Pablo Iglesias, figura destacada de la política española, ha sido objeto de atención no solo por sus ideas y acciones, sino también por su apariencia física. En particular, su dentadura ha generado comentarios y especulaciones a lo largo de los años. Este artículo explora la evolución de su sonrisa, basándose en el análisis de expertos y las posibles intervenciones estéticas a las que se ha sometido.
Desde sus inicios en la política, a Pablo Iglesias siempre se le achacó su descuido con la ‘piñata’. Sin embargo, según las últimas informaciones, el político ya le habría puesto solución.

Análisis de expertos
Según el diario El Español, son varios los odontólogos los que, viendo imágenes de Pablo Iglesias en los últimos años, coinciden en señalar que ha habido una mejora evidente en las piezas dentales que exhibe el político morado, amén de un blanqueamiento más que evidente.
Conchita Curull, directora médica de Clínica Curull, realizó un análisis estético de los principales aspirantes a la presidencia del Gobierno en 2015, y aunque Pablo Iglesias era también un candidato joven, según la experta, su sonrisa estaba lejos de ser perfecta: "Sufre una maloclusión severa: dientes mal alineados, apiñados, montados unos sobre otros y con mordida cruzada. Además, el color de sus dientes es bastante oscuro". Para corregir sus defectos, recomendaba una ortodoncia y un blanqueamiento dental.
Vicente Jiménez, odontólogo de la Clínica Dental Ciro, ha analizado las imágenes de Pablo Iglesias y comenta: “El diente superior izquierdo se puede ver que está más hacia afuera”, comenta a este diario Vicente Jiménez, odontólogo de la Clínica Dental Ciro y que ha analizado las imágenes con su equipo. “Ahora se le presenta de forma mucho más natural, antes estaba más atrás”, añade. Esa es la evidencia.
Posibles tratamientos
Dependiendo del tratamiento que se haya podido realizar, hay quienes hablan del carísimo método Invisalign.
En primer lugar, el diente que Iglesias tiene en la parte superior izquierda de la boca, que se presenta poco alineado, está mejorando.
Una de las formas que se puede usar es a través de lo que se llama una carilla o faceta. Esto son prótesis, usualmente de porcelana, que se adhieren a la superficie del diente para mejorar su estética. Sirve para corregir dientes que usualmente no son fáciles de blanquear, por un lado, pero sobre todo para corregir la forma. En el caso de Pablo Iglesias, la carilla se habría podido aplicar encima del diente para que de la sensación de que está más adelante, aunque no corrige la postura real del mismo.
Sin embargo, el equipo de Jiménez cree que la opción más probable a la que puede haber recurrido Iglesias es a un tratamiento de Invisalign. Se trata de un molde de plástico transparente que va corrigiendo la posición de los dientes y que se va cambiando progresivamente a medida que se logran avances.
El tratamiento habitual en estos casos, explica una ortodoncista de la clínica, suele necesitar alrededor de 40 férulas y cada una de ellas suele estar en la boca una semana hasta que se cambia por otra. Lo tienes que llevar puesto unas 22 horas al día, para que haga el efecto correcto. Pero, como es transparente, es el tratamiento perfecto para alguien que tiene que trabajar delante de las cámaras, como es el caso de Iglesias.
Independientemente de que haya optado por una de las dos opciones, sí que es seguro que el diente ha mejorado su posición, según los odontólogos.
Blanqueamiento dental
El doctor Jiménez asegura que firmar este extremo ya es más complicado porque depende de la luz con la que se vea la fotografía, pero en términos generales parece que sí. “Empezando por el blanqueamiento, hay dos formas de hacerlo. En la clínica, se usa un gel blanqueador, hecho de peróxido de carbamida o peróxido de hidrógeno, que se coloca en una férula que, a su vez, se pone en los dientes. Después, se aplica calor para que haga efecto. Esta sesión puede durar alrededor de 60 minutos y puede tener un precio de entre 300 y los 500 euros.
“En cuanto a la limpieza bucal, hay unos aparatos que generan una vibración y logran que el sarro se caiga.
“Todo esto, de todas formas, es hablando en suposiciones. Sí que parece que lo ha hecho pero no podemos tener la certeza”, comenta.
La importancia de la sonrisa en la política
La sonrisa es una de las armas políticas más poderosas. Durante toda la precampaña, los equipos de comunicación que rodean a los candidatos estudian cada gesto para que los ciudadanos, casi sin percatarse, tengan una imagen positiva de los políticos.
En un estudio sociológico realizado en 1997 en el congreso anual de la American Academy of Cosmetic Dentistry (AACD), se concluyó que el 92% de los norteamericanos creen que una bonita sonrisa es un factor determinante para conseguir el éxito social.
Cuando alguien está metido de agua hasta el cuello, o tiene un problema que atufa y lo quiere disimular, indefectiblemente, y ante los medios de comunicación que los quieren inmortalizar con el gesto apesadumbrado que muestra culpabilidad, siempre tienden a forzar su mejor sonrisa y mostrar los dientes.
La sonrisa es parte de nuestra imagen corporal y por tanto en el caso de los actuales líderes políticos, también es imagen del partido al que representan. Por tanto, en los electores que se acerquen a las urnas la sonrisa de los lideres políticos habrá jugado su papel en la elección tomada.
No es la primera vez que los asesores de los políticos sugieren a sus jefes mejorar su salud (o estética) bucal.
