Llagas en el Paladar en Niños: Causas y Tratamiento

La formación de llagas en el paladar y en las mucosas de la boca a nivel general es algo bastante frecuente, que puede suceder por diferentes motivos. Pese a que no se trata de una afección muy preocupante, sí que hay que prestar atención a la erupción de estas ampollas orales. Además de ser muy molestas, podrían indicarnos que ocurre algo más serio a nivel bucodental o general.

En términos de prevalencia, podemos decir que las llagas en el paladar y en otras mucosas bucales, son más habituales en los niños. Aunque esto no implica que los adultos estén libres de aftas bucales. Con el fin de minimizar la presencia de este tipo de lesiones orales, es conveniente optimizar las rutinas de higiene bucodental.

¿Qué son las Aftas Bucales?

Las aftas bucales son lesiones de forma ovaladas elementales elevadas, de contenido líquido, claro, que se localizan en el epitelio y que generalmente no dejan cicatriz. Podremos encontrarlas de color blanco con bordes rojos en cualquier parte de la mucosa oral, ya sean encías, interiores de las mejillas o paladar blando.

Las aftas bucales en niños no suelen revestir gravedad, pero sí pueden ser muy molestas y causar dolor. En estos casos, es fundamental identificar por qué salen las aftas y así tratar de prevenir nuevos episodios.

Las aftas se conocen como llagas, suelen salir en la boca y son muy frecuentes en niños y en adultos. De hecho, 2 de cada 10 personas tendrán aftas de forma frecuente, a lo que se llama aftosis oral recurrente. Lo habitual es que no den mayor problema que el dolor que producen y se quitan solas sin dejar cicatriz. Pero a veces se pueden relacionar con alguna enfermedad.

Son lesiones tipo herida que duelen, redondas u ovaladas, con fondo blanco-amarillento y con un borde enrojecido. Según su tamaño hay tres tipos de aftas:

  1. Menores: son las más frecuentes. Miden entre 5 y 10 mm. Salen en la cara interna de mejillas y labios, parte inferior de encías, lengua y suelo de la boca. Se quitan solas a los 10 o 14 días.
  2. Mayores: miden más de 1 cm. Salen en el paladar blando y la garganta. Se quitan solas a partir de las 2 semanas.
  3. Herpetiformes: son de tamaño muy pequeño, pero se unen a otras formando aftas más grandes.

Causas de las Llagas en el Paladar en Niños

Las causas de las llagas en el paladar son variadas. Su morfología es bastante clara, ya que se forman heridas o lesiones en la zona del paladar blando, que suelen generar bastantes molestias en la zona. Algo fundamental es saber que las llagas en la boca no son contagiosas, a diferencia de lo que ocurre con otras lesiones similares, como el herpes labial. Normalmente las heridas cicatrizan sin más y lo hacen en el plazo de unos días.

Sin embargo, algunos autores coinciden en que pueden existir en más miembros de la familia, existiendo una tendencia familiar de base genética. La causa se cree multifactorial. Por otro lado, existen diferentes factores predisponentes que se deben tener en cuenta como:

  • Traumatismos orales: Un golpe en la boca o en la zona de las mucosas puede dar lugar a la formación de una llaga. Normalmente es algo más prevalente en el caso de las llagas en la lengua o en la zona de las mejillas, que suelen formarse tras una mordedura al masticar, por ejemplo. A veces el roce con los dientes o pequeños traumatismos puede hacer que salgan llagas. Suelen ser aftas únicas, localizadas en la cara interna de las mejillas, la mucosa de las encías o los bordes de la lengua.
  • Ortodoncia: Los aparatos de ortodoncia, sobre todo los brackets, son responsables, en muchas ocasiones, de las aftas bucales. Si se utiliza ortodoncia, también es esperable la aparición de llagas en la boca de los niños durante los primeros días o tras realizar algún ajuste.
  • Dentaduras postizas: Las prótesis dentales removibles pueden favorecer la aparición de llagas en el paladar.
  • Paladar blando: Es mucho más habitual la formación de llagas en el paladar blando.
  • Paladar duro: En este caso, las llagas aparecen por el roce de las prótesis dentales o debido a patologías infecciosas. Por ello, suelen ser menos prevalentes.
  • Infecciones: Otra de las causas de aftas bucales en bebés y niños más habituales son las infecciones víricas. Están causadas por un virus, hongo o bacteria, aunque, normalmente, suelen deberse al virus del herpes simple (VHS). Cuando salen llagas provocadas por este tipo de virus se conocen como Herpangina, una infección bastante común entre niños de 3 y 10 años.
  • Causa desconocida: A veces, las aftas en la boca de los niños aparecen de forma frecuente con mayor o menor periodicidad. En la mayoría de estos casos, no se encuentra la causa de las llagas y se clasifican como estomatitis aftosa recurrente. En ocasiones, se debe simplemente a que existe una predisposición genética. Es decir, hay una mayor probabilidad de aftas bucales en los niños cuyos padres tienden a padecerlas y que estas aparezcan en edades más tempranas y en formas más severas.
  • Déficits nutricionales: La falta de hierro, zinc y vitaminas del grupo B puede ser otra causa de las aftas infantiles. En ese sentido, conviene recordar que el hierro es una de las principales carencias nutricionales en niños. Si existe tal deficiencia, es fundamental incrementar los alimentos ricos en este mineral tales como la carne, el pescado y las legumbres. Alimentación, déficit vitamínicos favorecerán la aparición de aftas, principalmente la carencia de las vitaminas B y C.
  • Causas irritantes: Hipersensibilidad a los alimentos. Aunque no se ha comprobado científicamente, muchas veces se relaciona el consumo de ciertos alimentos con la aparición de aftas bucales en niños.
  • Alteraciones psicológicas: Factores psicológicos. Situaciones que causen stress y hagan que la persona tenga niveles de stress elevados durante tiempo, favorecen la aparición de aftas.
  • Desequilibrios hormonales: Sin duda, los cambios hormonales pueden ser un desencadenante. Estos pueden ser transitorios y pasajeros en periodos cortos o también otros de más duración que requieran tratamiento específico.
  • Afecciones gastrointestinales: Muchos tipos de problemas gástricos se asocian con las aftas: las clásicas gastritis, infecciones por helicobacter pylori, y otros cuadros más severos. Parásitos.
  • Trastornos auto-inmunitarios: tales como la enfermedad de Behçet.
  • Deficiencias de algunas vitaminas y minerales: Es decir, todas las patologías que cursen con deficiencia en la absorción intestinal. Por ejemplo, la falta de zinc, de vitamina b12, así como el déficit de hierro o ácido fólico se relacionarán con la presencia de aftas.
  • Síndrome de fiebre periódica: Este síndrome consiste en episodios recurrentes (aproximadamente una vez al mes) de fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca e inflamación de las glándulas del cuello.
  • Enfermedades sistémicas.
  • Cuando la boca se irrita por golpes en la boca, tratamientos en los dientes, algunos fármacos…
  • Problemas en nuestro sistema de defensa.
  • Algunas enfermedades como:
    • Síndrome de Behçet, en el que también hay úlceras (heridas) genitales.
    • Lupus eritematoso sistémico.
    • Enfermedad celiaca.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn).
    • Enfermedades que cursan con fiebre de forma repetida (fiebre periódica), como el síndrome PFAPA, síndrome hiper IgD y la neutropenia cíclica.

¿Cuándo Preocuparse por un Afta?

Sin duda, cuando el dentista pediátrico diagnostique aftas de repetición, tendrá que investigar los factores generales y locales relacionados del paciente, para detectar la causa y eliminarla. Además, éste debe informar correctamente a la familia del paciente infantil de su condición. Deberá hacer especial, hincapié en el hecho de que no es contagioso y que no debe confundirse con el herpes simple u otra condición de patología oral.

Es importante que el diagnóstico de afta recurrente no se confunda con la gingivoestomatitis herpética. Se trata del virus del herpes. El diagnóstico diferencial entre ambos es importante. La gingivoestomatitis herpética no es infrecuente en la infancia y en la adolescencia, que produce fiebre alta y mucho malestar. Sin duda, esta patología puede constituir un motivo de urgencia en la consulta infantil. Fundamentalmente, en el primer episodio de presentación, con úlceras múltiples, de pequeño tamaño que crean gran sensación dolorosa, semejante a la de una quemadura. Esta patología oral remite espontáneamente en 7-12 días.

Además, si la úlcera de las aftas orales no desaparece tras 2-4 semanas generalmente se debe descartar su posible asociación con enfermedades sistémicas subyacentes.

Lo normal es que el pediatra no suela pedir pruebas para saber de qué se trata, ya que son lesiones de fácil diagnóstico. A veces pedirá pruebas para descartar problemas médicos asociados si:

  • Hay también úlceras (heridas) genitales.
  • Tardan en curar más de 2 semanas.
  • Salen con la toma de fármacos o por golpes.
  • Se acompañan de fiebre muchas veces.
  • Dejan una cicatriz exagerada.
  • Si el niño tiene pérdida de peso, fiebre que dura muchos días o diarrea.

Tratamiento de las Llagas en el Paladar en Niños

Como te hemos adelantado, no existen tratamientos claros para eliminar las llagas en el paladar. Las heridas suelen desaparecer por sí solas en el plazo de unos días. Lo que sí que podemos hacer es mejorar su cicatrización y, mejor aún, ayudarte a prevenir su formación.

El tratamiento para eliminar las aftas bucales depende de la causa y la gravedad de la lesión.

Por tanto, se recomienda para el tratamiento de las aftas una intervención temprana del odontopediatra. Será seguro el uso, durante un corto periodo de tiempo, de ácido hialurónico y de esteroides tópicos, como primera línea de tratamiento del afta en la boca.

Lo primero será quitar el dolor que se pueda evitar. No se debe dar a los niños alimentos muy duros, salados, ácidos, picantes o muy calientes, que en contacto con las aftas den más dolor. Es mejor que tomen alimentos blandos y fresquitos y que se les de agua muchas veces. Si no quieren comer por el dolor, su pediatra en ocasiones indicará darles soluciones de rehidratación oral para que se hidraten.

Se tratará el dolor con analgésicos como paracetamol o ibuprofeno si tienen dolor leve y metamizol si el dolor es mayor. También hay productos que se ponen sobre las aftas y que ayudan a calmar el dolor. Lo normal es que estas medicinas tengan ácido hialurónico, corticoides y a veces anestésicos locales. Tu pediatra te pautará el más idóneo según la edad y de cómo sea tu hijo.

A veces, cuando el niño tiene aftas muchas veces, puede que tu pediatra le ponga tratamiento con corticoides por vía oral.

El ácido hialurónico, como cicatrizante, acorta la duración del cuadro de las aftas en la boca, pero sin actuar directamente sobre el dolor. Los fármacos tópicos o sistémicos antiinflamatorios, y en concreto los corticoides, son los indicados debido al carácter inflamatorio y doloroso del proceso. Sin duda, aliviarán el dolor, pero no acortarán los días necesarios para su remisión. La higiene bucal y los enjuagues bucales del paciente se ven afectados, alterando la calidad de vida para comer (sobre todo alimentos picantes) unos días.

En la farmacia puedes comprar medicamentos de uso tópico, que recubren completamente la llaga, acelerando la cicatrización de la lesión.

Cómo Prevenir las Llagas en el Paladar

Desde nuestra clínica dental en Madrid somos conscientes de que la prevención en materia de salud oral es muy importante.

  • Higiene oral: Tienes que cepillarte los dientes entre dos y tres veces cada día, siguiendo una técnica de cepillado de calidad. Con los cepillos interproximales y el hilo dental has de eliminar las bacterias que se alojan entre dientes y bajo las encías. El irrigador bucal te ayudará a optimizar tu higiene bucodental, sobre todo, si llevas prótesis u ortodoncia. Mejora tu higiene bucal: lávate los dientes tres veces al día, realizando una técnica de cepillado correcta. Limpia los espacios interdentales con la seda dental, los cepillos interproximales y el irrigador bucal.
  • Alimentación: Sigue hábitos alimentarios de calidad. Nutrición: sigue buenos hábitos de alimentación.
  • Aparatos dentales: Si llevas dentadura postiza asegúrate de que la llevas perfectamente ajustada. Acude al dentista periódicamente para evitar daños asociados a su uso. Ortodoncia: si llevas ortodoncia cuídala siguiendo las indicaciones del ortodoncista.
  • Limpieza dental: Con el fin de minimizar riesgos para tu salud oral, es recomendable que te sometas a una limpieza dental profesional periódicamente. Profilaxis oral: someterte a una limpieza dental profesional de manera periódica es la mejor forma para prevenir todo tipo de enfermedades en la boca. La tartrectomía nos permite eliminar el sarro y la placa bacteriana de tus dientes y encías con éxito.

Si, pese a haber apostado por seguir nuestros consejos de prevención, has sufrido la aparición de llagas en el paladar, es importante que favorezcas la cicatrización de las lesiones. Para ello, puedes usar cremas o apósitos de venta en farmacias, que están especialmente formulados para ello. Evita la ingesta de alimentos picantes, dulces o ácidos, con el fin de favorecer la rápida cicatrización de las heridas.

Visítanos en la clínica dental si tienes llagas en el paladar y no sabes a qué se deben. En el caso de que sean consecuencia del roce o fricción con aparatos dentales o prótesis, podremos ayudarte a evitarlas.

Aftas o llagas bucales: por qué salen y cómo se curan

Tipos de Aftas Bucales

  • Aftas menores: Son el tipo más común de aftas bucales y suelen medir menos de un centímetro de diámetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas pero no representan un riesgo para la salud.
  • Aftas mayores: Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
  • Estomatitis aftosa recurrente: Es un tipo de afta bucal que se caracteriza por la aparición de múltiples lesiones en la boca. Pueden ser pequeñas o grandes y se localizan en diferentes partes de la boca, como la lengua, el paladar o las encías.

¿Son Contagiosas las Aftas Bucales?

No, las aftas bucales no son contagiosas. A diferencia del herpes labial, que sí puede propagarse, las aftas no se transmiten de persona a persona ni por contacto directo, ya que no están causadas por virus infecciosos.

¿Cuánto Duran las Aftas Bucales?

El tiempo de curación de las aftas bucales depende del tamaño y la localización de la lesión. En la mayoría de los casos, las aftas menores se curan de forma espontánea entre 7 y 14 días sin dejar cicatriz.

¿Cuándo Acudir al Médico?

Generalmente, no es necesario acudir al médico por una afta bucal ocasional.

Aftas recurrentes en niños: ¿A qué se debe y qué hacer?

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