El seno maxilar es una de las cavidades que conforman los senos paranasales de nuestro rostro, ubicado en la parte posterior del maxilar superior, a ambos lados de las fosas nasales y bajo las órbitas oculares. Estas cavidades desempeñan funciones importantes como humedecer y calentar el aire que respiramos, servir como caja de resonancia para nuestra voz, y disminuir el peso de la cabeza.

Anatomía de los senos paranasales mostrando la ubicación del seno maxilar.
¿Qué es la Cirugía de Senos Paranasales?
Si el medicamento no te hace efecto, la cirugía puede ayudar a que tu nariz y senos vuelvan a funcionar. El objetivo de esta cirugía es retirar los tejidos infectados, abrir los pasajes obstruidos y conservar suficiente tejido sano para que la nariz y los senos paranasales puedan funcionar con normalidad.
Hoy en día, la cirugía endoscópica funcional de senos paranasales (CEFS) es el método quirúrgico más común para tratar las infecciones sinusales crónicas. Se realiza a través de los orificios nasales con un endoscopio de aumento (un tubo delgado con un extremo iluminado). La CEFS es un método preciso y mínimamente invasivo para abrir los senos paranasales y tratar las infecciones sinusales crónicas.
Esto puede ser menos arriesgado y permitir un tiempo de recuperación más rápido que la cirugía de senos paranasales tradicional, en la que la incisión se realiza a través del rostro o la boca.
Procedimientos Comunes de CEFS
El tratamiento quirúrgico de las infecciones sinusales crónicas generalmente implica uno de estos tres procedimientos de CEFS: etmoidectomía, antrostomía maxilar o septoplastia con turbinoplastia asistida con motor. Tu otorrinolaringólogo te recomendará la cirugía de senos paranasales que resulte mejor para tu patología.
Elevación de Seno Maxilar
A veces, para insertar un implante dental en la parte posterior de la dentadura, es necesario realizar la elevación de seno maxilar. La elevación de seno maxilar es una sencilla técnica quirúrgica que se lleva a cabo en implantología dental para permitir la colocación de implantes en pacientes que no disponen de suficiente volumen y altura ósea en la zona posterior del maxilar superior.
Esta intervención se realiza bajo anestesia local. En concreto, en la zona posterior del maxilar superior. Durante el procedimiento, añadimos hueso sintético mezclado con hueso autólogo en la zona posterior del maxilar superior, a la altura de las muelas. La técnica consiste en mover la membrana de los senos hacia arriba para dejar espacio para el hueso que se va a regenerar.
Esta nueva estructura ósea, firme y fuerte, nos permitirá fijar los implantes dentales en tu dentadura de forma segura y duradera. Esta operación nos permite aumentar la cantidad de hueso disponible en zonas en las que el paciente ha experimentado una pérdida ósea. Esto puede haber sucedido por varios motivos; Un fuerte golpe, una gingivitis, las caries, una periodontitis o el desgaste producido por una mordida incorrecta o bruxismo son las causas más comunes.
Si se tardan en tratar estos problemas, pueden suponer la caída de un diente y la pérdida del hueso maxilar. Por eso, y como medida preventiva, siempre se recomienda estar muy atentos ante el menor signo de inflamación o infección de nuestras encías o dientes.
Si en algún momento necesitamos que nos pongan implantes dentales y ya no tenemos suficiente soporte óseo, la elevación del seno maxilar puede ser la solución. Este procedimiento permite aumentar verticalmente la cantidad de hueso disponible en las zonas en las que el paciente, por el motivo que sea, ha experimentado una pérdida ósea drástica que impide la correcta sujeción de los implantes.
Además, refuerza la efectividad de los tratamientos con implantes en la zona posterior del maxilar superior, que es el área en la que se suelen concentrar la mayor parte de los fracasos. Esto se debe a que es una zona que suele estar afectada por la pérdida prematura de dientes o la enfermedad periodontal.

Representación gráfica del procedimiento de elevación de seno maxilar.
Técnicas de Elevación de Seno Maxilar
Existen dos protocolos para hacer una elevación de seno maxilar. Optar por uno u otro depende del caso y de las particularidades de ese paciente en concreto.
- Elevación de seno abierta basada en la técnica Cadwell-Luc: Es la técnica que se realiza con mayor frecuencia. Para recurrir a ella, es indispensable que el paciente tenga un mínimo de 4 mm de altura en su hueso real.
- Elevación de seno maxilar cerrada: El procedimiento de la elevación del seno maxilar varía según el tipo de técnica utilizada.
Tras la elevación del seno maxilar, en algunas ocasiones la colocación de los implantes puede hacerse inmediatamente después del injerto óseo.
Cuando ya el equipo determina que se debe hacer el tratamiento, este consistirá en realizar un injerto de hueso en la zona más posterior del maxilar superior, donde se encuentran los molares y los premolares. Normalmente se lleva a cabo el protocolo de “elevación de seno abierta”, basado en la técnica Cadwell-Luc, que originariamente proviene de la especialidad médica de la otorrinolaringología.
Suele constar de varios pasos como la anestesia local, incisión en la encía y ventana de acceso, elevación de la membrana del seno, relleno de la cavidad con hueso artificial y cierre de la encía. La incisión en la encía suele ser lateral y se prolonga linealmente hasta crear una ventana de acceso al seno maxilar para tener una amplia visión de la zona.
Luego se despega la membrana que tapiza el seno, llamada membrana de Schneider, con la finalidad de conseguir el espacio necesario para añadir el hueso artificial. Para rellenar el suelo de la cavidad sinusal se utiliza un hueso artificial compuesto fundamentalmente de hidroxiapatita de calcio, que es una sustancia biocompatible y biodegradable. Se añade este material en el espacio resultante entre el suelo del seno maxilar y la membrana y se puede mezclar con el propio hueso del paciente.
Durante los siguientes meses, esa hidroxiapatita va a ser englobada por las células del hueso del propio paciente y lentamente reabsorbida a hueso natural. A partir de los seis meses, ya podremos utilizar ese injerto óseo para colocar los implantes.
Ventajas de Someterse a una Elevación de Seno Maxilar
Hace algunos años, era impensable que una persona con poco hueso en el seno maxilar pudiera realizarse implantes dentales en determinadas zonas. Por eso, esta cirugía oral es sin duda uno de los mayores avances de la odontología moderna.
Una de las ventajas de esta intervención es que refuerza la efectividad de los tratamientos con implantes en el área posterior del maxilar superior. Hay que subrayar que esta zona es la más complicada para insertar implantes dentales, ya que suele padecer con mayor frecuencia periodontitis o la pérdida prematura de dientes. Por eso, el injerto de hueso ha ayudado a que resulte mucho más sencillo y seguro colocar los implantes en esta parte de la dentadura.
Otro valor a destacar es que, en algunas ocasiones, se pueden colocar los implantes dentales justo después de realizar el injerto óseo. Así, el paciente tan sólo deberá pasar por el quirófano una vez. Hay que tener en cuenta que, en otros casos, será necesario esperar seis meses. Todo dependerá de la cantidad de hueso a injertar y de la salud bucal del paciente, entre otras causas.
Técnica de Caldwell-Luc
La técnica de Caldwell-Luc o antrostomía maxilar consiste en la apertura de los senos maxilares a través de una incisión realizada bajo el labio superior, en la encía, llegando al seno a través de una pequeña ventana, abierta en el propio hueso.
Está indicada para situaciones como la extracción de determinados cuerpos extraños del interior del seno, la extirpación de procesos patológicos de la región más externa del seno maxilar, el tratamiento de determinadas enfermedades que hayan comprometido la raíz dental o las zonas próximas, y la resección de tumores que precisen la eliminación de una porción de hueso circundante. Excepcionalmente, también se utiliza como vía complementaria para la llamada cirugía endoscópica de los senos.
Se realiza bajo anestesia general y sirve para tratar una enfermedad localizada en el seno maxilar. Tras la intervención, se coloca un taponamiento nasal durante 48 horas e, incluso, un tubo de drenaje que comunicaría el seno maxilar intervenido con la fosa nasal correspondiente.
Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar es una dolencia muy común que, en ocasiones, puede tener origen odontológico. La duración de este tipo de inflamación es intermedia entre la crónica y la aguda. Por tanto, el tiempo de curación oscila entre cuatro y doce semanas. En caso de infección bacteriana es común la prescripción de antibióticos. En el caso de que la causa sea de origen odontológico el objetivo es atajar el problema que la provoca.
Causas de la Sinusitis Maxilar
- Infección vírica
- Infección bacteriana
- Infección fúngica
- Alergias
- Pólipos nasales
- Desviaciones del tabique nasal, traumatismos
- Factores anatómicos
- Sinusitis maxilar de origen dental (SMOD)
- Factores externos o ambientales
- Maxilares, que son los que hoy nos ocupan.
Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos. El tabique nasal se divide en dos fosas.
Postoperatorio y Recuperación
La elevación de seno es una operación habitual y sencilla con un alto porcentaje de éxito y pocas complicaciones. El postoperatorio normal de una elevación de seno maxilar suele suponer una inflamación bastante notable en la zona intervenida, e incluso puede causar un hematoma.
Con el objetivo de combatir los efectos postquirúrgicos y también el dolor y las molestias posteriores, es necesario seguir los cuidados postoperatorios pautados por el cirujano al pie de la letra. También puedes seguir pautas generales como no enjuagarse la boca ni cepillarse los dientes hasta el día después de la cirugía.
Una vez que se empiece con el cepillado, hay que evitar la zona que ha sido intervenida. También es importante esperar que hayan pasado al menos dos horas para empezar a comer o beber y seguir una dieta blanda y fría el resto del día, evitando el alcohol y el tabaco.
La recuperación después de un procedimiento de este tipo suele ser llevadera. Los síntomas más comunes son inflamación, leve dolor y hematomas. El tiempo de curación después de una elevación del seno maxilar suele ser de 4 a 6 semanas.
La intervención se realiza bajo anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor durante el procedimiento. En algunos casos, se puede utilizar sedación intravenosa consciente para reducir la ansiedad del paciente y aumentar su comodidad.

Consejos para el postoperatorio de una elevación de seno maxilar.
Alternativas a la Elevación de Seno Maxilar
Los avances en Odontología han hecho posible que se puedan poner implantes dentales con poco hueso dental, más allá de realizar un injerto de hueso o elevación de seno maxilar.
- Implantes dentales corticales: requieren de una férula especial para sujetarse.