La dentición es uno de los hitos más importantes en el desarrollo del bebé. Aunque es un proceso natural, muchos padres se preocupan al observar ciertos comportamientos o síntomas que coinciden con esta etapa. Vamos a romper uno de los grandes mitos de la pediatría: LA SALIDA DE LOS DIENTES NO PRODUCE FIEBRE.
La salida de los dientes en los bebés, también conocida como erupción dental, no ocurre de la noche a la mañana. Se trata de un proceso paulatino que puede empezar incluso antes de que los padres lo noten. En la mayoría de los casos, los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos bebés pueden comenzar tan pronto como a los 2-3 meses o tan tarde como después del año. Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Esta cronología puede variar.
Es cierto que la erupción dental puede producir febrícula (hasta 37,5ºC), pero no fiebre alta. En algunos niños puede dar algo de febrícula y de forma puntual. Pero si hay fiebre >38ºC o el niño está decaído, presenta vómitos, diarreas, etc, deben acudir a su pediatra para descartar un proceso infeccioso.
De hecho, si un lactante presenta fiebre mantenida superior a 38ºC no debemos achacarlo a los dientes sin más y debemos buscar una causa que justifique esa subida de temperatura. Hay que tener en cuenta que la erupción dentaria ocurre en niño menores de 3 años, casi de forma continuada desde que erupciona el primer diente, coincidiendo con una época de su vida en que van a tener infinidad de procesos infeccioso, la mayoría víricos, que producen fiebre.

Síntomas Comunes de la Dentición
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición.
Los síntomas durante la dentición en un lactante pueden ser desde inexistentes (y que un día los padres se lleven una sorpresa al notar algo blanquito que raspa en la encía), hasta presentar síntomas más intensos con bastantes molestias, estando los bebés más llorones e inquietos, con más despertares nocturnos, molestias a la hora de la alimentación por la sensibilidad de la encía inflamada, más babeo y mordiendo con fuerza todo lo que está a su alcance.
Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente. Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas. En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.
Identificar los síntomas dientes bebé ayuda a distinguir la dentición de otras molestias o enfermedades. El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente. Uno de los síntomas más claros cuando salen los dientes a los bebés es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental. Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Además de los síntomas clásicos, existen otros que pueden presentarse en algunos bebés. Una subida leve de temperatura corporal (hasta 38 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición. Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima. La incomodidad nocturna es frecuente. Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche. Además, algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos. Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga.

Mitos Comunes Sobre la Dentición
- “La erupción dental no provoca dolor de dientes en los bebés”.
- “El dolor de dientes en bebés va acompañado siempre de fiebre”.
- “El babeo es un síntoma del dolor de dientes en bebés”. Esto tiene lugar al cuarto mes de vida, cuando además el reflejo de deglución es bastante inmaduro y no se realiza de manera eficaz.
- “El dolor de dientes en bebés por la noche es mucho peor”. Las molestias causadas por la erupción dental no se intensifican por la noche.
- “No hay ninguna medida para calmar el dolor de dientes en bebés”. Entre ellas, usar mordedores, ofrecerles alimentos fríos como fruta o polos de leche materna o artificial y masajear las encías con una gasa o con un cepillo ultrasuave para bebés. Estos suelen tratarse de productos con efecto calmante y refrescante. Estos geles o cremas para aliviar el dolor de dientes en bebés pueden utilizarse siempre que se necesite.
- “Lo más efectivo para la salida de los dientes es el ibuprofeno”.
- “Los collares de ámbar ayudan a calmar el dolor de dientes en bebés”. Concretamente, pueden provocar estrangulación y asfixia en los bebés y niños. Las principales asociaciones pediátricas desaconsejan su uso por este motivo.
- “Es mejor no utilizar el cepillo de dientes en bebés”. Muchos padres se preguntan si deben cepillar los dientes a los bebés y a partir de qué edad. Concretamente, deben cepillarse dos veces al día (después del desayuno y antes de acostarles).
Cómo Aliviar las Molestias de la Dentición
Este es uno de los síntomas cuando salen los dientes a los bebés que más dudas genera. Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas de salida de dientes.
- Darles un chupete o un mordedor para bebés que previamente se haya enfriado en la nevera.
- Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.
- Masaje o frote con las manos limpias las encías de su bebe.
- Proporcione al bebe algo que pueda morder, asegurándose de que sea grande para que no exista riesgo de atragantamiento o asfixia. También puede darle una toalla húmeda metida unos minutos en el congelador, antes de que se ponga dura.
- Los mordedores o aros de goma son muy útiles pero evite que contengan liquido en su interior ya que podría romperse y liberar agentes químicos que pueden ser tóxicos.
- De a su hijo algún alimento frio para calmar las molestias, siempre y cuando controle el reflejo de la deglución.
- Si se muestra muy irritable y tiene mas de 6 meses, puede darle paracetamol en gotas (Apiretal), siempre y cuando el pediatra u odontopediatra se lo recomiende.
- Existen bálsamos para encías de bebe que ayudan a calmar la molestia. Tenga en cuenta que no puede abusar de ellos (Vitis Bálsamo Bebe, bálsamo para encías de Mama Natura).
- Si su bebe presenta mucho babeo, limpie frecuentemente la baba de su cara para evitar que se irrite la piel.
No obstante, si el niño está molesto y le impide dormir correctamente, se puede administrar de manera puntual un analgésico a las dosis habituales (paracetamol o ibuprofeno) en forma de jarabe (vía oral). En ningún caso se debe aplicar sobre las encías. Durante el día, se pueden facilitar mordedores o el chupete, y si están fríos (ponedlos en la nevera), mucho mejor. Se puede dejar que muerdan otras cosas, pero que sean objetos seguros. Nunca debemos dejar que muerdan objetos que se puedan fragmentar, como por ejemplo una zanahoria cruda (por el riesgo de atragantamiento).
¿Qué NO tenemos que usar? Tratamientos tópicos en forma de geles para aplicar sobre las encías de estos bebés, que en España eran populares hace años y que aún se venden en otros países. Suelen contener un anestésico local, la benzocaína, que puede ser muy peligrosa en el bebé al producir una enfermedad llamada metahemoglobinemia. Estos geles están totalmente desaconsejados en el uso de bebés. Collares de ámbar. No hay ninguna evidencia científica de que estos collares alivien nada y sí la hay de su peligrosidad: asfixia por atragantamiento o por estrangulaciones, como cualquier objeto colocado alrededor del cuello. Otras falsas creencias son pulseras y anillos para los bebés durante la dentición. Son bulos y leyendas urbanas, sin ninguna evidencia científica, también desaconsejados.
La revisión de estudios fiables sobre la erupción dental en los bebés concluyen que lo que realmente calma las molestias es la presión ejercida sobre la encía que hace el propio bebé al morder. Por lo tanto, fuera bulos y remedios milagrosos que no sólo no sirven de nada sino que pueden acarrear desenlaces fatales.
Si bien es cierto que la erupción de los dientes puede subir la temperatura corporal, esta no debería superar los 38ºC. Por tanto, la fiebre por dentición no existe como tal y, en el caso de aparecer, solo subiría unas pocas décimas (febrícula). Lo que sí es habitual es que los padres, sobre todo los primerizos, se asusten o preocupen.
En algunos niños, la pieza dental produce un pequeño hematoma en la encía poco antes de salir: no hay que alarmarse, ya que el diente de leche terminará saliendo sin problemas.
En conclusión, el síndrome eruptivo, que es un proceso natural y necesario, puede generar una serie de molestias. Sin duda, con paciencia y buenos consejos por parte del equipo de la clínica dental infantil podrán solventarse fácilmente las molestias.
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¿Cuándo Consultar al Pediatra?
Aunque los síntomas de salida de dientes en bebés suelen ser normales, hay momentos en los que es mejor acudir al pediatra para descartar otras condiciones.