veces al Día?

La mayoría de los dentistas coinciden en que debes cepillarte los dientes al menos dos veces al día: por la mañana y antes de acostarte. Sin embargo, algunas personas, con la intención de lograr una limpieza más profunda, se cepillan los dientes más veces a lo largo del día o con una fuerza excesiva. ¿Es esto realmente necesario o incluso saludable?

No obstante, hoy queremos centrarnos en qué sucede cuando alguien adopta el hábito de cepillarse los dientes en exceso. Esta frecuencia de cepillado permite eliminar la placa y los restos de comida que se adhieren a los dientes.

Riesgos de Cepillarse los Dientes en Exceso

Cepillarse los dientes en exceso suele ir ligado a malas prácticas de higiene oral, como realizar movimientos demasiado agresivos.

Si bien la higiene dental es importante, no debemos exagerar. Cepillar los dientes más de 3 veces al día puede acarrear consecuencias dañinas para la cavidad oral. Por ejemplo: alterar y dañar la microflora, afectar nuestras encías con irritación o lesiones y desmejorar el esmalte que recubre nuestra dentadura.

En caso de que los cepilles entre horas, procura hacerlo con suavidad y simplemente para retirar los principales restos de alimentos.

1. Desgaste del Esmalte Dental

El esmalte dental es la capa externa dura que protege tus dientes de las bacterias y el daño físico. Sin embargo, esta capa es vulnerable al desgaste, especialmente si se cepillan los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras.

Una vez que el esmalte se desgasta, no se regenera. Al cepillarse los dientes con demasiada fuerza, no solo se daña el esmalte y las encías, sino también los tejidos blandos de la boca, como el paladar, la lengua y las mejillas.

Exposición de la dentina: A medida que el esmalte se desgasta, la capa interna del diente, llamada dentina, queda expuesta.

2. Problemas en las Encías

El cepillado excesivo o agresivo también puede afectar las encías. Las encías son muy sensibles y, si se les aplica demasiada presión, pueden retroceder.

Otra consecuencia común del cepillado agresivo es la retracción gingival. Esto ocurre cuando la encía se desplaza hacia atrás, dejando expuesta la raíz del diente.

Si cepillamos con demasiada fuerza, las cerdas del cepillo pueden empujar las encías hacia una posición indeseada y exponer las raíces de los dientes.

3. Sensibilidad Dental

La sensibilidad dental es una molestia que puede ser la consecuencia de un cepillado fuerte de los dientes. Esto puede provocar un dolor agudo y repentino cuando se consume alimentos o bebidas frías o calientes.

4. Daño a los Tejidos Blandos

Al cepillarse los dientes con demasiada fuerza, no solo se daña el esmalte y las encías, sino también los tejidos blandos de la boca, como el paladar, la lengua y las mejillas.

¿Qué pasa si no te lavas los dientes?

El cepillado excesivo puede causar daños, pero también es importante no dejar de cepillarse por completo. La mala higiene supone una de las principales causas de enfermedades como la caries, las patologías periodontales y otros síntomas como mal aliento. Si bien el cepillado excesivo puede ser perjudicial, no cepillarse lo suficiente también puede causar serios problemas.

La falta de higiene bucal puede dar lugar a la acumulación de placa bacteriana, lo que puede provocar caries, enfermedades de las encías y mal aliento.

Problemas respiratorios: El mal aliento es solo una de las consecuencias del mal cuidado dental.

No lavarse los dientes o tener una mala higiene bucal puede causar numerosos problemas de salud, que en ocasiones pueden llegar a ser graves, pues no solo está el mal aliento, caries u otros problemas dentales.

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Recomendaciones para un Cepillado Dental Adecuado

El equilibrio es clave para mantener una buena salud bucal. La mayoría de los dentistas recomienda cepillarse los dientes dos veces al día, durante al menos dos minutos cada vez.

Tan importante como concienciar sobre la frecuencia de cepillado es enseñar buenas técnicas de limpieza. Otro factor muy importante es escoger un buen dentífrico, que contenga flúor y que no resulte abrasivo.

A la hora del cepillado, es importante no ejercer demasiada presión y realizar movimientos cortos.

Un estudio publicado en Clinical Oral Investigations (2019) demostró que usar una fuerza superior a 150 gramos al cepillarse aumenta significativamente el desgaste dental, sin mejorar la higiene oral. Para que te hagas una idea, 150 gramos es aproximadamente el peso de una manzana pequeña.

Cepillarse fuerte no es sinónimo de limpieza, sino de posibles problemas futuros. Adoptar una técnica adecuada, usar el cepillo correcto y no excederse con la presión es esencial para mantener una buena salud bucodental a lo largo de la vida.

Cepillado Correcto

Consejos para un Cepillado Suave y Eficaz

  • Usa un cepillo de cerdas suaves o extra suaves.
  • Aplica una presión ligera.
  • Haz movimientos cortos y suaves.
  • Cepíllate durante 2 minutos, 2-3 veces al día.
  • Cambia el cepillo cada 2-3 meses.
  • Considera usar un cepillo eléctrico.

Errores Comunes Durante el Cepillado

Además de saber qué pasa si te cepillas los dientes en exceso, también hay que conocer qué otros errores puedes estar cometiendo. A continuación repasamos algunos de los más comunes.

  • Utilizar el mismo cepillo de dientes por mucho tiempo. Lo conveniente es cambiarlo cada tres o cuatro meses, o cuando se note que las cerdas están desgastadas y dobladas, pues ya no son eficientes. Desecha o busca un nuevo uso al cepillo viejo y sustitúyelo.
  • Olvidarte cepillar la lengua es otro error porque aquí se acumula gran cantidad de bacterias que provocan el mal aliento.
  • No limpiar bien el cepillo después de cada uso también es perjudicial. En su superficie se acumulan las bacterias de la boca y seguirán creciendo si no lo enjuagas como se debe. Además, si lo tienes en el baño mantenlo tapado para que no se contamine.
  • Si bien se recomienda cepillarse después de cada comida, no lo hagas de inmediato. Espera unos minutos, en especial si has consumido alimentos o bebidas ácidas.
  • No darle importancia a la pasta dental que usas es otro inconveniente. Sobre todo si tienes alguna condición que amerite el uso de un dentífrico especial. Por ejemplo, las personas a quienes le sangran las encías debería cepillarse con una pasta con clorhexidina u otro antibacteriano.

El Uso de Enjuague Bucal

El enjuague bucal es un producto complementario al cepillado, que deja el aliento fresco y ayuda a matar bacterias en la boca. Se recomienda que su uso esté avalado por el odontólogo, ya que existen fórmulas fuertes que pueden causar daño.

Generalmente, se utiliza luego de cepillar los dientes, por un lapso de tiempo muy corto, una sola vez. Sin embargo, el exceso de higiene dental, tiene efectos secundarios, como la intoxicación, el desgaste en los dientes, los que contienen clorhexidina pueden causar pigmentaciones marrones en las piezas dentales.

El enjuague se recomienda para completar la limpieza de la bocudental, pero usarlo en exceso también puede ser dañino. Cuan perjudicial pueden ser depende de la composición que tengan. Los enjuagues con alcohol entre sus ingredientes son los que causan más problemas si los usas demasiado. Al tenerlo mucho tiempo en la boca provocan ardor en los dientes y las mucosas, así como en las encías. También aquellos que tienen bicarbonato aceleran el desgaste de los dientes.

Consulta con el dentista y sigue las instrucciones del producto para usar la cantidad correcta del producto y por el tiempo adecuado.

Blanqueadores Dentales

Tanto los blanqueadores caseros como los comerciales, cuando se usan de manera recurrente y no prescrita, causan daños a las piezas dentales. Desgastan los tejidos de la estructura dental, es decir, esmalte y dentina.

Los daños que ocasiona solo podrían corregirse con técnicas de restauración odontológicas. Lo ideal es aplicar una vez el blanqueador dental y tomar la precaución de evitar los alimentos que manchan los dientes.

¿Es correcto cepillarse inmediatamente después de comer?

Es preferible esperar un poco. Al comer, el pH de la boca varía y se altera, provocando un incremento en la acidez que afecta al esmalte y le ablanda. Para prevenir daños, se recomienda cepillarse los dientes 20 o 30 minutos después de haber finalizado la comida. De esa forma, se da tiempo suficiente a la saliva para que neutralice la boca.

¿Se debe poner el capuchón a la cabeza del cepillo?

Esta es una pregunta muy importante. Solemos creer que poner el capuchón al cepillo es un paso necesario para protegerlo de factores externos y mantenerlo en buen estado. Lo cierto es que, al cubrir su cabezal, se forma un ambiente idóneo para el desarrollo de microorganismos.

El capuchón solo debe utilizarse cuando tienes que transportar el cepillo (viajes, mudanzas, entre otros) y, en ese caso, es preferible seleccionar uno con agujeros que permitan pasar el aire.

¿Se debe enjuagar y secar el cepillo después de usarlo?

Sí, es correcto. Enjuagar el cepillo después de lavarnos los dientes nos ayuda a retirar posibles restos de comida y limpiar la pasta dental sobrante. Por lo tanto, es importante hacerlo. En cuanto al secado, es igual de recomendable, pues sirve contra la proliferación de bacterias. Lo mejor es hacerlo con papel higiénico y no con toallas, para después dejarlo secar al aire.

¿Pasa algo por juntar todos los cepillos en un mismo recipiente?

No se recomienda poner diferentes cepillos en un mismo recipiente. Al estar todos juntos, suelen entrar en contacto, lo cual promueve la contaminación cruzada y la transferencia de bacterias, hongos o virus.

Conclusión

En resumen, es esencial que mantengas un equilibrio adecuado en tu rutina de higiene bucal. Cepillarte los dientes con demasiada fuerza o con demasiada frecuencia puede ser perjudicial para tus dientes y encías, mientras que no cepillarte lo suficiente también conlleva riesgos importantes para tu salud dental.

Recuerda que la clave está en la moderación y en usar las herramientas adecuadas para mantener tu boca limpia y saludable.

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