Lisa Simpson: Causas de los Dientes Deformes y su Relación con la Caricatura Personal

Cuando empecé mis indagaciones sobre la caricatura personal y el humor gráfico, apenas encontraba material, sobre todo en castellano, para basar mi estudio. Mi interés por esta investigación reside, y residía, en mi labor como caricaturista.

Mi expresión era autodidacta, aunque huía de las caricaturas de lance y feria e iba depurando mi estilo. Resultó esencial para mí la asistencia en 1991 a un curso de verano en El Escorial sobre el humor en serio pues, además de conocer a dibujantes españoles importantes, pude tomar nota de otras fuentes. Paulatinamente la búsqueda fue más enriquecedora y me posibilitó disponer de más medios teóricos y gráficos.

La bandeja del genesis - Los Simpson

Argumento y Desarrollo Teórico

Primeramente he diferenciado y definido la caricatura personal como un fenómeno autónomo, que no depende del humor gráfico en general, ni es una variante del mismo, despejando así las posibles confusiones al citarlos. Seguidamente he indagado varios ensayos sobre el sentido del humor, en especial aplicado a la caricatura personal y al humor gráfico. También he constatado diversos niveles, tanto en diversos ambientes sociales, como en diferentes ámbitos nacionales e internacionales.

He analizado la teoría, muy francesa, de Bergson sobre lo mecánico en lo viviente; así como el análisis de Koestler de cambio de carril de dos contextos asociativos, que guarden alguna mínima conexión, o su constatación de que uno de los niveles más básicos del humor son los juegos de palabras. Por otro lado, he considerado de utilidad buscar equivalentes literarios y plásticos donde el humor se manifiesta de una manera evidente.

Tras estos planteamientos, me he centrado en el objetivo prioritario, el que me movió a iniciar este estudio: las clasificaciones. En mi opinión personal previa y tras de examinar algunos valiosos intentos de otros autores, me percaté desde un principio que la caricatura y el humor gráfico no se podían encasillar en una clasificación, pues había componentes dispares. Por eso he propuesto tres clasificaciones en paralelo: técnica, formal y humorística.

Dichas clasificaciones en paralelo han evidenciado varios aspectos. Entre ellos, la utilización de la caricatura -simplificada por lo general- en el humor gráfico para personalizar el mensaje, crítico y/o cómico. La catalogación de la caricatura colectiva como una acumulación ordenada de caricaturas personales. La presentación de la caricatura personal de vanguardia, en sus diversas variantes, como una búsqueda de nuevos caminos, con influencias muchas veces de la pintura, la escultura, o las artes plásticas, en progresión evolutiva durante el siglo XX sobre todo.

Las citadas clasificaciones se presentan con varios ejemplos, tanto nacionales como internacionales, que tienen como función demostrar gráficamente lo que se desea aclarar diferenciándolo de otras variantes. Éstos tres tipos de clasificaciones tienen como finalidad no solamente clarificar el panorama de las distintas opciones y enfoques.

Bien es sabido que hay dibujantes que realizan caricaturas personales y humor gráfico, con o sin caricaturas simplificadas. Igualmente existen dibujantes que incluyen casi siempre, o en muchas ocasiones, o esporádicamente, caricaturas simplificadas en sus viñetas, tiras o tebeos. Por eso es importante diferenciar todos estos posibles planteamientos. Y por supuesto hay humoristas gráficos que nunca, o apenas en escasas ocasiones, incluyen caricaturas simplificadas en sus obras.

Tras esto era inevitable establecer las diferencias, que se constataban en las clasificaciones, para poner cada faceta en su sitio y no dejar lugar a dudas de que son dos manifestaciones gráficas que manejan las gradaciones del humor con sus propios instrumentos, ya sean técnicos o formales, utilizando las estilizaciones que les son más afines.

En este proceso resalta de nuevo que la caricatura personal tiene algunos lazos con algunas estilizaciones plásticas, empezando por el retrato, sobre todo el psicológico, y siguiendo por cualquier influencia que haya servido a la caricatura para evolucionar en su estilización más vanguardista. Pero me he detenido concretamente en los pintores y escultores que realizaron caricaturas, o sentaron las bases para su realización: Leonardo, Durero, Carracci, Ghezzi, Watteau, Bernini, o Patch.

Así mismo repasé casos de cambio de vocaciones, en sendas direcciones, como las de Monet y Bagaría. Y, por otro lado, también el humor gráfico puede tener algún nexo con las estilizaciones plásticas, como el expresionismo, o la pintura de cariz geométrico, aunque lo más evidente suele ser que utiliza con frecuencia lugares comunes artísticos, o culturales, para otorgarles una interpretación humorística.

No obstante y entrando más a fondo en las estilizaciones plásticas que guarden relación con el campo del humor, observo que en las bases de lo que ahora se denominan artes visuales, y me refiero a las que provienen más directamente de las manifestaciones artísticas de la plástica, se instrumentaliza el humor como un método de comunicación para unas obras que pretenden una trascendencia cuasi metafísica, o de muy alto contenido teórico.

Es un curioso fenómeno que parece introducirse en el campo del humor gráfico, después de haber planteado sustituir a la religión y la filosofía a principios del siglo XX. El gran maestro de ceremonias de este camino autodestructivo del arte, antes denominado plástico, fue Duchamp, que marcó las pautas de lo que más tarde fue diversificándose en distintas tendencias, variantes y denominaciones.

Duchamp jugó con el humor como un instrumento para llegar al público y hacer más asimilable el mensaje de sus obras. Y esto se ha extendido a toda una corriente de creadores que justifican teóricamente con profundidad sus obras y que siguen ese juego de equívocos con el humor, que termina por devaluar sus obras. Al humor gráfico esto no le afecta, pues su proceso es inverso, ya que parte del humor como lenguaje para lanzar sus mensajes de crítica, o de cierta trascendencia, y no engaña a nadie.

Es como si se tratase del mundo al revés, pues el humor gráfico más innovador podría cumplir las funciones de las citadas artes visuales, aunque varíen en su desarrollo, formato y espectacularidad.

Es preciso advertir que el sentido del humor, con sus diversas gradaciones (ataque sangriento o cruel, ironía de diversos calibres, sarcasmo, burla despiadada, jugueteo entre bromas y veras, ingeniosas coincidencias, interconexiones paradójicas, interesantes analogías, juegos de palabras, hallazgos felices, confusiones inesperadas, etc.) aplicadas al humor gráfico -y a la caricatura adaptada al chiste, más que a la caricatura personal-, tiene dos partes esenciales, como en todo mensaje: el de cada autor y el de los espectadores, en plural.

Sucede que una misma viñeta sea premiada en un certamen y pase desapercibida en otro; pero también puede pasar que esa viñeta resulte genial para alguien y no tenga chispa para otras personas de su entorno. Por esto mismo, y pese a reconocer unas bases de sentido del humor común en determinados niveles, nacionalidades, o incluso en plan internacional, reconocemos que existe una parte individual en la comprensión de los receptores del mensaje.

Otro punto de vista, relacionado con el problema de la incomprensión del fanatismo, es el de la intransigencia de los poderes públicos, o de los poderosos, ante la caricatura y el dibujo humorístico. Puede denominarse, según los casos y las épocas: exilio, persecución, condena, censura, secuestro de ejemplares, multa, o censura previa, entre otras circunstancias.

Como era posible prever, nos hemos centrado más en el suelo patrio y, en especial, en la época previa a la guerra civil, en la del franquismo y en la transición posterior -sin olvidar el convulso siglo XIX-, que obligó a muchos humoristas gráficos a ingeniárselas para sortear las cortapisas de la censura, aunque a veces la censura -rizando el rizo- daba sorpresas imaginando mensajes que no estaban en la intención del dib...

A continuación se muestra una tabla con las clasificaciones propuestas para la caricatura y el humor gráfico:

ClasificaciónDescripciónEjemplos
TécnicaSe refiere a los métodos y herramientas utilizados en la creación de la caricatura o el humor gráfico.Dibujo a mano, técnicas digitales, mixtas.
FormalConsidera el estilo y la presentación visual de la obra.Geometrismo, simplicidad expresiva, expresionismo.
HumorísticaAnaliza el tipo de humor empleado y su efectividad.Sarcasmo, ironía, burla, juego de palabras.

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