Nos lavamos los dientes de manera automática, casi como un acto reflejo. Sin embargo, ¿lo hacemos de forma correcta? A continuación, exploraremos los errores más comunes al cepillarse los dientes y cómo corregirlos para mantener una higiene bucal óptima.

Errores comunes al lavarse los dientes
Llevamos haciéndolo mal toda la vida, ¿te has llevado muchas sorpresas? ¿Cuántos de estos errores al cepillarse los dientes cometes?
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1. No prestar atención al cepillo de dientes
En general, no se le suele prestar la atención necesaria al utensilio que utilizamos al lavarnos los dientes. El primer paso es encontrar un utensilio alternativo para cepillarse los dientes.
Tipos de cepillos:
- Textura suave: es el tipo de cepillo que menos fricción produce en los dientes.
- Textura media: igualmente indicado para personas con encías sanas pero que no toleran cepillos de dureza intensa.
En general, el cepillo de dientes debe sustituirse por uno nuevo cada tres meses o si vemos que las cerdas se deforman y pierden eficacia.
2. Exceso de pasta de dientes
Esto es debido a que el uso de una mayor cantidad de pasta produce un aumento de la espuma que se forma en el cepillado, lo que produce una falsa sensación de higiene. La realidad es que con aplicar sobre el cepillo una cantidad de pasta similar al tamaño de un guisante bastaría. Es más, si se emplease una buena técnica de cepillado más una limpieza interdental exhaustiva, no sería necesario el uso de pasta.
3. Frecuencia insuficiente
Cuántas veces crees que es suficiente: ¿Una? ¿Dos? ¿Diez? ¿Es esta cantidad suficiente? Como mínimo debes lavarte los dientes 2 veces al día, al despertar y antes de irte a dormir. Lo ideal sería que te cepillases los dientes -con una cantidad de pasta similar al tamaño de un guisante, recuerda- después de cada comida y siempre sin olvidar el cepillado de antes de dormir. Lo más conveniente es esperar unos 30 minutos después de comer antes de cepillarte los dientes. ¿Por qué?
4. Técnica de cepillado incorrecta
Otro de los grandes errores al realizar la rutina de limpieza dental es la técnica empleada. Usa la técnica de cepillado correcta para eliminar la mayor cantidad de placa posible. Coge el cepillo en un ángulo de 45º respecto a las encías y pásalo de atrás hacia delante realizando un movimiento circular por la parte delantera de los dientes. Para la parte posterior de los dientes cepilla de arriba hacia abajo.
Para empezar, podemos dividir la boca en 4 secciones para que ninguna zona quede olvidada.
5. Olvidar la lengua
En este músculo se acumulan multitud de bacterias que, si no se retiran, pueden producir problemas como el mal aliento o halitosis.
6. No usar hilo dental
Los espacios que hay entre las piezas dentales son de difícil acceso para el cepillo de dientes, por lo que necesitamos algún complemento que elimine los restos de placa y comida de esta zona.
7. No usar enjuague bucal adecuado
Asegúrate de elegir un colutorio que combata la placa bacteriana, repare y fortalezca las encías. No te olvides de preguntarle a tu dentista de confianza cuál es el colutorio que más te conviene, ya que no todas las personas deben utilizar el mismo.
Consejos adicionales para una buena higiene bucal
- Elige un dentífrico que proteja a tu esmalte de la erosión dental y las caries, y no pases por alto que esté compuesto por ingredientes que te ayuden a eliminar la placa bacteriana, el sarro y refuerce tus encías.
- Cuidado con los alimentos y bebidas ácidas, estos desgastan el esmalte y son perjudiciales para los dientes, ya que sin esmalte los dientes se vuelven más sensibles al calor y el frío.
- Cepillarte los dientes demasiado fuerte o con cepillos duros o no adaptados a las necesidades de tu boca.
- Apretar los dientes, si lo haces durmiendo deberás ir al dentista a que te proporcione una solución, como por ejemplo una férula dental.
- Morderte las uñas, utilizar los dientes para cortar el celo, abrir un envase o cualquier otro tipo de botella es muy perjudicial para los dientes.
- Hazte una limpieza profesional como mínimo una vez al año.
Alternativas si no tienes cepillo ni pasta de dientes
Y para acabar, si bien puede no ser lo ideal, todavía hay formas de limpiar los dientes de manera efectiva sin cepillo ni pasta de dientes. Una opción es usar una toallita limpia o un trozo de gasa envuelto alrededor de su dedo. A continuación, humedece el utensilio que hayas elegido con agua y aplícale una pequeña cantidad de sal o bicarbonato de sodio. Ahora, frota suavemente el utensilio sobre tus dientes y encías con un movimiento circular.
Después del cepillado, enjuáguese bien la boca con agua para eliminar cualquier residuo restante. Es importante tener en cuenta que cepillarse los dientes sin cepillo y pasta de dientes no reemplaza las prácticas regulares de higiene bucal.
