El búho real, también conocido como gran duque, es la rapaz nocturna más grande de la Península Ibérica y una de las más formidables de Europa. Este depredador, de carácter reservado y solitario, es capaz de alimentarse de una enorme variedad de presas y habita en diversos entornos, aunque prefiere zonas bravías con roquedales, tajos y cortados.

Aunque en la anatomía del búho real se identifican las características comunes a la mayoría de las rapaces nocturnas, rápidamente llaman la atención su gran tamaño, corpulencia, poderosas garras y una voluminosa cabeza rematada por largas “orejas” (penachos cefálicos) en la que resaltan unos bellos ojos de color naranja y expresión desafiante.
Características Físicas del Búho Real
Esta rapaz nocturna posee un plumaje muy críptico en el que predominan los tonos leonados, pardos y marrones. Es más oscuro en las regiones dorsales, más claro en la zona ventral (tachonada de listas y de un fino barrado) y blanquecino en la garganta. Tanto machos como hembras emiten un profundo y grave buhuu, que puede escucharse a gran distancia, aunque la voz de las hembras es algo más aguda.
El búho real es inconfundible por su considerable tamaño y sus orejas (dos penachos de plumas erectas que tienen como misión romper la forma redondeada de la cabeza). Tiene la cabeza y el dorso leonados, tirando a rojizos. En su parte frontal tiene tonos más claros salpicados densamente de manchas marrones y finas estrías leonadas en sus plumas. Bajo el mentón tiene una mancha clara de gran tamaño que sirve de comunicación visual con su pareja. El disco facial está poco marcado, sobresaltan sus grandes ojos anaranjados y su fuerte pico negro. La uñas también negras y los tarsos y manos completamente emplumados. Las hembras suelen ser más corpulentas que los machos. Poseen un finísimo oído.

Tabla de Características del Búho Real
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Clase | Aves |
| Orden | Estrigiformes |
| Familia | Estrígidos |
| Longitud | 58-72 cm |
| Peso | 2-3 Kg (machos), 2-4 Kg (hembras) |
| Envergadura | 57 cm (hembras), 45 cm (machos) |
| Hábitat | Bosques de coníferas a desiertos templados, cerca de terrenos rocosos |
| Distribución | Norte de África, Europa y Asia |
| Alimentación | Carnívora |
| Período de incubación | 31-36 días |
| Puesta | 1-6 huevos |
Distribución y Hábitat
Esta rapaz se encuentra bien repartida por prácticamente toda la Península, aunque escasea o falta en la región cantábrica y en el cuadrante noroeste, así como en la franja pirenaica, en las regiones más intensamente cultivadas de ambas Castillas y el valle del Guadalquivir. Se trata de una especie residente en toda su área de distribución, si bien las poblaciones del noreste europeo y de Siberia pueden realizar desplazamientos de hasta 200 kilómetros en inviernos particularmente rigurosos.
Dentro de la Península, el búho real aparece con muy desigual densidad en unas regiones u otras, siendo Extremadura, Andalucía, la zona centro y Levante los lugares que acogen mayor número de ejemplares. El búho real es una especie adaptable y no muy exigente, capaz de ocupar una gran variedad de hábitats, desde bosques cerrados hasta semidesiertos, acantilados costeros y tundras. En España, generalmente selecciona áreas montuosas con abundantes roquedos, tajos fluviales, canchales y barrancos rocosos, siendo menos frecuente detectar su presencia en el interior de bosques densos y en zonas esteparias.

Alimentación y Técnicas de Caza
Allí donde aparece, el búho real se comporta como un implacable superpredador. Aunque en España su presa básica es el conejo, este eficiente cazador puede capturar una enorme variedad de vertebrados, desde córvidos y aves acuáticas hasta erizos, pasando por gatos o rapaces, tanto diurnas como nocturnas. Tiene varias técnicas de caza, pero utiliza sobre todo el acecho. Pueden cazar en el suelo o en pleno vuelo. Se alimenta desde escarabajos, hasta roedores. La mayor parte de su dieta la forman mamíferos (roedores, liebres y conejos); también caza aves incluyendo a cuervos, patos, incluso otros búhos. También entran en su dieta, lagartijas, ranas, sapos culebras e incluso peces.
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Reproducción y Ciclo de Vida
La pareja del búho real permanece unida durante todo el año. Encelan prácticamente con la llegada del invierno. Son muy fieles al lugar de nidificación y, con frecuencia, el emplazamiento del nido se encontrará cerca del que utilizaron el año anterior. El nido se sitúa frecuentemente en una repisa de un roquedo, aunque también se conocen nidos en huecos de árboles, torres de edificios e incluso en el suelo al abrigo de algún tronco. A veces nidifican en grandes nidos abandonados por otras especies.
El canto nupcial de esta rapaz puede escucharse ya desde el otoño, aunque se hace más intenso a lo largo del invierno. Normalmente en enero o febrero, pero a veces también antes, tiene lugar la única puesta anual, que consta de dos a cuatro huevos, de color blanco. Los lugares de nidificación son muy variados, pero en nuestro territorio la especie elige preferentemente oquedades y repisas en cortados rocosos. También puede utilizar cúmulos de piedras, troncos huecos e incluso el propio suelo. En zonas boscosas resulta frecuente el empleo de nidos viejos de otras rapaces ubicados en árboles.
La reproducción comienza al final del invierno, (principios de Febrero a finales de Marzo), a veces más tarde. Realizan una puesta al año, que consta de 1-6 huevos, aunque lo normal son 2 o 3, de color blanco, que son incubados por la hembra durante 31-36 días. Durante este tiempo el macho se encarga de alimentar a la hembra. Los pequeños nacen con plumón corto, denso y suave, de color parduzco, que le cubre hasta la base de las uñas. Las primeras 2-3 semanas el macho traerá comida al nido y la hembra alimenta a los pollos. A las 3 semanas los pollos se alimentan solos. A las 5 semanas ya empiezan a andar por el nido y a los 52 días pueden volar varios metros, aunque no abandonarán el nido hasta las 14 semanas. Los pollos se quedaran con sus padres hasta la 20-24 semana y llegarán a ser independientes en Septiembre-Noviembre. Se reproducirán por primera vez a los 2-3 años.
La incubación comienza con la puesta del primer huevo, y por ello el nacimiento de los pequeños búhos es asincrónico, lo que determina desde el primer momento una jerarquía alimentaria en la pollada. Como sucede con otras rapaces nocturnas, los pollos del búho real abandonan pronto el nido para desplazarse por los alrededores del mismo, si bien no realizarán sus primeros vuelos hasta los dos meses de edad.

Costumbres y Vida Social
De costumbres nocturnas, cuando se siente amenazado pone su cuerpo en posición de ataque y avanza primero con un pie y luego con el otro.
Adaptaciones Anatómicas Únicas
Médicos y expertos neurológicos de la Universidad Johns Hopkins en EEUU han descubierto por qué los búhos pueden girar sus cabezas hasta 270 grados en cualquier dirección sin dañar los delicados vasos sanguíneos de sus cuellos y cabezas y sin cortar el suministro de sangre al cerebro, según los hallazgos del equipo, publicados en la revista Science.
En lo que podría ser el primer uso de angiografía, tomografía computarizada e ilustraciones médicas para examinar la anatomía de una docena de pájaros de ojos grandes, el equipo, dirigido por el ilustrador médico Fabián de Kok-Mercado, estudiante recién graduado en el departamento de Arte Aplicado a la Medicina, encontró cuatro importantes adaptaciones biológicas diseñadas para prevenir lesiones por movimientos de la cabeza de rotación. Las variaciones están en toda la estructura ósea de los animales y en la red vascular necesaria para apoyar su cabeza.
"Hasta ahora, los especialistas de imagen cerebral que lidiamos con lesiones humanas causadas por un traumatismo en las arterias de la cabeza y el cuello nos hemos preguntado siempre por qué los rápidos y retorcidos movimientos de la cabeza de los búhos no provocaban su muerte por accidente cerebrovascular ", reconoce el investigador principal del estudio y neurorradiólogo Philippe Gailloud.
"Las arterias carótidas y vertebrales en el cuello de la mayoría de los animales, incluidos los búhos y los humanos, son muy frágiles y muy sensibles incluso a pequeños desgarros del revestimiento de los vasos", agrega Gailloud, profesor asociado en la Johns Hopkins.
Los giros bruscos de la cabeza y el cuello en los seres humanos estiran y desgarran revestimientos de los vasos sanguíneos, produciendo coágulos que pueden desprenderse y causar una embolia mortal o accidente cerebrovascular. Los investigadores dicen que estas lesiones son comunes, a menudo como resultado de accidentes o malas manipulaciones quiroprácticas.
Para resolver este puzzle, el equipo estudió la estructura ósea y vascular compleja en las cabezas y los cuellos de grandes búhos cornudos después de su muerte por causas naturales. Utilizaron un líquido de contraste inyectable que mejora la imagen de los rayos X en los vasos sanguíneos de las aves, meticulosamente disecadas, dibujadas y escaneadas para permitir un análisis detallado.
Reservas de Sangre
El hallazgo más sorprendente fue cuando los cientíticos inyectaron un tinte en las arterias de los búhos, imitando el flujo sanguíneo, y giraron manualmente las cabezas de los animales. Los vasos sanguíneos en la base de la cabeza, justo debajo del hueso de la mandíbula, eran cada vez más grandes, algo que contrasta con la anatomía humana, donde las arterias en general tienden a ser más pequeñas y se ramifican.
Los investigadores dicen que estos reservorios sanguíneos contráctiles permiten a la sangre de los búhos estancarse para satisfacer las necesidades energéticas de sus grandes cerebros y ojos mientras giran sus cabezas. La red de soporte vascular, con sus interconexiones, ayuda a minimizar cualquier interrupción en el flujo sanguíneo.
"Nuestro profundo estudio de la anatomía del búho resuelve uno de los muchos misterios neurovasculares médicos de cómo los búhos se han adaptado para manejar rotaciones extremas de la cabeza", afirma de Kok-Mercado, ahora ilustrador y animador científico en el Instituto Médico Howard Hughes.
Por otra parte, según Gailloud, los resultados del nuevo estudio "muestran precisamente que las adaptaciones morfológicas son necesarios para manejar estos giros de la cabeza y por qué los humanos son tan vulnerables a la lesión osteopática de la terapia quiropráctica". "Manipulaciones extremas de la cabeza humana son realmente peligrosas porque carecemos del recipiente protector con las características que se observan en los búhos", afirma este investigador.
La primera variación anatómica fue descubierta en el cuello del búho, donde una de las principales arterias que alimentan el cerebro pasa a través de orificios en las vértebras óseas. Estas cavidades huecas eran aproximadamente diez veces más grandes en diámetro que la arteria vertebral que pasa por ella. Los investigadores dicen que el espacio extra en la foramina transversal, como se conoce a los agujeros que rodean las arterias vertebrales, crea un conjunto de bolsas de aire de amortiguación que permiten a la arteria moverse cuando se retuerce el cuello.
Amenazas y Conservación
También figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Durante décadas, el búho real fue duramente perseguido por los supuestos daños que causaba a las especies cinegéticas. Actualmente, aunque los ejemplares muertos por disparo y los expolios han disminuido, han aparecido nuevas amenazas, como los tendidos eléctricos, la proliferación del tráfico rodado y los cambios en la explotación del medio rural. Con todo, el principal problema al que se enfrenta este predador es la quiebra de las poblaciones de conejo como consecuencia de la mixomatosis y la neumonía hemorrágica vírica.